sábado, 19 de septiembre de 2020

LOS OLVIDADOS PUENTES MEDIEVALES

LOS OLVIDADOS PUENTES MEDIEVALES

Por Simeón Hidalgo Valencia (19 de septiembre de 2020)

 

Fue hace unos días ya, el 10 del presente mes de septiembre, jueves, cuando lo descubrimos. 

Lo he señalado en rojo en el calendario personal, pues ese día batí todos los récords personales desde el fatídico 27 de octubre de 2007 en que volví a nacer. Anduve durante más de cinco horas por la ruta circular que con mi amigo Pedro, la Txari y el Apur, fui a explorar con salida y llegada en Murillo de Lónguida pasando por Larrángoz y Grez. 

Mi amigo Pedro, que es un buen andarín y ahora es uno de los que marca los recorridos para el grupo Aitonak, se brindó a llevar el GPS y documentar la ruta. En principio entraba también el pueblo de Turrillas, pero por despiste mío resultó que la que seguimos fue más suave y llevadera en todos los sentidos, por lo que los resultados fueron satisfactorios. 

Pero no se trata en este artículo de hacer la descripción de la ruta. Cuando estén todos los elementos que la harán posible, el principal la restauración del puente colgante de Larrángoz, ya se dará a conocer. Ahora no es aconsejable transitar por él. 

El objetivo es dar a conocer otro puente mucho más antiguo y perdurable que el colgante. En la actualidad, como está fuera del camino antiguo que la concentración parcelaria deshizo, ha quedado al margen y al no usarse ha sido invadido por la maraña de vegetación y ha quedado oculto a la vista del caminante. Fue mi amigo Pedro quien, al salir ya de Grez, valle de Urraúl Bajo, lo descubrió y me lo indicó. 

Puente medieval de Grez.


Sólo si se baja al cauce seco del Barranco Turrillas se puede apreciar su magnífico porte. Es, como el resto de los puentes que recojo, de un solo ojo. El arco es apuntado u ojival por lo que parece en principio ser el más reciente de los que recojo.
 

Otros puentes medievales más antiguos que el de Grez, si nos atenemos a su arquitectura, son el “Puente Primero” en tierras de Ardanaz de Izagaondoa y el puente de Idocin en el valle de Ibargoiti. Ambos están escondidos y refugiados en la maraña de vegetación a la espera de que alguien los redescubra, los valore como se merecen y los saque a la luz del presente como testigos de épocas antiguas en las que estas infraestructuras solucionaban la vida de los caminantes. 

El "Puente Primero" de Ardanaz de Izagaondoa.

El “Puente de Idocin”. Valle de Ibargoiti.

Así se hizo con el “Puente Negro” de Urroz-Villa, que en auzolan se limpió de la vegetación que lo comía y gracias a ello se pudo contemplar en la visita guiada que la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa organizó a la villa el 17 de octubre de 2015. 






Estos hitos del patrimonio merecen que sean tratados con mimo y sensibilidad por los habitantes de cada uno de los pueblos donde están y ponerlos, como mejor se pueda, en el circuito cultural a través de visitas guiadas, rutas de senderismo, exposición de maquetas, estudios de tipo arquitectónico, económico, artístico, etnográfico, etc. para mantenerlos vivos en el momento presente. 

La limpieza de estas pequeñas obras arquitectónicas es un primer paso que lleva consigo el adecuado mantenimiento para que no vuelvan a ser cubiertas por la vegetación, hasta tanto se decida actuar a través de una adecuada restauración que evite deterioros progresivos que den con sus sillares en el cauce del río o del torrente.



También hay ejemplos a seguir en este terreno como es el “Puente Viejo” de Murillo de Lónguida sobre la regata de Zarikieta -medieval para unos, de origen romano para otros y para mí emparentado con el de Grez, pues ambos son de arco apuntado- por poner un ejemplo que bien podría entrar en la futura ruta de senderismo.


Y para terminar expresar mi deseo de que los responsables de los municipios donde están estos puentes olvidados y los vecinos sean los primeros en tomar cartas en el asunto y orgullosos de contar con estas joyas medievales no las dejen de lado y hagan algo para darles nueva vida, pues son patrimonio heredado que a su vez se ha de transmitir a las nuevas generaciones.

miércoles, 19 de agosto de 2020

LAS MARCAS DE CANTERÍA EN SAN ZOILO DE CÁSEDA

 

LAS MARCAS DE CANTERÍA EN SAN ZOILO DE CÁSEDA 

Por Simeón Hidalgo Valencia (19 de agosto de 2020)

 

Fue hace diez años cuando la Asociación Cultural Ermita de San Zoilo de Cáseda editó un libro muy interesante sobre la ermita de San Zoilo titulado “La ermita de San Zoilo de Cáseda. Tributo a un templo de la memoria”. A través de sus 13 capítulos y sus 8 anexos se muestra la vida e historia tanto de este santo personaje como la del edificio religioso construido en el siglo XIV para venerar las reliquias de este joven cordobés, que sufrió el martirio por defender sus creencias frente a la intolerancia del emperador romano Diocleciano en época ya lejana del año 303. 

Dos años después, en el verano de 2012, me dediqué a recoger las marcas de cantería de este edificio siguiendo el trabajo de investigación que llevaba a cabo por Navarra desde muchos años antes. En 2013 lo di a conocer en círculos especializados y también a la citada asociación casedana en la persona de su presidente Carlos Sola, ofreciéndosela para completar aún más el conocimiento sobre su querida ermita, pero es ahora, en 2020, diez años después de la primera publicación, cuando se ha podido llevar a cabo su publicación gracias a su vicepresidente Luis Sola quien me contactó y expresó su deseo de poder publicar el trabajo como un libro y buscó al patrocinador en la figura del consistorio de Cáseda.


“LAS MARCAS DE CANTERÍA EN SAN ZOILO DE CÁSEDA” es un libro en el que doy a conocer  un total de 132 marcas distintas en este edificio que recojo a través del calco, por lo que podemos saber su tamaño real; que analizo una a una; que interpreto más por su posible valor simbólico que por la tesis tradicional de ser marca de un cantero determinado; que comparo con las marcas de otros edificios estudiados donde se repiten los mismos diseños; que me sirven para valorar si son contemporáneas del actual edificio o prueba de que existió uno anterior; que me confirman, algunas de ellas, la continuidad del trabajo realizado en el siglo XIV o que me indican distintos  niveles de conocimiento profesional entre los trabajadores, por ejemplo.

 

El contenido de este libro es el siguiente:

 

PRÓLOGO

PRESENTACIÓN

 

PARTE Iª

CATALOGACIÓN DE LAS MARCAS DE CANTERÍA DE LA ERMITA DE SAN ZOILO DE CÁSEDA.

La cabecera.

El muro norte.

El muro sur.

El hastial oeste.

Otras zonas del conjunto.

 

PARTE IIª

ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS OBTENIDOS.

Cuadro 1: Distribución de las marcas de San Zoilo.

Cuadro 2: Cuadro 1 más sillares con marca por zonas en San Zoilo.

Cuadro 3: Las 21 marcas más repetidas en San Zoilo.

Cuadro 4: Listado de las marcas comunes más frecuentes.

¿Hay continuidad en la construcción de la Ermita de San Zoilo?

¿Marcas románicas en un edificio gótico?

Marcas propias de San Zoilo.

Marcas de San Zoilo comunes con otros edificios navarros.

 

PARTE IIIª

CONCLUSIONES

 

PARTE IVª

ANEXOS

Iº: Marcas de cantería del Puente de Cáseda.

IIª: Marcas de cantería de la Iglesia Parroquial de Cáseda.

IIIª: Marcas de cantería del Antiguo Hospital de Cáseda.

IVª: Análisis de la marca singular en Cáseda.

Vª: Documentos sobre los maestros canteros.

VIª: San Zoilo de Cáseda y Elcano de Egüés.

VIIª: Maestros canteros que firman su obra en el reino de Navarra –
           La auténtica marca de cantería.

 

EPÍLOGO

BIBLIOGRAFÍA 

 

Personalmente estoy satisfecho de cómo ha quedado la obra y me gustaría que sirviera a todas las personas de la Asociación Cultural Ermita de San Zoilo de Cáseda y a todos los casedanos para conocer un poco más este edificio medieval que forma parte de su patrimonio histórico y cultural y para mostrarlo con orgullo a las personas que vayan a visitarlo. 

También me gustaría hacer una llamada a “quien corresponda” para que lo mantengan en perfecto estado de revista en todo momento y lo cuiden y favorezcan su puesta al día. Lo digo sobre todo porque una de las zonas básicas del edificio necesita un repaso. Es la cubierta, pues en las últimas dos veces que he acudido, ésta denota humedades peligrosas y las paredes en algunas zonas chorreaban agua. 

Últimamente se ha ido mejorando su aspecto, pero ¿de qué sirve colocar hermosas vidrieras, poner verja de hierro en la puerta de la escalera de caracol, restaurar las pinturas del ábside, recuperar las pinturas de una batalla naval relatada en sus fachadas norte y sur, colocar paneles informativos, arreglar su puerta principal o los edificios del conjunto del monumento, si no se arregla su cubierta y se quitan las goteras? 

Ahí queda el trabajo realizado, ojalá este patrimonio se convierta en uno de los motores para el desarrollo de Cáseda, al que los amantes del turismo cultural y rural puedan acudir a conocerlo y quien lo visite sepa leer lo que sus piedras nos transmiten a lo largo de su Historia.




martes, 28 de julio de 2020

EL PUENTE COLGANTE DE LARRÁNGOZ. VALLE DE LÓNGUIDA


EL PUENTE COLGANTE DE LARRÁNGOZ.
VALLE DE LÓNGUIDA

Por Simeón Hidalgo Valencia (28 de julio de 2020)

El Puente Colgante de Larrángoz sobre el río Irati es una de esas estructuras civiles creadas por la ingeniería para poder cruzar de una orilla a otra sin tener que penetrar en el río. No hace falta decir que con el paso del tiempo y la despoblación del lugar de Larrángoz esta obra, como otras similares, han perdido su razón de ser y, o han desaparecido o fenecen por falta de un mínimo mantenimiento que hace que transitar sobre él sea una aventura peligrosa.

Cuando me acerco hasta Larrángoz y cruzo este puente compruebo con pena que cada vez está peor. Su firme de tablas sería digno de una nueva aventura de Indiana Jones que bien pudiera titularse “Indiana Jons y el misterio del caballero descabezado”, pues cruzar este puente tibetano es obligado para poder llegar a ver la iglesia en cuya portada está esculpido el misterioso caballero descabezado que sin voz no puede revelarnos los secretos que esconde este abandonado lugar oculto en la progresiva selva.

Cada vez que me acerco me pregunto si no habría una solución para este puente y este lugar del Valle de Lónguida, zona navarra que sufre los males del envejecimiento poblacional, de la despoblación y abandono de muchos de sus pueblos.

Quizás sea cuestión de sensibilizarnos ante el patrimonio y de valorar y poner en el circuito cultural también estos despojos de tiempos pasados y darles una segunda oportunidad, quizás habría que decir, darnos una nueva oportunidad a los que todavía creemos en la posibilidad de vida en estos pueblos. Quizás lo que nos están pidiendo es una reconversión para que estas ruinas, estos despojos culturales y patrimoniales contribuyan de nuevo al desarrollo del valle y de la comarca.

¿Por qué digo esto?
Porque al menos tanto el puente, como la iglesia, el palacio de Larrángoz y alguna casa más, siguen en pie, por ahora. Ya veremos por cuánto tiempo en el caso de la iglesia. Y como dice el dicho: “Mientras hay vida hay esperanza”. Otros, como el gran Puente Colgante, existió hasta que el progreso del Pantano de Itoiz acabó con él.

¿Por qué digo esto?
Porque otros ya han hecho lo que comento y lo han reconvertido en aventura, recreo y diversión en contacto con la Naturaleza y han hecho de su puente colgante, puesto al día, el centro de atención de una Ruta Natural de Senderismo que parte desde Aribe. Puente, también sobre el cauce del río Irati, más pequeño que el de Larrángoz, al que ahora se le saca fruto y el mismo Aribe es uno de sus beneficiarios.
Hice esta ruta el día 19 de julio y pude comprobar cómo actúa de polo de atracción de las gentes, ansiosas de disfrutar de la Naturaleza en familia con sus mascotas y todo.

Y para que no quede todo en buenas consideraciones, aquí aporto una sugerencia de vida tanto para el puente como para Larrángoz, así como para los Valles de Lónguida, Izagaondoa y Urraúl Bajo a través de sus poblaciones de Murillo de Lónguida, Turrillas y Grez.

Es una posible RUTA DE SENDERISMO que ahora presento, consciente de que habrá que pulir y perfilar en sus detalles, pero que puede aportar un buen día de paseo a los amantes de la Naturaleza, del Turismo Cultural, de nuestros pueblos y de la Comarca de Izaga. Una ruta que yo aporto y que en parte ya la hemos realizado desde la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, a la que se la ofrezco como actividad de su nuevo proyecto MECNA: “IZAGAONDOA VIVE-IZAGAONDOA BIZIRIK”.

Si los respectivos Ayuntamientos la tienen en cuenta y se unen para potenciar estas joyas populares quizás nuestros pueblos tengan más vida.

1º. El punto de salida y de llegada será la población de Murillo de Lónguida, Después de visitar el caserío del lugar y contemplar algunas de las portadas de sus casas llegaremos hasta lo alto, donde está la iglesia. Desde ahí bajaremos por el camino rural hacia el río Irati y al llegar a él seguiremos su curso hasta llegar al Puente Colgante.

2º. Cruzaremos el puente con precaución, sintiendo la emoción de su bamboleo y contemplando las aguas fluir a nuestros pies. Con imaginación nos podemos sentir como protagonistas de película de aventuras.
Al llegar a la otra orilla seguiremos el camino hacia la derecha bordeando el río hasta llegar a encontrarnos con la falda de la Sierra de Gongolaz  y tomaremos el camino que sube hasta el pueblo de Larrángoz. Un hermoso roble nos dará la bienvenida junto al tapial que defiende a la abandonada iglesia de San Bartolomé.
El pueblo está deshabitado y los edificios que se mantienen en pie están en este momento en proceso de ruina, pero a tiempo aún de salvarlos para el turismo. Iglesia, Palacio y Caserón. La portada de la iglesia es lo mejor, artísticamente hablando del lugar con su caballero y águila cazadora. Portada que forma grupo con las cercanas iglesias de Redín y Lizoain y con el grupo escultórico de la ventana de la iglesia de Zuazu.

3º. Seguimos el camino hacia la cumbre por el camino que nos llevará a la otra vertiente del monte desde donde divisaremos el Valle de Izagaondoa. Orientaremos nuestros pasos hacia Turrillas donde podemos descansar y tomar un aperitivo junto a su fuente románica y visitar después su iglesia y en ella su original pila bautismal.

4º. Desde Turrillas tomaremos el camino que nos llevará a Grez y llegando a esta población visitaremos su caserío y recordaremos al Señor de Grez y visitaremos la iglesia restaurada hace pocos años con muestras de pinturas renacentista que están por restaurar.
Podemos descansar un rato en el merendero y después proseguir la ruta por sendero del monte hasta llegar de nuevo a Larrángoz y desde aquí desandar el camino hacia el Puente, revivir las emocionas al cruzar el río y volver a Murillo de Lónguida.

Esto sería a groso modo el recorrido, que como digo habrá que definir más al detalle, marcar la ruta, abrir partes del recorrido al público, pues hay zonas que se han cerrado, hacer la ruta marcando desniveles, esfuerzos, dificultad, tiempos, etc. Ruta que puede ser perfectamente para ciclistas y caminantes.

Lo que importa es que demos vida a lo que nuestros pueblos tienen de interés y hagamos algo entre todos, con la unión de los distintos ayuntamientos y el Puente Colgante de Larrángoz, convenientemente restaurado, puede aglutinar una ruta muy interesante en la que a lo largo de su recorrido disfrutaremos de la Naturaleza, de la Historia y del Arte, haciendo realidad lo que denominamos Turismo Cultural.



  Murillo de Lónguida.

Portada de la iglesia de Larrángoz.

Fuente románica de Turrillas.




jueves, 2 de julio de 2020

Izagaondoa Vive-Izagaondoa Bizirik


IZAGAONDOA VIVE-IZAGAONDOA BIZIRIK

NUEVO PROYECTO MECNA

Por Simeón Hidalgo Valencia (02 de julio de 2020)



Después de la experiencia cultural vivida a través del proyecto MECNA, que la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa ha desarrollado en el quinquenio 2015-2019, denominado PETRUS MUSEUM, se ha inaugurado un nuevo proyecto también con carácter quinquenal que engloba los años 2020-2024 y que lleva por título “IZAGAONDOA VIVE-IZAGAONDOA BIZIRIK”, cuyo objetivo es el de:

“DAR A CONOCER EL PATRIMONIO DE LA COMARCA DE IZAGA CON LA FINALIDAD DE FOMENTAR SU RECUPERACIÓN DEMOGRÁFICA, CULTURAL, ECONÓMICA Y TURÍSTICA.”

Las personas que nos han seguido y acudido a nuestras actividades a lo largo del proyecto anterior “Petrus Museum” han podido comprobar la gran riqueza patrimonial y los muchos recursos culturales que la Comarca de Izaga posee, distribuidos por los valles de Izagaondoa, Unciti, Ibargoiti, Lizoáin-Arriasgoiti y las villas de Urroz y Monreal.

Cuando hablamos de la Comarca de Izaga no se hace sino dar el auténtica sentido a lo que Izagaondoa significa: “En torno a Izaga”, cima singular de Navarra que aglutina la mirada de todos los pueblos que componen las zonas citadas.

Comarca de Izaga cuyo problema de despoblación es evidente, debido a su envejecimiento, poca natalidad, pocos recursos laborales, etc. Sin embargo, los recursos culturales son abundantes y bien gestionados a través de un proyecto conjunto para la zona, pudieran funcionar como uno de los motores que contribuyera a su propio desarrollo.

Desde la asociación además se ha creado un recurso nuevo, dentro de la denominada “Ruta del maestro Petrus de Guerguitiáin” orientada a dar a conocer la obra de este maestro cantero medieval cuyo estilo parte de Guerguitiáin y se ha visto por Besolla, Sengáriz, Najurieta, Alzórriz, Zolina, Badostáin, Eusa, Aibar, Leoz y Garaioa… que es el “PETRUS MUSEUM” en el lugar de Lizarraga de Izagaondoa con la finalidad de que el visitante se haga una idea de conjunto de lo que esta escuela de canteros supuso para el reino de Navarra a finales del siglo XII y los primeros años del XIII.

Este año de 2020 la verdad que las circunstancias adversas de una fatal pandemia nos ha obligado a evitar las actuaciones en vivo y recluirnos en actividades virtuales a través de Internet y así se ha mostrado el montaje audiovisual  referido al Día de Los Museos con un video sobre el museo “Petrus Museum”, recorriendo una a una sus salas; se ha organizado para los días de confinamiento el Concurso Vital consistente en mostrar un detalle patrimonial de la Comarca de Izaga al día y responder a las cuestiones que se pedían, con premio de una publicación de la asociación al llegar a los 10 aciertos; se ha confeccionado un vídeo con las 100 imágenes destinadas al concurso y se ha puesto en la página de Facebook de la asociación y se ha trabajado en el nuevo libro para el próximo otoño con el título: “IZAGAONDOA. EN TORNO A IZAGA”, del que se informará en su momento y que recalca, a través de 41 artículos que hablan de la riqueza patrimonial de la Comarca de Izaga en general y de los valles de Izagaondoa, Unciti e Ibargoiti en particular.

Pasado el confinamiento, si todo va bien y no hay rebrotes, volveremos a atender las solicitudes de actividades presenciales a partir del mes de agosto, abriendo el museo bajo reserva con 15 días de antelación para grupo reducido de 4 personas y con las debidas medidas de seguridad y haciendo visitas guiadas reservadas también con 15 días de antelación a las iglesias románicas de Artáiz, Guerguitiáin, Najurieta, etc.

Así el nuevo proyecto MECNA “IZAGAONDOA VIVE-IZAGAONDOA BIZIRIK” de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, colaborará con otras asociaciones de la Comarca de Izaga en mostrar la riqueza que en este aspecto hay en Izagaondoa a las gentes que la quieran conocer.

Y como estos proyectos no se realizan ni se sostienen solos, siempre es bueno contar con mecenas generosos que apoyando la cultura aporten su granito económico y nos ayuden a poder llevar a cabo nuestras actividades: terminar el Petrus Museum (primera planta de la Casa Zandueta, sede de este), hacer la publicación mencionada “Izagaondoa. En torno a Izaga”, poder organizar exposiciones y certámenes literarios orientados a dar a conocer “Nuestros Pueblos”, etc.

Por ello este es el enlace donde podrá visionar nuestro proyecto en el que encontrará el número de cuenta donde pueda ingresar su aportación, indicando que es para el Proyecto MECNA: IZAGAONDOA VIVE-IZAGAONDOA BIZIRIK”


Muchas gracias. Eskerrik asko.

martes, 30 de junio de 2020

JULIO EN EL CALENDARIO DE IZAGAONDOA


JULIO EN EL CALENDARIO DE IZAGAONDOA

Por Simeón Hidalgo Valencia (1 de julio de 2020)

Con el mes de Julio comenzamos la segunda parte del año.  Este mes era en el calendario antiguo de Rómulo el quinto de los diez en que se dividía el año. A este mes se le puso el nombre de Julio, en honor de Julio César, que nació en este mes.
Estaba dedicado a Atenea, diosa de la guerra, de la razón y de la filosofía.
En el calendario de Izagaondoa se representa la faena de la siega. Un joven labrador, vestido con prendas apropiadas para el verano y el trabajo al aire libre en el campo, siega las espigas del cereal: trigo, cebada o avena.
Hoy día ya no se usa la hoz del segador para estas faenas. En Izagaondoa, valle cerealista por excelencia, hoy las cosechadoras surcan los campos en el mes de Julio. La faena es la misma que hace siglos, pero la herramienta ha avanzado. Sólo en los museos etnográficos podemos ver hoces y zoquetas, las herramientas básicas antiguas para ejecutar este trabajo.
La Asociación Grupo Valle de Izagaondoa las muestra en el PETRUS MUSEUM.
Desde aquí nuestro mejor saludo veraniego: FELICES VACACIONES y BUENA COSECHA... Y tomen las medidas de seguridad necesarias para combatir al coronavirus como hace este segador del siglo XIV, que con el calor que hace ahí sigue con la mascarilla puesta.
Nostradamus se quedó corto.
No hay nada nuevo bajo el sol.





viernes, 12 de junio de 2020

ORREAGA-RONCESVALLES. EL ROSETÓN DE LA SALA CAPITULAR.


ORREAGA-RONCESVALLES.
EL ROSETÓN DE LA SALA CAPITULAR.

Por Simeón Hidalgo Valencia (11 de junio de 2020)


Subir a pasear por Orreaga-Roncesvalles y visitar con tranquilidad los edificios que forman este interesante enclave patrimonial de Navarra siempre depara pequeñas sorpresas que se descubren cuando menos se espera y que relacionan entre sí hitos de la historia y de la cultura humana.
Así me fijé en la famosa cruz de esta Colegiata que señorea sobre el punto más alto del edificio principal e inmediatamente volé con mi mente hasta el Palacio de Olite, donde esta misma cruz fue grabada en algunos sillares allá por los inicios del siglo XV.
También me llamó la atención, en una de las veces que fuimos a pisar la nieve en enero del 2019, el hermoso rosetón de la Sala Capitular, que contemplaba desde el exterior, y que no pude resistirme a fotografiarlo, pues su equilibrado y limpio trazado contiene formas que igualmente se relacionan con la dinastía de los Evreux, uno de cuyos miembros, D. Carlos III, el Noble, mandó construir el citado palacio. Las formas góticas repiten el trisquel o lazo eterno trinitario muy al gusto de esta dinastía navarra.
Pero lo que realmente me atrajo en esta filigrana de piedra, plomo y vidrio fue su motivo central enmarcado por doce medios círculos, donde, si sabemos ver en el aparente vacío, se recoge todo un catálogo de formas ancestrales que los maestros canteros conocían muy bien. En muchas ocasiones marcaron con ellas los sillares que labraban con el fin de impregnar la piedra con el poder y la fuerza espiritual del signo que trazaban que, encriptado, formaba parte de estos libros abiertos a la vista de todos, aunque no todos podían verlos y menos entenderlos.

Me he detenido a leer su contenido y a transcribir los más de 60 mensajes gliptográficos escondidos en unas pocas líneas que se entrecruzan a manera de estrella de seis puntas. La mayoría de ellos los he encontrado en muchos edificios medievales estudiados en Navarra.

Hagamos, pues, la autopsia a este rosetón gótico de la Sala Capitular de la Colegiata de Orreaga-Roncesvalles y desentrañemos sus misterios ocultos. Miremos más allá de lo que los sentidos ven.

EL PUNTO: Todo tiene un punto de origen. Todo tiene su inicio. Todo tiene su centro a partir del cual el ser, la idea, la forma se expande y de lo más simple surge lo complejo.
También en este rosetón el centro impulsa el movimiento hacia la periferia y las formas que se crean se hacen complejas y desde la periferia se encuentran a sí mismas en el diálogo dialéctico con su punto original. Su origen y centro y en este diálogo se logra el equilibrio, la razón y la proporción. Punto original que se expande del 1 al 6 y crece hasta el 24 en su periferia.


LA LÍNEA VERTICAL:
En este diseño el centro asciende y desciende y crea la línea vertical. Transcendencia e inmanencia. Arriba y abajo. En el cielo como en la tierra. Revelación. Descubrimiento.
Aceptación y rechazo. Espíritu y materia. Verticalidad y horizontalidad. Altura, nivel.
La línea vertical aparece como marca de cantería en bastantes edificios. También es el símbolo de la runa IS.

EL ÁNGULO: El encuentro de dos líneas que contienen un espacio abierto.  Ángulo agudo en cuyo ámbito la trinidad se hace eterna en lazo o nudo indisoluble. Del 3 al 6, al 9 y al 12.
Forma que habla de letra, número, signo: V = 5 = runa IS.
Marca de cantería también grabada en muchos edificios, ocupando el 4º lugar entre las marcas que más se repiten a lo largo del tiempo y del espacio. Siempre me ha llamado la atención que sea una de las pocas, muy pocas, existentes en San Martín de Guerguitiáin donde se repite por dos veces. Una en el interior del hastial oeste y otra en lo alto del arco fajón más cercano al ábside, pero también la he recogido en: Uxue-Ujué (Iglesia de Santa María), Azuelo (Monasterio de San Jorge), San Martín de Unx (Iglesia de San Martín), Sangüesa (Iglesia Santa María la Real), Vadoluengo (Iglesia de San  Adrián), Carcastillo (Monasterio de la Oliva), Estella (Iglesia de San Pedro de la Rúa y Palacio de los Reyes), Fitero (Monasterio), Tudela (Catedral), Tulebras (Monasterio), Abárzuza (Monasterio de Iranzu), Gazólaz (Iglesia de la Purificación), Aberin (Iglesia San Juan), Cabanillas (Iglesia San Juan), Viana (Iglesia de San Pedro), Roncesvalles (Claustro de la Colegiata), Tiebas (Castillo), Artajona (Iglesia de San Saturnino), Olite (Iglesia de Santa María y Palacio Real), Pamplona (Palacio Real).

Otras variantes del ángulo:







LOS ÁNGULOS OPUESTOS POR EL VÉRTICE:
Esta figura compuesta por dos rectas que se cortan se puede llamar la equis. Es muy frecuente ver a esta runa, denominada GYFU, grabada en los sillares antiguos.
Ocupa el 3er lugar entre las marcas que más se repiten. Sólo en Navarra se ha recogido entre otros en: Azuelo (Monasterio de San Jorge), Aibar (Iglesia de San Pedro), Carcastillo (Monasterio de la Oliva e Iglesia de San Salvador), Estella (Iglesias de San Pedro de la Rúa y San Miguel), Eunate, Fitero (Monasterio), Tudela (Catedral), Villamayor de Monjardín (Iglesia de San Andrés), Abárzuza (Monasterio de Iranzu), Puente La Reina (Iglesia de Santiago), Mués (Ermita de Santa María Magdalena), Aberin (Monasterio de San Juan), Olite (Iglesia de San Pedro y Palacio Real), Ubago (Iglesia de San Martín), Viana (Iglesia de San Pedro), Orreaga-Roncesvalles (Claustro), Monreal (Puente Medieval), Tiebas (Castillo), Artajona (Iglesia de San Saturnino).

Cuando los dos ángulos opuestos por el vértice hacen un movimiento de penetración mutua se origina esta otra figura, que también se forma por duplicación de la anterior.
Esta marca en sí misma, igual que la anterior, es una runa. En este caso la poderosa y positiva runa NIG
También se repite a lo largo del tiempo y del espacio como marca de cantería en: Carcastillo (Monasterio de la Oliva), Estella (Iglesias de San Pedro de la Rúa y de Santa María Jus del Castillo), Fitero (Monasterio), Roncesvalles (Claustro), Olite (Santa María la Real).

EL TRIÁNGULO:
Figura geométrica formada por tres lados y tres ángulos. En este caso los tres iguales, lo que se denomina triángulo equilátero. Equilibrio, proporción, divinidad.
Símbolo del fuego cuando el vértice mira arriba. Ascensión.
Símbolo de su complementario, el agua, cuando el vértice apunta hacia abajo. Descenso. Entre ambos crean vida y fertilidad. El 3 ascendente. El 3 descendente.
El triángulo es una de las marcas más comunes representada a lo largo del tiempo y del espacio. Ocupa el 6º lugar
entre las 50 marcas más repetidas. Lo he recogido grabado en sillares del Santuario de San Miguel de Aralar, en Uxue-Ujué (Iglesia de Santa María), en Pamplona (Catedral y Palacio Real), en Aibar (Iglesia de San Pedro), en Ayegui (Monasterio de Iratxe), en Carcastillo (Monasterio de la Oliva), en Estella (Iglesia del Santo Sepulcro), en Fitero (Monasterio), en Tudela (Catedral), en Aguilar de Codés (Ermita de San Bartolomé), en Puente La Reina (Iglesias de Santiago, de San Pedro y Convento de los Trinitarios), en Cirauqui (Iglesia de San Román), en San Martín de Unx (Iglesia de San Martín), en Olite (Iglesia de Santa María, Palacio Real y Convento de los Franciscanos), en Artajona (Iglesia de San Saturnino), en Tiebas (Castillo).


Los otros dos elementos clásicos: el aire y la tierra también intervienen en la vida y como tal a veces aparecen representados en los sillares medievales, aunque son poco frecuentes. Por ejemplo, el símbolo del aire está presente en el Palacio de Olite.


Siguiendo con figuras que contienen un triángulo podemos ver las siguientes:
La primera representa a la runa THOR.


En las tres siguientes podemos ver el trazo de la letra RO griega. La primera figura corresponde a la runa WYN. 
En los gráficos segundo y tercero la representación de sendos crismones, aunque el tercero sería el más completo con las letras griegas JI y Ro, como podemos ver en varios sillares del Monasterio de la Oliva.




Estas dos figuras combinan el triángulo y el ángulo. Aparecen en visión especular y da la casualidad de que se han encontrado solo, hasta el momento, en sillares del Palacio de Olite. 
Comento lo que digo sobre ellas en mi trabajo sobre “Las marcas de cantería en el Palacio de Olite”: Otra marca original del Palacio de Olite que aparece en varios lugares. En la Gran Torre se ha encontrado 8 veces en los sillares de la caja de la escalera de caracol… También está presente este modelo en la Torre de las Tres Coronas 2 veces. En total se ha recogido 10 veces.”  Esto con relación al primer modelo que aquí se muestra. 
Con respecto al segundo se dice: 
“El mismo modelo, aunque en visión especular está presente por más zonas hasta un total de 11 veces. Se reparten de la manera siguiente: En la Gran Torre una; otra en la sala del Guardarropa; 2 más grabadas en la puerta de paso de la Cámara de los Yesos a la Galería del Rey; 2 más en la puerta de paso desde el Tocador de la Reina a la Galería del Rey. En la puerta de acceso a la Torre de la Joyosa Guarda o de la Atalaya hay otras 2 y 3 más en la Torre de las Tres Coronas.”

DOS TRIÁNGULOS:
Estas dos figuras a base de triángulos opuestos por el vértice también aparecen como marcas de cantería. La primera además es la runa MAN.



DOS TRIÁNGULOS OPUESTOS POR EL VÉRTICE:
Los dos triángulos que hemos visto como la representación de los elementos agua y fuego, descendente el primero y ascendente el segundo, llegan a encontrarse y forman esta figura. Yo la denomino pajarita o reloj de arena. Técnicamente es la runa DEAG.
Como marca de cantería es una de las que más se representa en los sillares medievales, ocupando el 5º lugar en el listado de las 50 marcas que se repiten a lo largo del tiempo y del espacio. Se ha catalogado en: Santuario de San Miguel de Aralar, Harte-Arakil (Monasterio de Santa María de Zamarce), Aibar (Iglesia de Santa María), Carcastillo (Monasterio de la Oliva), Estella (Iglesias de San Miguel y del Santo Sepulcro), Tudela (Catedral), Garinoain (Iglesia del Santo Cristo de Cataláin), Puente La Reina (Iglesias de Santiago, de San Pedro y Convento de los Trinitarios), Cirauqui (Iglesia de San Román), Aberin (Iglesia de San Juan Bautista), Olite (Iglesias de San Pedro, de Santa María, Palacio Real y Convento de los Franciscanos), Viana (Iglesia de San Pedro), Orreaga-Roncesvalles (Claustro), Fitero (Monasterio), Artajona (Iglesia de San Saturnino), Cáseda (Ermita de San Zoilo).

LA ESTRELLA DE DAVID:
El paso siguiente en este proceso de acercamiento de sendos triángulos da como resultado lo que se denomina la Estrella de David o Sello de Salomón. Estrella de seis puntas que contiene a su vez el paso anterior por seis veces. Figura ancestral muy representada en diversas culturas, siendo especialmente relevante en la judía, cristiana y musulmana.
Su simbolismo es tal que este grafismo expresa la alianza de Yahvé con su pueblo elegido. También podemos ver la interconexión de los elementos agua y fuego, de lo espiritual y lo material, de lo divino y lo humano, de lo transcendente y lo inmanente, de lo masculino y femenino.
Como marca de cantería no es muy frecuente. La he encontrado por ejemplo en Olite en la iglesia de Santa María y en el Palacio Real.

LUCERO DE SEIS PUNTAS:
La figura anterior está relacionada con estas dos.
La segunda es la que más se emplea como marca de cantería y la que en principio tiene mayor simbolismo. Llega a considerarse como uno de los signos más antiguos de la humanidad, pues de alguna manera simboliza al dios sol.
Como marca de cantero se emplea en muchos lugares puesto que desde el punto de vista cristiano es la representación de un crismón donde están presentes las iniciales de Jesús y Cristo. I y X. Lo vemos en: Carcastillo (Monasterio de la Oliva e
iglesia de San Salvador), Fitero (Monasterio), Villamayor de Monjardín (Iglesia de San Andrés), Aguilar de Codés (Ermita de San Bartolomé), Puente La Reina (Iglesia de Santiago), San Martín de Unx (Iglesia de Santa María del Pópolo), Olite (Palacio Real), Tiebas (Palacio), Artajona (Iglesia de San Saturnino), Cáseda (Ermita de San Zoilo).


TRES TRIÁNGULOS:
Los tres modelos actuales corresponden claramente a época gótica. En la Catedral de Pamplona he encontrado marcas muy similares.



EL ROMBO:
Al unir dos triángulos se forma la figura de un rombo con su diagonal menor trazada. Esta figura se ha encontrado también en el Palacio Real de Olite y en la Catedral de Pamplona en uno de los pilares.






Si quitamos la diagonal nos encontramos con el rombo.



FIGURAS CON ROMBO:
La primera corresponde al grafismo de la runa OPEL.










La segunda es muy interesante pues si nos fijamos con atención llegaremos a ver un pez. Se ha encontrado como marca de cantería al menos en cinco lugares: Carcastillo (Monasterio de la Oliva), Villamayor de Monjardín (Iglesia de San Andrés), Pamplona (Catedral), Olite (Palacio Real) y Artajona (Iglesia de San Saturnino).


Estas figuras compuestas por dos rombos también actúan como marcas de cantería, aunque su presencia es muy escasa.



LA LETRA A:

De la letra A existen muchos modelos, como podemos ver en estos diez que adivinamos en la vidriera de Orreaga-Roncesvalles.
Como marca de cantería quizás sea la letra que más se reproduce con más variantes.
De los cuatro primeros modelos se han encontrado marcas en:

Modelo 1:

Huarte-Arakil (Monasterio de Santa María de Zamarze), Sangüesa (Iglesia de Santa María la Real), Aguilar de Codés (Ermita de San Bartolomé), Cirauqui (Iglesia de San Román).





Modelo 2:

Huarte-Arakil (Monasterio de Santa María de Zamarze), Ayegui (Monasterio de Iratxe), Carcastillo (Monasterio de la Oliva e iglesia de San Salvador), Fitero (Monasterio), Roncesvalles (Claustro), San Martín de Unx (Iglesia de Santa María del Pópolo).


Modelo 3:

Sangüesa (Iglesia de Santiago), Carcastillo (Monasterio de la Oliva), Estella (Iglesia de San Miguel y de Nuestra Sra. de Rocamador), Fitero (Monasterio), Puente La Reina (Iglesia de Santiago y Convento de los Trinitarios), Olite (Iglesia de San Pedro).


Modelo 4:

Sangüesa (Iglesia de Santa María la Real), Ayegui (Monasterio de Iratxe), Aibar (Iglesia de Santa María), Carcastillo (Monasterio de la Oliva), Abárzuza (Monasterio de Iranzu), Leatxe (Iglesia de la Asunción), Gallipienzo (Iglesia de San Salvador).







LA LETRA M:

También aparecen modelos de la letra M. Algunos se han visto en Eunate, en el Monasterio de la Oliva, en el de Iranzu o en el Palacio de Olite. La primera corresponde a la runa EOH.





EL ALFABETO RÚNICO:

Hasta este momento se han mostrado 48 grafías sacadas de la vidriera que se analiza, cuya mayoría las he encontrado como marcas de cantero. De ellas 9 corresponden al ancestral alfabeto rúnico, que los canteros también conocían y que emplearon para marcar algunos de los sillares que ejecutaban. Pero todo el alfabeto rúnico, sus 24 signos, está presente.

                            Signos correspondientes al dios FREYR:









Signos correspondientes al dios HAGAL:









Signos correspondientes al dios THOR:










LA RUNA ZOLH O EOLH:
Junto a las runas comentadas, que con frecuencia se ven en las construcciones medievales, esta es también una de las que más aparece. Su carácter positivo hace de ella una de las marcas más atrayentes vinculada a la que viene a continuación y como ella recibe también la denominación de “pata de la oca”.
En esta versión se ha visto en: El Monasterio de Leire, Estella (Iglesia de Santa María Jus del Castillo), Fitero (Monasterio), Tudela (Catedral), Abárzuza (Monasterio de Iranzu), San Martín de Unx (Iglesia de San Martín).


LA PATA DE LA OCA:
En esta versión aparece con más frecuencia. Está presente en: Azuelo (Monasterio de San Jorge), San Martín de Unx (Iglesia de San Martín), Aibar (Iglesia de Santa María), Carcastillo (Monasterio de la Oliva), Estella (Iglesias de San Miguel y de Santa María Jus del Castillo), Tudela (Catedral), Mués (Ermita de Santa María Magdalena), Ubago (Iglesia de San Martín), Olite (Palacio Real), Artajona (Iglesia de San Saturnino), Pamplona (Palacio Real).


HEXÁGONO:
Volviendo a la base del número 6 de este rosetón podemos dibujar también las siguientes figuras:




Echemos otra mirada al rosetón de la sala capitular de la Colegiata de Orreaga-Roncesvalles pues seguramente descubramos más grabados escondidos.

Que este trabajo que presento sirva a quien lo lea para que cuando vaya a visitar monumentos de nuestra historia intente ver más allá de lo que los sentidos observan, porque de lo contrario se quedará en la periferia, en lo exterior y no sacará la esencia escondida en una simple obra de arte. Cuando sepa ver en lo hondo, entonces la obra de arte cobrará vida y le transmitirá sus mensajes.

Suerte.