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sábado, 9 de agosto de 2025

DE MONTAÑANA EN HUESCA, HASTA LIZARRAGA DE IZAGAONDOA EN NAVARRA

 

DE MONTAÑANA EN HUESCA, HASTA LIZARRAGA DE IZAGAONDOA EN NAVARRA 

Por Simeón Hidalgo Valencia (09 de agosto de 2025)

 

En el anterior artículo relacionaba un pequeño detalle estilístico que vi en la visita que hice este verano a Montañana, en Huesca, presente a la vez en los animales de los capiteles de la portada de la iglesia de San Martín de Artaiz y señalaba un hilo del que tirar que nos permite pensar que tanto en el lugar oscense como en el navarro trabajó el mismo maestro tallista o la misma escuela. 

Ahora me voy a centrar en otro detalle, que para los que estudiamos de niños el catecismo y se nos explicaba en la Historia Sagrada lo sucedido en el Paraíso Terrenal, cuando la serpiente habla con Eva y ésta se deja seducir y come del fruto prohibido y luego se lo da a Adán y come también, resultaba evidente que el fruto prohibido fue la manzana, tal era el aplomo y seguridad del catequista al comunicárselo a las mentes infantiles. 

También en la portada de la iglesia de Santa María de Baldós encontramos algo en común con la portada de la iglesia de Santa Eulalia de Lizarraga de Izagaondoa, de la que he escrito resaltando el detalle y lo publiqué en el libro “Las Claves de Izagaondoa”[1]. También en 2017, el 20 de septiembre, publiqué en mi blog el artículo titulado “La higuera, el roble y me decisión” cuya primera parte transcribo de nuevo, dado que tanto en Montañana como en Lizarraga de Izagaondoa, quien mandó representar la escena del Paraíso era de otra opinión acerca de la fruta prohibida.

 

*LIZARRAGA DE IZAGAONDOA. Veamos lo que primero descubrí.

 


“La sencilla y preciosa portada medieval de la iglesia de Santa Eulalia de Lizarraga de Izagaondoa transmite aún hoy día su mensaje a quien quiera y sepa leerlo. La estudié allá por el año 2010-11 y expliqué mi propia lectura por primera vez con ocasión de la Jornada Románica por Izagaondoa celebrada en octubre del 2011. 

Aunque el trabajo realizado lo di a conocer a través de mi blog y más tarde fue uno de los artículos del libro “Las claves de Izagaondoa”, ahora me voy a centrar en reflexionar de nuevo sobre los capiteles del lado izquierdo de la portada, según la miramos, pues en las tallas de sus tres capiteles protogóticos veo compendiada magníficamente la doctrina que la iglesia católica transmitía a los fieles del siglo XIII y que hoy sigue teniendo vigencia también desde el punto de vista de la ética para las personas actuales, sean cristianas o no, pues en definitiva se nos habla, por medio del simbolismo, de la propia libertad que cada persona posee para tomar un camino u otro en su propia vida. 

Titulo esta reflexión “La higuera, el roble y mi decisión”, porque el simbolismo de estos dos árboles se convierte en referencia ética para mí, como persona. La higuera y el roble hacen aquí de elementos paradigmáticos que nos llevan a los orígenes de lo que se ha dado en llamar el Antiguo y el Nuevo Testamento. 

LA HIGUERA: 

Si observamos al detalle y sin prisas el primer capitel, el exterior, llegará un momento en que identificaremos tanto la hoja del árbol como los frutos de éste perfectamente labrados por el maestro de Lizarraga de Izagaondoa, anónimo sí, pero de tan alto nivel profesional que parece bordar en la misma piedra.  Las hojas y los frutos sean brevas o higos, nos hablan de la higuera. 

¿Y por qué se talla la higuera en este capitel? 

Porque quien encargó esta portada para la primitiva iglesia de Lizarraga se propuso plasmar aquí los primeros momentos de la humanidad, cuando veía el Jardín del Edén o Paraíso Terrenal como una referencia palpable que a manera de cuento se recoge en los inicios del Génesis para poder comprender mejor y explicar de alguna forma la situación dolorosa de la condición humana en lucha constante por su propia existencia.

La Biblia inicia con el libro del Génesis, donde se narra los orígenes del mundo y de la humanidad. Hay dos relatos de la creación. El que aquí nos interesa es el segundo. Se puede leer en Génesis 2,4-26. En este último versículo se nos dice que “Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, pero no se avergonzaban uno del otro.” 

A continuación, en todo el capítulo 3º se habla de la serpiente, de la prohibición de comer del “fruto del árbol que está en medio del jardín”. “No comáis de él. Ni lo toquéis, so pena de muerte.” De la visión de la serpiente sobre el tema: “De ninguna manera moriréis. Es que Dios sabe muy bien que el día en que comiereis de él, se os abrirán los ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal.” [2] Etc., … 

Pero ¿cuál era el árbol situado en medio del jardín?

Nadie lo sabe. Generalmente se habla de su fruto: la manzana, por lo que el árbol sería el manzano, pero en Lizarraga no aparece el manzano, sino la higuera con sus frutos. 

¿Por qué?

Porque en esto del mito original del Paraíso perdido a través de la decisión humana de hacer caso a “la serpiente”, la fruta no es lo importante por lo que no se especifica y en Lizarraga de Izagaondoa aparece una de las versiones frutales correspondientes al árbol del centro del jardín primigenio. La higuera. 

¿En qué se basa esta talla?

Quien esto manda hacer conocía muy bien las tradiciones antiguas que en el siglo X se plasman en los libros miniados realizados en los escritorios de los monasterios, focos de cultura y de transmisión de saberes. Y es en esos códices donde encuentro la posible base de lo que aparecerá no ya pintado, sino esculpido en Lizarraga unos trescientos años después. 

El monje Vigila copia en el scriptorium del monasterio de Albenda de Iragua, La Rioja, entre los años 974 al 976, la Crónica Albendense y terminado el libro su contenido se recoge en gran parte en el monasterio de San Millán de la Cogolla de Suso  conocido por el nombre de Códice Emilianense que se inicia en el 976 y se acaba en el 992.[3] Pues bien, en ambos códices aparece ilustrada la caída de Adán y Eva en el Paraíso Terrenal y el árbol que se representa es una higuera.[4] Pasarán más de 300 años y este mismo árbol se talla en Lizarraga para indicarnos simbólicamente el definido como “Pecado original”. 

La lámina representa en el centro a la higuera. La serpiente enroscada en ella lleva en su boca un higo o una breva y se lo da a Eva que extiende su brazo y lo coge. Adán y Eva se tapan con hojas de higuera. “Entonces se les abrieron a entrambos los ojos, y se dieron cuenta de que estaban desnudos; y cosiendo hojas de higuera se hicieron unos ceñidores.”

La lámina especifica claramente con las palabras “LIGNVN FICI” que se trata de árbol del higo: la Higuera. 

Rodeando a manera de marco la imagen, el copista escribe comenzando desde la parte superior izquierda y siguiendo el sentido de las agujas del reloj el siguiente texto:” + Allí entre los árboles del Paraíso Eva había tendido la mano hacia el fruto tomándolo de la boca de la serpiente. Rápidamente se la había llevado a Adán. Después juntaron hojas de higuera y se hicieron perizoniums (delantales, taparrabos, paños de pureza…)”.[5] 

La higuera, ese árbol tan familiar en muchas de las casas de nuestros pueblos, resulta, según esta tradición, ser el árbol del conocimiento del bien y del mal. Árbol representado en este capitel de la iglesia de Santa Eulalia en Lizarraga de Izagaondoa con todo su simbolismo primigenio del mal que acecha a la humanidad.

 


*MONTAÑANA.

También en Montañana está representada la escena de la desobediencia de Adán y Eva en tres de los capiteles de su lado izquierdo, según se contempla la portada. En medio se talla el árbol del Conocimiento, que estaba en el centro del Jardín del Edén y, si observamos con atención descubriremos, que como en Lizarraga de Izagaondoa, es una higuera con sus frutos.



En la higuera está enroscada la serpiente que habla al oído derecho de Eva que cede y come el higo y da también a Adán que también come. Ambos descubren y conocen que están desnudos y cubren sus partes íntimas.  En el caso de Adán se lleva su mano izquierda al cuello, gesto que se interpreta como “el bocado de Adán o nuez”. 

Entre sendos capiteles se extienden más ramas de higuera con sus frutos. 



Quiero hacer notar que quien organiza el mensaje teológico de esta portada parece asimilar el pecado en general con la simbología de la higuera, como se puede ver en el cimacio de la ménsula derecha que sostiene el tímpano. 

Esta ménsula, se ha comentado en el artículo anterior, se suele interpretar como una representación del pecado de la lujuria. En su respectivo cimacio vuelven a aparecer las ramas de la higuera con sus frutos. 


En el capitel izquierdo aparece Dios impartiendo el castigo a la Serpiente, a Adán y a Eva. Detrás la figura de un ángel que vigilará para que no vuelvan al Paraíso, una vez expulsados de él. 

El el capitel derecho se pone en imagen el castigo y Eva aparece haciendo de costurera y Adán transportando un pesado fardo a sus espaldas. “Comerás el pan con el sudor de tu frente”. 

       


       Representación Siglo X.                          Representación Siglo XII-XIII.

 

Un pequeño detalle coincidente entre Santa María de Baldós en Huesca y Santa Eulalia de Lizarraga de Izagaondoa en Navarra, reflejo de una manera de interpretar historias a lo largo del tiempo y del espacio. Lo que ahora es manzana, antes parece que fue higo, pero esto no es lo importante. Lo importante para la humanidad es conseguir volver al deseado paraíso terrenal… y tal como vamos…



[1] SIMEÓN HIDALGO VALENCIA, “Las claves de Izagaondoa”, Pamplona, 2014, págs. 112-121.

[2] Los textos bíblicos que se citan en el artículo siguen la versión de la Biblia de Jerusalén.

[3] Consultar en Internet: Códice o Código Albendense o Vigilano y Códice Emilianense.

[4] Imagen recogida en Internet.

[5] Traducción ofrecida por Margarita Marcos González en la página de Facebook “Románicos en movimiento”.


domingo, 26 de enero de 2025

S. O. S.: EL PETRUS MUSEUM SOLICITA TU AYUDA

 

S. O. S.: EL PETRUS MUSEUM SOLICITA TU AYUDA

 Por Simeón Hidalgo Valencia (26 de enero de 2025)

  


    He iniciado el año 2025 dando vueltas en mi cabeza al tema de la continuidad del museo “PETRUS MUSEUM” sito actualmente en la Casa Zandueta de Lizarraga de Izagaondoa, Valle de Izagaondoa, Navarra. 

Creo que es bien conocido mi empeño e ilusión por dar a conocer al maestro cantero que dejó su firma en la iglesia románica de San Martín de Guerguitiáin. “Petrus me fecit” escribió en uno de sus capiteles interiores. 

También está ahí mi trabajo de investigación sobre las iglesias que presentan su estilo, tanto por Navarra como por Galicia. Mis libros “El mensaje en piedra del Maestro Petrus”, “La Ruta del Maestro Petrus de Guerguitiáin” y la serie de artículos titulados “La Ruta del Maestro Petrus se amplía” dan fe de ello. 


   Asimismo, fui el impulsor del “PETRUS MUSEUM” y quien patrocinó económicamente la reproducción de 13 “capiteles petrus”, “3 cuadros al óleo” y la “Maqueta de la Ruta de Petrus”, que hasta el año pasado se mostraban en las salas Petrus I y Petrus II, como todos los visitantes han podido contemplar desde 2017. 

Aunque mía fue la iniciativa, llevarla a buen puerto se debe a mis compañeras/os de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa. El museo nació como un proyecto novedoso, único en su género en la Comarca de Izaga y como un medio más para vitalizar y dar a conocer el patrimonio cultural, favorecer el turismo rural y luchar contra la despoblación. 

Pero negros nubarrones otean el horizonte del museo. La cubierta está muy mal según vaticinio de los técnicos de las cuatro empresas que han venido a verla y hay que cambiarla. El dueño de la casa es la Asociación Aspace Navarra, que nos la cedió durante 20 años. Ni ellos ni nosotros tenemos el montón de dinero que supone el arreglo y como la cubierta se ha pandeado, lo más prudente es cesar en la actividad de abrir el museo al público. 

La asociación Grupo Valle de Izagaondoa tiene escasos ingresos: 30 euros al año de cuota por socio y los donativos que recibimos de los participantes a nuestras actividades culturales y turísticas que realizamos y lo que sacamos de los libros que escribimos y autoeditamos. Todo ello nos ayuda a pagar gastos del museo, impuestos y contribuciones y poco más. Sobrevivimos, sin más. 


Por eso escribo este artículo.

Primero: para dar a conocer al público que, con pena, hay que cerrar el museo y montarlo cuando se pueda en otro lugar, pero veo muy difícil el tema.

Segundo: para solicitar de manos o instituciones generosas su colaboración para que en lo que puedan nos ayuden a ver una salida. Sería una pena abandonar ahora al Maestro Petrus de Guerguitiáin.

…y por si hay algún pudiente mecenas en disposición de echarnos un cable de salvación, sea con aportación económica, sea cediendo o donando algún local por Izagaondoa dejo mi correo personal: simeonhidalgo@gmail.com

 

Muchas gracias.

lunes, 15 de mayo de 2023

EL PETRUS MUSEUM. UN MUSEO PARA IZAGAONDOA.

 

EL PETRUS MUSEUM. UN MUSEO PARA IZAGAONDOA.

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (15 de mayo de 2023)

 


Con la llegada del mes de mayo, la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, abre su museo, el denominado “PETRUS MUSEUM”, al público y lo mantiene visitable hasta finales del mes de septiembre. 

Es precisamente el 18 de mayo cuando se celebra, a nivel mundial, el DÍA DE LOS MUSEOS y por este motivo viene bien hablar de nuevo de este nuestro museo dedicado a dar a conocer la obra y estilo del maestro Petrus de Guerguitiáin, que dejó su firma tallada en uno de los capiteles de la iglesia de San Martín de Guerguitiáin.

Es un museo creado desde la nada por nuestro propio esfuerzo a través del trabajo voluntario en auzolan. 

El objetivo es el de potenciar los recursos culturales que Izagaondoa (= Las villas, lugares y valles que están “en torno a Izaga”), nos ofrece. 

Entre ellos esa firma mencionada que el maestro Petrus dejó plasmada en la piedra.

                                              PETRUS ME FECIT

Firma sencilla que está enmarcada por sendos zarcillos de la vid que se convierten en el estilo artístico propio de este maestro medieval, que personalmente he seguido por tierras navarras y gallegas, no sin la inestimable ayuda e información de otras personas informantes, que dio lugar a la publicación aparecida en 2012 titulada “LA RUTA DEL MAESTRO PETRUS DE GUERGUITIÁIN”. 

Este museo rural es, desde mi manera de ver la cuestión, un museo para Izagaondoa (= Las villas, lugares y valles que están “en torno a Izaga”). Es decir, es para las gentes de esta Comarca de Izaga, si lo quieren tener como una pequeña referencia cultural y un motor más a sumar que haga que Izagaondoa viva y se sienta con esperanza de futuro. 

¿Por qué digo esto? Porque si no somos los que amamos esta tierra, hayamos nacido en ella o no, los que hagamos algo por ella, nadie va a venir a hacerlo.

 

Y algo ya se está haciendo. Lo digo porque este museo, al menos en la información turística sobre las “Cuencas Prepirenáicas-Sangüesa” ya aparece como recurso con el logotipo de “Museo y Centro interpretación”, que he rodeado en rojo. 

Sería interesante que en algún momento llegue a tener su propia señalización en carreteras que orienten a los turistas para la mejor manera física de llegar hasta Lizarraga de Izagaondoa y visitar este museo. Son los mismos visitantes los que también lo han sugerido. 

Sirvan estas pequeñas pinceladas para recordar que el Petrus Museum ha abierto sus puertas al público desde el 1 de mayo.

Quien lo quiera conocer puede llamar al 659303994 y reservar día y hora con antelación, dado que desde la asociación tenemos otros compromisos y actividades y hemos de acomodarnos al calendario comprometido. Hay que recordar que se puede reservar para visitarlo en fin de semana y también en día laborable, siempre y cuando se les pueda atender. 


                           Algunos visitantes de 2023 venidos desde:

 Pamplona, Salinas de Ibargoiti, Tudela y Cataluña.

martes, 18 de mayo de 2021

EL PETRUS MUSEUM. UN MUSEO EN IZAGAONDOA.

 

EL PETRUS MUSEUM. UN MUSEO EN IZAGAONDOA.


Por Simeón Hidalgo Valencia (18 de mayo de 2021) 

Un año más llega el 18 de mayo. Un año más celebramos el “Día internacional de los museos” y un año más, desde Izagaondoa, comunico a mis lectores y al público en general que en Izagaondoa también tenemos un museo: El PETRUS MUSEUM.

Está en el pueblo de Lizarraga, en la que se conoce como Casa Zandueta, propiedad actual de la Asociación Aspace con la que la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa tiene un acuerdo de cesión durante 20 años con la condición de que se destine a temas culturales sin ánimo de lucro.

Este museo lo gestiona dicha asociación y tiene como finalidad dar a conocer la figura y la obra del maestro cantero medieval que dejó su firma en Guerguitiáin, PETRUS ME FECIT -Me hizo Pedro-.

Es de los pocos maestros medievales que en Navarra se dan a conocer y firman su obra, como lo hicieron Leodegarius, Martinus, Fulcherius, Sancius o Aldebertus, entre otros. 

Por ello, conocer la obra de Petrus ha sido uno de los objetivos prioritarios que desarrollé, estudié y di a conocer en la publicación de 2010 titulada “La Ruta del Maestro Petrus de Guerguitiáin." 

Desde ese año ya se pensaba en dedicarle un pequeño museo a este hombre que se asentó para siempre en Izagaondoa, al cual, como he dicho en más de una ocasión, se le debería nombrar hijo predilecto de Izagaondoa. Todo llegará. 

Ha pasado una década y el tal museo en honor del maestro Petrus es ya una realidad y sus puertas llevan abiertas al público desde hace 5 años. 

Lo hemos realizado en auzolan personas voluntarias, socias o no, y pasito a pasito hemos logrado con nuestros propios medios que un buen recurso cultural sea conocido también fuera del propio valle, comunidad autónoma y país, a juzgar por la procedencia de las personas que lo han visitado y apoyado con sus donativos. Aunque tengo la sensación de que como suele pasar, nadie es profeta en su tierra y son los de fuera los que más apoyan y valoran la labor que hasta el momento se ha realizado. 

Y entre los que más intensamente han colaborado he de destacar a mi amigo y socio, el gran Ignacio Salvador Fuertes ejemplo, para los que hemos tenido la suerte de andar un trozo del camino de la vida junto a él, de tesón y de superación. Hoy le hemos dedicado una sala del museo. 

Es 18 de mayo, “Día internacional de los museos” y nuestro museo rural se convierte en un hito cultural apreciado y valorado positivamente por sus visitantes, que comprenden que proyectos como éste son necesarios en estas zonas deprimidas de Navarra, que salen adelante gracias al esfuerzo y valentía de personas particulares que se han decidido a trabajar para que el patrimonio de su tierra no caiga en el olvido y que a pesar de las nulas ayudas de las administraciones llegan a tener vida.

jueves, 1 de abril de 2021

LIZARRAGA DE IZAGAONDOA. TRES HITOS PATRIMONIALES.

 

LIZARRAGA DE IZAGAONDOA. TRES HITOS PATRIMONIALES.

 Por Simeón Hidalgo Valencia (1 de abril de 2021) 


Aunque Lizarraga de Izagaondoa es un pueblo pequeño del valle de Izagaondoa no por ello deja de tener su atractivo particular para que en estos tiempos de confinamiento perimetral comunitario dejemos de visitarlo. Lo digo porque quien hasta aquí llegue se encontrará con que tiene sus propios hitos de interés patrimonial, de esos que, por cercanos y rurales, no se valoran lo suficiente y se dejan para otro día, pero que una vez descubiertos se recomiendan. Desde la asociación Grupo Valle de Izagaondoa los enseñamos y recomendamos.


Al pisar el caserío del pueblo una de las primeras indicaciones hace relación al Robledal. Se nos invita a seguirlas por el pueblo para encontrar el inicio del sendero que nos llevará hasta el gran roble centenario con unos 500 años de vida. Más vetusta es la portada de la actual iglesia, pues se remonta al siglo XIII y tiene alrededor de los 800 y esta portada es también motivo de visita, pues sus seis bellos capiteles protogóticos son otras tantas obras artísticas dignas de un maestro escultor de gran nivel. Aunque, como suelo decir, si solo nos quedamos en el exterior de la magnífica filigrana de sus capiteles nos perderemos su mensaje.



La segunda flecha nos hace pasar por delante de la conocida como Casa Zandueta, también centenaria. Es parada obligada pues alberga un museo. El “Petrus Museum”, que da a conocer la obra del maestro medieval Petrus, aún anterior a la misma portada. Este museo se ha creado gracias a la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, que es quien lo gestiona y a decir de los que ya lo han visitado, merece la pena conocerlo.

Hagamos, pues, este recorrido teniendo como meta el gran roble centenario, pero visitemos antes la Portada Protogótica de la iglesia y traspasemos el umbral del Petrus Museum.

 

I. LA PORTADA DE LA IGLESIA DE SANTA EULALIA DE LIZARRAGA.[1]


La iglesia parroquial de Lizarraga de Izagaondoa, aunque a lo largo de los siglos ha visto modificada su ubicación y su aspecto, hoy día conserva de sus tiempos medievales la portada, reflejo del hacer arquitectónico del siglo XIII. Sus tres arquivoltas de medio punto descansan en finas y alargadas columnas con capitel y fuste, cuyas características nos ayudan a catalogarla en los finales del románico y comienzos del denominado estilo gótico. Las arquivoltas están protegidas por un guardalluvias que termina en ménsulas. Sigue la manera de hacer de otras portadas de la zona como pueden ser las iglesias de Idoate e Iriso, dentro del mismo Valle de Izagaondoa, o de la portada exterior de la población de Urroz-Villa.

Los capiteles:

Los seis capiteles están rematados con cimacios redondos. Presentan decoración muy bien trabajada, aunque algunos de ellos han sido mutilados por la acción de las personas más que por la misma naturaleza. Merece la pena que el visitante se pare un rato a observarlos intentando descubrir su programa iconográfico. Poniéndose en la sintonía de la mente que patrocinó esta obra, magistralmente llevada a cabo por un maestro tallista anónimo, podrá descubrir su mensaje.

1. Capiteles del lado derecho de la portada:

El capitel exterior recoge uno de los árboles frecuentes hoy en día en el valle de Izagaondoa. Prácticamente está en todos nuestros terrenos y posiblemente el maestro tallista lo plasme en la piedra porque ya lo era en su propio tiempo. Es la higuera, de la que esculpe sus hojas y fruto.

Por encima, en el cimacio, aparecen los restos de lo que podrían ser tres cabezas humanas. Desgraciadamente han sido mutiladas por lo que no podemos analizarlas adecuadamente. Algunos han visto en la higuera el árbol del conocimiento existente en el Paraíso Terrenal de cuyo fruto Adán y Eva tenían prohibido comer. ¿Serían las cabezas laterales de este capitel representaciones de Adán y Eva y en medio de los dos la figura de Dios? El halo de santidad que rodea a la cabeza central nos hace pensar en ello.

El capitel central representa unas ramas de roble muy bien perfiladas.  Es un roble adulto pues produce ya bellotas.

El maestro tallista se hace así testigo del árbol autóctono de esta zona, cuyo emblema se recoge actualmente en el escudo del Valle de Izagaondoa y es doblemente significativo por la existencia en Lizarraga de los robles centenarios.

Si hoy son importantes, también lo eran hace 800 años cuando se plasmaron en piedra, mostrando así la importancia que se les daba a estos árboles sagrados en la antigüedad, como contraposición a la higuera, que el cristianismo lo asimila a la nueva ley para hablarnos de vida, salvación, eternidad, fortaleza y conocimiento.

En el centro del capitel interior se representa la figura de un hombre atrapado hasta el cuello por la cola zigzagueante del ser fabuloso que tiene a su derecha.  Este ser con cabeza de hombre, con la melena al viento, cuerpo de ave y cola de serpiente, parece la representación del mal y de la muerte que ha empezado a transformar al personaje central si nos fijamos en sus manos y pies que parecen garras. A su derecha aparece la figura de un halcón, símbolo antiguo del alma humana y divinidad solar que muere y resucita cada día. En la iglesia de Vesolla aparece también el simbolismo del halcón. Analizando el capitel en su conjunto podemos deducir el mensaje que se transmite en él, orientado a que la persona que lo contempla reaccione frente al mal que le atrapa, se libere de su opresión y viva la experiencia de resucitar a una vida más propia de su condición humana.

 

2. Capiteles del lado izquierdo de la portada:

El capitel exterior está deteriorado en parte, pero se aprecia todavía su decoración de tipo vegetal. Es el más decorativo de los seis sin encontrarse en él rasgos que indiquen cierta intencionalidad del autor más allá que la decorativa, aunque pudiera tenerla, porque como el resto de los capiteles tenía escultura en su cimacio. Sólo se ha conservado la de su extremo derecho que representa parte de la cara de un mamífero.

El capitel central representa motivos geométricos de entrelazados y su cimacio está decorado con figuras humanas y animales. Aparece en el cuerpo del capitel un entrelazado de tres líneas paralelas que a manera de mimbre teje todo su perímetro sin interrupción.

En la parte del cimacio se tallan figuras humanas y animales. Si los animales, posiblemente un perro y con seguridad una liebre, están de cuerpo entero, no sucede lo mismo con las figuras humanas.

En un extremo se representa el rostro de un hombre barbudo, con el corte de pelo en flequillo y perfectamente peinado, como la mayoría de las cabezas masculinas de esta portada. En el otro extremo otro personaje, con las mismas características, por lo que pudiera tratarse del mismo en dos momentos distintos. Va de camino de día bajo la luz y el calor de un sol de dieciochos rayos. En su mano derecha porta el bordón del caminante. Bien pudiera representar a los peregrinos que por aquí pasaran, como ruta antigua que era el Valle de Izagaondoa, en el Camino de Santiago. Los peregrinos que se dirigían hacia Pamplona debían atravesar el portillo de Lakidáin y pasar al Valle de Aranguren, donde ya fuera en Labiano o en Badostáin encontraban cobijo en sus hospitales.

El capitel interior sigue la misma estructura que el anterior. Su cuerpo principal lo ocupa también un entrelazado o nudo perlado, al estilo de los de la fachada de Santa María de Sangüesa. No es un capricho o entretenimiento decorativo del maestro tallista, sino que su presencia se justifica por lo que en el cimacio se representa.  Hace falta observar con tranquilidad y sosiego los detalles de estas figuras para darnos cuenta qué personajes se representan y qué se celebra y bendice. Tres rostros distintos se plasman en este capitel. El más fácil de identificar es el central al que por su gesto de bendecir se le identifica claramente con un clérigo o monje. A los lados del sacerdote hay otros dos rostros. A su derecha se representa a un hombre. A su izquierda una mujer, que aparece con su cabeza tocada con gorro de época.

Identificados los personajes cabe preguntarnos por la escena que componen. Es fácil deducir que lo que se está representando en este capitel es una boda.

Sin duda que al plasmar esta representación en la portada de la iglesia se está tratando de inculcar a las gentes de esa época que ante la iglesia el matrimonio válido es el que se realiza en su seno. Los esposos entrelazan sus vidas y se comprometen para siempre. Se atan el uno al otro con lazos y nudos indisolubles y este compromiso lo bendice la iglesia. Frente a otros ritos existentes en la época en que se graban estos capiteles para unirse un hombre y una mujer de por vida, que siguen costumbres ancestrales, la iglesia insiste en el sacramento del matrimonio bendecido por sus representantes como único rito válido.

 
El guardalluvias:

El guardalluvias está formado por cinco finas arquivoltas. Terminan en pequeñas ménsulas en las que, como costumbre de la época, se esculpen representaciones del hombre y de la mujer. Así lo vemos también en muchas otras. En Izagaondoa están en las iglesias de Reta, Iriso e Induráin.

En Lizarraga afortunadamente la figura femenina se ha conservado hasta el presente casi intacta y es digna de atención por lo que en ella se representa. Posiblemente haya llegado en este estado porque para ver lo que contiene hay que mirar con atención. De todas formas, el vientre de la escultura ha sido dañado.

Es una mujer tocada lujosamente al estilo de las mujeres pudientes de su época. El círculo que se adivina nos informa de su estado de gestación. La postura corporal, nos indica que está pariendo.

En este acto del alumbramiento está siendo asistida, como comadrona, por el mismo guardalluvias, cuyas dos primeras finas arquivoltas hacen de dos inmensos brazos que terminan en manos.

En Eusa, también existe un capitel de una boda, del que se expone una reproducción en el Petrus Museum y en la cercana iglesia de Artáiz también encontraremos de nuevo la escena de la mujer que acaba de dar a luz.

 ¿QUÉ MENSAJES SE GRABAN EN LA PORTADA DE SANTA EULADIA?

El programa iconográfico de la portada románica de la iglesia de Santa Eulalia en el lugar de Lizarraga del Valle de Izagaondoa, se proyectó para hablar y catequizar a las gentes de hace casi 800 años que aquí vivieron y transitaron camino de Compostela. Se hace desde la perspectiva del cristianismo imperante, pues no podía ser de otra manera. No es fácil llegar a descubrir hoy día lo que entonces se entendía con toda normalidad. Hemos perdido en gran parte el simbolismo y las claves de interpretación, por lo que intentar leer actualmente la portada, como en general los programas iconográficos de cualquier época lejana, nos resulta bastante complicado. Yo lo intento, porque considero que lo importante de todas estas representaciones es descifrar su mensaje, que pienso está por encima de la simple y superficial consideración artística, que es lo que quizás hoy más apreciamos.

Resumiendo, quien encarga esta portada quería transmitir las cuestiones siguientes:

1º. En un principio el ser humano gozó de la felicidad del paraíso, pero al comer del árbol del conocimiento, representado en la higuera, descubrió además su propia debilidad.

2º. Otro árbol, el roble, símbolo de vida, representa la salvación traída por Jesús, donde encontrará la fuerza.

3º. Ante este dilema de muerte o vida, el cristiano opta por la vida, liberándose del monstruo que le atrapa y como el halcón resucita cada día a la vida.

4º. Como peregrino en esta tierra, cada día y en cada encrucijada de caminos, ha de renovar su opción por la vida, tomando reflexivamente las decisiones adecuadas que le lleven a su destino.

5º. Al elegir la vida, las mujeres y los hombres que siguen a Jesús, que es Camino, Verdad y Vida, se comprometen y se atan mutuamente de por vida ante Dios.

6º. La mujer y el hombre esposados libremente transmiten la vida a nuevas criaturas apoyados y asistidos por la Iglesia.

 

II. EL PETRUS MUSEUM

Sigamos la señalización de los robles y nos toparemos con la casa-museo. Hagamos una nueva parada para descubrir lo que sus muros esconden.

La Asociación Cultural y Turística Grupo Valle de Izagaondoa surgió en el año 2012 con la finalidad de trabajar, sin ningún ánimo de lucro, en la conservación y promoción del patrimonio del Valle de Izagaondoa y de la Comarca de Izaga. A la vez como asociación turística que es desarrolla actividades orientadas a promocionar el turismo cultural en la zona a través de Visitas Guiadas a los lugares de interés: “Ruta del Románico de Izagaondoa”, “Ruta del agua”, “Ruta de San Martín y la Pintura Mural (Ardanaz, Artáiz, Ekai)”, “Ruta de las iglesias Petrus”, etc.

Uno de los proyectos que ha llevado a cabo ha sido la creación del museo denominado “PETRUS MUSEUM”, calificado de interés social y cultural por el Gobierno de Navarra a través del distintivo del Mecenazgo Cultural de Navarra (MECNA) desde el 2014 al 2019. En la actualidad este proyecto se engloba en el nuevo proyecto Mecna denominado “IZAGAONDOA VIVE-IZAGAONDOA BIZIRIK” que se desarrolla desde 2020 al 2024.


El PETRUS MUSEUM se crea para dar a conocer la obra del maestro Petrus, cantero medieval de finales del siglo XII y comienzos del XIII, que dejó su firma en la iglesia románica de San Martín de Guerguitiáin, rehabilitada en el año 2012. En uno de sus capiteles interiores dejó escrito: “Petrus me fecit” siendo con este gesto uno de los pocos maestros medievales que se dan a conocer en Navarra. Su estilo se ha descubierto sobre todo en la zona nororiental de Navarra. La publicación “LA RUTA DEL MAESTRO PETRUS DE GUERGUITIÁIN” nos muestra su estilo por Guerguitiáin, Vesolla, Sengáriz, Leoz, Aibar, Najurieta, Alzórriz, Eusa y Garaioa. Posteriormente se ha descubierto también la presencia de esta escuela en Zolina y Badostáin.

El PETRUS MUSEUM se ubica en la Casa Zandueta de Lizarraga de Izagaondoa, propiedad de la Asociación ASPACE, cedida a la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa para 20 años renovables. La casa Zandueta es en sí un pequeño museo etnográfico, pues conserva su Bodega Familiar, su Horno de Pan, su mobiliario, etc., por ello el PETRUS MUSEUM tiene dos líneas claras:

Una hace relación a la obra del maestro Petrus, donde se muestran piezas reproducidas al estilo medieval de capiteles de las iglesias petrus mencionadas, amén de piezas originales adquiridas o recibidas en depósito.

La otra línea es la etnográfica.

En la actualidad funciona su planta baja, antiguas cuadras reconvertidas en museo gracias al entusiasmo de gentes voluntarias que han venido trabajando desinteresadamente y en auzolan. Las salas son las siguientes: Vestíbulo de entrada. Sala Petrus I, Sala del Pan, Sala Petrus II, Patio de las Estelas, Sala Polivalente, Sala de la Vid y Sala de la Bodega.

Se está preparando una zona de la segunda planta que mostrará, a partir de mayo, cómo era una parte de la vivienda: Dormitorio y Salón, amueblados con las piezas originales.

El PETRUS MUSEUM, salvo en el año pandémico de 2020, lleva abierto al público desde 2016 con una respuesta muy favorable por parte de los turistas, vecinos o no, venidos a verlo. Se atiende de mayo a septiembre, ambos inclusive, previa reserva para grupos máximo de 12 personas, dado que es una casa antigua y sus salas responden a una vivienda familiar, aunque mientras dure la pandemia el aforo por sesión es de 4 personas.

La asociación lo ha creado con una clara finalidad: la de que esta zona tan deprimida de Navarra tenga un recurso cultural más que contribuya y sea motor del desarrollo del valle de Izagaondoa.

 

III. EL ROBLEDAL DE LIZARRAGA.

A la altura de la Casa Merkatari, cuya fachada palaciega pide al visitante que se detenga una vez más y la contemple, comienza el sendero que nos llevará hasta el robledal y a su catalogado Roble Centenario.



El camino es relativamente suave, la distancia corta. Tan suave la pendiente y tan corta la distancia que yo lo pude hacer hace diez años al poco del infarto y me atreví a repetirlo con la compañía de mi perro Apur el 15 de julio de 2017. En ambas ocasiones me sorprendió la variedad de plantas y flores silvestres que hay en su recorrido. La vegetación a veces se convierte en cubierta abovedada que alivia los rigores del sol en verano.

A poco que ascendemos, el maravilloso paisaje del este del Valle de Izagaondoa se divisa claro y diáfano con la Peña Izaga a la derecha y a la izquierda, mirando al norte, en la Sierra de Gongolaz, el monte Leguin, con su derruido castillo que en otros tiempos protegía esta tierra frente a moros y cristianos, y hacia el oeste Idoate y el poche o paso de Lakidain con su castillo de Irulegi, recién rescatado de la noche de los tiempos. Otro hito más para el que quiera completar una jornada de arte, cultura y naturaleza y solazarse de la paz y del silencio.

Y así, a paso tranquilo y sosegado llegamos al robledal y un vetusto roble que ha visto mucho, aunque menos que el tallado en la portada de la iglesia del pueblo nos da la bienvenida y nos recibe con sus brazos extendidos al viento invitándonos a que con los nuestros intentemos abarcarlo. Dejemos que su sabiduría nos llene de energía y descansemos un buen rato antes de regresar de nuevo a Lizarraga.


Sin duda, habrá sido un día completo el pasado en Lizarraga de Izagaondoa con sus tres atracciones patrimoniales en un valle que enamora.



[1] Es un resumen del trabajo realizado en 2010 para el Recorrido Románico por Izagaondoa. Posteriormente se publicó en el libro titulado “Las claves de Izagaondoa”, 2014, Depósito Legal NA-1663-2014, págs.: 112-118.