EL PATRIMONIO MIGRADO
Por Simeón Hidalgo Valencia (28 de agosto de 2026)
Recibí hace días, 23 de julio, un correo de Cederna, de la mano de Carlos García, en el que se me invitaba a colaborar en la confección de una especie de “catálogo” de lo que yo denomino desde hace años “El Patrimonio Migrado”, del que se hizo en el mes de abril pasado, organizado igualmente por Cederna, una sesión informativa en la zona de Unciti, con éxito de asistentes entre los que me encontraba, con la idea de darlo a conocer, pues “conocer es la mejor manera de conservar”… y “si la memoria permanece, nunca acaban por desaparecer”.
Me
parece una idea muy acertada, pues si conociendo lo que un día estuvo en
nuestra tierra, en nuestro pueblo, surge la añoranza de lo perdido, quizás, de
alguna manera, florezca a la vez el interés por la conservación de lo que aún
permanece entre nosotros pero que, posiblemente, a base de verlo todos los
días, no le demos la importancia que se merece y sólo cuando gentes de fuera se
acercan a conocer lo que en nuestra casa hay, sea por su interés cultural,
histórico o artístico, nos convenzamos de que lo que aún tenemos es importante
y nos sintamos orgullosos de que gente de fuera venga a conocerlo.
Siempre
he defendido que el patrimonio cultural que nuestros pueblos aún poseen deberíamos
ponerlo en el circuito turístico, pues puede ser uno de los motores del propio
desarrollo. He defendido que, con gente animosa y orgullosamente interesada en
darlo a conocer, nuestros pueblos, poco a poco, levantarán cabeza y tendrán más
futuro... y también he defendido que al frente de estas personas animosas y
orgullosamente interesadas en su patrimonio, han de estar en primera fila,
tirando del carro, las corporaciones de cada pueblo, unidas al resto de
corporaciones de la comarca, formando una red que integre los esfuerzos e
iniciativas que surjan.
Está bien esto de conocer el patrimonio migrado, pero mejor está mirar por el patrimonio que aún tenemos, pues se puede dar el caso de que por añorar lo que ya de alguna manera se ha perdido no se haga lo suficiente por conservar y promover lo que aún tenemos y conseguir que lo pasado potencie nuevos proyectos culturales de futuro… y sé de lo que hablo.

Recuerdo de cómo era el retablo de San Martín de Guerguitiáin.
Basado en el recuerdo del maestro Petrus de Guerguitiáin nace el Petrus Museum.
De 2014 a 2025 su sede fue la Casa
Zandueta de Lizarraga de Izagaondoa.
Desde septiembre de 2026 estará en El Parque de Las Mariposas de Reta de Izagaondoa.
Hoy se encuentra desmontado en el
almacén de la Catedral de Pamplona a la espera de su restauración y exposición.
El estudio de esta pieza artística lo
realicé en el año 2009 y lo publiqué y presenté en el año 2010.








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