jueves, 20 de febrero de 2025

EL PINAROMÁNTICOESCULTURAL

 

EL PINAROMÁNTICOESCULTURAL 

Por Simeón Hidalgo Valencia (20 de febrero de 2025)


En esta tarde soleada de febrero, anunciadora ya de la llegada de la primavera, me he sentado al borde del camino de subida a Izaga y me he sentido romántico y versos de agradecimiento a la vida han surgido de mi pecho revisado.



Contemplaba la belleza de esta panorámica recortada del valle donde Zuazu y Reta se hermanan a la sombra de Leguín, el monte olvidado, con su castillo milenario esperando su momento y en lontananza la Villa medieval de Urroz y más lejos, mucho más lejos aún…, mis recuerdos revividos, con nostalgia de novicio ilusionado, de la herencia recibida de esta bendita tierra de Izagaondoa de la que me enamoré desde la primera vez que la pisé, como ahora, en mis tiempos de montañero. 

Aunque ya con 76 años me conformo con llegar poco a poco, paso a paso de mi ritmo acompasado con el descanso, un poco más lejos, al levantarme y dar unos pocos más me he topado con un nuevo rincón, futura meta para mis paseos desde Reta. 

Igual que en el pueblo, el gran artista escultor vecino del lugar, mi amigo Javier Zandueta, que siembra de esculturas sus tierras y alegra las miradas de los visitantes que por ellas pasan, ha comenzado una nueva obra a la que ha titulado en dos palabras como “EL PINAROMÁNTICOESCULTURAL”, donde al igual que en “El Parque de las Mariposas” está dejando su legado a sus seres queridos y de paso, como me ha sucedido a mí en esta tarde soleada de febrero, preludio de la primavera, a todos los caminantes que por aquí pasen. Y me he detenido y contemplado su obra al aire libre y en mi ensoñación romántica me he encontrado en medio de un frondoso pinar poblado de caminos y vericuetos donde en sus riscos se posan las águilas, el gallo anuncia la amanecida, las aves bajan al comedero, la aldeana comienza la faena y el aldeano, sentado, disfruta del dilatado paisaje y en lo alto, en lo más alto de la conglomerada roca de la peña, el amor hecho escultura móvil donde se lee una palabra, pues no son necesarias más:  “JERU”… y el aroma a naturaleza viva lo impregna todo. 

Y desde estas líneas, agradecido, le felicito por su trabajo, reconociendo que esto también es cultura y patrimonio que invita a las gentes a contactar con la Naturaleza, que hace de nuestros pueblos lugares acogedores gracias a la iniciativa de vecinos desinteresados que dan de sí lo mejor que tienen y emplean sus propios recursos por el bien de su pueblo, sin esperar el milagro de los fondos europeos que faciliten, hipotéticamente, la ejecución de etéreos proyectos rurales.

Felicidades, Javier.













domingo, 26 de enero de 2025

S. O. S.: EL PETRUS MUSEUM SOLICITA TU AYUDA

 

S. O. S.: EL PETRUS MUSEUM SOLICITA TU AYUDA

 Por Simeón Hidalgo Valencia (26 de enero de 2025)

  


    He iniciado el año 2025 dando vueltas en mi cabeza al tema de la continuidad del museo “PETRUS MUSEUM” sito actualmente en la Casa Zandueta de Lizarraga de Izagaondoa, Valle de Izagaondoa, Navarra. 

Creo que es bien conocido mi empeño e ilusión por dar a conocer al maestro cantero que dejó su firma en la iglesia románica de San Martín de Guerguitiáin. “Petrus me fecit” escribió en uno de sus capiteles interiores. 

También está ahí mi trabajo de investigación sobre las iglesias que presentan su estilo, tanto por Navarra como por Galicia. Mis libros “El mensaje en piedra del Maestro Petrus”, “La Ruta del Maestro Petrus de Guerguitiáin” y la serie de artículos titulados “La Ruta del Maestro Petrus se amplía” dan fe de ello. 


   Asimismo, fui el impulsor del “PETRUS MUSEUM” y quien patrocinó económicamente la reproducción de 13 “capiteles petrus”, “3 cuadros al óleo” y la “Maqueta de la Ruta de Petrus”, que hasta el año pasado se mostraban en las salas Petrus I y Petrus II, como todos los visitantes han podido contemplar desde 2017. 

Aunque mía fue la iniciativa, llevarla a buen puerto se debe a mis compañeras/os de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa. El museo nació como un proyecto novedoso, único en su género en la Comarca de Izaga y como un medio más para vitalizar y dar a conocer el patrimonio cultural, favorecer el turismo rural y luchar contra la despoblación. 

Pero negros nubarrones otean el horizonte del museo. La cubierta está muy mal según vaticinio de los técnicos de las cuatro empresas que han venido a verla y hay que cambiarla. El dueño de la casa es la Asociación Aspace Navarra, que nos la cedió durante 20 años. Ni ellos ni nosotros tenemos el montón de dinero que supone el arreglo y como la cubierta se ha pandeado, lo más prudente es cesar en la actividad de abrir el museo al público. 

La asociación Grupo Valle de Izagaondoa tiene escasos ingresos: 30 euros al año de cuota por socio y los donativos que recibimos de los participantes a nuestras actividades culturales y turísticas que realizamos y lo que sacamos de los libros que escribimos y autoeditamos. Todo ello nos ayuda a pagar gastos del museo, impuestos y contribuciones y poco más. Sobrevivimos, sin más. 


Por eso escribo este artículo.

Primero: para dar a conocer al público que, con pena, hay que cerrar el museo y montarlo cuando se pueda en otro lugar, pero veo muy difícil el tema.

Segundo: para solicitar de manos o instituciones generosas su colaboración para que en lo que puedan nos ayuden a ver una salida. Sería una pena abandonar ahora al Maestro Petrus de Guerguitiáin.

…y por si hay algún pudiente mecenas en disposición de echarnos un cable de salvación, sea con aportación económica, sea cediendo o donando algún local por Izagaondoa dejo mi correo personal: simeonhidalgo@gmail.com

 

Muchas gracias.

jueves, 2 de enero de 2025

DAR VIDA A GUERGUITIÁIN

 

DAR VIDA A GUERGUITIÁIN

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (02 de enero de 2025)


 

Con la entrada del nuevo año 2025, en medio de la niebla cerrada que cubría el Valle de Izagaondoa, me acerqué hasta Guerguitiáin. Allí, solitaria y escondida entre la bruma del tiempo, me esperaba, silenciosa, la iglesia de San Martín. Ella ni se queja.

- ¿Para qué?... si nadie me hace caso.

- Al menos yo he venido a visitarte hoy.

- Mira. En el año 2012, con dinero público, me restauraron y me pusieron a tono… y todo eran buenas promesas y esperanzas, pero mis dueños de entonces cerraron las puertas. Nadie pudo verme y admirar mi interior, donde la firma del maestro Petrus está presente. Así hasta febrero de 2014 en que me donaron al Ayuntamiento de Izagaondoa, es decir, que ahora mis dueños son todos los vecinos de este ayuntamiento, aunque sus representantes decidieron que para poder verme por dentro habría que rellenar la correspondiente instancia. Una burocracia que no es ágil para las personas que quieren conocerme y se acercan a verme en fin de semana. Los oigo lamentarse de que mis puertas estén cerradas.

- Con el cambio de dueño pensaba que me iban a insuflar más vida cultural, pero han pasado ya 10 años desde entonces y aquí sigo esperando a que me saquen de esa bruma oscura y me den un poco de vida.

- Sólo la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa me despierta de vez en cuando y se acercan a mostrar mis secretos a los turistas, o ha organizado celebraciones del Solsticio de Verano o algún acto especial con motivo de la creación del Petrus Museum con la intención de dar a conocer a mi creador, el maestro Petrus.

-Aunque he recuperado las fuerzas desde el 2012, me aburro como una ostra. Oía entonces que con la restauración que me hicieron iba a ser el “buque insignia del movimiento cultural en este hermoso valle”, pero todo son promesas y ninguna realidad desde la administración municipal. De boca oigo decir que les importo mucho. Los hechos demuestran que me tienen abandonada.

-Te lo cuento a ti, Simeón, que también conoces lo que son las promesas y buenas palabras y que hasta que no veas hechos no te las crees, porque como dice el dicho popular: “obras son amores y no buenas razones”.

- ¿Te acuerdas lo que se decía en 2010, antes de la operación que me hicieron, de que se iba a mejorar el entorno que me rodea para habilitar una zona de acogida al visitante, zona de solaz y de descanso?

-Ya ves que mi entorno sigue igual, y van para 15 años.

- ¿Te acuerdas de que decían iba a ser un centro para la observación de las estrellas y que incluso se informó por escrito al público de que había contactos con alguna empresa que a ello se dedica?

- “Parole, parole, parole y bla, bla, bla…”

- Hoy es el día que desde la Corporación Municipal no se ha preguntado, o realizado una encuesta sobre qué hacer conmigo y ni una sola actividad se ha organizado abierta al público para darme a conocer. ¡Con la de gente amante del románico que hay hoy en día, aquí me tienen sola, en el silencio frío de esta bruma!

 


- Pero hay alguna esperanza y en gran medida es gracias a ti. Escucha al maestro Petrus: Tú me sacaste de la piedra y me pusiste en los papeles. Recuerdo cuando convertida mi fachada sur en un escenario hicisteis un teatro leído titulado “El mensaje en piedra del maestro Petrus”, o cuando fui la meta final del recorrido en bici por Izagaondoa, o viniste con Joseba Lekuona, el joven cantero que siguiendo mis pasos ha reproducido parte de mi obra empezando por el capitel izquierdo de la portada que yo diseñé y cincelé. “A ver si logras plasmar en tu copia el espíritu de Petrus” escuché que le decías. Y bien que lo logró. Era el primer capitel para esa idea que sólo a ti se te ocurrió para darme de nuevo vida y para que Izagaondoa tuviera también un museo con mi obra… y esto se te ocurrió cuando aún mi edificio estaba en proceso de ruina galopante. Ya pensaste en mí y te lo agradezco. Hubiera sido buena idea el poner dentro de su espacio ese “Petrus Museum” del que oigo hablar a más de un turista que después de visitarlo se ha acercado por su cuenta hasta Guerguitiáin a saludarme.

- También te agradezco el trabajo que te tomaste con la sola intención de darme a conocer al mundo cultural y sacarme, como hice yo cuando escribí “Petrus me fecit”, del anonimato medieval reivindicando mi obra y te lanzaste a investigar por las iglesias y descubriste mi estilo en varias de Navarra y hasta iglesias gallegas visitaste siguiendo mis pasos. Todo ello lo pusiste en los papeles y gracias a ti, y sólo a ti, te debo que escribieras “La ruta del maestro Petrus de Guerguitiáin”.

 


- Y tantas veces que a lo largo de 15 años te he escuchado muy atento interpretar mis mensajes labrados en la piedra y recuerdo aquella vez en que, después de cientos de años, me volvió a iluminar la luz de la vida en el solsticio de verano -como recoges en tu libro “De luz y románico. Artaiz, Guerguitiáin, Meoz”-, cuando replanteé esta iglesia un 21 de junio y vi la conjunción de los dioses nocturnos que llamamos Luna, Júpiter y Venus y que tú los viste también la noche del 20 al 21 de junio de 2015 y sé que hoy día se está investigando para saber cuándo sucedió este fenómeno astral que os permitirá conocer en qué momento trabajé en esta iglesia y que estáis, por lo que sé, tan cerca de lograrlo, que casi os quemáis.

-Y ya me vais a hacer aún más famoso, ¿quién me lo iba a decir?, pues además de en la piedra o en los papeles ahora me plasmáis en el cine, a través de la empresa Haruru Filmak, que sé que junto a tu alumno y amigo Joseba, has colaborado desinteresada y gratuitamente con esta empresa y su trabajo titulado “Petrus”, con el único fin de darme a conocer… ¡y que nadie más se trate de poner medallas y más cuando ni siquiera ese alguien se ha dignado venir a ver mi obra en el “Petrus Museum”, ni lo he visto entre la gente en ninguna de las visitas, aquí en Guerguitiáin!

-Me he enterado de que, como todo en esta vida, también el “Petrus Museum” está pasando por dificultades debido al mal estado de la cubierta de la Casa Zandueta, sede del museo, en Lizarraga y como no sois los propietarios y debido a que estos tampoco tienen recursos para arreglarlo, no os quedará más salida que recoger los bártulos y pausar el proyecto hasta encontrar otro lugar más apropiado.

-Pues, ¿sabes que te digo? Que sería un buen momento para solucionar mi soledad y montar el museo dentro de esta iglesia que yo construí, quizás así se arregle también el entorno y se vuelva en parte la vida a Guerguitiáin tanto de día, como en las noches cerradas en que los astros brillan en todo su esplendor. Es cuestión de hablarlo y de llegar a unos acuerdos firmados entre las partes interesadas.

Estos son hechos. 

 

San Martin de Guerguitiáin, Izagaondoa, Navarra.

1 de enero de 2025.

domingo, 15 de diciembre de 2024

DE AVES, PERSONAS Y ACTITUDES.

 

DE AVES, PERSONAS Y ACTITUDES. 

Por Simeón Hidalgo Valencia (15 de diciembre de 2024) 

Siempre que voy por la Valdorba y más si me adentro hacia Leoz me impongo parada obligada en la iglesia del Santo Cristo de Cataláin, una de las construcciones románicas del siglo XII en este valle tan poblado de herencia medieval. 

El sábado 7 de diciembre fui hasta Artaráin para visitar al artista Javier Murillo Simón, del que hablé ya en noviembre de 2018 en un artículo que titulé “Canecillos románicos”[1], porque había solicitado un nuevo pedido de los tres modelos de canecillos que tiene magistralmente reproducidos de la iglesia de San Martín de Artaiz, como son: “La mujer parturienta”, el Trifronte imberbe” y “El hombre nervioso” que en la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa ofrecemos a nuestros visitantes como recuerdo de su paso por Artaiz.


La parada en Cataláin fue a la vuelta. Me entretuve un buen rato en sacar algunas fotografías pues, a pesar de la lluvia, la luz ambiental y el paisaje lo reclamaban. Como casi siempre pasa, a poco que uno se detenga y observe con atención, se descubren detalles que ayudan a comprender mejor el mundo simbólico en que estas tallas se mueven y más cuando en algún otro lugar los tienes ya catalogados y comentados en alguna publicación. En esta ocasión lo que descubrí se relaciona con la iglesia de “La Purificación” de Vesolla y con la iglesia de Santo Tomás de Najurieta, ambas en la Comarca de Izaga, Valle de Ibargoiti y Valle de Unciti, respectivamente.[2]

Además, a las personas que han visitado el “PETRUS MUSEUM” se les hará conocido el detalle que voy a comentar, dado que en uno de los capiteles reproducidos correspondientes a Vesolla realizados por el maestro Petrus de Guerguitiáin está presente y reciben del guía la adecuada lectura. También en la iglesia de Santo Tomás de Najurieta volveremos a ver lo recogido en Vesolla. 



Como parece que el Santo Cristo de Catalain es anterior a la iglesia de Vesolla quiero pensar que el maestro Petrus anduvo por estos lugares de la Valdorba y se detuvo a observar el trabajo de sus predecesores y asimiló el lenguaje simbólico que se difundía y que él y su escuela contribuyó a expandir. Que trabajó por la Valdorba es un hecho como se puede observar en la portada de la iglesia de San Esteban de Leoz[3], donde se repite, aunque de manera más tosca, las características de su estilo. Hay que recordar, además que la Valdorba y la Comarca de Izaga se comunican por caminos de la Sierra de Izco, usados habitualmente en épocas antiguas y que muy posiblemente el maestro Petrus los conocía y transitó.



Pues bien, cuando hice la secuencia de fotos y me fui acercando hasta los detalles de las tres ventanas absidiales observé que la ventana que queda más hacia el sur, a nuestra izquierda según contemplamos el exterior de la cabecera del edificio, tiene dos capiteles en los que se reproducen aves.

El capitel de la izquierda son dos aves zancudas que, a semejanza de las talladas en el Monasterio de Leire, en la Catedral de Pamplona o en Santa María la Real de Sangüesa se pican sus zancas.

El que me llamó más la atención fue el situado a la derecha, porque inmediatamente me recordó las aves de Vesolla. En Cataláin, a través de tres aves el maestro de tallista muestra, en definitiva, la misma composición que yo veo en el capitel mencionado de Vesolla, donde intervienen cuatro. 


 
Capitel derecho de la ventana absidial izquierda del Santo Cristo de Cataláin.





La iglesia de La Purificación de Vesolla, de finales del siglo XII o comienzos del XIII, se levanta sobre roca viva y desde el año 2015, en que se reinauguró, es el único edificio que no amenaza ruina en este señorío particular del Valle de Ibargoiti, dentro de la Comarca de Izaga. Esta iglesia rezuma “estilo petrus” tanto en su portada como en su interior.

Es precisamente en la portada donde se encuentra el capitel que repite lo comentado en Cataláin. En él se tallan, entre otros símbolos, tres parejas de aves. Según miramos la portada es el capitel exterior del lado derecho. 



Dos de las parejas representadas pudieran ser palomas, tórtolas, perdices o codornices, aunque la especie en este caso no parece que sea lo importante.

La tercera pareja de aves se posa en unos pámpanos o zarcillos de vid -elementos básicos y representativos del estilo de Petrus de Guerguitiáin- y por su silueta podemos adivinar que se trata de una pareja de pájaros carpinteros.


 

Tanto en Cataláin como en Vesolla, los maestros tallan a estas parejas de aves en las mismas posiciones. En una de las parejas las aves se dan la espalda, pero giran sus cuellos hacia el interior mirándose. En la otra están de frente y a su vez también giran sus cuellos hacia el exterior y no se miran. Parece que con estas representaciones se quiere dar valor a la comunicación entre ellas y es obvio que para comunicarse las miradas se tienen que cruzar.


 

Y si hablamos de Vesolla, lo tendremos que hacer igualmente de la iglesia de Santo Tomás de Najurieta. Es también “iglesia petrus”. En el capitel izquierdo del ábside, según miramos hacia al altar, en medio de los dos personajes que levantan sus brazos transformados en zarcillos o pámpanos de la vid podemos ver repetida una de las tallas de Vesolla, detalle que también se reproduce en el capitel primero del muro sur.

Aún veremos cuatro veces más a parejas de aves enfrentadas en el tercer capitel del mismo lado, aunque cambia el diseño. En Najurieta todas las parejas de aves, que son en total seis, aunque están de espaldas, giran sus cuellos y se miran.




Ampliando un poco más el campo geográfico por Navarra nos trasladamos hasta Sangüesa, donde en Santa María la Real volveremos a encontrarnos con estas parejas de aves enfrentadas y algún detalle más que nos informará sobre su simbolismo.

En dos de sus canecillos encontraremos de nuevo a las aves enfrentadas repitiendo la doble mirada hacia el exterior o hacia el interior. En Sangüesa hay además una pareja nueva de aves que no se miran entre sí, sino que alzan la mirada y observan a sus posibles progenitores.



 

EL POSIBLE MENSAJE.

Si aceptamos que el arte medieval tiene, entre otros fines, una función pedagógica, pues a través de las imágenes y escenas que se representan, tanto grabadas en la piedra como pintadas en los muros de los edificios, tienen como objetivo la evangelización, catequización y formación ética de las gentes a través de imágenes, narraciones, teatralizaciones, cantos, etc., en los que el recurso a los símbolos de fácil comprensión es básico, tendremos que dar un paso más y considerar el valor simbólico de las imágenes que se han mostrado en lo que llevamos expuesto y valorar igualmente su repetición a lo largo del tiempo y del espacio.

Y aquí la representación de las aves afrontadas son eso: símbolos. Las aves desde muy antiguo, con anterioridad al cristianismo[4], se asimilan con el alma humana que mora en el interior de cada persona, por lo que de alguna manera el ave viene a representar a la persona. Es importante para captar y asimilar el posible mensaje que estas escenas nos comunican que tengamos en cuenta que esas aves que vemos representadas son la imagen simbólica de cada una de las personas que nos acercamos a contemplarlas y desde su imagen congelada en el tiempo nos hablan. 

Así lo entendió el maestro Petrus de Guerguitiáin, cuya escuela hace de las aves uno de los símbolos más repetidos en su obra. Al menos aparece una de ellas en Guerguitiáin representada en el capitel exterior izquierdo de su portada, según se mira; en Vesolla por dos veces, sea en el capitel exterior derecho igualmente de la portada y en el capitel interior más occidental del muro norte; en Najurieta en el capitel interior izquierdo situado en el presbiterio y en los correspondientes a los capiteles interiores primero y tercero del muro sur; en Aibar en la iglesia de Santa María en el capitel interior último del lado norte y en Santa María de Baiona, Pontevedra, en el pilar tercero del lado norte. En estos lugares se pueden reconocer a palomas, tórtolas, perdices o codornices, pájaros carpinteros, halcones, alguna especie difícil de identificar y hasta a alguna ave de corral. Todas ellas, desde mi punto de vista, y teniendo en cuenta el entorno en que aparecen, simbolizan y representan a la persona humana. 

Hay representaciones muy directas de esta igualdad simbólica entre el ave y la persona y se manifiesta sobre todo en las representaciones de la denominada “psicostasis” o pesaje de las almas, creencias que el cristianismo hereda de la religión egipcia antigua. El pesaje de las almas es la creencia en que al final de la vida de cada persona se le juzgará, no tanto por su fe, sino por las obras realizadas en su tiempo de vida sobre la tierra. En un platillo de la balanza se colocan las obras buenas y en el otro platillo las obras malas. Si el platillo de las obras buenas pesa más, la persona juzgada se salvará. De lo contrario se condenará.

En las representaciones de esta escena en uno de los platillos se suele colocar, sea un niño desnudo, sea un ave, sea algo que simbolice a las obras realizadas en vida.

Hablando de las aves es interesante visualizar la “psicostasis” representada en la fachada de Santa María la Real de Sangüesa, donde el alma está representada por una paloma. 



Y volviendo a la Comarca de Izaga, en concreto a Ardanaz de Izagaondoa, veremos la asimilación entre el “ave como alma” o el “alma como persona” en la figura de un niño desnudo. 



Si el alma está representada por un ave -en este caso una paloma- y a su vez el alma se representa como una persona -en este caso un infante desnudo-, es fácil comprender que para el pensamiento simbólico se identifican el ave y la persona. Por ello cuando en este artículo hablo de aves estoy hablando de las personas y lo que ellas hacen lo hacen las personas y sus actitudes muestran las actitudes humanas. 

¿Qué nos dicen, pues, todas estas aves? ¿Cuál es la actitud correcta en nuestras relaciones con las demás personas? ¿Qué es apariencia y qué es la realidad? ¿Hemos de fiarnos de las apariencias? ¿Cuándo hay auténtica comunicación entre las personas? 

Básicamente estas parejas de aves nos están mostrando dos posturas o dos maneras que podemos tener las personas en nuestras relaciones además de las claramente positivas -la aceptación- y claramente negativas -el rechazo-, que son: 

1. Las actitudes en las que aparentemente aceptamos a la otra persona, pero que realmente la rechazamos y miramos hacia otra parte -nuestras miradas no se encuentran- como en: 



2. Las actitudes en las que aparentemente hay rechazo por la causa que sea, pero que realmente se trabaja por lograr una solución buscada por ambas partes, llegando a hablar con la mirada, aunque no se digan palabras. Hay aceptación, acercamiento, empatía y colaboración en la solución de los problemas que surjan en la vida cotidiana, como se nos muestra también en: 



Quiero recalcar que en Santo Tomás de Najurieta se transmite por seis veces esta segunda actitud. 



Pero hay un mensaje más que, quizás por mi dedicación a la educación, veo en el último canecillo de Santa María de Sangüesa. En él se nos habla de la responsabilidad que tienen los progenitores en la propia formación de sus hijos, pues nos miran desde sus ojos infantiles y aprenden e imitan lo que los mayores hacemos. ¿Qué referencia comunicamos con nuestros actos?

¿Somos ejemplo para los que nos rodean?


 
 

De aves, personas y actitudes es el título de este artículo. Descubrir la imagen medieval, estudiarla, analizarla y ponderar más o menos el nivel artístico que el tallista ha logrado es importante, pero quizás no sea lo esencial. Lo esencial, para mí, es penetrar el arte y descubrir lo que la imagen nos puede comunicar y una vez descubierto ponerlo en práctica en la vida de cada cual. 

Dar este último paso es lo más importante, aunque la pieza haya sido ejecutada por un artesano de segunda línea. Si apreciamos una obra por su calidad artística y renunciamos a realizar el esfuerzo de descubrir su mensaje, quizás nos valga para superar un examen, por ejemplo, pero poco más, pues el auténtico valor de una posible obra de arte es el mensaje que nos comunica. En las tallas que he mostrado hay algunas con más calidad artística que otras como se puede apreciar sin necesidad de ser una persona experta en el mundo del arte, pero el mismo mensaje se transmite en ellas y eso es lo que realmente le confiere valor para la práctica diaria de cada persona y su puesta en práctica desarrollará las actitudes necesarias para que cada persona haga su propia metamorfosis espiritual, como sugiere este sencillo capitel de Najurieta.



[2] SIMEÓN HIDALGO VALENCIA; “La Ruta del Maestro Petrus de Guerguitiáin”, Año 2012, págs.:30-33, 46-47 y 74-77.

[3] Obra citada; págs.:36-39 y 79.

[4] JOSÉ ALBERTO MORÁIS MORÁN; “De lo pagano a lo cristiano en el arte hispánico: a propósito de la iconografía de las aves afrontadas a la crátera de la vida”; XVI Congreso Nacional de Historia del Arte. Mesa I La amplitud del horizonte y los contactos; Internet.

martes, 3 de diciembre de 2024

FERIA DEL LIBRO DE OTOÑO EN URROZ-VILLA

 

FERIA DEL LIBRO DE OTOÑO EN URROZ-VILLA 

Por Simeón Hidalgo Valencia (3 de diciembre de 2024)

 

En Urroz-Villa, titulada modernamente como “Urroz-Villa del Libro”, dado el impulso que sus tres librerías están desarrollando para fomentar, a través de sus variadas actividades, el amor por los libros, con todo lo que ello implica para el fomento de la cultura en niños y mayores, se vienen celebrando estos últimos años las Ferias del Libro en cada una de sus cuatro estaciones. 

El pasado fin de semana, 30 de noviembre, sábado, y 1 de diciembre, domingo, tuvo lugar la correspondiente al otoño. La asociación Grupo Valle de Izagaondoa, que promueve también la cultura y la difusión del rico patrimonio de la Comarca de Izaga estuvo presente con sus tres novedades editoriales de este año que termina de 2024. 

En este año la asociación ha querido recordar a las gentes de Navarra los 1100 años, 11 siglos, al menos, de la existencia del Castillo de Leguín, si nos atenemos a las crónicas musulmanas que relatan la razia del 924 llevada a cabo por el emir Abderramán III contra la capital del incipiente reino de Pamplona. En su recorrido, el ejército del emir pasó por Izagaondoa el 23 de julio y puso su mirada en el Castillo de Leguín y no dejó de él piedra sobre piedra. Pero volvió a levantarse hasta que por segunda vez fue destruido en 1512 tras la conquista de Navarra por el reino de Castilla y ya no levantó cabeza y hoy siguen sus restos dispersos por la ladera del monte, sin que a nuestros gobernantes y responsables culturales les produzca el menor rubor. 

Por ello, la citada asociación ha querido ofrecer la oportunidad de recuperar su memoria y valorar la importancia que tuvo dentro de la Historia de Navarra en esta parte de su territorio durante más de los 588 años que sabemos con seguridad estuvo en pie. Esta Memoria y esta Historia forman parte del título del libro. “CASTILLO DE LEGUÍN (924-2024) EN LA MEMORIA Y EN LA HISTORIA”. Trabajo realizado por el que esto escribe. 


Junto a él, nuestra compañera de asociación, Gemma Morraja, nos ha presentado con gran éxito y acogida su primera obra titulada “EDERRA”, que nos cuenta de manera novelada otra historia que forma parte del extenso “Patrimonio Emigrado” de Navarra. Se trata de la hermosa talla románica de la Virgen del antiguo monasterio de Elizaberria, cuyas ruinas todavía se pueden ver, entre Zabalza y Salinas de Ibargoiti. 

La imagen emigró a América en algún año de la tercera década del siglo XX presuntamente saltándose, quienes traficaron con ella, todas las leyes del momento sobre el patrimonio artístico, pero si triste fue este momento, también lo fue el correspondiente al siglo XXI, cuando se produjo su última subasta y nadie, de manera oficial, tubo el mínimo interés por recuperar nuestro patrimonio. 

Otra vez a gobernantes y responsables culturales este desaire a nuestro arte no les produjo ni una pizca de rubor y con argumentos   poco convincentes declinaron la puja y se quedaron tan a gusto sentados en su poltrona.


Con esta publicación, nuestra asociación, de alguna manera, la hemos recuperado para todas las gentes de Navarra y muy en especial para las de Salinas de Ibargoiti, de donde no hubo de haber salido nunca. A través de Gemma quienes lean esta novela apreciarán su belleza y seguro que la recordarán y volverán a verla presidiendo los rezos y escuchando las súplicas que desde lo íntimo de sus almas le dirigen, como hacían allá desde el siglo XIII los frailes del monasterio o las gentes de Salinas cuando en romería la procesionaban hasta el Santo Cristo de Cataláin junto a otras dos tallas marianas. “Las tres Marías”, las llamaban.   


  Y la tercera publicación que fue novedad en esta Feria del Libro de Otoño es el Calendario-2025, que recoge las ilusiones y el arte fotográfico de las personas que participaron en el concurso fotográfico organizado por la asociación bajo el lema “PAISAJE Y PATRIMONIO” de la Comarca de Izaga. 

Las 14 instantáneas seleccionadas por el jurado recibieron el honor de representar a cada uno de los doce meses del año, además de la portada y contraportada y dan a conocer los recursos culturales de nuestra comarca. 

Otra forma de mantener nuestro patrimonio vivo, pues como dice el dicho, “lo escrito, escrito queda”, según el título del proyecto de mecenazgo cultural que en este diciembre termina, que durante cinco años hemos ido desarrollando: “IZAGAONDOA VIVE / IZAGAONDOA BIZIRIK”.




Gemma Morraja Bullich, autora de “Ederra” con Dª. Clara Fernández Ladreda.
 


Simeón Hidalgo Valencia flanqueado por Dª. Asunción Domeño Martínez de Morentin y Dª. Clara Fernández Ladreda.


Gemma dialoga con Íñigo y su pareja, seguidores nuestros desde 2011. 


Muchas gracias a todas las personas que nos visitaron y adquirieron algunas de nuestras publicaciones.