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lunes, 14 de junio de 2021

LOS NIÑOS Y EL CAPITEL INTERIOR DE LA IGLESIA DE VESOLLA.

 

LOS NIÑOS Y EL CAPITEL INTERIOR DE LA IGLESIA DE VESOLLA.

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (14 de junio de 2021)

 


Uno de los pasajes que siempre me ha llamado la atención desde que era niño e iba a la catequesis es el que recogen los evangelistas Mateo y Lucas en el que se dice que Jesús alababa a su Padre, porque frente a las personas poderosas, sabias y prudentes había preferido a los pequeños para revelarle sus secretos. (Mt. 11,24 y Lc.10,21).

Y la verdad es que los pequeños, los niños, en su sencillez y espontaneidad ven y expresan con toda normalidad lo que los adultos, por prudencia, para no equivocarse y no meter la pata, para dar la sensación de personas serias, a veces no nos atrevemos a expresarnos.

Esto, llevado al complicado mundo de la identificación y aún más de la interpretación de los motivos que los maestros tallistas medievales grabaron en sus obras, fueran capiteles, canecillos, portadas, etc., estoy comprobando en estos últimos años en que me dedico a transmitir lo que, después de una larga observación y reflexión yo mismo logro ver e interpretar en las iglesias de la Comarca de Izaga, rica en arquitectura de los siglos XI-XII-XIII y XIV, va siendo algo muy cierto.


Siempre que acuden familias con niños a las visitas guiadas que desde la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa atendemos o programamos suelo comentar a los mayores que me voy a dirigir sobre todo a los pequeños, porque son ellos el futuro del patrimonio que ahora se les explica y porque educar a la infancia y a la juventud en el amor a lo que nosotros hemos heredado es la base para que se mantenga vivo y llegue a las futuras generaciones.

Así lo he comprobado sea en Guerguitiáin, sea en Artáiz, Besolla, Najurieta, Izco, Ekai o cualquier otro de los muchos lugares por los que nos movemos. Siempre las respuestas y observaciones de los pequeños han dado en el clavo y han sabido ver lo que para los ojos de los adultos es invisible, quizás porque hayamos perdido esa mirada profunda y clara de la mente infantil que ve más allá y está más cerca del valor de los símbolos que los maestros medievales emplearon en sus obras.

Escribo estas líneas porque en las dos últimas visitas guiadas que este fin de semana hemos realizado, los niños y su clarividencia han sido los protagonistas al hablar de uno de los capiteles perteneciente a la iglesia de Besolla, que está colocado en la Sala Petrus II del PETRUS MUSEUM, sala que por cierto es la que más les ha gustado, según su propio parecer. Lo mismo sucedió cuando en el año 2012 hicimos un paseo desde Izco hasta Besolla. La misma respuesta dada por un niño en 2012, fue la que el sábado pasado escuché de la boca de un niño y, ayer domingo, de la de una niña de ocho años. Ninguno de ellos había visto antes el capitel que se explicaba, pero supieron identificar cada una de sus partes. Lo que para los adultos se nos escapa, para los niños es algo evidente y así lo expresan… y así lo recogí en diciembre de 2014 cuando escribí el artículo titulado “SANTA MARÍA DE VESOLLA EN EL PETRUS MUSEUM”. Decía entonces:


"El siguiente capitel tiene su mensaje propio. Está situado en el tramo final del lado norte del interior de la iglesia. Sus distintos elementos forman parte de un todo narrativo. Sería interesante conocer cómo estaban pintados cada uno de ellos para poder leerlo en su originalidad, con los matices que el color pudiera agregar a la narración.

En este capitel ya conocemos el simbolismo de los zarcillos de la vid y de los casquetes esféricos o bolas. Jesús y su cuerpo en figura de pan. 

También está presente la figura humana, curiosamente como amortajada, sin brazos. Su gran cabeza cubierta y la expresión de sus ojos redondos y abiertos miran fijamente hacia ninguna parte. Parece representar a una persona muerta. Esta persona ocupa el encuentro de las caras central y derecha del capitel.

El maestro cantero ha grabado a su derecha un ave rapaz que por su silueta recuerda a un halcón y por encima del halcón dos hogazas de pan.

La figura del halcón nos remonta a las creencias egipcias en las que a la vez que simboliza el alma de la persona, se le identifica como divinidad solar siendo el símbolo de la luz y el que marca el proceso de la muerte y la resurrección. Se asume de nuevo una tradición antigua para expresar el hecho de la muerte y la esperanza de la resurrección en la vida de los creyentes. 

En la parte inferior del capitel se ha representado un puente de arcos de medio punto que lo recorre de extremo a extremo.  En el otro extremo del capitel se representan de nuevo los zarcillos de la vid como punto de llegada y en el encuentro de las caras central e izquierda del capitel se ha labrado, como dijimos en su momento, un detalle difícil de identificar que podría simbolizar a la vida nueva en forma de gotas de agua.

El centro del capitel lo ocupa otra vez la representación de los pámpanos de la vid escoltados simétricamente por un par de halcones que, a manera de los pájaros carpinteros del capitel exterior derecho de la portada, parecen indicarnos en dónde han de obtener el alimento y la vida las personas cristianas. La vid, el vino y la sangre están presentes junto al pan y la carne.

¿Qué comunica este capitel?

Parece comunicarnos que la persona cristiana ha de realizar un cambio a lo largo de su existencia, que le lleve de la muerte a la vida. Las fuerzas para realizar el recorrido de una orilla a otra, a través del puente de su existencia, las obtendrá alimentándose con el cuerpo y la sangre de Jesús. Es decir, llevando a la práctica las enseñanzas de Jesús.

Este capitel en definitiva parece resumir el capítulo 6 del evangelio de Juan y en concreto la respuesta que da Jesús a los judíos en Jn.6, 52-54, que se preguntaban “¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día.”[1]


De los símbolos que este capitel contiene es fácil de identificar el puente, los halcones, los panes, los zarcillos de la vid, pero ¿qué se representa con el quinto símbolo? Pues bien, los niños lo ven con ojos de niño y dicen: “Es una gota de agua”.

En las dos veces reaccioné interiormente e hice muestras de admiración dirigiéndome a los adultos, algunos de los cuales ya habían hecho comentarios al oído sobre lo que ellos veían en este motivo casi, casi abstracto, y también ellos se sorprendieron de la respuesta dada.

¡Muy bien! - digo yo. Una gota de agua que parece que va creciendo, ¿no? Como pasa en los cristales de los coches cuando llueve.

…y pregunto a los mayores a ver qué es lo que ellos ven…y alguno, con cierto miedo dice que le parece una caca, y otro, más decidido dice:

- ¡Pues lo voy a decir! Yo lo que he visto desde el principio y así se lo he dicho a mi pareja al oído es que me parece el sexo femenino.

- ¡Qué visiones tan diferentes! Comenta otro adulto.

- ¿Son diferentes? Sí, pero ¿También lo es el mensaje? Y les comento que la visión infantil de la gota de agua nos habla de vida. El agua es vida. Sin agua moriremos… y voy a seguir cuando una mujer comenta:

- Lo mismo que el sexo femenino, que transmite vida.

- Así es. Las dos visiones nos hablan de vida.

El puente une dos orillas y como el halcón Horus que muere y resucita nosotros hemos de morir también y pasar el puente hasta la otra orilla y volver a nacer a una nueva vida.

…y les comento la genialidad del maestro Petrus que supo, con su sabiduría del mundo antiguo y su profesionalidad como cantero, plasmar el mensaje teológico de la muerte y de la resurrección que el comitente de la iglesia de Besolla le encargó que transmitiera en este capitel sin emplear ningún motivo claramente cristiano, sino sirviéndose del conocimiento que sobre la cultura antigua egipcia tenía y empleando símbolos fácilmente reconocibles por las gentes humildes de la aldea de Besolla.


sábado, 11 de mayo de 2019

EL PETRUS MUSEUM Y LA COMARCA DE IZAGA


EL PETRUS MUSEUM Y LA COMARCA DE IZAGA


Por Simeón Hidalgo Valencia (11 de mayo de 2019)


El museo “PETRUS MUSEUM” se ubica en el lugar de Lizarraga. No hay que confundirlo con otros Lizarraga de Navarra. Éste Lizarraga forma parte del Valle de Izagaondoa y está a medio camino entre Urroz-Villa, (que se dice ahora pero que los antiguos denominaban Urroz de Izagaondoa para diferenciarla de otros Urroz que hay en Navarra), y el lugar de Unciti, capital del actual Valle de Unciti.

El museo “PETRUS MUSEUM” hoy es una realidad y ya se puede visitar en la planta baja de la denominada Casa Zandueta de nuestro Lizarraga, el de Izagaondoa.  La temporada de visitas al público ha comenzado en mayo y terminará a finales de septiembre. Todos los domingos se hacen dos visitas guiadas: a las 11 y a las 12 horas, pero para tener acceso a ellas hay que reservar el día y la hora llamando al teléfono 659303994 o mandando un correo a petrusmuseum@gmail.com

El museo “PETRUS MUSEUM” es un recurso cultural que la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa pone al servicio de la Comarca de Izaga sin ningún ánimo de lucro. La asociación se creó en el año 2012 y desde entonces trabaja desinteresadamente por el patrimonio y desarrolla acciones turísticas mostrando lo mucho y bueno que esta comarca de Navarra tiene. Es un granito de arena que se une a los que los ayuntamientos, otras asociaciones o el propio Gobierno de Navarra puedan aportar para levantar esta zona deprimida social, urbana y económicamente, envejecida, que va despoblándose progresivamente sin que sus propios habitantes parezcan inmutarse, resignados en su gran mayoría a vivir tristemente languideciendo.

El museo “PETRUS MUSEUM” es el fruto de unas personas que han sabido ver que los propios recursos, en este caso culturales y patrimoniales, pueden ser un motor para revitalizar la comarca y por sus propios medios, que no son muchos, han demostrado que se pueden hacer muchas e interesantes cosas gastando lo mínimo. Sin esperar a que la salvación venga de fuera a través de subvenciones se han puesto manos a la obra y sus actividades hoy día son seguidas por gentes interesadas en las propuestas que hacen a través de visitas guiadas, charlas, investigación, publicaciones, …

El museo “PETRUS MUSEUM” da a conocer la obra del maestro cantero medieval que, como un puñado de artistas medievales, fue rebelde con las normas de su tiempo y firmó su trabajo en la iglesia de San Martín de Guerguitiáin a finales del siglo XII o en los comienzos del XIII. “Petrus me fecit”. Este gesto da valor al edificio y tendría que valorarse mucho más, al menos por los regidores públicos del ayuntamiento de Izagaondoa, sus administradores y más por el concejal o concejala de cultura (si es que existe) y traducirse en acciones dinamizadoras que atraigan gentes al valle. Quizás, nunca se sabe, alguno termine por enamorarse de él y busque residir en el mismo.

El museo “PETRUS MUSEUM” ha abierto sus puertas y ha invitado a otras iniciativas turísticas de la comarca a conocerlo, en concreto a las Casas Rurales y a los Hoteles del prepireneo para que lo tengan entre las propuestas culturales que les puedan ofrecer a sus clientes y así el día 9 de mayo les recibió y acogió.
Tras el saludo de la presidenta de la asociación, se recorrieron sus salas: Petrus-I, Sala del Pan, Petrus-II, Patio de las Estelas, Exposición Etnográfica y Salas de la Vid y de la Bodega.


Las palabras de la presidenta fueron éstas:

SALUDO INICIAL
Muy buenas tardes y bienvenidos al acto de presentación del Petrus Museum a los centros turísticos del prepireneo navarro.
La Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, cultural y turística, os ha invitado a este acto para que conozcáis de primera mano este interesante punto cultural de la Comarca de Izaga, para que a su vez, si es de vuestro agrado y veis que merece la pena, lo tengáis entre los recursos recomendables a vuestros clientes que deseen practicar el turismo cultural.
Desde hace años hemos estado trabajando para dar a conocer a la sociedad  la figura y obra del cantero medieval que dejó su firma en Guerguitiáin: Petrus. A través de la investigación hemos podido conocer un número interesante de iglesias en las que su estilo está presente y lo hemos difundido por medio de publicaciones, de visitas guiadas y ahora con el museo que hemos montado con nuestro propio esfuerzo y medios.
Realizado en la Casa Zandueta de Lizarraga el Petrus Museum tiene dos líneas claras: La artística medieval que da a conocer la obra de Petrus y la etnográfica que muestra un estilo de vida muy distinto al actual, en el que nuestros pueblos se van abandonando poco a poco.
Este museo lo ponemos al servicio de la Comarca de Izaga para que sirva, de alguna manera, para levantar esta zona deprimida de Navarra. Lo hacemos sin ningún ánimo de lucro, aunque no nos cerramos a los pequeños donativos de los visitantes, que nos ayudan a seguir adelante, dado que no tenemos subvenciones oficiales de ningún tipo.
Esperamos que sea de vuestro interés y que cada uno de vuestros centros  colabore en darlo a conocer.
Sin más, reiterándoos la bienvenida, pasamos a ver con más detalle cada una de las salas que componen el Petrus Museum.

El museo “PETRUS MUSEUM” abre sus puertas y extiende sus brazos para recibir y acoger a todas las personas que lo visiten, sean vecinos y vecinas del propio valle de Izagaondoa y de la Comarca, sea del resto de Navarra o de otras Comunidades. Se abre al mundo, aunque a veces viva en sus carnes el dicho antiguo de que “nadie es profeta en su propia tierra”, pero eso no le importa al maestro Petrus de Guerguitiáin, porque sabe que tiene un grupo de incondicionales que le admiran, le siguen y le dan a conocer.






jueves, 18 de mayo de 2017

18 DE MAYO: DÍA DE LOS MUSEOS

18 DE MAYO: DÍA DE LOS MUSEOS

Por Simeón Hidalgo Valencia (18 de mayo de 2017)


Hoy, 18 de mayo, los museos abren sus puertas gratuitamente para que todo el mundo pueda contemplar lo que cada uno de ellos muestra en sus salas, que es parte de la gran riqueza cultural que la humanidad ha generado a lo largo de su existencia en el planeta Tierra.

Grandes y renombrados museos de todo el mundo, pero también humildes museos programan actos durante el día y durante la noche una vez al año.

Yo me detengo ahora en ponderar el trabajo que la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa está llevando a cabo en Izagaondoa transformando unas cuadras en un museo dedicado a dar a conocer la obra del cantero Petrus de Guerguitiain, uno de los pocos maestros canteros medievales que en Navarra dejaron su firma, como escribí en su día, por lo que su importancia, aunque sea un cantero popular y rural merece tenerse en cuenta. Por ello un pequeño museo que le recuerde no viene mal dentro del árido terreno cultural del ayuntamiento de Izagaondoa.

Este museo, denominado “PETRUS MUSEUM”, es de iniciativa particular y se construye gracias a las personas voluntarias que aportan su ilusión, voluntad y trabajo unas horas cada semana y a los donativos que nuestros seguidores en las actividades que como asociación se organizan nos aportan. No se cuenta con ninguna ayuda pública.

Semanalmente vamos informando a través de la página de facebook de la asociación de los avances que se realizan en los trabajos de adecuación de lo que fueron unas cuadras de la Casa Zandueta en el lugar de Lizarraga de Izagaondoa. En ello estamos trabajando desde el año 2014 y en este tiempo hemos podido ya mostrar al público algunas salas como son las de La Vendimia, La Bodega y la Sala Polivalente que recoge actualmente la exposición temporal sobre la familia Lizarraga Irigoyen, los últimos moradores de la misma.

Hoy, 18 de mayo, los museos abren sus puertas y nosotros seguimos trabajando para que en este año podamos dar a conocer la obra del maestro Petrus a través de una serie de capiteles reproducidos por canteros expertos, de cuadros pintados por pintores navarros, de fotografías de los lugares en que la escuela de Petrus trabajó, de piezas que algunos socios han dejado en depósito y de otras que se han recuperado del abandono al que estaban sometidas.

Como asociación trabajamos sin ánimo de lucro y personalmente pienso que este proyecto puede tener repercusión en la comarca de Izaga, pues los que vengan a visitarlo también querrán degustar de una buena comida en algún restaurante de la comarca y todo vendrá bien para esta zona de Navarra deprimida, envejecida y en progresiva despoblación, sin que los organismos municipales y mancomunados se muevan para evitarlo, sin un proyecto de recuperación de la zona, pues cada cual tira para su terruño sin una visión de futuro que ponga en marcha y dinamice los grandes recursos culturales y paisajísticos.



El PETRUS MUSEUM, animará a sus visitantes a acercarse después hasta: Guerguitiain, Besolla, San Martín de Unx, donde se encuentra la portada de la antigua iglesia de Sangáriz o Sengáriz como se escribe actualmente, Aibar, Najurieta, Leoz, Zolina, Badostain, Eusa, Garaioa o Monreal… y ya que están en distintas zonas de Navarra podrán recorrer y apreciar su patrimonio a través del turismo cultural, gastronómico o natural, pues alrededor de los lugares mencionados hay hitos que no se pueden dejar de visitar para conocer mejor las maravillas de Navarra.


El PETRUS MUSEUM, es uno de esos museos pequeños, rurales, de iniciativa privada y sin subvenciones oficiales, que se levanta a pulso y que se reivindica como uno de los motores que pueden dinamizar la comarca de Izaga. Sus puertas están abiertas todos los días para  quien quiera colaborar.

sábado, 21 de mayo de 2016

REGALOS DE LA NATURALEZA

REGALOS DE LA NATURALEZA

Por Simeón Hidalgo Valencia (21 de Mayo de 2016)

Estos días de primavera la Naturaleza está exultante de vida. No hay más que salir del ruido del asfalto de la ciudad para darse cuenta de ello, con la condición de que sepamos guardar respetuoso silencio rural y de que no hayamos perdido la capacidad del asombro.

El viernes, 20, fui a Lizarraga con la idea de pasar el rato dedicado al descanso mientras esperaba al fontanero para que hiciera unas chapucillas necesarias. Al resguardo del mundo me senté en el “Patio de las Estelas”, del “Petrus Museum” y me puse a meditar sobre el mensaje que cada una de ellas porta en sus tallas y, como al monje Virila del monasterio de Leire, una pequeña criatura voladora, diminuta, afanosa en sus quehaceres, me distrajo de mis metafísicos pensamientos. Iba y venía, entraba y salía sin hacerme el menor caso. A lo suyo, que era lo importante.

Días atrás ya la había visto revolotear llevando briznas de hierbas, pajitas o musgo en el pico, después de haber elegido el lugar seguro, silencioso y resguardado donde anidar. Días más tarde vi medio cascarón de huevo en el suelo y deduje que una nueva vida había, por fin, nacido.

A pesar de mi presencia, como digo, ella seguía a lo suyo y en cuanto hacía yo el menor movimiento, recelosa se paraba a observar, fuera en una ventana, fuera en el muro de las tres estelas, fuera en el saliente de una piedra, hasta que entendía que no era peligroso y se decidía a cumplir con su misión. En su pico portaba algo, que con sigilo quise averiguar.



Así se me pasó el tiempo siguiendo el ir y venir del pajarito y en una de sus salidas de caza me acerqué a ver si descubría su morada y a quien en ella moraba. 

Me quedé maravillado del regalo que la Naturaleza me hacía y dejé de elucubraciones metafísicas sobre la vida y la muerte, sobre el paso de una vida terrena a otra espiritual y eterna, porque lo que veía era más interesante e importante y pasé a meditar sobre el trabajo y el afán de cada día por salir adelante, sobre la desesperanza de millones de personas que ni tienen casa, ni pan que llevarse a la boca, ni trabajo, ni el confort de un hogar, refugiados obligados por los tiranos de turno, señores de la guerra. Todo en contraste con este diminuto pajarito que en paz hizo su nido junto a su pareja, con amor tuvo descendencia y con su trabajo llevaba el alimento a casa. 

Un detalle más de lo exultante de vida que está la primavera, que me llenó de paz hasta que fue perturbada por el toque de la aldaba. Venía al tajo Miguel, el fontanero.


viernes, 29 de abril de 2016

VERANO 2016 - PETRUS MUSEUM - EXPO EN HONOR DE LA FAMILIA LIZARRAGA

VERANO 2016 - PETRUS MUSEUM
 EXPO EN HONOR DE LA FAMILIA LIZARRAGA  

Por Simeón Hidalgo Valencia (29 de Abril de 2016)


Quiero dedicar este artículo a recordar la memoria de la familia Lizarraga Irigoyen, últimos habitantes de la Casa Zandueta, sita en el Valle de Izagaondoa en el lugar de Lizarraga.

Como ya saben mis seguidores esta casa la recibió en herencia la “Asociación Navarra de Ayuda a la Parálisis Cerebral”, más conocida a nivel popular como “ASPACE”. Hoy en día es la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa quien se hace cargo de la misma, sin ánimo de lucro, por acuerdo de cesión entre ambas asociaciones.

Además de ser la Sede Social de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, es en sí misma un Museo Etnográfico, pues la vida se detuvo en ella hace años y los enseres de uso cotidiano de otros tiempos allí estaban congelados, feneciendo poco a poco, sólo valorados por los fantasmas que un día los tuvieron entre sus manos y les dieron vida.

También es la sede del PETRUS MUSEUM, que se está construyendo en la planta baja de la casa Zandueta, como desde el siglo XVIII se conoce a esta casa -“El primer Zandueta afincado en la casa lo encontramos en 1726”[1]- para dar a conocer la obra del maestro cantero medieval que trabajó en Navarra a finales del siglo XII y comienzos del XIII, con marcado acento etnográfico igualmente, pues sus tallas rezuman el contacto con las costumbres de las gentes de aquel tiempo. Yo le denomino “Petrus de Guerguitiáin”, porque fue en la iglesia de San Martín de Tours, del lugar de Guerguitiáin, donde se dio a conocer con su famoso “Petrus me fecit”.[2]

Pero no siempre se la conoció con este nombre, pues ya en su origen, allá por el siglo XVI no se llamaba así. “La primera mención que se hace de ella es de 1592, cuando se dice que perteneció hacia 1530-1540 a un vecino de Lizarraga llamado Anso de Nagore.”  “Por él, se llamó como Ansorena” y más tarde, “hacia 1675 era propiedad de una persona llamada Remón de Redín, a quien llamaban “Remon Arzaya” o “Remon el pastor” (‘Artzai’ es el equivalente a pastor, en euskera). Precisamente por él, a la casa la llamaron como Remonena.”

La Historia, también la “casera”, da muchas vueltas y bueno sería tener esta perspectiva en la mente a la hora de sentenciar como irrefutable cualquier afirmación, pues bien se podría haber conocido esta casa con el nombre de sus últimos moradores y llamarse Casa Lizarraga, pero, por lo que fuera, imperó el nombre originado en el siglo XVIII hasta hoy en día.Y es esta familia la que ha dejado su impronta más fresca en esta casa y es con sus pertenencias con las que hemos topado nosotros al hacernos cargo de la misma. Allí está gran parte de su vida plasmada en cada uno de sus habitáculos, en cada uno de los utensilios de cocina, de las herramientas que emplearon, de los rezos que hicieron, de los sueños que tuvieron, de los impuestos que pagaron, de los difuntos que conocieron, de sus fiestas y excursiones que celebraron, de…

En este verano de 2016 sacaremos a la luz parte de la vida de esta familia, en homenaje a lo que fueron, vivieron, padecieron y celebraron, pues de todo, como en todo el resto de las casas y como dice el dicho popular, “hay en la viña del Señor” y será la primera exposición temporal que se montará en el Petrus Museum.

Conoceremos a los protagonistas, hombres y mujeres normales, de pueblo, inmortalizados en unas fotos antiguas, en sus labores del hogar, en sus tareas agrícolas, en retazos de sus vidas. Desde la Srª Doña Estefanía Ardanaz Erdozáin, Viuda de Irigoyen, nacida en 1854 y despedida en esta vida el 2 de agosto de 1950 a los 96 años, a su hija la Srª Doña Petra Irigoyen Ardanaz, nacida el 31 de Enero de 1885, hija de Estefanía Ardanaz y de Francisco Irigoyen que vivió hasta septiembre de 1964, o a su marido, el Señor D. Saturnino Lizarraga Echalecu, nacido en 1882 que murió con 62 años el 12 de noviembre de 1944, para terminar con sus tres hijos: Clara, Felipe y Telesfora, los últimos propietarios. Clarita, El Cojo y Teles, popularmente conocidos.



Sea esta Exposición Homenaje a la Familia Lizarraga una forma de recordar su memoria, su estilo de vida en contacto con el campo. Bien podemos verlos cociendo el pan en su horno familiar o pisando la uva haciendo un chacolí casero en su bodega, bordando detalles del ajuar o haciendo la matanza del cuto por San Martín, escuchando la antigua radio en la cocina y adaptándose a la modernidad que se les imponía, mientras que la vida misma se los llevaba uno a uno, hasta dejar la casa vacía.

Hoy esta casa, la que bien pudiera haberse llamado Casa Lizarraga, pero que se conoce como Casa Zandueta, tiene de nuevo vida. Vida cultural, sin ánimo de lucro, al servicio de todo el Valle de Izagaondoa y de la Comarca de Izaga.



[1] Según D. XABIER ITULÁIN IRURITA, miembro fundador de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa y experto en investigación en la Oiconimia de la Comarca de Izaga. Todas las citas documentales son aportadas por el mismo.
[2] SIMEÓN HIDALGO VALENCIA; La Ruta del Maestro Petrus de Guerguitiáin; 2012

sábado, 16 de enero de 2016

DÍA DE AUZOLAN EN EL PETRUS MUSEUM

DÍA DE AUZOLAN EN EL PETRUS MUSEUM

Por Simeón Hidalgo Valencia (16 de Enero de 2016)


Hay iniciativas privadas que merecen ser conocidas y valoradas por la sociedad. Una de éstas es la que la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa lleva a cabo, sin ánimo de lucro, para dar a conocer a la figura del maestro cantero medieval “Petrus”, que dejó su firma en la iglesia de San Martín de Guerguitiáin, sito en el Valle de Izagaondoa y cuyo estilo y trabajo se ha recogido en diversas iglesias románicas de finales del siglo XII o comienzos del XIII por Navarra. 

El PETRUS MUSEUM tiene su sede en el lugar de Lizarraga de Izagaondoa, en la denominada Casa Zandueta, de la que hay documentación desde el siglo XVI, según investigación de nuestro compañero, socio fundador e investigador, Xabier Ituláin Irurita.


-¿Por qué en la Casa Zandueta?

-Porque siendo propiedad de la Asociación Aspace de Navarra se llegó a un acuerdo con los representantes de la misma y nos la cedió para 20 años prorrogables y con opción a compra.

-¿Desde cuándo lleváis acondicionando la casa?

-Desde hace un poco más de un año. Lo hacemos a través del auzolan, por voluntarios, socios y no socios, que quieran colaborar.

-¿Y también hoy con el mal tiempo y la nieve que ha caído os habéis animado?

-Pues ya ves. Aquí estamos dando el callo estos tres “chalaos”, porque si no, no se hace solo.

-¿Cómo os llamáis?

-El que está preparando el alfeizar de la ventana es Salvador, que es un genio en estos asuntos y siempre está dispuesto y el primero en acudir. Para cuando llegamos los demás ya se ha hecho él parte del tajo. El que está rejuntando es Joaquín, que aunque no es socio, viene siempre que puede y le permite su columna y la ciática.

-¿A pesar de su estado os ayuda?

-Ya lo ves y siempre de buen humor y positivo.

-Y tú, Simeón, ¿cómo te arriesgas a que te dé de nuevo otro susto?

-Pues mira, me gusta. He estudiado al maestro Petrus, he escrito sobre él, he dado charlas para divulgar su obra y qué menos que hacerle un pequeño, pero digno museo donde se contemple, a través de algunos de sus trabajos reproducidos, el conjunto de su obra.

-Supongo que tendréis alguna ayuda del Ayuntamiento, de Príncipe de Viana, de Turismo, de Cederna, o de otros organismos que favorezcan este tipo de proyectos.

-Pues hasta el momento no tenemos ninguna ayuda económica, tampoco la hemos solicitado, si es a eso a lo que te refieres. Es un proyecto privado y lo vamos sacando adelante, ya ves, sea con el trabajo de voluntarios, sea por pequeñas aportaciones de mecenas, sea por donativos que nos hacen las personas que asisten a nuestras actividades, sea por las publicaciones que realizamos, sea por el interés de la prensa local que se ha interesado por lo que hacemos.

-¿Tenéis mecenas que apoyen el proyecto?

-Es que presentamos este proyecto tipo al Gobierno de Navarra acogiéndonos a la ley de Mecenazgo Cultural de Navarra (MECNA) y nos lo calificaron de interés social por cinco años. Mecenas ha habido alguno, pero no creas, hay que trabajárselo mucho, porque la gente no está acostumbrada a apoyar la cultura. Pero los primeros mecenas del proyecto pienso que tenemos que ser los propios socios, sea con nuestros donativos, sea con nuestro trabajo, y por eso hay algunos que venimos todos los sábados a trabajar.

-¿Cuánto tiempo lleváis en esto?

-Adecuando la casa, como te he dicho, un poco más de un año. Como proyecto Mecna un año y ahora ya se ha informado a la Hacienda de Navarra de las aportaciones que nos han hecho nuestros mecenas, para que en la Declaración de Hacienda se les tenga en cuenta en las deducciones y también se está realizando la Memoria anual para el Gobierno de Navarra.

-¿Qué habéis hecho en este año?

-Principalmente labores de saneamiento de la zona baja que antiguamente eran los establos, que estaban de pena. Ahora los ves y no te puedes hacer ni idea de cómo estaban. Otra cosa muy importante, que ya hemos acabado, es la Sala de la Vendimia y La Sala de la Bodega y durante este verano pasado se ha abierto al público a través de visitas guiadas que englobaban la atracciones turísticas que tiene Lizarraga. Se comenzaba por hacer una visita guiada a la portada románica de su iglesia, cuyos capiteles son dignos de contemplar y de interpretar. Después se enseñaba las dos salas  mencionadas del museo. Antes de indicar el camino a los Robles Centenarios se enseñaba, a los que querían, la fachada de la Casa Merkatari, que es un antiguo palacio a la manera de los de Urroz. El año que viene se completará la visita con la nueva sala que estamos preparando. ¡Se me olvidaba! También está casi terminado lo que llamamos El Patio de las Estelas.


 Grupo de turistas en una visita veraniega. Verano 2015.

-¡Y hoy en este momento qué hacéis?

-Pues ya ves. Ahora estamos preparando lo que será la Sala Polivalente del museo. Será para exposiciones temporales, charlas, talleres, reuniones, etc. Se pretende que esté montada con la primera exposición para el verano que viene, aunque si no está no pasa nada. No tenemos prisa. Vamos a nuestro ritmo. Hombre, si viniera alguno más a echarnos una mano…

-Veo que habéis dejado el antiguo pesebre.

-Sí, porque queremos que se siga percibiendo lo que fueron estas salas desde siglos. Son piezas que nos hablan de la vida de nuestros antepasados que hay que conservar y darlas un nuevo uso. En este caso servirá también como expositor. Si miras el techo verás que lo hemos conservado tal cual. Sólo se ha limpiado del polvo acumulado y tratado los solivos a la manera tradicional y reparando las paredes que estaban llenas de nidos de roedores. La casa en sí ya es un Museo Etnológico por los elementos que se conservan, de los que hay que destacar: el horno de pan, la antigua bodega casera, la cocina, las alcobas, la sala de estar, los muebles,…

-Estáis pintando de blanco las paredes. ¿No sería mejor dejar la piedra vista?

-Si te fijas en las piedras verás que en un principio no estaban vistas, sino blanqueadas con cal. Entre nosotros había también distintas opiniones. Si dejar las piedras a la vista o encalarlas. Se ha optado por encalarlas porque además de ser material desinfectante, deja respirar a la pared y da la sensación de mayor amplitud y luminosidad y porque servirá de fondo que haga resaltar lo que se exponga pero, sobre todo, porque era como estaban antiguamente.

-Entre tres, ¿poco podréis hacer, no?

-Esto es como el refrán: “Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero” y con esta filosofía trabajamos. Vengamos tres o treinta lo importante es dar cada día un pasito más hacia adelante y al final se nota. Yo por ejemplo, vengo los miércoles a trabajar y normalmente estoy solo y ves, poco a poco las paredes se blanquean.

-¿Qué habéis hecho hoy?

-Pues como siempre, nos repartimos el trabajo. Salvador ha empezado a arreglar ese bajo de la pared. Luego se ha metido con el alfeizar de la ventana. Joaquín, que es especialista en el rejunteo, ya ves el tajo que se ha hecho. Hoy ya están las paredes acabadas y sólo falta terminar el encalado. Yo hago lo que puedo, a mi ritmo. He cribado una carretilla de tierra, he hecho de peón para Salvador y he sacado las fotos de rigor para el historial y para realizar en su día un montaje en que se vea el proceso de la adecuación de la planta baja. 

Salvador arreglando los bajos de la pared. 

Joaquín con el rejunteo. 

Salvador poniendo el alfeizar de la ventana.

-¿La planta baja es la prioridad?

-Si, porque son los espacios más grandes donde irán las siguientes salas: Recibidor, Sala Petrus I, Sala del Pan, Sala Petrus II, Patio de las Estelas, Sala Polivalente, Sala de la Vid y Sala de la Bodega. Poco a poco las abriremos al público a medida que estén terminadas.


 -¿Para cuándo la planta superior?

-Bueno, para cuando se pueda, aunque se ha limpiado, quitado goteras, que era lo principal. Cuando toque ya veremos. En su gran parte quedará tal cual, para que los visitantes vean cómo era esta casa en el siglo pasado.

-Si alguno quiere ser mecenas y ayudaros ¿cómo lo puede hacer?

-¡Ojala! Que la gente se anime a colaborar y más los socios y los vecinos del valle, pues para el valle trabajamos como ya he dicho antes, sin ánimo de lucro. ¿Cómo lo puede hacer? Principalmente de tres manera:
Una sería aportando su trabajo en los auzolanes.
Otra aportando un donativo o ayuda económica en la medida de sus posibilidades, que la vida está muy chunga, pero siempre se puede colaborar para el valle en este sentido. ¿Qué son por ejemplo 100 € a lo largo del año? Además si dan 150€ luego en la declaración se les descuenta en la cuota el 80% si tienen que declarar en Navarra.  
En tercer lugar también pueden colaborar prestando, donando o dejando en depósito, piezas para las exposiciones que se vayan montando. De esto ya hay un buen ejemplo de la colaboración popular pues el 50% de las familias del valle aportaron piezas para la Exposición Etnográfica del Valle de Izagaondoa que se mostró durante el verano de 2011 con gran éxito de público. Por ello fue un éxito porque sin la ayuda final de los vecinos poco hubiésemos conseguido. Es algo que no me canso de agradecerles.

-¿Tenéis alguna cuenta donde puedan ingresar los donativos los que os quieran colaborar?

Sí, les estaríamos muy agradecidos. Es la siguiente: ES70 3008 0001 11 2517649212
Tienen que indicar que es un donativo para el PETRUS MUSEUM.

-Mucha suerte en la empresa que con el ánimo con que se os ve, seguro que lo conseguiréis.

-Muchas gracias a ti por tu interés. Muy agradecido en nombre de la Asociación y en particular de estos tres currelas chalados. 

Salvador, Simeón y Joaquín en el auzolan del día 16 de Enero de 2016.
La nevada no les ha dado miedo. 


El patio de las estelas el 16 de Enero de 2016.