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lunes, 1 de junio de 2026

GRAFITEROS EN SAN MARTÍN DE GUERGUITIÁIN

 

GRAFITEROS EN SAN MARTÍN DE GUERGUITIÁIN

Por Simeón Hidalgo Valencia (01 de junio de 2026)


Me llegan noticias de que la iglesia románica de San Martín de Guerguitiáin ha sido vandalizada y en su fachada sur, así como en la zona de la sacristía, algún grafitero ha perpetrado un atentado contra el patrimonio histórico y cultural. 

Me he acercado hasta el lugar para ver de primera mano el desaguisado y esto es lo que descubro: 

En mi interior se instala la congoja y la rabia de la impotencia y deseo a quien esto ha hecho, que pronto lo pongan a buen recaudo y le apliquen todo el peso de la ley que esté previsto para este tipo de atentados al Arte, a la Historia y al Patrimonio.

Nada más, ni nada menos. 

Personalmente me duele, ¡y mucho! este desaguisado, porque en su momento me impliqué de cuerpo y alma, junto a otras personas, físicas o jurídicas, para que este edificio románico de la Comarca de Izaga fuera restaurado, pues amenazaba ruina. 

Colaboré con mis escritos publicados en mi blog concienciando sobre la importancia de mantener vivo el patrimonio heredado, darle vida y hacer de él uno de los motores para el desarrollo de esta Comarca de Izaga (Izagaondoa) que sufre un progresivo proceso de despoblación. 

Colaboré desinteresadamente con mi investigación sobre el maestro que dejó su firma en Guerguitiáin, el “maestro Petrus”, al que apellidé, “de Guerguitiáin”, porque aquí se dio a conocer con su “Petrus me fecit+”, siendo uno de los pocos maestros que dejaron la prueba de su intervención en Navarra y seguí su estilo por la zona y descubrí, también con la colaboración de otros amantes y estudiosos del románico, su estilo en Vesolla, Sengáriz, Najurieta, Alzórriz, Leoz, Aibar, Zolina, Badostáin, Eusa, Garaioa, Monreal, Artaiz, y me desplacé hasta Galicia donde su escuela trabajó por Lugo en lugares como Santa María de Belante y San Miguel de Paradela, así como Santa María de Bayona en Pontevedra. 

Promoví la creación del “Petrus Museum” para dar a conocer entre las gentes al maestro Petrus de Guerguitiáin y publiqué para niños y mayores “El álbum de dibujo Petrus de Guerguitiáin” y los libros “El mensaje en piedra del maestro Petrus” y “La ruta del maestro Petrus de Guerguitiáin”. 

Realicé, como miembro de la “Asociación Grupo Valle de Izagaondoa”, visitas guiadas, a lo largo de 14 años, a la mayoría de los lugares mencionados, a gentes venidas de Navarra y de otras Comunidades Autónomas, así como de Francia. 

En este momento, junto con un par de vecinos de Reta, proyectamos el nuevo “Petrus Museum” al aire libre en dicha localidad. 

Así que creo que conozco un poco al maestro de Guerguitiáin, y no me ha importado colaborar libremente sin recibir peculio alguno, en la realización del cortometraje “Petrus. La historia de un capitel”, así como en la película “Petrus”, realizados por Haruru Filmak. 

Por ello, para los que hemos estado al pie del cañón para que San Martín de Guerguitiáin se rehabilitara, conociera y fuera polo de atracción del turismo por Izagaondoa, ver cómo la han dejado nos duele y personalmente reclamo que se investigue el hecho y, como he dicho, se aplique la ley.




jueves, 2 de enero de 2025

DAR VIDA A GUERGUITIÁIN

 

DAR VIDA A GUERGUITIÁIN

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (02 de enero de 2025)


 

Con la entrada del nuevo año 2025, en medio de la niebla cerrada que cubría el Valle de Izagaondoa, me acerqué hasta Guerguitiáin. Allí, solitaria y escondida entre la bruma del tiempo, me esperaba, silenciosa, la iglesia de San Martín. Ella ni se queja.

- ¿Para qué?... si nadie me hace caso.

- Al menos yo he venido a visitarte hoy.

- Mira. En el año 2012, con dinero público, me restauraron y me pusieron a tono… y todo eran buenas promesas y esperanzas, pero mis dueños de entonces cerraron las puertas. Nadie pudo verme y admirar mi interior, donde la firma del maestro Petrus está presente. Así hasta febrero de 2014 en que me donaron al Ayuntamiento de Izagaondoa, es decir, que ahora mis dueños son todos los vecinos de este ayuntamiento, aunque sus representantes decidieron que para poder verme por dentro habría que rellenar la correspondiente instancia. Una burocracia que no es ágil para las personas que quieren conocerme y se acercan a verme en fin de semana. Los oigo lamentarse de que mis puertas estén cerradas.

- Con el cambio de dueño pensaba que me iban a insuflar más vida cultural, pero han pasado ya 10 años desde entonces y aquí sigo esperando a que me saquen de esa bruma oscura y me den un poco de vida.

- Sólo la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa me despierta de vez en cuando y se acercan a mostrar mis secretos a los turistas, o ha organizado celebraciones del Solsticio de Verano o algún acto especial con motivo de la creación del Petrus Museum con la intención de dar a conocer a mi creador, el maestro Petrus.

-Aunque he recuperado las fuerzas desde el 2012, me aburro como una ostra. Oía entonces que con la restauración que me hicieron iba a ser el “buque insignia del movimiento cultural en este hermoso valle”, pero todo son promesas y ninguna realidad desde la administración municipal. De boca oigo decir que les importo mucho. Los hechos demuestran que me tienen abandonada.

-Te lo cuento a ti, Simeón, que también conoces lo que son las promesas y buenas palabras y que hasta que no veas hechos no te las crees, porque como dice el dicho popular: “obras son amores y no buenas razones”.

- ¿Te acuerdas lo que se decía en 2010, antes de la operación que me hicieron, de que se iba a mejorar el entorno que me rodea para habilitar una zona de acogida al visitante, zona de solaz y de descanso?

-Ya ves que mi entorno sigue igual, y van para 15 años.

- ¿Te acuerdas de que decían iba a ser un centro para la observación de las estrellas y que incluso se informó por escrito al público de que había contactos con alguna empresa que a ello se dedica?

- “Parole, parole, parole y bla, bla, bla…”

- Hoy es el día que desde la Corporación Municipal no se ha preguntado, o realizado una encuesta sobre qué hacer conmigo y ni una sola actividad se ha organizado abierta al público para darme a conocer. ¡Con la de gente amante del románico que hay hoy en día, aquí me tienen sola, en el silencio frío de esta bruma!

 


- Pero hay alguna esperanza y en gran medida es gracias a ti. Escucha al maestro Petrus: Tú me sacaste de la piedra y me pusiste en los papeles. Recuerdo cuando convertida mi fachada sur en un escenario hicisteis un teatro leído titulado “El mensaje en piedra del maestro Petrus”, o cuando fui la meta final del recorrido en bici por Izagaondoa, o viniste con Joseba Lekuona, el joven cantero que siguiendo mis pasos ha reproducido parte de mi obra empezando por el capitel izquierdo de la portada que yo diseñé y cincelé. “A ver si logras plasmar en tu copia el espíritu de Petrus” escuché que le decías. Y bien que lo logró. Era el primer capitel para esa idea que sólo a ti se te ocurrió para darme de nuevo vida y para que Izagaondoa tuviera también un museo con mi obra… y esto se te ocurrió cuando aún mi edificio estaba en proceso de ruina galopante. Ya pensaste en mí y te lo agradezco. Hubiera sido buena idea el poner dentro de su espacio ese “Petrus Museum” del que oigo hablar a más de un turista que después de visitarlo se ha acercado por su cuenta hasta Guerguitiáin a saludarme.

- También te agradezco el trabajo que te tomaste con la sola intención de darme a conocer al mundo cultural y sacarme, como hice yo cuando escribí “Petrus me fecit”, del anonimato medieval reivindicando mi obra y te lanzaste a investigar por las iglesias y descubriste mi estilo en varias de Navarra y hasta iglesias gallegas visitaste siguiendo mis pasos. Todo ello lo pusiste en los papeles y gracias a ti, y sólo a ti, te debo que escribieras “La ruta del maestro Petrus de Guerguitiáin”.

 


- Y tantas veces que a lo largo de 15 años te he escuchado muy atento interpretar mis mensajes labrados en la piedra y recuerdo aquella vez en que, después de cientos de años, me volvió a iluminar la luz de la vida en el solsticio de verano -como recoges en tu libro “De luz y románico. Artaiz, Guerguitiáin, Meoz”-, cuando replanteé esta iglesia un 21 de junio y vi la conjunción de los dioses nocturnos que llamamos Luna, Júpiter y Venus y que tú los viste también la noche del 20 al 21 de junio de 2015 y sé que hoy día se está investigando para saber cuándo sucedió este fenómeno astral que os permitirá conocer en qué momento trabajé en esta iglesia y que estáis, por lo que sé, tan cerca de lograrlo, que casi os quemáis.

-Y ya me vais a hacer aún más famoso, ¿quién me lo iba a decir?, pues además de en la piedra o en los papeles ahora me plasmáis en el cine, a través de la empresa Haruru Filmak, que sé que junto a tu alumno y amigo Joseba, has colaborado desinteresada y gratuitamente con esta empresa y su trabajo titulado “Petrus”, con el único fin de darme a conocer… ¡y que nadie más se trate de poner medallas y más cuando ni siquiera ese alguien se ha dignado venir a ver mi obra en el “Petrus Museum”, ni lo he visto entre la gente en ninguna de las visitas, aquí en Guerguitiáin!

-Me he enterado de que, como todo en esta vida, también el “Petrus Museum” está pasando por dificultades debido al mal estado de la cubierta de la Casa Zandueta, sede del museo, en Lizarraga y como no sois los propietarios y debido a que estos tampoco tienen recursos para arreglarlo, no os quedará más salida que recoger los bártulos y pausar el proyecto hasta encontrar otro lugar más apropiado.

-Pues, ¿sabes que te digo? Que sería un buen momento para solucionar mi soledad y montar el museo dentro de esta iglesia que yo construí, quizás así se arregle también el entorno y se vuelva en parte la vida a Guerguitiáin tanto de día, como en las noches cerradas en que los astros brillan en todo su esplendor. Es cuestión de hablarlo y de llegar a unos acuerdos firmados entre las partes interesadas.

Estos son hechos. 

 

San Martin de Guerguitiáin, Izagaondoa, Navarra.

1 de enero de 2025.

domingo, 15 de diciembre de 2024

DE AVES, PERSONAS Y ACTITUDES.

 

DE AVES, PERSONAS Y ACTITUDES. 

Por Simeón Hidalgo Valencia (15 de diciembre de 2024) 

Siempre que voy por la Valdorba y más si me adentro hacia Leoz me impongo parada obligada en la iglesia del Santo Cristo de Cataláin, una de las construcciones románicas del siglo XII en este valle tan poblado de herencia medieval. 

El sábado 7 de diciembre fui hasta Artaráin para visitar al artista Javier Murillo Simón, del que hablé ya en noviembre de 2018 en un artículo que titulé “Canecillos románicos”[1], porque había solicitado un nuevo pedido de los tres modelos de canecillos que tiene magistralmente reproducidos de la iglesia de San Martín de Artaiz, como son: “La mujer parturienta”, el Trifronte imberbe” y “El hombre nervioso” que en la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa ofrecemos a nuestros visitantes como recuerdo de su paso por Artaiz.


La parada en Cataláin fue a la vuelta. Me entretuve un buen rato en sacar algunas fotografías pues, a pesar de la lluvia, la luz ambiental y el paisaje lo reclamaban. Como casi siempre pasa, a poco que uno se detenga y observe con atención, se descubren detalles que ayudan a comprender mejor el mundo simbólico en que estas tallas se mueven y más cuando en algún otro lugar los tienes ya catalogados y comentados en alguna publicación. En esta ocasión lo que descubrí se relaciona con la iglesia de “La Purificación” de Vesolla y con la iglesia de Santo Tomás de Najurieta, ambas en la Comarca de Izaga, Valle de Ibargoiti y Valle de Unciti, respectivamente.[2]

Además, a las personas que han visitado el “PETRUS MUSEUM” se les hará conocido el detalle que voy a comentar, dado que en uno de los capiteles reproducidos correspondientes a Vesolla realizados por el maestro Petrus de Guerguitiáin está presente y reciben del guía la adecuada lectura. También en la iglesia de Santo Tomás de Najurieta volveremos a ver lo recogido en Vesolla. 



Como parece que el Santo Cristo de Catalain es anterior a la iglesia de Vesolla quiero pensar que el maestro Petrus anduvo por estos lugares de la Valdorba y se detuvo a observar el trabajo de sus predecesores y asimiló el lenguaje simbólico que se difundía y que él y su escuela contribuyó a expandir. Que trabajó por la Valdorba es un hecho como se puede observar en la portada de la iglesia de San Esteban de Leoz[3], donde se repite, aunque de manera más tosca, las características de su estilo. Hay que recordar, además que la Valdorba y la Comarca de Izaga se comunican por caminos de la Sierra de Izco, usados habitualmente en épocas antiguas y que muy posiblemente el maestro Petrus los conocía y transitó.



Pues bien, cuando hice la secuencia de fotos y me fui acercando hasta los detalles de las tres ventanas absidiales observé que la ventana que queda más hacia el sur, a nuestra izquierda según contemplamos el exterior de la cabecera del edificio, tiene dos capiteles en los que se reproducen aves.

El capitel de la izquierda son dos aves zancudas que, a semejanza de las talladas en el Monasterio de Leire, en la Catedral de Pamplona o en Santa María la Real de Sangüesa se pican sus zancas.

El que me llamó más la atención fue el situado a la derecha, porque inmediatamente me recordó las aves de Vesolla. En Cataláin, a través de tres aves el maestro de tallista muestra, en definitiva, la misma composición que yo veo en el capitel mencionado de Vesolla, donde intervienen cuatro. 


 
Capitel derecho de la ventana absidial izquierda del Santo Cristo de Cataláin.





La iglesia de La Purificación de Vesolla, de finales del siglo XII o comienzos del XIII, se levanta sobre roca viva y desde el año 2015, en que se reinauguró, es el único edificio que no amenaza ruina en este señorío particular del Valle de Ibargoiti, dentro de la Comarca de Izaga. Esta iglesia rezuma “estilo petrus” tanto en su portada como en su interior.

Es precisamente en la portada donde se encuentra el capitel que repite lo comentado en Cataláin. En él se tallan, entre otros símbolos, tres parejas de aves. Según miramos la portada es el capitel exterior del lado derecho. 



Dos de las parejas representadas pudieran ser palomas, tórtolas, perdices o codornices, aunque la especie en este caso no parece que sea lo importante.

La tercera pareja de aves se posa en unos pámpanos o zarcillos de vid -elementos básicos y representativos del estilo de Petrus de Guerguitiáin- y por su silueta podemos adivinar que se trata de una pareja de pájaros carpinteros.


 

Tanto en Cataláin como en Vesolla, los maestros tallan a estas parejas de aves en las mismas posiciones. En una de las parejas las aves se dan la espalda, pero giran sus cuellos hacia el interior mirándose. En la otra están de frente y a su vez también giran sus cuellos hacia el exterior y no se miran. Parece que con estas representaciones se quiere dar valor a la comunicación entre ellas y es obvio que para comunicarse las miradas se tienen que cruzar.


 

Y si hablamos de Vesolla, lo tendremos que hacer igualmente de la iglesia de Santo Tomás de Najurieta. Es también “iglesia petrus”. En el capitel izquierdo del ábside, según miramos hacia al altar, en medio de los dos personajes que levantan sus brazos transformados en zarcillos o pámpanos de la vid podemos ver repetida una de las tallas de Vesolla, detalle que también se reproduce en el capitel primero del muro sur.

Aún veremos cuatro veces más a parejas de aves enfrentadas en el tercer capitel del mismo lado, aunque cambia el diseño. En Najurieta todas las parejas de aves, que son en total seis, aunque están de espaldas, giran sus cuellos y se miran.




Ampliando un poco más el campo geográfico por Navarra nos trasladamos hasta Sangüesa, donde en Santa María la Real volveremos a encontrarnos con estas parejas de aves enfrentadas y algún detalle más que nos informará sobre su simbolismo.

En dos de sus canecillos encontraremos de nuevo a las aves enfrentadas repitiendo la doble mirada hacia el exterior o hacia el interior. En Sangüesa hay además una pareja nueva de aves que no se miran entre sí, sino que alzan la mirada y observan a sus posibles progenitores.



 

EL POSIBLE MENSAJE.

Si aceptamos que el arte medieval tiene, entre otros fines, una función pedagógica, pues a través de las imágenes y escenas que se representan, tanto grabadas en la piedra como pintadas en los muros de los edificios, tienen como objetivo la evangelización, catequización y formación ética de las gentes a través de imágenes, narraciones, teatralizaciones, cantos, etc., en los que el recurso a los símbolos de fácil comprensión es básico, tendremos que dar un paso más y considerar el valor simbólico de las imágenes que se han mostrado en lo que llevamos expuesto y valorar igualmente su repetición a lo largo del tiempo y del espacio.

Y aquí la representación de las aves afrontadas son eso: símbolos. Las aves desde muy antiguo, con anterioridad al cristianismo[4], se asimilan con el alma humana que mora en el interior de cada persona, por lo que de alguna manera el ave viene a representar a la persona. Es importante para captar y asimilar el posible mensaje que estas escenas nos comunican que tengamos en cuenta que esas aves que vemos representadas son la imagen simbólica de cada una de las personas que nos acercamos a contemplarlas y desde su imagen congelada en el tiempo nos hablan. 

Así lo entendió el maestro Petrus de Guerguitiáin, cuya escuela hace de las aves uno de los símbolos más repetidos en su obra. Al menos aparece una de ellas en Guerguitiáin representada en el capitel exterior izquierdo de su portada, según se mira; en Vesolla por dos veces, sea en el capitel exterior derecho igualmente de la portada y en el capitel interior más occidental del muro norte; en Najurieta en el capitel interior izquierdo situado en el presbiterio y en los correspondientes a los capiteles interiores primero y tercero del muro sur; en Aibar en la iglesia de Santa María en el capitel interior último del lado norte y en Santa María de Baiona, Pontevedra, en el pilar tercero del lado norte. En estos lugares se pueden reconocer a palomas, tórtolas, perdices o codornices, pájaros carpinteros, halcones, alguna especie difícil de identificar y hasta a alguna ave de corral. Todas ellas, desde mi punto de vista, y teniendo en cuenta el entorno en que aparecen, simbolizan y representan a la persona humana. 

Hay representaciones muy directas de esta igualdad simbólica entre el ave y la persona y se manifiesta sobre todo en las representaciones de la denominada “psicostasis” o pesaje de las almas, creencias que el cristianismo hereda de la religión egipcia antigua. El pesaje de las almas es la creencia en que al final de la vida de cada persona se le juzgará, no tanto por su fe, sino por las obras realizadas en su tiempo de vida sobre la tierra. En un platillo de la balanza se colocan las obras buenas y en el otro platillo las obras malas. Si el platillo de las obras buenas pesa más, la persona juzgada se salvará. De lo contrario se condenará.

En las representaciones de esta escena en uno de los platillos se suele colocar, sea un niño desnudo, sea un ave, sea algo que simbolice a las obras realizadas en vida.

Hablando de las aves es interesante visualizar la “psicostasis” representada en la fachada de Santa María la Real de Sangüesa, donde el alma está representada por una paloma. 



Y volviendo a la Comarca de Izaga, en concreto a Ardanaz de Izagaondoa, veremos la asimilación entre el “ave como alma” o el “alma como persona” en la figura de un niño desnudo. 



Si el alma está representada por un ave -en este caso una paloma- y a su vez el alma se representa como una persona -en este caso un infante desnudo-, es fácil comprender que para el pensamiento simbólico se identifican el ave y la persona. Por ello cuando en este artículo hablo de aves estoy hablando de las personas y lo que ellas hacen lo hacen las personas y sus actitudes muestran las actitudes humanas. 

¿Qué nos dicen, pues, todas estas aves? ¿Cuál es la actitud correcta en nuestras relaciones con las demás personas? ¿Qué es apariencia y qué es la realidad? ¿Hemos de fiarnos de las apariencias? ¿Cuándo hay auténtica comunicación entre las personas? 

Básicamente estas parejas de aves nos están mostrando dos posturas o dos maneras que podemos tener las personas en nuestras relaciones además de las claramente positivas -la aceptación- y claramente negativas -el rechazo-, que son: 

1. Las actitudes en las que aparentemente aceptamos a la otra persona, pero que realmente la rechazamos y miramos hacia otra parte -nuestras miradas no se encuentran- como en: 



2. Las actitudes en las que aparentemente hay rechazo por la causa que sea, pero que realmente se trabaja por lograr una solución buscada por ambas partes, llegando a hablar con la mirada, aunque no se digan palabras. Hay aceptación, acercamiento, empatía y colaboración en la solución de los problemas que surjan en la vida cotidiana, como se nos muestra también en: 



Quiero recalcar que en Santo Tomás de Najurieta se transmite por seis veces esta segunda actitud. 



Pero hay un mensaje más que, quizás por mi dedicación a la educación, veo en el último canecillo de Santa María de Sangüesa. En él se nos habla de la responsabilidad que tienen los progenitores en la propia formación de sus hijos, pues nos miran desde sus ojos infantiles y aprenden e imitan lo que los mayores hacemos. ¿Qué referencia comunicamos con nuestros actos?

¿Somos ejemplo para los que nos rodean?


 
 

De aves, personas y actitudes es el título de este artículo. Descubrir la imagen medieval, estudiarla, analizarla y ponderar más o menos el nivel artístico que el tallista ha logrado es importante, pero quizás no sea lo esencial. Lo esencial, para mí, es penetrar el arte y descubrir lo que la imagen nos puede comunicar y una vez descubierto ponerlo en práctica en la vida de cada cual. 

Dar este último paso es lo más importante, aunque la pieza haya sido ejecutada por un artesano de segunda línea. Si apreciamos una obra por su calidad artística y renunciamos a realizar el esfuerzo de descubrir su mensaje, quizás nos valga para superar un examen, por ejemplo, pero poco más, pues el auténtico valor de una posible obra de arte es el mensaje que nos comunica. En las tallas que he mostrado hay algunas con más calidad artística que otras como se puede apreciar sin necesidad de ser una persona experta en el mundo del arte, pero el mismo mensaje se transmite en ellas y eso es lo que realmente le confiere valor para la práctica diaria de cada persona y su puesta en práctica desarrollará las actitudes necesarias para que cada persona haga su propia metamorfosis espiritual, como sugiere este sencillo capitel de Najurieta.



[2] SIMEÓN HIDALGO VALENCIA; “La Ruta del Maestro Petrus de Guerguitiáin”, Año 2012, págs.:30-33, 46-47 y 74-77.

[3] Obra citada; págs.:36-39 y 79.

[4] JOSÉ ALBERTO MORÁIS MORÁN; “De lo pagano a lo cristiano en el arte hispánico: a propósito de la iconografía de las aves afrontadas a la crátera de la vida”; XVI Congreso Nacional de Historia del Arte. Mesa I La amplitud del horizonte y los contactos; Internet.

lunes, 15 de mayo de 2023

EL PETRUS MUSEUM. UN MUSEO PARA IZAGAONDOA.

 

EL PETRUS MUSEUM. UN MUSEO PARA IZAGAONDOA.

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (15 de mayo de 2023)

 


Con la llegada del mes de mayo, la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, abre su museo, el denominado “PETRUS MUSEUM”, al público y lo mantiene visitable hasta finales del mes de septiembre. 

Es precisamente el 18 de mayo cuando se celebra, a nivel mundial, el DÍA DE LOS MUSEOS y por este motivo viene bien hablar de nuevo de este nuestro museo dedicado a dar a conocer la obra y estilo del maestro Petrus de Guerguitiáin, que dejó su firma tallada en uno de los capiteles de la iglesia de San Martín de Guerguitiáin.

Es un museo creado desde la nada por nuestro propio esfuerzo a través del trabajo voluntario en auzolan. 

El objetivo es el de potenciar los recursos culturales que Izagaondoa (= Las villas, lugares y valles que están “en torno a Izaga”), nos ofrece. 

Entre ellos esa firma mencionada que el maestro Petrus dejó plasmada en la piedra.

                                              PETRUS ME FECIT

Firma sencilla que está enmarcada por sendos zarcillos de la vid que se convierten en el estilo artístico propio de este maestro medieval, que personalmente he seguido por tierras navarras y gallegas, no sin la inestimable ayuda e información de otras personas informantes, que dio lugar a la publicación aparecida en 2012 titulada “LA RUTA DEL MAESTRO PETRUS DE GUERGUITIÁIN”. 

Este museo rural es, desde mi manera de ver la cuestión, un museo para Izagaondoa (= Las villas, lugares y valles que están “en torno a Izaga”). Es decir, es para las gentes de esta Comarca de Izaga, si lo quieren tener como una pequeña referencia cultural y un motor más a sumar que haga que Izagaondoa viva y se sienta con esperanza de futuro. 

¿Por qué digo esto? Porque si no somos los que amamos esta tierra, hayamos nacido en ella o no, los que hagamos algo por ella, nadie va a venir a hacerlo.

 

Y algo ya se está haciendo. Lo digo porque este museo, al menos en la información turística sobre las “Cuencas Prepirenáicas-Sangüesa” ya aparece como recurso con el logotipo de “Museo y Centro interpretación”, que he rodeado en rojo. 

Sería interesante que en algún momento llegue a tener su propia señalización en carreteras que orienten a los turistas para la mejor manera física de llegar hasta Lizarraga de Izagaondoa y visitar este museo. Son los mismos visitantes los que también lo han sugerido. 

Sirvan estas pequeñas pinceladas para recordar que el Petrus Museum ha abierto sus puertas al público desde el 1 de mayo.

Quien lo quiera conocer puede llamar al 659303994 y reservar día y hora con antelación, dado que desde la asociación tenemos otros compromisos y actividades y hemos de acomodarnos al calendario comprometido. Hay que recordar que se puede reservar para visitarlo en fin de semana y también en día laborable, siempre y cuando se les pueda atender. 


                           Algunos visitantes de 2023 venidos desde:

 Pamplona, Salinas de Ibargoiti, Tudela y Cataluña.

viernes, 7 de abril de 2023

UNA ESTELA DE ARTÁIZ EN EL PETRUS MUSEUM.

 

UNA ESTELA DE ARTÁIZ EN EL PETRUS MUSEUM. 

Por Simeón Hidalgo Valencia (7 de abril de 2023)

 

Hay en el PETRUS MUSEUM tres estelas discoidales muy singulares cedidas en depósito por el concejo de Artáiz. En cinco de sus caras lucen un diseño de cruces que no lo he visto hasta el momento en ningún otro lugar. En la sexta cara el grabado es más singular aún y hasta hace poco no logré identificar qué se representaba en ella. 


Esta es la estela en cuestión en la que me detengo.
 

Fue catalogada por el “Grupo Hilarriak” nacido en Guipúzcoa y hasta la llegada al museo de estos voluntarios amantes de las estelas, la presente se mostraba al público, como las otras dos, por la cara en que aparece una cruz.  Después de su trabajo se decidió dar a conocer su otra cara, mucho más enigmática, difícil de identificar y por ende más interesante de cara a los visitantes. 

En las imágenes de la ficha correspondiente a esta estela del Concejo de Artáiz podemos ver los grabados de sus dos caras:

Una cruz floreada con ocho pétalos en el anverso y en el reverso, como se ha dicho, algo más difícil de precisar al verlo en la posición en que se nos muestra, pero que sin duda fue realizado de manera premeditada por el artesano que la labró. 

Desde ese momento siempre que iba al “Patio de las Estelas” mis ojos enfocaban directamente a esta cara de la estela y pienso que ella misma me habló en el silencio y de tanto contemplarla y observarla encontré la solución y como me ocurrió hace años cuando estudiaba el posible significado de la portada de la iglesia de San Martín de Guerguitiáin una voz interior me susurró: “si no logras ver la realidad, dale la vuelta y la verás”. Así lo hice y al momento lo vi. 

¿Qué se representa en esta cara de esta estela?

-¡Ni más ni menos que un rostro humano invertido! 

A partir de aquí conecté con el posible significado de este tipo de simbología, pues a lo largo del tiempo que llevo trabajando en estos temas me he encontrado con varios ejemplos ya comentados en anteriores artículos. 

¿Cuál es el significado de esta estela? Ahora resulta sencillo, pues la dualidad que se ha comentado en anteriores artículos se repite. Por una parte, el rostro invertido me muestra la realidad de la muerte y por otra la cruz floreada de ocho pétalos simboliza la nueva vida. Muerte y Vida. Desde el punto de vista del creyente en Jesús estas dos realidades son evidentes. No olvidemos de que se trata de un objeto testimonio de una espiritualidad en la que la resurrección triunfa sobre la muerte y de que el hecho de la muerte natural es condición indispensable para poder vivir. 

Recordemos a través de las imágenes esta realidad de vida y muerte, muerte y vida. 

Estela sita en el cementerio de Garaioa.

Por una cara la estrella de cinco puntas invertida con seis semiesferas rehundidas simbolizando la muerte. En la otra cara la cruz y cuatro esferas en sobre relieve. La vida.

Estela de Induráin.

La estrella invertida de cinco puntas y la cruz. Paso de la muerte a la vida, según las creencias cristianas.

En el capitel interior del lado de la epístola de San Martín de Artáiz seres vivos nos contemplan desde la altura, menos un rostro humano invertido simbolizando la muerte.

El sarcófago de la exposición “Occidens” en la Catedral de Pamplona.

A los pies del cadáver aparece la estrella de cinco puntas invertida. La muerte.

En el frontal hay una arquería de ocho arcos que conducen a la plenitud de la vida.

Plenitud representada por medio de una cruz en la cabeza del cadáver. La vida.

En la portada de la iglesia de San Pedro de Iriso, Izagaondoa, dos flores de lis se representan en su parte izquierda según miramos. Una en su posición normal: la vida. La otra invertida: la muerte.

En el Palacio Aldunate de Artáiz se tallan en el dintel de madera de la puerta que daba acceso a las antiguas cuadras sendas flores de lis, que como en Iriso simbolizan la vida y la muerte respectivamente. 

                       Las tres estelas del Concejo de Artáiz cedidas al 

PETRUS MUSEUM.

Este artículo lo escribo coincidiendo con el Viernes Santo de 2023, momento en que para los cristianos se celebra el recuerdo de la muerte de Jesús, quien abrió el camino a la esperanza de una vida mejor después de la muerte. Vida y muerte que llega a su máxima expresión en el Cristo de Puente la Reina-Garés, en que la Vida muere clavada en el árbol en forma de pata de oca o runa de la vida y muerto desciende a “los infiernos” para rescatar a las personas justas del Antiguo Testamento, como se representa en una de las metopas de San Martín de Artáiz. 


             Descenso de Jesús a los infiernos en San Martín de Artáiz.