sábado, 1 de mayo de 2021

CARPE DIEM, SIMEONVS.

 

CARPE DIEM, SIMEONVS.

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (01 de mayo de 2021)

 


En los tiempos que corren hacer planes resulta un poco arriesgado, pero siempre hay esperanza en el mañana.

Si no la hubiera seríamos unos fracasados, por lo que a pesar de todo mejor es hacerlos y prever los pasos que vamos a dar en la vida. No hay mal que cien años dure.

Además, el ser humano, a pesar de sus muchas miserias, tiene algunas grandezas y entre ellas su capacidad para gestionar los momentos adversos para salir a flote por la propia fuerza de su voluntad.

Si, junto a ella pone en marcha la solidaridad y da y acepta la ayuda de sus semejantes, el poder de la humanidad sería imparable en su propia construcción.

Otro mes más ha pasado. Abril ya queda atrás y agarrarnos a él no tiene sentido más que para solucionar los propios errores que se hayan cometido y no tropezar dos veces en la misma piedra. Piedra que estará permanentemente en el camino, pues no hay camino de rosas y si lo hubiese hay que recordar que las rosas también tienen espinas.

Por eso, en esos instantes permanentes de continuos presentes habrá que mantener la esperanza y seguir nadando, aunque sea contracorriente.

Carpe diem, Simeonvs, me dice el poeta Horacio. Carpe diem, vive el momento. Aprovecha la vida mientras se escurre entre tus manos, pues, aunque hagas planes que ojalá -Dios lo quiera. Alá lo quiera- los llegues a disfrutar, no olvides que cada momento de tu existencia es un paso que das hacia tu fin.

Carpe diem, Simeonvs. Que cuando ese momento llegue, que llegará, los que supieron de ti puedan decir que supiste disfrutar de tu vida, que tuviste esperanza en un Mundo y una Humanidad mejor, que trabajaste en cada uno de tus presentes siendo solidario y dando lo mejor de ti, de acuerdo con tus posibilidades y que no enterraste bajo tierra tus talentos, sino que los hiciste florecer y dieron fruto abundante.

En estos tiempos que corren, aunque sea arriesgado hacer planes, hay que hacerlos y pensar que el nuevo mes de mayo superará con creces al de abril porque los humanos nos lo proponemos y trabajamos por ello.

Es la esperanza que tenemos.

martes, 27 de abril de 2021

LA PORTADA DE LA DESAPARECIDA IGLESIA DE GARITOAIN - NAVARRA.

 

LA PORTADA DE LA DESAPARECIDA IGLESIA DE GARITOAIN - NAVARRA.

Por Simeón Hidalgo Valencia (27 de abril de 2021) 

Se han cumplido diez años desde que escribí el artículo “Garitoáin. Los ojos del vigía” en el que comentaba uno de los capiteles de la desaparecida iglesia del siglo XIII de Santa Fe, denominada posteriormente de San Babil, que hoy se encuentra colocada en la ermita de Santa Bárbara, en la Higa de Monreal. 

En la recién estrenada primavera del 2011 subí en coche a la ermita para hacer un reportaje fotográfico de esa portada gótica e incluir en dicho artículo la figura de uno de los trifrontes de la Comarca de Izaga, testimonio, junto a los dos del siglo XII de San Martín de Artáiz y al del siglo XIII de San Pedro de Iriso, de cultos precristianos que se mantenían vivos en esta zona de Navarra y que la Iglesia los cristianizó, dado que le venía muy bien esa imagen para hablar del misterio de La Trinidad. Como se estudiaba en el Astete: “Tres personas distintas y un solo Dios verdadero”. Más tarde, en el 2002 apareció otra figura trifronte entre las pinturas góticas descubiertas en la iglesia de San Martín de Ardanaz de Izagaondoa. Esta figura, con sus dos llaves, señorea sobre el tiempo. Hace relación al primer mes del año denominado ¡IANVARIVS” en honor del dios romano Jano.

En ese capitel de la portada, junto a la figura del triple rostro en el encuentro de sus lados, a su izquierda está tallado también otro detalle importante desde el punto de vista del simbolismo y del mensaje, que aparece igualmente en la portada hermana de Iriso por partida doble: la flor de lis. Ya lo recogió D. Nicanor Sánchez en 1970 cuando todavía se perfilaban nítidamente tanto el trifronte como la flor.  Cuando yo los documenté de nuevo, 41 años más tarde, costaba más apreciarlos.  El tiempo le ha jugado una mala pasada a su dueño y señor y la flor de la vida parece marchitarse y llamar a la muerte, como una de las de Iriso. 

La otra vista del capitel se mantiene más limpia. En ella se ha tallado lo que parece ser un árbol o una flor de cinco pétalos. Símbolo igualmente de vida a no ser que quien ideó esta portada con estos detalles, pretendiera mostrar el árbol originario del conocimiento del bien y del mal del paraíso, prohibido, frente al árbol de la vida en forma de flor de lis. Estaríamos haciendo básicamente la misma lectura que se plantea en Iriso o también en Lizarraga de Izagaondoa, igualmente del siglo XIII, entre los árboles de la higuera y del roble. Muerte y vida. Pecado y redención. La antigua y la nueva etapa de la vida de la Humanidad. 

El capitel izquierdo, según miramos la portada, tiene solo dos elementos esculpidos. En la cara de la izquierda parece representarse de nuevo un árbol y en la cara de la derecha la cabeza de un bóvido: El toro. 

Es precisamente este capitel el que motiva este artículo, pues en su día no lo comenté y lo dejé para hacerlo más tarde. (¡Y así ha sido! ¡Nada más que diez años han pasado!). Me lo ha recordado recientemente mi amigo Mikel Burgui pues leí de nuevo hace unos días su artículo de 2020 titulado “El culto al toro en Gallipienzo, Eslava y Uxue. Unas uvas de Gallipienzo y otras de Uxue” [1] y recordé que los bóvidos o toros de la Comarca de Izaga estaban pendientes en mis artículos. En concreto éste, que no es tan conocido ni comentado ya que no forma parte de ninguna estela romana ni de ningún taurobolio, pero que de alguna forma nos indica lo que he comentado más arriba de la permanencia en la Comarca de Izaga de ritos y costumbres antiguas consideradas por la ortodoxia cristiana como paganas. En este caso, ritos antiguos que se hacían en honor de la diosa Cibeles y de Atis su servidor amante. 

El neófito de estos cultos recibía el bautizo de sangre. Se sacrificaba a un toro sobre una plataforma agujereada debajo de la cual había un espacio vacío donde se colocaba el iniciado semidesnudo. La sangre del toro caía directamente sobre la persona y de esta manera se la consideraba renacida y regenerada por la diosa. 

Este capitel es del siglo XIII y viene a confirmar, igual que el Trifaz del capitel derecho, que el cristianismo parece que no estaba bien arraigado en esta zona de Navarra y que pervivían de algún modo los ritos antiguos. Si el Trifaz se asimila con la Trinidad, ¿el Toro y su sangre derramada sería una metáfora de Jesús sacrificado cuya sangre redime a quien en él cree? Aunque en la tradición artística no se representa a Jesús en la figura del toro ¿pudiera ser éste de Garitoain un caso aparte? 

En la misma Comarca de Izaga tenemos al menos dos lugares en los que también aparece la representación de cabezas de bóvidos en los canecillos del alero de sus iglesias. Una es San Martín de Artáiz. Otra la de La Purificación de Villaveta. En ambas ocasiones, pero con más claridad en las dos imágenes de Villaveta llama la atención cómo los cuernos del bóvido forman un círculo recordando al dios Apis, portador del disco solar sobre su cabeza. Dios solar y de la fertilidad nacido de la diosa Isis, que era la vaca sagrada que, al ser fecundada por el dios supremo, el sol, crea a Apis. 

De alguna manera estas imágenes siguen la tradición antigua con relación al toro extendida por las antiguas civilizaciones. Alrededor de 900/1000 años antes de Garitoain, Artáiz y Villaveta ya se levantaban aras y altares y se sacrificaban a estos animales en ritos sagrados de iniciación. Los restos arqueológicos encontrados en Uxue-Ujué, Gallipienzo, Sos, Arellano, etc. son testigos de ello.

Gallipienzo.


jueves, 22 de abril de 2021

23 DE ABRIL: DÍA DEL LIBRO TAMBIÉN EN IZAGAONDOA.

 

23 DE ABRIL: DÍA DEL LIBRO TAMBIÉN EN IZAGAONDOA. 


Por Simeón Hidalgo Valencia (22 de abril de 2021) 

La Asociación Grupo Valle de Izagaondoa ha emprendido desde su fundación un trabajo de difusión del patrimonio de la Comarca de Izaga, entre otros medios, a través de un programa editorial que cada año nos sorprende con un nuevo libro.

Es 23 de abril, Día del Libro y queremos sacar a la estantería virtual una parte de nuestra biblioteca para que se conozcan nuestros trabajos, que son el principal medio para subvencionar el resto de nuestras actividades, principalmente el museo “Petrus Museum”.

Si alguna de las obras que se muestran a continuación, de las que todavía quedan ejemplares, pudiera interesar a quien esto lea, puede reservarla llamando al 659303994.


IZAGAONDOA. EN TORNO A IZAGA. 

Editado en 2020, recoge 41 trabajos de Simeón Hidalgo relacionados con los valles de Izagaondoa, Unciti e Ibargoiti, situados en torno a Izaga. De ahí su título.

Artículos que abarcan toda una década y a lo largo de sus 407 páginas nos habla del patrimonio de La Comarca de Izaga y de los pueblos de los valles citados.

Junto al testimonio escrito acompaña a todo color el testimonio gráfico.

Este libro “contribuye, una vez más, a proclamar que Izagaondoa está allí, con todo su legado patrimonial que muchos quisieran para sí…” en palabras de Fernando Hualde.

Su precio es de 50€.

 

LAS MARCAS DE CANTERÍA EN SAN ZOILO DE CÁSEDA. 

Editado también en 2020, es un trabajo de investigación sobre las marcas que los canteros medievales del siglo XIV dejaron grabadas en los sillares de piedra de esta ermita, así como en algunas otras construcciones de Cáseda.

Editado gracias al interés de la Asociación Cultural Ermita de San Zoilo y el patrocinio del Ayuntamiento de Cáseda, es una muestra del interés de Cáseda por dar a conocer su patrimonio.

Este libro se regalará por parte de su autor, mientras haya existencias, al comprar alguna otra publicación.


LAS CASAS DE IZAGAONDOA.

Izagaondoako etxeak. 

Libro editado en 2019.

En sus 500 páginas, su autor, Xabier Ituláin nos presenta el fruto de la investigación realizada a lo largo de años sobre las casas de cada uno de los pueblos del municipio de Izagaondoa.

En el proceso de despoblamiento que sufren estos pueblos esta obra mantiene viva la memoria de la vida que pululó en siglos pasados y anima a los actuales pobladores a amar su tierra y a trabajar para que esa memoria siga viva.

Cada casa aparece con las referencias documentales encontradas en los archivos.

Su precio es de 40€.

 

LA IGLESIA ROMÁNICA DE SAN MARTÍN DE ARTÁIZ.

UNA LECTURA PARTICULAR.

2ª Edición en 2019. 

Este trabajo de Simeón Hidalgo nos muestra a lo largo de sus 240 páginas todas y cada una de las tallas de esta iglesia románica de Navarra, a través de su estudio y observación rigurosa.

Teniendo en cuenta que es un libro tallado en la piedra se pretende descubrir lo que este conjunto nos comunica. Para ello habrá que traspasar el mero arte y descubrir la fe.

Se estudia también cómo incide y habla la luz en solsticios y equinoccios recalcando el mensaje que el comitente quería transmitir y que el cantero plasmó en la piedra.

Su precio es de 30€.

 

IZAGA EN EL CORAZÓN. 

Editado en 2016.

Su autor, Mikel Zuza, recopila 36 relatos.

“Los relatos que se recogen en el volumen son una buena muestra de la forma de hacer y sentir de Mikel Zuza. Partiendo de un acontecimiento histórico, con preferencia por los situados cronológicamente en la Edad Media, el autor deja que sean la imaginación y las propias querencias las que lo desarrollen y hagan evolucionar por sendas impensadas y poco transitadas”.

Su precio es de 10€.


GRABADOS Y SÍMBOLOS EN LAS FACHADAS DE URROZ-VILLA Y SU COMARCA. 

Editado en 2018.

En este trabajo Simeón Hidalgo muestra los grabados y símbolos que ha recogido en la Villa de Urroz y completa la visión con grabados de la misma índole observados también en la comarca en torno a Izaga.

“lo importante es que estos pequeños enigmas con los que convivimos y a los que de tanto ver o no ver, no les hacemos caso, hagan pensar y reflexionar a cada una de las personas que los contemplan y lo que de ellos saquen, les sirva para su propia vida”.

Su precio es de 15€.

 

LA RUTA DEL MAESTRO PETRUS DE GUERGUITIÁIN. 

Editado en 2012.

Es un estudio sobre la obra del maestro cantero Petrus de Guerguitiáin, que dejó su firma en la iglesia de San Martín de dicho lugar del valle de Izagaondoa.

Su trabajo aparece por Besolla, Sengáriz, Leoz, Aibar, Najurieta, Alzórriz, Eusa, Badostáin, Zolina, Garaioa y llega hasta Galicia. Son todos ellos lugares rurales, pequeñas aldeas en cuyas iglesias el maestro Petrus habla en sus capiteles con los símbolos del entorno.

En este estudio se ha basado la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa para la creación del PETRUS MUSEUM, en el lugar de Lizarraga de Izagaondoa.

Su precio es de 10€.

 

Si desea colaborar con nuestra asociación cultural y turística puede adquirir alguna de estas obras o solicitar alguna visita guiada, sea a la iglesia de San Martín de Artáiz, sea para conocer Las Pinturas Góticas de San Martín de Ardanaz, sea para visitar a partir de mayo el Petrus Museum,  sea para realizar La Ruta del Agua desde Idoate hasta San Vicente (Valle de Urraúl Bajo), sea para visitar las Pinturas Murales de la iglesia de San Martín de Ekai, sea para visitar las iglesias de Guerguitiáin, Besolla, Najurieta,… no dude en contactar con nuestra asociación llamando al 659 30 39 94.

NUESTRAS VISITAS GUIADAS SON GRATUITAS, pero si desean aportar algún donativo lo aceptamos y lo invertimos en nuestras actividades. 

Agradecidos.

viernes, 9 de abril de 2021

JOSUNE IRIBARREN ANTE EL PAISAJE Y LA MIRADA.

 

JOSUNE IRIBARREN ANTE EL PAISAJE Y LA MIRADA.


Por Simeón Hidalgo Valencia (09 de abril de 2021) 

Mi querida Josune, permíteme que, ante los aquí presentes, personas cercanas y conocidas, algunas alumnas desde hace años de tu academia, otras familiares y amigas, recuerde aquella primera inauguración de la exposición a la que asistí en la recién restaurada Torre de Olcoz, que titulaste “162.000 PASOS”, en homenaje a esas personas que en el año jubilar de 2013 fueron peregrinas a Santiago de Compostela.  

Nueve años han pasado y tus pasos te llevaron por los vericuetos de la vida hasta 2017 en que nos abriste tu corazón en la exposición “SINTIENDO NAVARRA” y, acelerando el paso, sólo un año más tarde, en 2018, nos invitaste a verte “PASEANDO POR PAMPLONA” y tuvimos el placer de recorrer, a través de tus paseos, parte de la Historia de Pamplona plasmada magistralmente en tus lienzos.

Ahora, en 2021, en esta recién estrenada primavera, en la que ansiamos salir del largo pandémico invierno, en el que se han secuestrado tus pasos y nuestros pasos, no te has parado. Has seguido andando y en un nuevo año compostelano has fijado tu mirada de nuevo en la belleza del paisaje y nos invitas a desarrollar nuestra propia mirada en momentos en que el gusto, el olfato, el tacto y hasta el mismo habla corren peligro de congelarse. Nos queda la mirada, nos dices. Esa mirada que capta lo externo, lo penetra, lo fecunda y crea una manera de ver, una manera de ser. Una nueva actitud ante la vida que nos rodea, con ganas de vivirla y comentarla sin paralizantes miedos.

Ahora, en 2021, nos convocas “ANTE EL PAISAJE Y LA MIRADA” y abres de nuevo tu alma en tus cuadros y nos invitas a entrar en cada uno de ellos y a cruzar contigo la mirada y a descubrir, en cómplices guiños, tu auténtica palabra.

Muchas gracias, Josune, por tu paisaje y tu mirada, gracias por esta gran exposición de 31 de tus obras, de las que 22 estás realizadas al óleo, 1 a óleo y acrílico, 4 son acuarelas y otras cuatro son dibujos a sepia.

Pongamos en primer lugar nuestros ojos en las miradas de los protagonistas de 10 de tus hermosos cuadros, en los que en todos ellos sus rostros lucen los surcos que su propia historia ha abierto en sus carnes y que miran con la sabiduría forjada a lo largo de sus años. Descubramos en esas miradas algo más profundo, eso que cada mirada esconde y que tú, magistralmente, has sabido congelar en el tiempo.


*MIRADAS DE JULIA Y DE MANUEL.

Y qué mejor que comenzar con estas miradas de amor de Julia y de Manuel, tus queridos padres, que sin emplear palabras hablan, que cuentan y recuerdan su propia historia y reviven los propios secretos, alegrías y sufrimientos de toda una vida. Mirada limpia, sonrisa abierta y contenida de quien se expresa con cariño y de quien reposa su propio pensamiento.

Mirada materna, que en silencio te acoge y te subyuga con su cariño. Desde la altura de sus años se hace espejo en el cual aún mirarte. Ejemplo vivo que transmite confianza. Voluntad firme que anima a conseguir las metas. Iluminada vela encendida con nostalgia por la felicidad.

*MIRADA HACIA EL CORONAVIRUS.


El bicho, el bicho está ahí vestido de blanco. La mirada no lo rehúye y se pierde en las gráficas diarias y la riqueza dorada de nuestros abuelos lo desafían con ganas de vivir al descubierto, sin máscaras que les impidan respirar, porque quieren vivir y seguir caminando y salir con la cuadrilla, e ir al monte maquilla en mano. Es la mirada al presente. ¡Déjanos en paz y desaparece!

*MIRADA AL PASADO.


Mirada que nos cuenta el pasado. Dejar la propia tierra. Emigrar. Los años 60. Recuerdos nostálgicos se narran y el gesto de la mano confirma el relato y saliendo de la niebla del pasado, encapuchadas, sin rostro, sin mirada, fantasmales, las sombras aparecen.

*MIRADAS EN ACUARELAS.


Dos retratos de hombres recios y miradas al frente que ocultan todo un mundo de inquietudes. 
Rostros maduros curtidos por la vida, cuya mirada les hace diferentes. 

*LA MIRADA DEL PESCADOR. 


Bello cuadro del pescador que se dirige a su faena. 
La red perfectamente ordenada. Desde dentro del agua nos mira. Su mirada nos invita a subir a la barca y con él remar mar adentro y comenzar la dura y aventurada tarea. ¿Habrá buena pesca hoy? Si el tiempo despeja… Cuadro costumbrista cuyo protagonista ocupa el primer plano y destaca sobre un mar algo movido y brumoso. Un faro lejano es el toque de esperanza.

*MIRADA DEL VENDIMIADOR.


En muchas casas antiguas de nuestros pueblos existía la bodega donde se elaboraban vinos caseros. 
Después de la vendimia la uva depositada en las comportas se acarreaba hasta el lagar donde se pisaba o prensaba y se obtenía el mosto. El vendimiador ha hecho una pose ante el fotógrafo y cargado con la comporta vacía se dispone a cargar con la siguiente. Sobre los tonos blancos, negros y grises destaca el color de las uvas y el rojo del mosto que mana de la prensa. Y nuestra mirada se centra en los ojos del personaje protagonista y en el esfuerzo que realiza apoyándose en la vara. Toda la escena resalta sobre el blanco de la pared encalada.

*ENTONCES ¿A CUÁNTO? 


Precioso cuadro de la vida en un puerto de pueblo costero. 
El primer plano el pescatero que ofrece su mercancía de sardinas. Su mirada se centra en la clienta que desde fuera del cuadro regatea el precio, pero las cosas están chungas y la faena no ha sido como se esperaba. Por eso la mirada indica que se resiste a bajar el precio, mientras el amigo observa la escena. El pescado, aunque escaso está en buenas condiciones.

En segundo plano otros dos pescadores dialogan. Magnífico el contraste de colores que resaltan las dos escenas que se desarrollan. La del fondo con pinceladas y ademanes que nos recuerdan a pintores como Félix Arteta, Ansorena o Pedro Muñoz. 

*MIRADAS EN LA TACONERA.


Paseando por el Parque de la Taconera las miradas y paisaje se funden en el largo camino de la vida donde al final dos personas dialogan y en el primer tercio una anciana camina despacio a ese encuentro con el final de la existencia.

Pero en este paisaje hay miradas, que cual recuerdos de juventud se cruzan, se reconocen y aproximan sus bocas sintiendo el placer del amor dado. En el aire está la vida y aunque la materia corporal mengüe, el espíritu sigue joven y nos acompaña. 

*PAMPLONA. VUELTA DEL CASTILLO.  


Las sombras alargadas del amanecer inundan la Vuelta del Castillo. 
Buena hora para pasear casi en soledad por uno de los rincones más abiertos de mi ciudad. Buena hora para captar la hermosura de unos erguidos árboles a contraluz y una planicie en calma, sin el bullicio de las gentes en un ambiente limpio de mañana otoñal.

*PAMPLONA. TORRES.


Una vista no habitual de Pamplona.  San Lorenzo, Catedral de Santa María, San Saturnino, Plaza San Francisco con la Biblioteca Pública, en la neblina.

*PAMPLONA. SAN LORENZO EN COLOR.


San Lorenzo y San Fermín en una visión nocturna muy original y un estilo que en esta exposición se aparta de lo habitual, realizado en la academia en tiempo del confinamiento. 
El resultado atrae al espectador, tanto por su colorido como por su composición.

*PAMPLONA. PAISAJES EN PAPIRO.


Rincón del Redín. San Lorenzo. Paseo de la Barbazana. Baluarte. 
Cuatro rincones de Pamplona realizados en sepia sobre papiro.

*PAMPLONA. POR SAN NICOLÁS.


Este rincón de San Nicolás transitado solo por el ciclista se vuelve extraño. Habitualmente tan concurrido se torna solitario. 
Sólo consigo mismo, el atrio abovedado proyecta las sombras sobre sí, congelada la soledad en el tiempo. 

*PAMPLONA. PORTAL NUEVO. 


Mientras que en el Portal Nuevo se da paso a espacios abiertos desde donde se contempla la ciudad. La señora con su perrito lo abarca con su mirada y nos invita de alguna manera a acercarnos y desde la barandilla divisar y disfrutar con ella del paisaje que en lejanía se atisba.

*PAMPLONA. CABALLO BLANCO EN ACUARELA.


El paisaje del rincón del Caballo Blanco es uno de los más románticos y acogedores de Pamplona. La zona mostrada en esta acuarela habla de recogimiento conventual y a la vez de bullicio y música en tardes de verano. 
Aquí toma un aire popular en la figura de la mujer que va a su quehacer con el bastón en su mano derecha y la cesta en el brazo izquierdo.

*PAMPLONA. LA MEDIALUNA.


Y paseando en momentos de soledad por Pamplona rodeando sus murallas llegamos a La Medialuna, donde se oye el salpicar de los surtidores del agua, entre arcos de medio punto formados por ladrillos rojos de caravista y el reflejo de la vegetación en las aguas del estanque.

*PAMPLONA. KIOSKO EN ACUARELA.  


Es invierno. Ha nevado y la Plaza del Castillo está cubierta de nieve. Su kiosko está en silencio. Los músicos ensayan a cubierto y solo algún valiente se ha atrevido a pisar su suelo helado.

*PAMPLONA. CASETA EN LA TACONERA.  


Vuelve el color intenso al caer la tarde en este rincón de La Taconera, junto a la restaurada caseta que desde hace años ha recuperado sus vistosas formas. Setos, pilares, jarrones florales y árboles otoñales y al lado, los fosos de las murallas de Pamplona. 
Paisaje para imaginar historias de enamorados que buscan intimidad arrullados por las palomas.

*PAMPLONA. PUENTE DE LA MAGDALENA. 


Y en este año jubilar del Camino de Santiago, qué menos que mostrar el paisaje del hermoso puente medieval de La Magdalena sobre el río Arga. Sigue en soledad aún, pero pronto resonarán en su calzada el sonido de los bordones y los pasos de los peregrinos que desde Zubiri y Larrasoaña hacen su entrada en esta ciudad milenaria.

*PAMPLONA. PALOMAS EN EL KIOSKO.


Y en el centro, la Plaza del Castillo los recibe y los albergues y hoteles les cobijan. 
El kiosko los saluda desde 1943.

Emblema de esta nueva exposición de Josune, muestra este cuadro la precisa mano de la artista consagrada que es, convirtiendo en mármol pulido sus pinceladas, dignas de tiempos clásicos. 

*PAMPLONA. TEJADOS NEVADOS.


Precioso cuadro de los tejados nevados en la parte antigua de Pamplona, con ese tratamiento tan particular que la artista da a los paisajes nevados. 
Desde esta mirada bien merecería la pena encontrarse con el Diablo Cojuelo que nos hiciera volar sobre la ciudad. 

*PAMPLONA. REDÍN NEVADO. SIGLO XIX.  


Y nos dejara descender en medio de la nieve en este paisaje en parte desconocido y que hoy es el Caballo Blanco, junto a las murallas de Pamplona. 

*PAMPLONA. PASEO POR LA TACONERA. 


Pero mejor dejar la nieve y volvamos a pasear por la Taconera, descansando un rato junto a sus fosos, en esta tarde otoñal y gozando del sol mortecino pisando las hojas caídas. 

*PAMPLONA. TORRES DESDE ARTICA. 


Volamos de nuevo y desde Artica contemplamos otra vez las torres de Pamplona, bajo una cortina de pinceladas que presagian tormenta. 
 

*PAMPLONA. ATARDECER EN SARASATE. 


Y ya al caer el día, en el Paseo Valencia o Paseo Sarasate contemplemos el Monumento a los Fueros, símbolo de las libertades navarras.

Paisaje colorista que nos hace levantar la vista y mirar de nuevo, con el final de esta exposición de Josune, este otro cuadro de La Taconera punto de unión entre El Paisaje y la Mirada.

 



Enhorabuena Josune por tu mirada y por tus paisajes, que hacen aflorar sentimientos y emociones en esta nueva muestra de tu arte, en el que como siempre nos revelas tu sensibilidad y conexión profunda con la belleza de las personas y de la Naturaleza.

¡Muchas gracias por este hermoso regalo! y ¡Muchos éxitos!


 

Noáin a 9 de abril de 2021.