martes, 30 de agosto de 2022

VESOLLA. EL PELIGROSO ÚLTIMO KILÓMETRO.

 

VESOLLA. EL PELIGROSO ÚLTIMO KILÓMETRO.

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (29 de agosto de 2022)

 


El Acta de la sesión ordinaria del Ayuntamiento del Valle de Ibargoiti de fecha 9 de marzo de 2016 recoge en su punto 4 la “Aprobación del Convenio de colaboración entre el Departamento de Cultura, Deporte y Juventud y el Ayuntamiento de Ibargoiti para la gestión de las visitas a la iglesia de la Purificación de Vesolla”, firmado entre ambas instituciones el 26 de febrero de 2016, donde en el apartado de EXPONEN acuerdan lo siguiente: 

“De conformidad con el artículo 3 de la Ley foral 14/2005, de 22 de noviembre, del Patrimonio Cultural de Navarra, un principio general que ha de guiar las actuaciones de la Comunidad Foral en materia de patrimonio histórico es el de promover y facilitar el acceso del mismo al disfrute de todos los ciudadanos a fin de contribuir a su conocimiento, aprecio y respeto. A tal efecto, los propietarios del monumento, en escrito de 19 de marzo de 2013, autorizaron la visita pública de la iglesia a cuyo fin consintieron que el Gobierno de Navarra, directamente o a través de terceros, articulara las fórmulas que considerase más adecuadas para ello”.

 

En la misma sesión ordinaria, en su punto 5, se trató la “Aprobación de las Normas para la cesión del uso y de las Normas para la gestión del acceso público a la Iglesia de la Purificación de Vesolla”, que se detallan a través de 30 artículos.

La Asociación cultural y turística, de la que actualmente soy el secretario, denominada “Asociación Grupo Valle de Izagaondoa”, ha realizado antes y después de la restauración de esta iglesia de Vesolla visitas guiadas. Antes, para promover su restauración y después, para darla a conocer en todo su esplendor, pues es una de las joyas medievales en donde la mano del maestro Petrus de Guerguitiáin se ve muy claramente. Antes, acercándonos hasta ella paseando desde Izco o en todoterreno desde Induráin dado el mal estado del camino y sin normativas burocráticas ninguna. Después, igualmente a pie desde Izco, paseo muy recomendado en primavera y otoño, o en vehículo desde Induráin, pues para poder acceder a la iglesia de la Purificación y realizar su restauración hubo que invertir en la adecuación del camino rural para que pudieran acercarse los materiales y los obreros, lo que ayudó en los primeros años después de su restauración el poder acercarse en coche sin grandes dificultades. Siempre, si se quería ver la iglesia por dentro, cumpliendo el extenso articulado normativo aprobado por Ibargoiti.

De un tiempo a esta parte es cada vez más peligroso el intentar acceder en coche hasta el mismo pueblo dado que el último kilómetro presenta varios baches peligrosos. Esto ya se ha comentado en otros momentos, pero no se pone remedio. Aún estando el camino seco tiene su peligro. Lo pude comprobar el pasado día 22 de agosto por la tarde pues me acerqué hasta Guerguitiáin y después me animé a ir hasta Vesolla y la verdad que este último kilómetro es peligroso tanto para las personas como para los vehículos, por lo que habría que buscar una solución.

  



¿Quién ha de buscar una solución a este problema?

Pienso que quien tiene la responsabilidad de dar los pasos adecuados para solucionar este problema es quien se ha comprometido y acordado “promover y facilitar el acceso del mismo al disfrute de todos los ciudadanos”, es decir: El Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Ibargoiti quienes tendrían que entrar en contacto con el dueño del último kilómetro y buscar la solución que permita a todos los ciudadanos, léase turistas amantes del románico rural, acceder a este interesante patrimonio. 


Este último peligroso kilómetro es, mientras no se actúe sobre él, un impedimento serio para poder visitar la iglesia de Vesolla porque no todas las personas están en condiciones físicas adecuadas para ir andando sea desde Izco o desde Induráin en coche hasta llegar a la valla y cartel indicador del último kilómetro y desde aquí, aparcado el vehículo malamente dado que no hay un sitio adecuado para dejarlo, continuar a pie este último tramo del camino. Esta no es la solución que se pueda ofrecer desde una Corporación Municipal. “Que vayan andando”. No, si realmente se siente comprometida a “promover y facilitar el acceso del mismo al disfrute de todos los ciudadanos”.

La vez anterior que fui a Vesolla, fue cuando se grababa un documental sobre Petrus, día después del famoso destrozo realizado en la puerta, y dado que conocía el mal estado de este tramo aparqué la camioneta y poco a poco subí el empinado kilómetro realizando un esfuerzo que mi cansado corazón aguantó porque tuve que pararme a descansar varias veces. Como yo, otras muchas personas, turistas enamorados del románico de nuestros pueblos ya entrados en años, me consta, han desistido de la visita porque no se les facilita el acceso y se quedan sin poder disfrutar de este patrimonio.

Por otra parte, pienso y he comprobado que la normativa de esos 30 artículos aprobados no favorece el que los turistas se acerquen a Vesolla, pues la excesiva burocracia siempre retarda las decisiones y así, desde la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, las veces que hemos solicitado permiso se ha seguido el protocolo, en el informe respectivo posterior a la actividad hemos hecho notar que no es ágil, pero se sigue en las mismas. ¡Qué se le va a hacer! ¡Los políticos a lo suyo, como siempre!

…y para que conste lo que digo adjunto a continuación una de las memorias enviadas al Ayuntamiento de Ibargoiti. Es la correspondiente a la Celebración del Solsticio de Verano de 2016.

 

“MEMORIA DE LA CELEBRACIÓN DEL SOLSTICIO DE VERANO EN LA IGLESIA DE VESOLLA, ORGANIZADO POR:

 LA SOCIACIÓN GRUPO VALLE DE IZAGAONDOA.

 

La Asociación cultural y turística “Grupo Valle de Izagaondoa”, NIF G71088686, celebró el día 19 de junio de 2016 la Fiesta del Solsticio a la que acudieron más de 100 personas. Entre los actos programados hay que destacar la actuación del Mago JUAN MORTAIN, así como el concierto a cargo del CUARTETO RONDEAU y EL CORO DE CÁMARA SPEM IN ALIUM, celebrados en el interior de la iglesia.

En el exterior tuvo lugar el aperitivo. 

La actividad tuvo lugar desde las 18,00 hasta las 21,00 horas y acudieron entre 110-120 personas. 

La visita guiada corrió a cargo de D. Simeón Hidalgo Valencia, Licenciado en Historia, investigador y estudioso de la Escuela del Maestro Petrus de Guerguitiáin. La iglesia de Vesolla, de finales del XII o comienzos del XIII, lleva la marca inconfundible del Maestro Petrus, dos de cuyos capiteles se han reproducido para exponerlos en el futuro PETRUS MUSEUM, que la Asociación está realizando en la Casa Zandueta de Lizarraga de Izagaondoa, para dar a conocer la obra de este cantero medieval, uno de los pocos que firmó su obra. PETRUS ME FECIT escribió en uno de los capiteles de San Martín de Guerguitiáin. 


La Asociación hace constar:


* Que ha arreglado el problema informado el 14 de marzo sobre el desajuste de la llave, que seguía existiendo, sin que se hubiera arreglado por parte de los responsables. Ahora no hay problemas para abrir.

*También informa de que habría que sujetar mejor los picaportes interiores que cierran la puerta, pues el de arriba se salió al manipularlo.

*También informa de la suciedad existente en el interior.

*Igualmente informa de la existencia de algún nido en el interior de la iglesia que, de no poner remedio, los pájaros que entran ensuciarán el recinto.

*También informa de que sería conveniente cerrar los huecos de las ventanas con cristal o alabastro para evitar las fuertes corrientes existentes, que hicieron que el personal estuviese molesto por las mismas.

*También informa del sentir general de que la Virgen colocada delante de la ventana absidial quita originalidad al recinto e impide la iluminación natural en su totalidad. Se podría colocar en el lado del evangelio enfrentada a la ventana situada en el lado de la epístola para que reciba luz de la misma.

*Igualmente quiere hacer constar que el condicionado de visitas a este lugar debería favorecer el desarrollo del turismo y el conocimiento del patrimonio cultural de la comarca de Izaga, simplificando la burocracia a la hora de obtener la llave.

Lo que comunica, según la presente normativa.

En Lizarraga de Izagaondoa a 21 de junio de 2016

Simeón Hidalgo (Secretario)”

Ya se termina el verano y se supone que la climatología otoñal traerá las necesarias lluvias, lo que hará aún más intransitable y peligroso aún este último kilómetro. Esperemos que se ponga solución y se demuestre con hechos que se valora realmente el patrimonio heredado y se quiere hacer del mismo uno de los motores del desarrollo de la Comarca de Izaga. La iglesia de Vesolla es uno de los hitos interesantes de esta herencia recibida. ¡Démosla a conocer!


jueves, 25 de agosto de 2022

 

DIEZ AÑOS DE LA ASOCIACIÓN GRUPO VALLE DE IZAGAONDOA 

Por Simeón Hidalgo Valencia (09 junio de 2022)



Este año de 2022 se han cumplido los 10 años de existencia de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa. Es un período de tiempo importante en la vida de un proyecto cultural, que con cierto aire de aventura surgió de la voluntad decidida de sus 13 personas fundadoras, con la idea clara de trabajar por el Patrimonio de Izagaondoa, como Comarca, y desarrollar en la medida de lo posible el turismo, con el fin de que la gente conociera la riqueza cultural de esta zona rural de Navarra. 

Con estas líneas quiero reflexionar acerca de nuestra asociación y animar a todas las personas que actualmente la forman a que hagan lo mismo, para ver de cómo contribuir a que se tome nuevo impulso y siga siendo, si así se ve oportuno, un punto de referencia de la actividad cultural que en Izagaondoa se desarrolla.

Surgimos como asociación con los fines mencionados dispuestos a trabajar con entusiasmo y sin ningún ánimo de lucro. Este punto es importante ya que no somos una empresa, sino personas voluntarias que nos animamos en su día a dar a conocer a la gente lo mucho y bueno que tiene Izagaondoa, en cuanto a su patrimonio medieval heredado. 

Es cierto que la mayoría de los socios ya somos de una cierta edad entrada en esa etapa de la jubilación. Etapa en la que todavía podemos sacar jugo a la vida y desempeñar funciones de servicio a la comunidad por unos años y por eso nos apuntamos. Algunos de nuestros compañeros ya han partido y más de uno de los que seguimos estamos tocados, por lo que se ve necesario un cierto relevo generacional. Sería deseable que también la gente joven se interesara por la conservación y   transmisión del legado cultural de Izagaondoa. ¿Cómo lograrlo? 

Pero bueno, si no se produce este relevo generacional no queda otra que vivir y mantenerse activo hasta cuando se pueda, con la esperanza de saber que lo que hemos hecho ahí queda y que nadie podrá decir que esta asociación no ha dado buenos frutos en abundancia. 

A lo largo de esta década creo que hemos sido fieles a los objetivos trazados como se demuestra si repasamos las actividades que a lo largo de estos años hemos realizado. Todas han sido actividades y propuestas abiertas al público en general. En ellas ha participado toda persona interesada, desde vecinos hasta visitantes de fuera de la comarca. 

Nuestras visitas guiadas para conocer el patrimonio: Iglesias románicas y góticas; Fuentes y Aljibes medievales; Pinturas murales góticas; Paseos por la Naturaleza; Conciertos; Celebraciones populares del Solsticio de Verano; Salidas a otras zonas de Navarra (Románico de Urraúl Alto, Atalayas de Navarra por Ujué-Uxue, Gallipienzo, Aibar, Cáseda, San Zoilo, …); Ciclos de conferencias; Presentaciones de Libros; etc., dan fe de nuestras obras y estos últimos, nuestros libros, mantendrán por muchos años la memoria de Izagaondoa. 

Recordemos, una vez más estas interesantes publicaciones de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa pues para mí son las que nos van a perpetuar en el tiempo: 

1.      La ruta del maestro Petrus de Guerguitiáin. 2012.

2.      El mensaje en piedra del maestro Petrus. 2012.

3.   La iglesia románica de San Martín de Artáiz. Una lectura particular. CD. 2012.

4.      Las claves de Izagaondoa. 2014.

5.      Izagaondoa. Cosas de antaño. 2015.

6.      Artáiz. Lugar torreado. 2016.

7.      Izaga en el corazón. 2016.

8.   La iglesia románica de San Martín de Artáiz. Una lectura particular. Papel. 2017.

9.   Grabados y símbolos en las fachadas de Urroz-Villa y su comarca. 2018.

10.  La iglesia románica de San Martín de Artáiz. Una lectura particular. 2ª E. 2018.

11.  Las casas de Izagaondoa – Izagaondoako Etxeak. 2019.

12.  Izagaondoa. En torno a Izaga. 2020

 

Otro camino abierto en este afán de dar a conocer la riqueza patrimonial de Izagaondoa es el trabajo desarrollado para la creación del “PETRUS MUSEUM”, un museo popular destinado a dar a conocer la obra del maestro cantero medieval Petrus, que quiso darse a conocer dejando su firma en la iglesia de San Martín de Guerguitiáin.  Su estilo se ha visto en varias iglesias del noreste de Navarra, así como por tierras gallegas. Este museo está en el lugar de Lizarraga de Izagaondoa, en la Casa Zandueta. Quien lo ha visitado sale sorprendido y admirado positivamente y con ganas de visitar lugares como Guerguitiáin, Vesolla, Najurieta, Eusa, Zolina, etc., en donde la mano y estilo Petrus está presente. 

Todo lo que hacemos se ofrece al público sin ánimo de lucro y son sus donativos y la propia cuota de 25€ anuales por socio lo que nos posibilita llevarlo a cabo. No hay ninguna ayuda oficial. El trabajo voluntario y el auzolan han sido y deberían seguir siendo nuestras señas de identidad en la realización de nuevos proyectos. 

Aunque la respuesta de la gente ha sido muy positiva en estos diez años de vida, quizás tengamos que hacer autocrítica por la respuesta administrativa claramente mejorable. No se ha logrado sintonizar con la Administración Municipal, lo que ha hecho nuestro trabajo independiente, quizás hasta más valorado por las personas que nos conocen. De todas formas, personalmente sigo opinando que, en estos asuntos de oferta cultural en nuestros pueblos, el primer animador que impulse la acción sociocultural y mueva a los vecinos a participar ha de ser el propio Consistorio, a través de la concejalía de Cultura. A pesar de este hándicap todas nuestras acciones han sido abiertas y hemos trabajado para que Izagaondoa se conozca en Navarra y fuera de ella. 

Otro punto que pienso habrá que tener en cuenta para el futuro es la relación con los distintos pueblos que componen Izagaondoa, algunos con Sociedades y Asociaciones que trabajan también en este ámbito cultural, aunque, quizás, más encerradas en las propias fronteras locales, que de alguna manera limita la relación con nuestra propia Asociación, que es abierta a todos. También habría que trabajar este aspecto para abrir caminos de colaboración comarcal colaborando unos con otros, dado que como se dice, la unión hace la fuerza. 

Un plan coordinado de actuación cultural en la que intervengan los distintos ayuntamientos, asociaciones culturales, sociedades, titulares patrimoniales, etc., posibilitaría mayor aprovechamiento y rendimiento de los proyectos culturales que surjan. Como asociación tendríamos que buscar estos acercamientos. 

En este momento de reflexión de una década de existencia de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa quizás surjan dudas por el futuro. Ayer mismo me comentaba uno de los socios lo que con frecuencia he oído a lo largo de estos diez años.

- “Es que ya sabes, Sime, que si tú faltas esto se acaba. Nadie va a trabajar con el empeño que tú pones”.

Mi reacción siempre es la misma. Apelo a la responsabilidad de los propios socios y más si son originarios de Izagaondoa. Al fin y al cabo, esta asociación tiene bastantes miembros que no somos originarios de Izagaondoa, pero que al descubrir su potencial patrimonial quedamos desde el primer momentos encandilados y gustosos nos apuntamos, aunque en la consideración de la gente del lugar, sigamos siendo de fuera. 

Quizás la pregunta que debería formularse tendría que ir directamente a los nativos del lugar. ¿Qué estás dispuesto a hacer, como natural de Izagaondoa, por la conservación y transmisión de la herencia patrimonial recibida de tus antepasados? 

Si esta pregunta tiene una respuesta comprometida al menos entre los miembros naturales de Izagaondoa que son socios, quizás haya una esperanza y surjan nuevas iniciativas que den nueva vida y potencien la labor de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa por una década más. Pero si no es así, creo que con lo realizado en estos diez años podemos darnos por satisfechos de nuestra labor cultural realizada y de la herencia que entre todos legamos a los que vengan detrás. No hemos sido una generación perdida. 

¿Quién pensaba en 2012, al iniciar el camino, que diez años después íbamos a estar en activo? ¿Seguimos?

sábado, 7 de mayo de 2022

IZAGAONDOA: 8 DE MAYO

 

IZAGAONDOA: 8 DE MAYO

 

            Por Simeón Hidalgo Valencia. 07 de mayo de 2022.

IZAGAONDOA, los valles, villas y lugares que están en torno al monte, higa o peña de Izaga han vivido y siguen viviendo, actualmente en parte, levantando la mirada hacia esta cumbre navarra donde se erigió en tiempos remotos la ermita-basílica de San Miguel.

A lo largo del año hay dos fechas que se han convertido para los pueblos de los distintos valles en días señalados para cumplir con el Patrón de la Comarca.


La primera es el 8 de mayo, el “Día de la subida del Criadico”. En esta fecha, caiga en el día de la semana que caiga, se cumple con la tradición de subir en procesión a una imagen de un arcángel Miguel niño, denominado el Criadico, hasta la ermita, donde le espera el titular de ésta, San Miguel, denominado “el Amo”. Allí se harán compañía y hablarán de sus cosas, hasta el día de San Miguel que se celebra en septiembre, pues en ese día se le baja de nuevo al Criadico hasta Zuazu, donde pasará el invierno en el interior de su iglesia.

La segunda y más concurrida es en la época de las Romerías en las que desde distintos valles, Lónguida, Izagaondoa, Ibargoiti, se sube de nuevo, también desde tiempo inmemorial, en romería penitencial.

Pues bien, mañana, después de dos años en que tanto la Subida del Criadico como las Romerías Penitenciales se suspendieron a causa de la pandemia del Covid-19, se volverá a recuperar esta tradición. Esperemos que, así como ya está en el ambiente la celebración de las distintas fiestas populares, también en Izagaondoa esta fecha sea una ocasión para demostrar que los ánimos siguen fuertes, aunque los cuerpos estén achacosos por los años que van pesando, en gran parte de sus habitantes.

De ahí una llamada a la juventud de la Comarca de Izaga para conservar estas pocas tradiciones que aún se mantienen vivas en la Comarca de Izaga, pero, hay que decirlo, en grave peligro de desaparición. Tradiciones a las que quizás habrá que dar un sentido de fiesta más adaptado a los tiempos como decía, allá por enero, en un artículo anterior a propósito de la presentación del libro de Fernando Hualde: “Romerías a San Miguel de Izaga”.

 

“…sí puede ser un día de fiesta de hermandad, solidaridad y encuentro en lo alto del monte con el compromiso de buena vecindad y de colaboración en la tarea de mantener viva la Comarca de Izaga, trabajando unidas las gentes de los distintos Ayuntamientos, Villas y Pueblos”.

 

Este 8 de mayo, se prevé muy buen tiempo y como cae en domingo la respuesta será muy buena. Por ello recuerdo a los que quieran unirse, sean o no de Izagaondoa, que hay que estar en Zuazu de Izagaondoa a las 09,00horas porque el inicio de la “Subida del Criadico” será a esa hora y con el repicar de campanas se saldrá camino de Izaga.

Yo me uniré en espíritu, pues este año soy uno de esos achacosos citados anteriormente.

Buen día y que al canto de los Gozos nos dé San Miguel a todos, consuelo.

 

miércoles, 23 de marzo de 2022

DE NAVASCUÉS (XII) A OLITE (XV)

 

DE NAVASCUÉS (XII) A OLITE (XV)

 Por Simeón Hidalgo Valencia (23 de marzo de 2022)

 

Acabo de dar por terminado mi último trabajo titulado “LAS MARCAS DE CANTERÍA EN EL PALACIO DE OLITE”. En él recojo y analizo hasta 334 marcas distintas de cantería grabadas en al menos 1501 sillares. Entre todas ellas una me ha traído a mi mente a la ermita de Santa María del Campo. Este hermoso edificio está en la villa[1] de Navarra llamada Navascués. Allí, en el año 2009 también estuve inspeccionando sus posibles marcas de cantería. No encontré ninguno de sus sillares grabados, salvo dos que, curiosamente, contienen el mismo signo, pero en visión especular.

En este artículo quiero mostrar la relación entre estos dos edificios navarros a través de un pequeño denominador común a lo largo del tiempo como es, en parte, el simbolismo de las marcas que se van a comentar.

 

SANTA MARÍA DEL CAMPO – NAVASCUÉS: SIGLO XII. 

Revisada esta iglesia hace años no encontré ninguna marca de cantería en sus muros, aunque una mirada atenta a la ventana que está en el cuerpo de la torre, en su cara sur, me descubrió un par de ellas en sus dos jambas.


Es en la tercera hilada a partir del alféizar donde se pueden ver todavía, aunque la erosión sobre la piedra arenisca las está deteriorando progresivamente.

El hecho de que en esta zona abierta al exterior del edificio sea donde se han colocado viene a indicar que fue algo voluntario y deseado por quien lo hizo. Más si tenemos en cuenta su diseño y composición, pues en la marca en cuestión se adivinan símbolos muy repetidos a lo largo del tiempo y del espacio, que están por todo el mundo. En este caso se unen en un solo símbolo la cruz y la estrella de cinco puntas o pentalfa.

También hay que tener en cuenta el hecho de que sólo se haya encontrado un mismo modelo de marca de cantería en visión especular le da aún más valor y categoría en cuanto a la posible misión que en Santa María del Campo pudiera ejercer.

¿Cuál es esta marca?

Marca situada en la jamba izquierda según miramos la ventana.

Marca situada en la jamba derecha según miramos la ventana. 

Como se ha comentado este diseño de marca se compone de dos partes, que a su vez son marcas independientes. La cruz y la estrella de cinco puntas o pentalfa. La primera es la que con más frecuencia se ve como marca de cantería, siendo la que ocupa el primer puesto entre las 50 más repetidas en muchos de los edificios que he estudiado. Bajo ella la estrella pentalfa, que a su vez ocupa el puesto duodécimo. Hay que decir que esta conjunción de estas dos marcas en una sólo la he visto en este lugar.

 ¿Qué función desempeña?

Al igual que en otros lugares donde no existen marcas de cantería, pero que en algunas de sus ventanas aparece por su exterior sea la cruz, como es el caso de la iglesia de La Purificación de Zuazu, Valle de Izagaondoa, sea la estrella, como en Santa María de Arce, Valle de Arce, la presente tiene una función apotropaica[2], funciona como un talismán reforzado por la conjunción de sus partes, propiciando el bien y defendiendo del mal.


PALACIO REAL DE OLITE – SIGLO XV. 

Dibujo del Palacio de Olite realizado por D. Miguel Rodríguez Ugalde.

Dando un salto en el tiempo y también en el espacio llegamos a Olit en el siglo XVI cuando por deseo del rey Carlos III el Noble se está construyendo su Palacio Nuevo en el que se perfila en el corazón del recinto, escalando el cielo, su primera gran torre. La Torre del Homenaje. A medida que los maestros mazoneros la construyen van apareciendo en los sillares de su escalera de caracol grabadas hasta, al menos, 64 marcas distintas.


Entre ellas una me llamó la atención y me recordó el edificio anteriormente comentado. Otra vez me encontraba, después de más de 200 años, con una grafía similar formada por la conjunción de una cruz y de una estrella, aunque en esta ocasión la estrella fuera de seis puntas. La denominada “Estrella de David”.

Esta marca es la que más veces aparece en la escalera de caracol de la Torre del Homenaje del Palacio de Olite. Llega a 22 veces su representación en los sillares aplantillados del cierre de escalera, a los que hay que sumar una más correspondiente a la Torre de Salida y otras dos más grabadas en una de las puertas de la Cámara de la Reina, lo que hace un total de 25 en todo el palacio.

Este modelo es la primera y única vez que la he visto representada en todo lo que llevo estudiado dentro y fuera de Navarra y sin duda es más que una simple marca de cantero pues, aunque lo fuese, su simbolismo es tan fuerte que la hace única. Como la comentada de Santa María de Navascués también aquí se puede considerar como marca con función apotropaica.

Estamos en el primer cuarto del siglo XV y esta marca puede demostrar también, de alguna forma, que en el Reino de Navarra la convivencia entre judíos, cristianos y moros (como se denomina en la documentación de la época) era posible, pues aparecen unidos los símbolos religiosos de sendas creencias. El simbolismo de esta estrella de seis puntas une a las tres creencias y a otras culturas del mundo.  Datos tenemos correspondientes a la construcción del Palacio de Tudela entre los años 1388 a 1394 donde trabajan la piedra más de un maestro mazonero judío (Abraham, Samuel, El Trompero, Juce, Haim, …) así como algún maestro mazonero moro (Ybrahim)[3] junto a la mayoría de los mazoneros cristianos.

…

Sirvan estos símbolos, expresión gráfica de tiempos pretéritos, para sensibilizarnos todas las personas que vivimos en el tiempo presente en el valor que con ellos se nos transmite y que con tolerancia los hagamos llegar a las generaciones futuras. Al fin y al cabo, hasta nosotros han llegado gracias a quien hace más de 800 años los grabó para el futuro en Santa María del Campo, Navascués, y nos lo recordaron hace 500 en el Palacio de Olite los maestros mazoneros del rey Carlos III, el Noble.

 

 

 

 

 

 

 



[1] “…Placuit me atque conuenit… concedo tibi… una terra iuxta uilla que dicunt Nauascues” en ÁNGEL J. MARTÍN DUQUE, Documentación medieval d Leire (siglos IX a XII), Documento 76, pág. 118., Diputación Foral de Navarra. Institución Príncipe de Viana, Pamplona 1983.

[3] Consúltense los libros de obras del Palacio de Tudela de 1388 a 1394 en el Archivo General de Navarra/ Archivo Abierto de la Cámara de Comptos.

SIMEÓN HIDALGO VALENCIA, “Las marcas de cantería en el palacio de Olite”, págs. 171-172.

martes, 8 de marzo de 2022

LAS MUJERES EN LAS OBRAS DEL PALACIO DE OLITE.

 

LAS MUJERES EN LAS OBRAS DEL PALACIO DE OLITE.

Por Simeón Hidalgo Valencia (8 de marzo de 2022)



En el día de la mujer trabajadora quiero dar a conocer esta separata de mi último libro : "LAS MARCAS DE CANTERÍA EN EL PALACIO DE OLITE". No sé cuándo ni cómo verá la luz, pero lo hago hoy público pues considero que el día lo requiere. Espero que sea tema de vuestro interés y que os ayude a conocer un poco más de nuestra Historia. 

Mientras analizaba la documentación sobre las obras de los palacios de Olite se me preguntó sobre la intervención de las mujeres en estas obras. ¿Hay alguna mujer que trabaje la piedra?

Claramente hay que responder que a la vista de los datos recogidos en la documentación conservada en el registro de Comptos no aparece ninguna mujer trabajando en la rama de la cantería, pero sí intervienen en la obra del Palacio de Olite donde se las cita ya sea con su nombre, con su apodo, o se las identifica haciendo relación a la familia de la que procede.

En la documentación referida al castillo o palacio de Tudela no se cita a las mujeres trabajadoras personalmente como en Olite, sino que la fórmula empleada es genérica. “A una mujer…”, “A las mujeres que…”, “A 8 mujeres que…”. En Tudela sí se distingue entre la mujer cristiana y la mujer judía, igual que se hace con los peones masculinos, pues se especifica si son cristianos, judíos o moros. En el caso de los mazoneros sólo se anota a continuación del nombre o apodo su condición confesional si son judíos o moros. En Tudela, ciudad de las tres religiones, la mujer cristiana y la mujer judía trabajan en la obra. No así la mujer mora. No hay ninguna referencia en este sentido respecto de las mujeres musulmanas. Sí las hay siempre que se habla del resto. “A 8 mujeres cristianas que…”, “A 9 mujeres judías que…”.

En Tudela también se hace otra división muy clara además entre una mujer cristiana y una mujer judía en relación con el pago de su trabajo. La paga de una mujer cristiana siempre está por encima de la correspondiente a una mujer judía, como se verá en su momento.

Por las órdenes de pago semanales que se han conservado de los años 1402 y 1403 sabemos que también en estos años trabajaron mujeres en las obras del Palacio de Olite, aunque no se dicen sus nombres. En esas órdenes se enumera a los gremios que en una semana concreta han laborado en las obras, dado que los pagos se hacían por semanas. Así, el libro de cuentas de 1402, que comienza en el 20 de abril, dice lo siguiente:

“…se han mandado pagar a los maçoneros carpinteros braceros muyeres y carreteros que an andado en las dichas obras de jueves XXº día de abril ata el sábado en siguiente XXIIº día de dicho mes dabril q^ son III días, et por otras cosas referidas a la dicha obra la suma de quince libras quince sueldos quatro dineros”.

 Con la misma fórmula se menciona a las “megeres” en el año 1403, por ejemplo, en la semana del miércoles 21 de febrero hasta el sábado 24, junto a los mazoneros, carpinteros, braceros y carretas que trabajaron en esos días. Se habilita para pagar a todos estos grupos de trabajadores la cantidad de “doce libras seis sueldos”.

En el caso del Palacio de Olite, además de la citación genérica, se nombra a las mujeres trabajadoras, siendo la primera que he visto citada una tal María de Castilla que trabaja unos días del verano de 1389. Se la cita por primera vez el día 12 de julio, jueves, de dicho año y el último día de trabajo es el 23 de septiembre. Durante ese período de tiempo labora en la obra como la encargada en “a traer agoa” un total de 21 días, cobrando por jornada trabajada un total de 3sueldos. Los años 1400, 1404 y 1414 se cita a las mujeres por su nombre, por su apodo o mencionando su dependencia familiar.

En la fórmula de 1400, 1404 o 1414 por lo general las mujeres están citadas al final de la lista de los braceros. Veamos un ejemplo tomado del año 1404 en el registro del jueves, 5 de junio de 1400:

“Braceros

Ytem Po. Garcia de Estella          . VII S(ueldos)

Ytem Po. Biana                            . VI S

…

Ytem el moço de Po. Marin          . VII S

Ytem Fernando de  Sant Andr.     . VI S…

Ytem Johnico de Lodosa               . V S

Ytem La fija de John Sanchiz       .III S

Ytem La fijastra de John Aºy        .III S

Ytem La moça de María Gª           .III S”

 

 1º. Relación de al menos 78 mujeres que trabajan en las obras del Palacio de Olite:

                       

Nombre

1389

1400

1404

1414

1418

Total

 

Días

Días

Días

Días

Días

Días

María de Castilla

21

-

-

-

-

21

María. Mujer de John de Cambra

-

6

-

-

-

6

Hija de John de Cambra

-

45

-

-

-

45

Johaneta de Madruelo

-

44

-

-

-

44

La moza de John se Gallipienzo

-

20

-

-

-

25

La moza de Lope de Urroz

-

15

-

-

-

15

La hija de la Ufermia (Marica)

-

14

-

-

-

14

Catelina de Milagro

-

12

-

21

-

33

La moza de Colín de Plasencia

-

12

-

-

-

12

La hija de Salvador de la Abadía

-

9

-

-

-

9

Franceseta

-

9

-

-

-

9

La moza de Martín de Larramendi (Ochandeco)

-

9

-

-

-

9

La hija de Johan Chico

-

8

-

-

-

8

La hija de García de la Aldea

-

8

-

42

-

50

La moza de Catalina de Napas

-

8

-

-

-

8

La moza de Remón

-

7

-

-

-

7

La Camusa

-

6

-

-

-

6

María de Muriello

-

3

-

-

-

3

Ayevico

-

2

-

-

-

2

Marieta o Marica. La moza de Perrot el Bouno

-

2

-

8

-

10

María de Uncatiello

-

2

-

-

-

2

Vatelru?

-

1

-

-

-

1

Grachin

-

1

-

-

-

1

La moza de Andrés Nagusia

-

1

-

-

-

1

La hijastra de John M

-

-

11

-

-

11

La moza de María García

-

-

6

-

-

6

La moza del alcalde

-

-

5

-

-

5

La hija de John Sanchiz

-

-

5

-

-

5

La moza de Pellito

-

-

3

-

-

3

La moza de John de ¿?

-

-

1

-

-

1

María de Isava

-

-

-

109

-

109

Isabel de Orta

-

-

-

85

-

85

Francisca

-

-

-

75

-

75

Romea

-

-

-

69

-

69

La moza de la Justina

-

-

-

56

-

56

La hija de ¿Pint? Samaniego

-

-

-

55

-

55

María de Miranda

-

-

-

55

-

55

La hija de Sancho del Roncal

-

-

-

49

-

49

La moza de John Pasquet

-

-

-

48

-

48

María Martín

-

-

-

33

-

33

Gracia, su filla

-

-

-

45

-

45

Lucieta

-

-

-

43

-

43

La moza de Fresquet

-

-

-

41

-

41

La moza de Pedro el Mensajero

-

-

-

30

-

30

La mujer del Royo

-

-

-

29

-

29

La moza de Guerraut

-

-

-

29

-

29

María de Castro

-

-

-

24

-

24

Lucía

-

-

-

23

-

23

Jundina

-

-

-

23

-

23

La mujer de Pedro de Mirnda

-

-

-

20

-

20

Cathalina de París

-

-

-

19

-

19

Franca – Francisca de San Antón

-

-

-

19

-

19

Sancha de Larraga con su fillo Miguel

-

-

-

19

-

19

María Ortiz de Laguardia

-

-

-

18

-

18

Catalina de Larraga

-

-

-

18

-

18

Eulalia

-

-

-

15

-

15

La moza de Sancho de Briones

-

-

-

15

-

15

La mujer de Gomiz

-

-

-

15

-

15

María de Viana

-

-

-

11

-

11

La moza de Domenche

-

-

-

11

-

11

La moza de Alexandre

-

-

-

7

-

7

La moza de Lorenzo

-

-

-

7

-

7

La moza de John de Estavat

-

-

-

6

-

6

Francisca de Burgos

-

-

-

5

-

5

Elupa?

-

-

-

4

-

4

La moza de Pedro de Arazuri

-

-

-

4

-

4

Johana de Estella

-

-

-

3

-

3

María de Artajona

-

-

-

3

-

3

La mujer de Pascualico

-

-

-

3

-

3

¿Clara? De Olite

-

-

-

2

-

2

Juana de Azagra

-

-

-

2

-

2

La mujer de Martinet

-

-

-

1

-

1

La moza de Mateo Neslet

-

-

-

1

-

1

La mujer de ¿?

-

-

-

1

-

1

María Marco de Uxue

-

-

-

1

-

1

La moza de John Navarro

-

-

-

1

-

1

Sancha de Canalles

-

-

-

-

1

1

Antonia

-

-

-

-

1

1

 

 2º. ¿Qué trabajo realizan las mujeres en la obra del Castillo-Palacio de Olite?

 Del estudio de la información conservada en el Registro de Comptos se puede deducir que las mujeres no tienen una posición relevante en la sociedad en cuanto a su nivel profesional. Su presencia es irregular y minoritaria a lo largo de los años que dura su construcción y prácticamente en los distintos gremios de los oficios implicados en la construcción, propios de los hombres. No hay Carpinteras, Serradoras, Mazoneras, Pintoras, Carreteras, Plomeras, Yeseras, Escultoras de la Sepultura, aunque sí engloban, por temporadas, las listas de los Braceros y en dos casos particulares la de los yeseros, pero apareciendo siempre al final. En pocas ocasiones aparecen registradas como grupo específico de Mujeres. Las hemos visto incorporadas al trabajo en los años de 1389, 1400, 1402, 1403, 1404 y 1414, aunque hay que suponer que estuvieron presentes a lo largo de los años que duró la obra.

Sin cualificación profesional ¿qué tareas desarrollaron las mujeres en la obra del palacio?

En pocas ocasiones la documentación habla de las tareas que las mujeres realizaban. Se puede responder que, al estar englobadas dentro del grupo de los Brazos o Braceros, harían tareas de apoyo o asistencia a los gremios, a las órdenes de los oficiales y maestros a los que se les asignaba o las que día a día y según los tajos que se abrían fueran necesarias. Desde mover tierra, pisarla, acarrear agua, descargar carretas, transportar material de toda índole, preparar el mortero, cerner yeso, limpieza de los tajos de obra, etc., pero siempre con la remuneración muy inferior a la de sus compañeros que también eran braceros -peones diríamos hoy-. El sueldo de una mujer trabajadora en el Palacio de Olite cuando aparecen el sábado 3 de abril de 1400 fue de 3sueldos que a partir del martes 4 de mayo se ajusta el pago por jornada en 2sueldos 6dineros, mientras que el de los “brazos” masculinos era de 6sueldos. Catorce años después, ya en 1414, aparecen las mujeres trabajando a partir del 24 de mayo cobrando 4sueldos hasta el 8 de octubre en que se les baja a 3sueldos 6dineros, frente a los 5sueldos de los brazos hombres. 

En los encabezamientos diarios que se hacen para asignar el salario de cada bracero -hombre o mujer- a veces se especifica el trabajo que realizaban. Así en el año 1414 hay expresiones como: “Que tapian y pisan tierra en el castiello”, “Que handaron a tapiar al castillo”, “Braceros et mugeres que tapian en el castillo”, Mugeres que hievan tierra”.

Desde el 6 de septiembre de 1414 se anotan en el mismo bloque de los Mazoneros -que son los que estaban trabajando en la sepultura de los reyes y que pasan a trabajar en la “Cambra Luenga”, sita en el Palacio Antiguo, hoy parador-, a los Brazos y a las Mujeres, que siguen trabajando en el Palacio Nuevo, de los que se dice: “que tapian en el castiello”. Tapiar se refiere a levantar las paredes, colocar los sillares labrados. La pregunta es obligada: ¿Este trabajo lo realizaban los braceros masculinos y las mujeres actuaban de peones o también los brazos femeninos colocaban los sillares y levantaban las paredes? Si tenemos en cuenta el jornal asignado a las mujeres, comparado con el que recibían los braceros hombres, bien se pudiera pensar que las mujeres estaban a su servicio en todo lo referido a la tarea de tapiar. También hay que reconocer que las mujeres no son las que menos cobran por el hecho de ser mujer, sino que cobran por el trabajo que se les asigna, pues por debajo de ellas parecen estar los aprendices primerizos, fueran carpinteros, mazoneros, pintores o braceros masculinos, etc., a quienes se les asignan cantidades igual o por debajo de los 3sueldos. Así, por poner unos ejemplos, anoto que en 1403 el mozo del maestro cantero Martín Guillen de Tafalla, llamado John de Margatedo cobra desde el martes 7 de agosto hasta el martes 4 de septiembre un jornal de 3sueldos diarios. En 1404, el 3 de junio, el bracero John de Santo Domingo cobra 3sueldos por su trabajo igual que las mujeres por el suyo, frente a los 7sueldos que cobraba el resto de los braceros masculinos. En 1410 el mozo del mazonero de Martín Peria, llamado Johanto Micheles del sábado 16 de noviembre hasta el fin de año está cobrando por jornada 3sueldos.

Sí sabemos también que alguna mujer trabajó con los “yeseros” pues en 1414, dos de ellas, Francisca y Romea trabajan, la primera, desde el lunes 29 de octubre al 31, miércoles y del viernes 7 de noviembre al sábado 10 y la segunda, los mismos días de octubre y noviembre continuando también en la semana del 12 al 17 de noviembre y añadiendo Romea el día 22 de diciembre. Dado que siguen cobrando igual que lo que cobraban las mujeres braceras, en ese momento 3sueldos y 6dineros, es lógico pensar que están como ayudantes peones de los maestros yeseros.

En el caso del Castillo de Tudela se especifica mejor las tareas que hacen las mujeres, que a pesar del tiempo serían las mismas que desempeñarían las mujeres de Olite. Veamos algunas fórmulas empleadas para describir el trabajo de las mujeres que laboran en Tudela:

“A 9 mujeres judías que sacaban la tierra que derribaban de la parez por sus jornales 12dineros hacen 9sueldos”. 1388.

“A 6 mujeres cristianas que daban mortero y piedra a los maçones por sus jornales 15dineros hacen 7sueldos 6dineros”. 1388.

“A 2 mujeres cristianas que davan mortero a los maçonos por sus jornales 18dineros hacen 3sueldos”. 1389.

“A 7 muylleres cristianas que daban lodo y mortero a los maestros por sus jornales 2sueldos hacen 14sueldos. 11 de mayo de 1390.

“A 5 muylleres judias que daban lodo y mortero a los maestros por sus jornales 18dineros hacen 7sueldos 6dineros. 11 de mayo de 1390.

“A tres mujeres que davan yesso et mortero et demás cosas a los maestros por sus jornales 21 dineros hacen 5sueldos 3dineros”. 1391.

“A una mujer que sirve a los maestros por su jornal 12dineros”. 1392.

“A 5 mujeres cristianas que sirven a los maestros carpinteros y maçones por sus jornales 2sueldos hacen 10sueldos”. 1392.

“A 4 mujeres que sacaban tierra de la claustra por sus jornales 2sueldos hacen 8sueldos”. 1392.

  

3º. Dos grupos de mujeres que resaltan más en las obras del Palacio de Olite.

     En primer lugar, hay que referirse al trío de mujeres que trabajan en los años 1400 y 1414. Son Catalina de Milagro, la hija de García de la Aldea y Marieta o Marica, la moza de Perrot el Buono. Aunque los días totales de trabajo que realizan, 33, 50 y 10 respectivamente, sean inferiores a los que trabajan otras mujeres que aparecen en las listas de un solo año, el hecho de que figuren en las listas de trabajadoras con una distancia de 15 años puede significar que su trabajo en la obra fue más regular a lo largo de los años de construcción del Palacio.

En segundo lugar, cabe señalar a un cuarteto formado por: María de Isava (109 días), Isabel de Orta (85 días), Francisca (75 días) y Romea (69 días), que sobresalen entre las 45 que trabajan a lo largo de 1414, año en el que hay más presencia femenina en las obras. A dos de ellas, Francisca y Romea, las hemos citado anteriormente laborando con los yeseros.

  

4º. Análisis de la redacción de la lista de mujeres que trabajan en Olite.

  Si nos fijamos en la redacción de las listas de mujeres que diariamente se hacen para asignarles su salario según el tiempo trabajado por jornada podemos realizar dos grupos. Mujeres que dependen de otra persona, sea hombre o mujer y mujeres que no dependen de nadie, a las que se les llama por su nombre y apellido o por sólo el nombre o el apodo. Veamos el siguiente cuadro resumen:

 

MUJERES TRABAJADORAS

Dependientes

De hombres

%

De mujeres

%

Total

Total %

 

37

47,43

5

6,41

42

53,84

Independientes

 

 

 

 

36

46,15

TOTALES

37

47,43

5

6,41

78

100

 

1º: Mujeres que dependen de otra persona: En este grupo se engloban a 42 mujeres que, según la anotación que se hace en las listas diarias revelan que realmente a quien se considera, socialmente hablando, es a la persona de la que dependen. Por una parte, son 37 mujeres a las que no se las nombra y se las hace depender de otra a la que sí se nombra, que es su marido, padre, padrastro o madre. La fórmula empleada en las listas salariales es del tipo “La mujer de…; La hija de…; La moza de…; La hijastra de…”. Hay un caso más que añadir, en el que sí se conoce el nombre: Gracia, pero lo importante es la fórmula con la que se la cita, que es “Gracia su filla” y viene en la lista a continuación de su madre a la que se la nombra con entidad propia como “María Martín”. Hay que señalar que de las 42 mujeres que forman este primer grupo, 37 dependen de sus padres y 5 lo hacen de sus madres, que son: La mencionada “Gracia, La hija de Eufermia, la moza de Catalina de Napas, la moza de la Justina y la moza de María García”. Como podemos ver la referencia social a la figura masculina es mayoritaria, pues desde ella se estructura la familia. Cuando la figura masculina falta es la mujer la que ha de tomar las riendas para sacar a la familia adelante.

 2º: Mujeres que no dependen de otra persona: Este grupo lo forman 36 mujeres. A todas ellas se las cita por su nombre o por su apodo. En 23 casos al nombre le sigue el apellido, que en muchos casos es un locativo, posiblemente motivado por la igualdad del nombre de las trabajadoras, como es el caso de las abundantes Marías: “María de Castilla, María de Murillo, María de Carcastillo, María de Miranda, María de Isaba, María de Castro, María de Artajona, María Ortiz de Laguardia, María Marco de Uxue, María Martín, Catalina de Larraga, Cathalina de París, Sancha de Larraga, Sancha de Canalles, Catalina de Milagro, Juana de Azagra…” y en los otros 13 solamente se anota el nombre o el apodo a secas pudiendo indicar que estas personas eran bien conocidas en el entorno. Así: “Antonia, Ayavico, Franceseta, La Camusa, Francesca, Romea, Lucieta, Lucía, Eulalia, …”

Es interesante fijarse en este grupo de mujeres, un 46,15% del total, pues parece que, debido a distintas circunstancias sociales, económicas o familiares, llegan a ser las cabezas de familia y como tales se ven impelidas a tomar las riendas de la vida propia y familiar sin contar con el hombre de la casa, que socialmente era quien estaba a la cabeza. Por ello mismo su trabajo en las obras del Palacio de Olite parece responder a esas circunstancias para poder asegurar, en parte, el mantenimiento de estas familias socialmente más necesitadas.

En este grupo de mujeres independientes, que han perdido a su marido, habría que mencionar de nuevo a los 4 casos de madres -Eufermia, Catalina de Napas, la Justina y María García- que se nombran, pero que no trabajan en el Palacio de Olite. Sus hijas tuvieron la oportunidad de hacerlo en algún momento y con su sueldo contribuir desde jóvenes a mejorar la economía familiar.

 

5º. El sueldo de las mujeres:

   De los datos conservados en los registros de Comptos, ya comentados en parte, se ve que las mujeres trabajadoras en el Palacio de Olite cobran por jornada realizada en torno a los 3sueldos, habiendo oscilaciones a lo largo de los años tanto a la baja como al alta, aunque no llegan a superar a lo largo de los años los 4sueldos por jornada. Los braceros masculinos por lo general cobraban por día 6sueldos, aunque también con oscilaciones. 

Estos cambios de retribución para las mujeres como para los hombres parecen deberse a la tarea o tajo encomendado o a la jornada de trabajo realizada. Generalmente esta variación se contempla a la baja. En todos los casos, salvo si los braceros masculinos son muy jóvenes y están al comienzo de su aprendizaje, las mujeres cobran prácticamente la mitad que los braceros masculinos ya formados. Así podemos ver que en 1400 las mujeres cobran 2sueldos y 6dineros. En 1404 suben a 3sueldos. En 1414 se menciona a los braceros y a las mujeres “que tapian en las obras del castillo”. A las mujeres se les paga al comienzo 4sueldos, pero a partir del 8 de octubre bajan a 3sueldos con 6dineros. Los braceros masculinos en este año comienzan cobrando 6sueldos y a partir de la fecha mencionada cobran 5sueldos salvo “Muça tapiador” que parece ser persona especialista en el tema y por ello se le asignan 7sueldos.  A partir del mes de diciembre se cita a continuación de él a “su fillo”, que recibe, en los días que trabaja, 6sueldos por jornada. En 1418 se menciona a Sancha de Canalles y a Antonia cobrando 4sueldos.

Todo ello nos puede indicar que, o las mujeres braceras están al servicio de los braceros masculinos, que son los que tapian, o que, aunque tapien también ellas y realicen el mismo trabajo, por el hecho de ser mujer cobran siempre menos que los hombres. Me decanto más por lo primero.

 Hay dos mujeres, Francisca y Romea que trabajan en el año 1414 que aparecen en las listas de los yeseros de las que se dice de ellas que “cierne yesso”. Cobran por jornada 3sueldos y 6dineros igual que las mujeres braceras, mientras que en este trabajo los maestros yeseros cobraban 8sueldos, algún hijo de maestro 6sueldos, los mozos 5sueldos y otros sin especificar su nivel profesional 5sueldos. Como se ve estas dos mujeres están al servicio de los yeseros haciendo la labor secundaria de cerner el yeso, es decir de pasar, cribar o tamizar el material para que fuese apto para el trabajo posterior. Todos los hombres de este gremio cobran más porque realizan trabajos más complicados con el yeso, pero cada cual cobra según su nivel profesional.

Esta situación parece que ya venía de atrás, como se puede comprobar en el trabajo titulado “Mano de obra femenina en las obras del Castillo de Arguedas (1385), realizado por Itziar Muñoz Cascante.

 

6º. El nombre de las mujeres:

     ¿Cuáles eran los nombres femeninos más repetidos en la época que abarca este trabajo? Aunque las mujeres que trabajan en Olite son pocas sí conocemos, al menos, una docena de sus nombres recogidos en la documentación. Son los siguientes:

 

NOMBRE

MUJERES

%

María

14

40,00

Catalina

4

11,42

Juana

3

8,57

Francisca

3

8,57

Lucía

2

5,71

Sancha

2

5,71

Antonia

1

2.87

Clara

1

2.87

Eufemia

1

2.87

Eulalia

1

2.87

Gracia

1

2.87

Isabel

1

2.87

Justina

1

2.87

13

35

100

  

Hasta aquí la respuesta al interrogante que se formuló al principio, pero al estudiar la documentación histórica relativa a los maestros mazoneros medievales, como: Las Constituciones de York (926); Los Estatutos de  los Canteros de Bolonia (1248); El Manuscrito Regius (1390); El Manuscrito  Cooke (hacia 1415); Las Constituciones de los Masones de Estrasburgo (1459); Los Estatutos de Ratisbona (1498), que regulan el Arte de la Construcción y la Ética de los mazoneros, desde que se inician como aprendices hasta llegar, no todos, a maestros consagrados, no tenía ninguna duda de que este oficio se componía de hombres libres, bien formados físicamente, bien capacitados para el oficio, fieles al juramento realizado, cumplidores de la normativa de los estatutos aprobados en asamblea, etc., etc., pues en ninguno de los documentos citados se menciona a las mujeres como miembros de estas corporaciones, por lo que al trabajar con el texto de los “Estatutos de la Cofradía de Mazoneros de Pamplona”[1], correspondiente al siglo XIV, me extrañó que hubiera hasta ocho ocasiones en que se las tiene en cuenta.

En concreto se las menciona en los artículos en que se habla de las obligaciones de los miembros de la cofradía ante la enfermedad o el fallecimiento de alguno de sus “confradre o confradressa”.

“…an establido qui non fuera visitar al confradre enfermo o a la confradressa enferma…”; “…e qui non ira al enterrar su confradre o su confradressa…”; …e quin non querra cobrir el cuerpo del confradre o de la confradressa…”; “e qui no ira a la novena del confradre o de la confradressa muerto…”; “… que cada uno digua C pater noster por el confradre o confradressa qui passara del sieglo…”; “…que cada un confradre o confradessa qui passara del sieglo que laysse una libra de cera para los cirios sobre los cuerpos muertos…”; “…que de que  passare el confradre o la confradressa ata tanto que sea enterrado non labre ninguno de estos confradres…; “…que si alguno passare del sieglo en casa del confradre o de la confradressa gente suya o estranio qualquiere que vayan al enterrar todos los confradres…”.

¿En qué sentido aparecen en este estatuto pamplonés las mujeres? Parece claro y evidente que no es tanto como personas libres que optan por el oficio de la mazonería de la piedra, pues no hay ningún dato que en esta época lo corrobore, sino como la persona que se hace uno con el maestro mazonero, que al casarse entra a formar parte de esa gran familia o gremio, en cuyos estatutos se vela no sólo por el maestro mazonero que ha jurado cumplir todos y cada uno de los estatutos de la hermandad a la que pertenece, sino también de su familia, mujer e hijos. Pienso que es en este sentido como hay que interpretar estos artículos en los que se habla del “confradre y de la confradressa”, pues por lo visto en la documentación analizada no aparece ninguna mujer como aprendiz del oficio de la mazonería, ni ninguna maestra de la piedra, ninguna hacedora de imágenes, etc., dado que su trabajo en las obras analizadas está siempre a nivel de braceras o peones apareciendo en todos los listados del trabajo diario en último lugar.

 

7º. Conclusiones:

 1ª. Las 78 mujeres que he encontrado trabajando en las obras del Palacio de Olite desempeñan labores de peonaje, dentro del grupo de los trabajadores denominados “brazos o braceros”.

2ª. Es prácticamente el grupo de menor categoría laboral como se manifiesta en el sueldo que cobran, siempre inferior que el recibido por sus compañeros “los brazos masculinos” y lógicamente de los maestros y oficiales de los distintos gremios.

3ª. Por debajo de ellas están temporalmente los aprendices primerizos, quienes a medida que van asimilando la formación que reciben, también suben de categoría y lógicamente de sueldo.

4ª. Cabe preguntarse si esta inferioridad de sueldos se debe a que realizan tareas de apoyo sea a los brazos masculinos, sea a los maestros, o a su propia condición de mujer. No hay que descartar que fuera también por los dos motivos.

5ª. Es significativo que en la mayoría de los casos no se conocen sus nombres y sí el de la persona de la que dependen sea su padre o su madre. Del padre en un 47,43% y de la madre en un 6,41%. Normal en una sociedad en la que el papel de la mujer queda reducido prácticamente al hogar.

6ª. A casi la mitad de las 78 mujeres, 36, que supone el 46,15%, se las cita con entidad propia por su nombre y apellido o con sólo su nombre o apodo, lo que nos permite pensar que estas mujeres llevan la responsabilidad del núcleo familiar ante la sociedad, sea por ausencia temporal o por desaparición del hombre debido a circunstancias sociales de la época.

7ª. El nombre de mujer más repetido en esta época, según los documentos consultados, es el de María.


 



[1] Tomado de JAVIER MARTÍNEZ DE AGUIRRE, Arte y Monarquía en Navarra 1328-1425, págs..391-392, quien lo toma a su vez de S. GARCÍA LARRAGUETA, Archivo parroquial de San Cernín de Pamplona. Colección Diplomática hasta 1400, Pamplona, 1976, nº37, págs. 145-148.