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lunes, 23 de junio de 2025

ROMERÍA A SAN MIGUEL DE IZAGA

 

ROMERÍA A SAN MIGUEL DE IZAGA

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (23 de junio de 2025) 

 

“En punto y aparte quiero también reseñar, como nota destacadísima, la presencia de nuestro Sr. Obispo Don José María Cirarda Lachiondo. Ignoro si ésta fuera la primera visita, bendición y celebración de misa de un Sr. Obispo a esta Ermita (San Miguel de Izaga); desde luego, si no fue la primera vez, pocas veces serán las que le precedieron”. 

Esto lo dice el señor Don Fermín Zuza Zunzarren, nacido en Zuazu de Izagaondoa, al poner por escrito sus memorias sobre los pasos que tuvieron que dar él y sus compañeros entusiastas de la restauración de la Ermita-Basílica de San Miguel de Izaga, que corría serio peligro de derrumbe hace ahora cincuenta años. 

—Que, ¿Cómo yo sé esto?

—Pues porque desde el 23 de julio de 2024, un hijo suyo, Mikel, me pasó toda la documentación que había recopilado su padre a lo largo de los años 1975-1986 sobre San Miguel de Izaga, desde sus propias notas escritas de puño y letra, con muy buena caligrafía por cierto, como se estilaba entonces, hasta escritos en la prensa local, trámites oficiales ante estamentos de la Diputación Foral o ante el Gobierno de Navarra, así como la recopilación de sus decisiones aprobadas, reportajes fotográficos, …, y con tanto material hemos podido cumplir el sueño que Don Fermín no pudo realizar en su vida: hacer el libro titulado “SAN MIGUEL DE IZAGA. HISTORIA DE UNA RESTAURACIÓN. (1975-1986)”. 



El pasado 15 de junio del año en curso 2025, seguramente que para Don Fermín y para el grupo de entusiastas compañeros que ya partieron, fue un día de alegría al ver, desde esa otra vida que la fe nos promete, que por suerte el récord alcanzado por la Ermita-Basílica de San Miguel de Izaga en cuanto a la dignidad eclesiástica de mayor nivel que la ha visitado ha sido batido por Don Celestino Aós Braco, vecino de Artaiz, un cardenal de la iglesia católica, sencillo y cercano a la gente que a sus 80 años fue un romero penitente más. 

Yo también estuve presente este año y, como suelo hacer, doy fe de esta tradición que une a todos los pueblos del valle, pues San Miguel y su morada en lo alto de Izaga es el imán espiritual que los atrae y les da identidad. Allí coincidieron parroquianos de Artaiz, Zuazu, Reta, Lizarraga, Ardanaz, Iriso, Urbicáin, Turrillas e Induráin. Todos con sus cruces parroquiales. Todos con sus inquietudes, ideas, deseos, proyectos y ruegos. Unos, a ponerse bajo la protección de San Miguel Arcángel, otros a participar de un día de convivencia en el monte y todos, en buen ambiente y camaradería. 


Me llamó la atención y observé con alegría que volvieron a subir entunicados, hombres y mujeres jóvenes, que auguran la pervivencia de esta costumbre. También, entre las más de 150 personas que calculé, había mucha juventud. Son el futuro… y parece que lo hay para esta romería pues, aunque los ya mayores pensemos que con nosotros se acaba la historia, afortunadamente no es así y la juventud adaptará esta bonita tradición con nuevas expresiones. 


Tengo que hacer notar que lo comentado en el artículo anterior referido a la subida del “Criadico” sobre el estado del camino al inicio de su recorrido, que se ha saneado y no hubo ningún problema para subir motorizados. También hay que reseñar la invitación que hizo el Ayuntamiento de Izagaondoa a todos los romeros invitándonos con un rico almuerzo preparado por la Panadería de Idoate. Muchas gracias. Son detalles que se agradecen y ayudan a una mejor convivencia vecinal. 

En la misa el cardenal Celestino nos animó a vivir la religión y a ser agradecidos por el don de la fe.



“Demos gracias a Dios. Demos gracias a Dios y a nuestros padres y a nuestros abuelos porque nos enseñaron la religión. La religión no es una cosa de un loco que es para unos pocos. Hay gente que vive sin religión, cierto, pero la religión es una gran bendición y a nosotros nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros hermanos, nuestra familia nos la enseñó. 

Cuando uno tiene la experiencia que yo he tenido de estar ahora, por ejemplo, en Roma, en la muerte del papa Francisco y en la elección del papa León y nos encontramos cardenales de todo el mundo, qué hermoso el decir: a mí me bautizaron al día siguiente de nacer, cuando yo tengo un cardenal a mi lado que me dice: Yo soy de una familia pagana de allá, de Corea y yo descubrí a Jesús cuando estaba en la universidad… y en medio de eso está feliz de ser cristiano.

Este año, en la Pascua que hemos vivido, sólo en París, que está aquí cerquita, se han bautizado 18000 personas adultas. 18000 personas que no habían conocido al Señor, que conocieron al Señor, padecen un proceso, porque no se trata de dar una charlita, sino de cambiar la mente y la vida y se han bautizado.

Darle gracias a Dios por el don de la fe, que parece que no nos enteramos mucho…



¿Y esta fe qué significa? Esta fe que está sellada por los mártires, esta fe que han vivido, imagínense, cuántos miles de personas creyentes han venido aquí a edificar en aquellos tiempos esta ermita, que han venido aquí a rezar y después se fueron y después volvieron… ¿Cuántos?... Pero ¿Saben qué? Nuestra fe. Nuestra fe. 

Después de todo, cuando yo veía al papa Francisco allá en el cajón, en el ataúd, este hombre no era un buen político, no tenía un ejército, … ha vivida su fe, ¿en quién? en Jesucristo que está en la cruz. Ustedes han traído las cruces de sus pueblos. Nosotros creemos en Jesucristo porque el Espíritu Santo así nos lo enseña. 

Yo me acordaba en estos momentos, cuando en mis años de estudiante yo estaba en Zaragoza, yo tenía 17 años cuando yo fui a la universidad y uno de los días volví al convento nuestro, convento nuestro que es la basílica de San Antonio y había un muchacho que miraba por allá. Yo me acerqué. Él era norteamericano. Yo no sé inglés, pero vamos, nos entendimos. 

—¿Y esto qué es, es una iglesia católica, un templo?, ¿Se puede entrar?

—¡Claro! La puerta está abierta. ¡Puede entrar cualquiera! 

Y entramos y yo empecé a explicarle, con toda mi buena voluntad, pues esto es un templo, aquí está el altar, ahí donde se bautiza y cuando llegamos, en el presbiterio hay un gran Cristo colgado en la cruz y me dijo: 

—¿Y ese?

Le dije

—Ese es Jesús. Ese es nuestro Dios. Ese es nuestro Dios y Señor. Nuestro Salvador.

Él me dijo:

—¿Cómo?

—Ese es mi Dios y mi Salvador…

y me dejó cortao, porque se dio media vuelta y me dijo:

—¡Ese Dios no me interesa!

Y se fue. 

Yo después pensaba, y dije:

— ¡Claro!… Ese Dios no le interesa porque él era uno de los pilotos que estaba bombardeando Vietnam. Sus valores eran el honor, que le den una medalla por haber hecho una atrocidad más grande, la fama, el dinero, que le paguen bien… y, ¡claro!, los valores que tenemos nosotros siguiendo a Jesús son otros. ¡Ese Dios no me interesa!... 

A lo largo de mi vida he encontrado a mucha gente que dice “ese Dios no me interesa”, pero he encontrado mucha gente que dice: ¡a mí, ese Dios me interesa!, y ¡a mí, me interesa!... y por eso sigo siendo cristiano, porque ese Dios me interesa, porque quiero que Jesucristo sea mi luz, el camino de mi vida y al final será (¿?) ... 

La última vez o una de las últimas veces que yo vine fue con mi padre. Mi padre que era un montañero que todo el mundo conoce porque tenía que llevar como diecisiete pueblos los que tenía él, era el lucero, entonces no había horarios, entonces había que ir porque de repente en Idoate no hay luz, en Lizarraga han cortado la luz, en Ardanaz no sé qué, ¡y había que ir! Y había que ir a cambiar la “polleta”, la bombilla, porque la vaca iba a parir o iba a parir la yegua… ¡y siempre parían de noche! Y había que ir entonces a cambiar la “polleta”, la lámpara, para poner una más potente y una vez que pasaba eso otra vez se volvía a la antigua…Eran otros tiempos…pero esta es nuestra tierra… y uno puede ir a otro sitio y puede estar en Roma, en Jerusalén o en Chile. A mí me tocó estar en el desierto más árido del mundo durante cinco años, en el desierto de Atacama. Allí hay zonas en que no llueve, aquí le pedimos agua a San Miguel, … allí llueve una vez cada cinco años o cada siete. El mundo tiene rasgos distintos, pero uno lleva en el corazón, eso, la fe que recibió y el cariño por la tierra que le vio nacer y por las personas que conoció, por eso os invito a que hoy, efectivamente, este día de la Trinidad y a los pies del arcángel San Miguel, demos gracias a Dios por nuestra fe. Tratemos de vivirla, porque ahora los tiempos han cambiado, pero la fe es la misma y entonces deseo que sean felices y que un día nos podamos encontrar así en la gloria del cielo. 

Como ustedes están de pie y estarán cansados… aquí corto el rollo, no me alargo más, no se asusten.

Vamos entonces a proclamar nuestra fe rezando juntos el credo: “Creo en Dios Padre…” 



Después de la misa se cantaron Los Gozos a San Miguel y, como todos los años subimos a la loma para la bendición de los campos, ya sazonados muchos de ellos para su cosecha. Es una imagen que me gusta fotografiar con las cruces de todos los pueblos mencionados y en este año con el señor cardenal bendiciendo a los cuatro puntos cardinales.



Ya en la despedida, la cercanía y sencillez del cardenal Celestino, como un paisano de la tierra, hijo de Artaiz, las demostró acompañada de otra virtud importante como es la paciencia, pues muchos de los asistentes nos acercamos a él para guardar un recuerdo a su lado de la primera vez que un cardenal subió como romero penitente acompañando a sus vecinos de Izagaondoa.

Termino este artículo deseando que los buenos sentimientos y la grata convivencia que se respira en lo alto, en las citas de las romerías a Izaga, se mantenga también en el día a día en cada uno de los pueblos del valle. 



—Ya ve, Don Fermín, cómo ha sido la romería de este año de 2025 a su querida Ermita. Año en que se cumplen los 50 en que con su grupo de “entusiastas” comenzó a “mover Roma con Santiago” para que se restaurara. Hoy, un cardenal venido de Roma, ¡nada menos! ha presidido, junto a sus paisanos, los bonitos momentos de esta última romería. Yo me acordé de Usted y no dudé de que estaría muy contento al ver su Ermita de San Miguel tan bien restaurada como en la ceremonia de su reinauguración en 1986, presidida por el arzobispo José María Cirarda.








jueves, 20 de febrero de 2025

EL PINAROMÁNTICOESCULTURAL

 

EL PINAROMÁNTICOESCULTURAL 

Por Simeón Hidalgo Valencia (20 de febrero de 2025)


En esta tarde soleada de febrero, anunciadora ya de la llegada de la primavera, me he sentado al borde del camino de subida a Izaga y me he sentido romántico y versos de agradecimiento a la vida han surgido de mi pecho revisado.



Contemplaba la belleza de esta panorámica recortada del valle donde Zuazu y Reta se hermanan a la sombra de Leguín, el monte olvidado, con su castillo milenario esperando su momento y en lontananza la Villa medieval de Urroz y más lejos, mucho más lejos aún…, mis recuerdos revividos, con nostalgia de novicio ilusionado, de la herencia recibida de esta bendita tierra de Izagaondoa de la que me enamoré desde la primera vez que la pisé, como ahora, en mis tiempos de montañero. 

Aunque ya con 76 años me conformo con llegar poco a poco, paso a paso de mi ritmo acompasado con el descanso, un poco más lejos, al levantarme y dar unos pocos más me he topado con un nuevo rincón, futura meta para mis paseos desde Reta. 

Igual que en el pueblo, el gran artista escultor vecino del lugar, mi amigo Javier Zandueta, que siembra de esculturas sus tierras y alegra las miradas de los visitantes que por ellas pasan, ha comenzado una nueva obra a la que ha titulado en dos palabras como “EL PINAROMÁNTICOESCULTURAL”, donde al igual que en “El Parque de las Mariposas” está dejando su legado a sus seres queridos y de paso, como me ha sucedido a mí en esta tarde soleada de febrero, preludio de la primavera, a todos los caminantes que por aquí pasen. Y me he detenido y contemplado su obra al aire libre y en mi ensoñación romántica me he encontrado en medio de un frondoso pinar poblado de caminos y vericuetos donde en sus riscos se posan las águilas, el gallo anuncia la amanecida, las aves bajan al comedero, la aldeana comienza la faena y el aldeano, sentado, disfruta del dilatado paisaje y en lo alto, en lo más alto de la conglomerada roca de la peña, el amor hecho escultura móvil donde se lee una palabra, pues no son necesarias más:  “JERU”… y el aroma a naturaleza viva lo impregna todo. 

Y desde estas líneas, agradecido, le felicito por su trabajo, reconociendo que esto también es cultura y patrimonio que invita a las gentes a contactar con la Naturaleza, que hace de nuestros pueblos lugares acogedores gracias a la iniciativa de vecinos desinteresados que dan de sí lo mejor que tienen y emplean sus propios recursos por el bien de su pueblo, sin esperar el milagro de los fondos europeos que faciliten, hipotéticamente, la ejecución de etéreos proyectos rurales.

Felicidades, Javier.













miércoles, 31 de enero de 2018

SEIS AÑOS DE LA ASOCIACIÓN GRUPO VALLE DE IZAGAONDOA

SEIS AÑOS DE LA ASOCIACIÓN GRUPO VALLE DE IZAGAONDOA.

Por Simeón Hidalgo Valencia (31 de enero de 2018)



En el mes de enero del año 2012, son ya seis años, un grupo de trece personas amantes del Valle de Izagaondoa y de la Comarca que rodea a Izaga, estamparon su firma como fundadores de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, con el propósito de dar a conocer el patrimonio de esta zona de Navarra tan rica en Historia y Patrimonio, pero a la vez tan desconocida por la sociedad navarra.



Este grupo de pioneros se registró como Asociación Cultural y como Asociación Turística, pues también se propuso desarrollar el turismo cultural y dar a conocer la riqueza heredada en forma de Fuentes o aljibes medievales; Iglesias medievales, románicas y góticas; Pinturas murales; Fortalezas medievales; Palacios de cabo de armería; Paisajes naturales tanto a las faldas como en lo alto de Izaga; Villas de la comarca;…


Hoy, después de estos seis años en activo, podemos decir que Izagaondoa es más conocido y visitado y en gran parte se debe a la labor de nuestra asociación, que todos los años realiza una programación a través de Visitas Guiadas, Charlas, Presentaciones de libros, etc., que atraen a visitantes de otros puntos de Navarra y también de otras comunidades como, a veces, de otros países.




Cabe mencionar de manera especial la labor de investigación y de divulgación realizada en torno a la figura del maestro cantero medieval PETRUS que dejó su firma en Guerguitiáin y que también dejó su estilo o el de la escuela a la que pertenecía por otros lugares de Navarra y que la asociación ha querido reconocer su trabajo de hace siglos y le ha dedicado un museo. El “Petrus Museum”, que progresivamente, desde hace tres años, se amplia y abre al público con nuevas salas.




La asociación se mantiene por sus propios medios, a través de la ajustada cuota anual de 25€, de los donativos que aportan los asistentes a sus actividades, de alguna donación dineraria y no dineraria, así como de las publicaciones editadas. El programa de mecenazgo, hay que reconocerlo, no da para mucho, pero los voluntarios que colaboran en los auzolanes para habilitar el “Petrus Museum” se ven beneficiados en parte, según la ley de mecenazgo cultural del Gobierno de Navarra.




Aunque la asociación surge por iniciativa privada, su trabajo se dirige a la comunidad y en ese sentido se extiende a todos los vecinos del Valle de Izagaondoa y también a los habitantes de valles colindantes con la idea de frenar, en lo que sea posible, el despoblamiento de una comarca rica en patrimonio, que gestionado con ilusión y entrega, sea desde propuestas particulares como de proyectos impulsados por las corporaciones de los ayuntamientos respectivos y más aún si llegan a unirse, podría revertir en parte.



A lo largo de estos seis años nosotros estamos trabajando en ello. Se ha hecho mucho, pero mucho más queda por hacer. Hemos situado en el mapa a Izagaondoa y las personas que acuden a nuestras actividades se quedan prendadas por lo que ven y por el trabajo realizado.

No sé cuánto recorrido tendrá la asociación, pero nadie podrá decir que a lo largo de estos seis años no hemos trabajado duro en el cumplimientos de los objetivos que nos hemos propuesto, de acuerdo siempre con los estatutos que nos hemos dado, cuyo primer artículo habla de que trabajamos sin ánimo de lucro. Lo hecho, hecho está a la vista de todos y con los socios que somos ojala demos pasos con entusiasmo, colaboración y voluntad para seguir otros seis años más. Para ello se requiere la colaboración de todos los socios y socias, no dejando la iniciativa en los hombros de unos pocos y más diría la colaboración, sobre todo, de los socios y socias nacidos en la Comarca de Izaga.



El próximo mes de febrero, el domingo 18, se celebrará la asamblea general ordinaria como todos los años y en ella toca la renovación de la junta directiva, organismo que pone en práctica las decisiones de la asamblea durante dos años. ¿Habrá voluntarios para los diferentes puestos de presidente, vicepresidente, secretario, tesorero y vocal? ¿Se animarán a dar el relevo a los actuales componentes de la junta? Hace falta savia nueva, sencillamente.


Por mi parte, ya anuncié con un año de anticipación que éste dejaba de ser secretario y me ratifico en mi decisión, pues creo que he de llevar una vida más sosegada. Eso no quiere decir que no colabore desde otras responsabilidades con la asociación, centrándome, si la asamblea me da el visto bueno, en el Petrus Museum y en la atención a algunas de las Visitas Guiadas que se organicen o nos soliciten, siempre en la medida de mis posibilidades.


Las cartas hay que repartirlas entre todos los socios, pues todos hemos voluntariamente solicitado participar en este juego. Es el momento de demostrarlo. Si así lo hacemos nuestra asociación seguirá seis años y otros seis, y otros seis más, trabajando porque el patrimonio de Izagaondoa y de la Comarca de Izaga sea conocido, valorado y visitado, no sólo por los particulares, sino también por las distintas administraciones. 









¿TE ANIMAS A PARTICIPAR?

lunes, 25 de septiembre de 2017

JORNADAS EUROPEAS SOBRE EL PATRIMONIO

JORNADAS EUROPEAS SOBRE EL PATRIMONIO


Por Simeón Hidalgo Valencia (25 de septiembre de 2017)


Leo en el Diario de Navarra, el sábado pasado, este titular:


Y a continuación, como siempre hago cuando hay un listado de ayuntamientos que celebran algo conjuntamente en Navarra, voy directo a ver los que aparecen con la letra I (la i) por ver si en el mismo está el ayuntamiento de Izagaondoa. Una vez más, al tratarse de dar a conocer el rico patrimonio cultural de este valle al que quiero tanto, no aparece.

La corporación municipal de Izagaondoa pasa un año más de las “Jornadas Europeas de Patrimonio” que este año se celebran los días 29 y 30 de septiembre y el 1 de octubre, cuyo objetivo es “Sensibilizar sobre el patrimonio cultural”, cuyo lema de este año 2017 es el siguiente: “Patrimonio y naturaleza: un paisaje de posibilidades”.

¿Por qué será?, me pregunto, y yo mismo me respondo que no será porque Izagaondoa no tenga un rico patrimonio cultural y paisajístico que merezca ser dado a conocer, porque considero que es uno de los valles de Navarra con unas valiosas muestras. Edificios románicos y góticos, castillos, palacios de cabo de armería, pinturas murales góticas, fuentes y aljibes medievales, neveros, puentes, molinos, lavaderos, rutas de montaña, monumentos forestales,… No voy a enumerar uno por uno para no extenderme. No será, por tanto, porque no haya materia prima para participar en estas jornadas europeas sobre el patrimonio cultural.

¿Entonces? Pues entonces no cabe otra razón, y lo tengo comprobado, de que los hechos demuestran que la corporación del ayuntamiento de Izagaondoa pasa olímpicamente de dar a conocer su propia historia y patrimonio cultural. Su baja sensibilidad en esta materia posterga el conocimiento por la sociedad de lo mucho y bueno que en el valle de Izagaondoa hay.

Es la iniciativa privada, sin ánimo de lucro además, la que está ejerciendo la labor de trabajar por dar a conocer a la sociedad el patrimonio cultural de Izagaondoa a través de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa. Lo último ha sido abrir las puertas del PETRUS MUSEUM durante los meses de agosto y septiembre para dar a conocer la obra del maestro Petrus de Guerguitiáin que allá por los finales del XII o comienzos del XIII firmó su obra en San Martín de Guerguitiáin. Ni que decir tiene que ninguno de los corporativos se ha dignado visitarlo.

¿Se podía haber participado en estas jornadas? Desde luego que sí, pues bajo el lema de este año “Patrimonio y Naturaleza: un paisaje de posibilidades” se podían haber ofrecido varias actividades atrayentes que sensibilizarían tanto a los vecinos como a los muchos que vienen a conocer esta tierra. Por ejemplo se podía haber ofertado lo siguiente:

1º. PASEO AL ROBLEDAL DE LIZARRAGA, donde el gran roble centenario, catalogado como monumento forestal, es punto de atracción para muchos amantes de la Naturaleza.

2º. LA RUTA DEL AGUA POR IZAGAONDOA, visitando de pueblo en pueblo, desde Idoate hasta Induráin sus fuentes, aljibes, puentes, molinos y lavaderos, gozando a la vez de un paisaje sin igual por tierra y por aire contemplando las aves rapaces que surcan los cielos.

3º. PASEO A LAS RUINAS DEL CASTILLO DE LEGUIN y su aljibe medieval, para conocer a la vez la Historia antigua de este valle y cómo fue un punto importante defensivo en el camino real de Pamplona a Sangüesa.

4º. PASEO A LA PEÑA DE IZAGA, hito único en Navarra frecuentado por numerosos montañeros. Desde su cumbre se divisa en día claro media Navarra y sobre todo, los pueblos de su comarca, la Comarca de Izaga, que digo yo. Y como remate visitar la ermita-basílica de tres naves de San Miguel de Izaga, sorpresa muy agradable para quien penetra en ella por primera vez.

5º. PASEO DESDE INDURÁIN HASTA GUERGUITIÁIN, con poco más de tres kilómetros para visitar en pleno campo la iglesia románica de Guerguitiáin, a la que se le denominó, por quien ahora está a la cabeza de la corporación municipal, “el buque insignia del patrimonio de Izagaondoa”.

Cinco actividades que me han venido así, a bote pronto.

Una pena que la i de Izagaondoa no aparezca en el listado de municipios que ofertan su patrimonio cultural a la sociedad navarra.

¿Así se levantará Izagaondoa de su postración cultural?

Menos mal que hay una asociación, el “Grupo Valle de Izagaondoa”, que trabaja por el patrimonio y desarrolla el turismo para poner en el lugar que le corresponde por la Historia y Cultura heredadas, a la Comarca de Izaga, partiendo desde Izagaondoa.

Si quiere informarse más al detalle de las actividades ofertadas para estas jornadas puede visitar la página: http://www.culturanavarra.es/es/edicion-2017-5


A las que puede añadir la visita al PETRUS MUSEUM en Lizarraga de Izagaondoa, pues el día 30 es el último día que se abre en esta temporada. A las 12 y a las 13 visita guiada y si antes ha visitado el Robledal, mañana completa. 


martes, 13 de junio de 2017

DE ROMERÍA A IZAGA-2017

DE ROMERÍA A IZAGA – 2017

Por Simeón Hidalgo Valencia (13 de junio de 2017)

Son casi las 8 horas del domingo 11 de junio de 2017, cuando desde el recogido silencio depositado en la tumba, se levanta hacia Izaga una oración por los que en otro tiempo en las casas de Urbicáin se preparaban, cual romeros, para cumplir con el rito de subir a pedir el amparo de San Miguel Arcángel.

Eran otros tiempos en que la vida pululaba por sus calles, aunque hoy se ha convertido en ruina y yace en el peligroso silencio y deterioro de sus casas abatidas progresivamente por los suelos. Sólo en la granja se nota actividad.


Pero hoy, 11 de junio de 2017, las calles apartaban sus escombros al paso de los romeros, que en goteo, las atravesaban entre murmullos de oraciones. Porque hoy  Urbicáin también ha sido punto de salida hacia Izaga y meta de llegada para depositar en sus ruinas una posible esperanza de que sus descendientes no lo dejen desaparecer del mapa. Hoy han sido dos los romeros que desde este despoblado casco han cumplido con el rito y reanudado, después de muchos años, la tradición penitencial.


Yo, que he sido testigo, lo valoro no sólo desde el punto de vista espiritual, sino como defensor del patrimonio, también desde ese punto de vista, pues su conservación es vital para la vida amenazada en varios lugares del valle de Izagaondoa y lo considero un pequeño, pero gran gesto, por recuperar desde la memoria de los descendientes de Urbicáin la vida para el lugar de sus antepasados y la emoción es algo inevitable.

Una pequeña cruz prestada, que no la original de Urbicáin, fue portada hasta Izaga haciendo el camino con la de Turrillas y la de Induráin y fue la décima de entre las que este año estaban presentes en la ceremonia de la bendición de los campos.

 Despedidos los romeros de Urbicáin me acerqué hasta Ardanaz con la curiosidad de ver quiénes y cuántos serían los penitentes entunicados portadores de la cruz hacia el monte, pues la edad y las enfermedades van haciendo mella en los que aún se atreven a realizar este esfuerzo y sí, allí estaban las cruces preparadas en el zaguán de algunas casas. Buen signo. Aunque ha habido refuerzos desde Gernika y mientras el cuerpo aguante toda ayuda es positiva a falta de que otros más jóvenes que se apunten y sigan con esta tradición, aunque ya sabemos que la vida cambia y tampoco hay que agarrarse al pasado porque sí. Nuevas formas surgirán, seguro. 




Como ya no puedo hacer esfuerzos de subir por caminos de montaña en Zuazu me planté haciendo dedo para subir a la ermita-basílica de San Miguel y fue Rafa de Ardanaz y sus amigos de Gernika quien me subieron y en la subida nos topamos con los romeros de Zuazu, Lizarraga, Reta, Artáiz y Urroz haciendo la parada obligada de oración mirando hacia el santuario de la Virgen de Uxue y desde Izaga la dulce paloma recibió agradecida sus oraciones. Especialmente hoy que se podía ver con bastante nitidez la atalaya navarra presidida por este santuario mariano.



Es el último repecho, que los romeros encaran con nuevos ánimos desde todos los puntos de ascenso y llegan y saludan a su protector en la cumbre y colocan las cruces blancas parroquiales junto al altar y llegan los penitentes desde Ardanaz y los de Iriso y los de Turrillas y los de Induráin y los de Urbicáin  y los cantos se suceden y en la misa se recuerda a los que ya no pueden subir físicamente porque nos han dejado, pero que en la mente de sus seres queridos y de los que los hemos conocido están presentes.


Todo el valle en las alturas. Saludos. Charlas amigables. Sana convivencia que, como pidió el párroco, ha de mantenerse en el día a día en el valle.
  
Y la bendición de los pueblos y sus gentes y de campos al norte, al sur, al este y al oeste y el descenso de unos a la rutina diaria en el valle, mientras otros nos quedamos para seguir la fiesta en la comida que los de Induráin preparan todos los años. Y a los postres el sonido de un acordeón nos invita a cantar en buena armonía y convivencia. Todo casi perfecto, pues siempre hay algún punto que mejorar para que la convivencia sea plena. Quien lo tenga que reflexionar…





Son las 18 horas y los últimos romeros se despiden de su arcángel protector, señor de la cumbre de Izaga y los cantos gozosos se repiten y se cierra la puerta y San Miguel (Amo y Criadico quedan al silencio de la cumbre) y los romeros de Urbicáin, junto con los de Induráin, descienden a sus pueblos. 



Hasta el año que viene, nos dicen. 

Agur.