viernes, 16 de octubre de 2015

IZAGAONDOA. COSAS DE ANTAÑO

“IZAGAONDOA. COSAS DE ANTAÑO”

Por Simeón Hidalgo Valencia (16 de Octubre de 2015)



“IZAGAONDOA. COSAS DE ANTAÑO”

Es el título que se ha puesto al libro que el día 24 de Octubre de 2015 se presentará a las 19:00 horas en la Sociedad Legin de Ardanaz de Izagaondoa.

Este libro recoge ocho relatos que escribió D. Juan Otano Liberal a mediados del siglo pasado. Desde Donostia, donde ejercía el magisterio, se los escribió a sus padres como postal de felicitación en sus cumpleaños. En ellos, desde la perspectiva de las vivencias que tuvo en el pueblo siendo niño, recoge las vivencias que se le quedaron grabadas para siempre y, que al ver los grandes cambios que se producían en todos los sentidos en el mundo rural, decidió ponerlos por escrito para que pervivieran de alguna manera.

Estos ocho relatos son los siguientes:

Cosas de antaño.
Meteorología aldeana.
Mecetas en la aldea.
San Antón.
Retazos.
Leyendas y Tradiciones.
Mercado de Urroz.
Estampa de Navidad.

A continuación se anticipa la PRESENTACIÓN que se hace desde un servidor y uno de los sobrinos del autor de los relatos, Félix Máximo Otano, quien nos hace una breve biografía de su tío.


PRESENTACIÓN

La Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, fiel a su objetivo de “promocionar y difundir el patrimonio cultural de la comarca de Izagaondoa, de cara a su consolidación, rehabilitación y puesta en valor, como uno de los puntos básicos para su desarrollo”, da a conocer a través de esta publicación titulada “Izagaondoa. Cosas de Antaño”, algunos retazos de la vida de nuestros pueblos, que se vivieron, hace ahora, casi un siglo.
A través de ocho relatos escritos por Juan Otano Liberal, familiarmente “Juanito”, vamos a remontarnos a un estilo de vida que, como presagiaba el autor, ya ha desaparecido, pero que bastantes de los que peinamos canas hemos llegado a conocer directamente en parte o a través de las narraciones de nuestros padres y abuelos. Pero algo permanece de lo que se nos cuenta. La Romería a Izaga, por ejemplo, sigue viva y que sea por muchos años.
Al leer estas páginas, el lector se sentirá viajar en el tiempo, hacia el pasado y entrará en un mundo, sobre todo si es de corta edad, en que salvo los nombres de los pueblos, algunos apellidos o nombres de las casas, le será desconocido en su mayoría. ¡Tanto se ha cambiado en 100 años!
Estos relatos estaban recogidos con mucho esmero, me cuenta Félix Otano, en el escritorio de trabajo del abuelo Cesáreo en la “sala” de la casa Mitxoto de Ardanaz, bien ordenados dentro de una caja de bombones.
Es un buen material etnográfico que nos muestra las costumbres y tradiciones, nos transmite dichos, expresiones, chascarrillos, costumbres sociales, maneras de vivir de las gentes del campo, roles masculinos y femeninos, ritos y ceremonias religiosas que impregnaban a las personas y personajes populares de la sociedad de entonces. Por ello, este libro se convierte en un pequeño tesoro que se ha de conservar con mimo para la posteridad y más aún sus originales.
Algunos relatos ya se publicaron en el CD que con ocasión de la Exposición Etnográfica del Valle de Izagaondoa celebrada en el verano de 2011 en la iglesia de Iriso se editó, titulado “Izagaondoa. Memoria para el futuro”. Ahora se dan a conocer todos ellos en forma de libro, a la usanza tradicional, para que se puedan leer y releer, subrayar y hacer anotaciones  sobre el papel, pues sin duda, necesitaremos más de una vez echar mano de algún diccionario popular para poder comprender expresiones hoy caídas en desuso. Pero en eso mismo reside, en parte, el interés y el valor de estos relatos.
Son relatos costumbristas, escritos con pluma ágil, con diálogos populares chispeantes y no faltos de retranca, grabados en la mente infantil de su autor y por ello escritos, ya de adulto, desde el corazón y el cariño a la tierra de origen.
La Asociación Grupo Valle de Izagaondoa expresó su deseo de poder publicar estos relatos por todo lo anteriormente comentado y agradece a Félix Otano, socio fundador de la misma, su disposición y consentimiento para poder hacerlo y agradece sobremanera al propio Juanito el que los escribiera pues, sin quizás pretenderlo, nos ha legado un testimonio importantísimo de la vida de nuestros pueblos, allá por el primer cuarto del siglo XX.
“Cosas de antaño” es el título que da nombre a uno de estos relatos de Juanito y también, en parte, al libro que ahora se publica, pues resume en tres palabras la vida de entonces en Izagaondoa y comarca. Que al leerlo sintamos y comprendamos también nosotros, en este siglo XXI en que la tecnología parece que lo es todo, que el mantener vivas las raíces de nuestra comarca de Izagaondoa, es la tarea más importante de la que todos somos responsables.
Nuestra Asociación quiere contribuir con la publicación de “Izagaondoa. Cosas de Antaño” a que las raíces sigan vivas y lozanas. 
                                                                     Simeón Hidalgo Valencia


JUAN OTANO

Juan Otano Liberal nació a las cinco y media de la tarde del día 26 de junio de 1910 en casa Mitxoto de Ardanaz de Izagaondoa. Era hijo de Cesáreo Otano Iribarren, heredero de la casa y de Francisca Liberal San Miguel, de casa Camus, de Reta. Fue el primer hijo de este matrimonio, al que siguieron otros ocho (María, José, Jesús, Máximo, Severino, Josefina, Luis y Celi).
Anteriormente, Cesáreo estuvo casado con Micaela Liberal San Miguel, hermana de Francisca, con la que tuvo otros tres hijos, Manuel, Valentina y Brígida, (estas últimas eran gemelas). Como consecuencia de este parto Micaela falleció el día 20 de noviembre de 1906.
La infancia de Juanito, tal y como la refleja en sus escritos, debió ser feliz en una familia tan numerosa y a la que casi siempre se unían otras personas, como los vecinos del pueblo, el pastor, algún “criau” y, por supuesto, el cura, el secretario, el médico, el maestro…
Desconozco el motivo por el que la familia decidió que, de entre todos los hijos, Juanito debía ser el que fuese a estudiar a Pamplona, pero intuyo que su inteligencia y predisposición  para el aprendizaje habrían contribuido a tomar esta decisión. El caso es que fue a estudiar a la Escuela Normal de Pamplona y para marzo de 1928, sin cumplir los 18 años, ya estaba ejerciendo de maestro en Nocellas, un pueblo de Huesca cercano a Graus, hoy día deshabitado.
El día 27 de diciembre de 1934, en la Parroquia de San  Agustín de Pamplona, contrajo matrimonio con Antonia Manzano Perez, natural de Peralta y también maestra, como él. De este matrimonio nacieron sus tres hijas: Isabel, que reside en Gasteiz, Merche en Nimes (Francia) y María Ángeles en Donosti.
En la fatídica fecha del 18 de julio de 1936 se encuentra el matrimonio ejerciendo su magisterio en Peralta. Aquellos primeros días de sangre y venganza dieron con el padre y el hermano de Antonia primero en la cárcel de Tafalla y después asesinados en la trágica “saca” de la Tejería de Monreal. Primero detuvieron y fusilaron al hermano, estudiante de magisterio en Zaragoza y que estaba pasando las vacaciones en Peralta. Más adelante detuvieron al padre, militar republicano, por no haberse incorporado al “Movimiento”. A Juanito, al parecer, también lo iban a detener y fusilar, pero pudo escaparse de noche, avisado por una prima de Antonia y llegar a Pamplona. Una vez en Pamplona, y con la ayuda de un pariente suyo bien situado pudo traer a su familia de Peralta, donde les habían dejado sin nada. Fueron represaliados trasladándolos de escuela, de Peralta a Etxarri-Aranatz.
Juanito se incorpora a la guerra en el bando “nacional” y está hasta su finalización. Como tiene estudios acaba la guerra con el grado de alférez, pero su vocación por el magisterio le lleva de nuevo a ejercer esta profesión.
Posteriormente se traslada a Donostia donde enseña como maestro en el colegio Padre Manjón y donde ostenta el cargo de Director durante varios años. La guerra le dejó secuelas para siempre. Una úlcera de estómago le acompañó desde que llegó del frente, obligándole a llevar un régimen severísimo. Posteriormente le detectaron un cáncer de vejiga y tras diez meses de dolorosa enfermedad falleció el día 10 de junio de 1962.
Si algo cabe destacar en Juanito es su pasión por la familia, por su pueblo y por la casa en la que nació. Adoraba a sus padres y en cada cumpleaños les enviaba una felicitación que, en muchos casos, era una pequeña obra de arte. Tenía una memora fotográfica y una gran habilidad para el dibujo. Sus relatos de los años 1940-1950 reflejan sus recuerdos de niñez de los años 1910-1920, describiendo con todo lujo de detalles sus vivencias de las fiestas de San Martín, de la procesión de Estegaiz a Izaga, de la fiesta de San Antón, de la Navidad, de personajes del pueblo como la Morencha, Blasico el del Herrero, los Quincalleros … Lo sorprendente de Juanito es que ya en aquellos años se daba cuenta de que todas aquellas tradiciones y costumbres que él recordaba con tanta nitidez estaban condenadas a desaparecer; tenían sus días contados y todo ello le producía nostalgia y desazón.
                                                            Félix Máximo Otano

Pienso que sería muy positivo para el Valle de Izagaondoa que todas las familias del mismo tuvieran en sus casas este nuevo libro sobre su tierra, pues de esa manera daremos un nuevo impulso para que los pocos habitantes que en él viven se sientan orgullosos de seguir manteniendo la vida en su tierra y también que los muchos descendientes del valle que han emigrado en busca de nuevas salidas a su propia vida lo adquirieran es importante, porque verán sus orígenes también reflejados en este libro y quizás, quién sabe, alguno se decida a regresar a esos orígenes, o al menos no olvidarlos, que en parte recoge muy certeramente D. Juan Otano Liberal, quien puso su granito de arena para que Izagaondoa siguiera vivo.
Si está interesado/a en adquirir algún ejemplar puede acudir a la presentación o reservarlo en el 659 303 994.
Su precio es de 10 euros.

Muchas gracias.


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