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domingo, 15 de diciembre de 2024

DE AVES, PERSONAS Y ACTITUDES.

 

DE AVES, PERSONAS Y ACTITUDES. 

Por Simeón Hidalgo Valencia (15 de diciembre de 2024) 

Siempre que voy por la Valdorba y más si me adentro hacia Leoz me impongo parada obligada en la iglesia del Santo Cristo de Cataláin, una de las construcciones románicas del siglo XII en este valle tan poblado de herencia medieval. 

El sábado 7 de diciembre fui hasta Artaráin para visitar al artista Javier Murillo Simón, del que hablé ya en noviembre de 2018 en un artículo que titulé “Canecillos románicos”[1], porque había solicitado un nuevo pedido de los tres modelos de canecillos que tiene magistralmente reproducidos de la iglesia de San Martín de Artaiz, como son: “La mujer parturienta”, el Trifronte imberbe” y “El hombre nervioso” que en la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa ofrecemos a nuestros visitantes como recuerdo de su paso por Artaiz.


La parada en Cataláin fue a la vuelta. Me entretuve un buen rato en sacar algunas fotografías pues, a pesar de la lluvia, la luz ambiental y el paisaje lo reclamaban. Como casi siempre pasa, a poco que uno se detenga y observe con atención, se descubren detalles que ayudan a comprender mejor el mundo simbólico en que estas tallas se mueven y más cuando en algún otro lugar los tienes ya catalogados y comentados en alguna publicación. En esta ocasión lo que descubrí se relaciona con la iglesia de “La Purificación” de Vesolla y con la iglesia de Santo Tomás de Najurieta, ambas en la Comarca de Izaga, Valle de Ibargoiti y Valle de Unciti, respectivamente.[2]

Además, a las personas que han visitado el “PETRUS MUSEUM” se les hará conocido el detalle que voy a comentar, dado que en uno de los capiteles reproducidos correspondientes a Vesolla realizados por el maestro Petrus de Guerguitiáin está presente y reciben del guía la adecuada lectura. También en la iglesia de Santo Tomás de Najurieta volveremos a ver lo recogido en Vesolla. 



Como parece que el Santo Cristo de Catalain es anterior a la iglesia de Vesolla quiero pensar que el maestro Petrus anduvo por estos lugares de la Valdorba y se detuvo a observar el trabajo de sus predecesores y asimiló el lenguaje simbólico que se difundía y que él y su escuela contribuyó a expandir. Que trabajó por la Valdorba es un hecho como se puede observar en la portada de la iglesia de San Esteban de Leoz[3], donde se repite, aunque de manera más tosca, las características de su estilo. Hay que recordar, además que la Valdorba y la Comarca de Izaga se comunican por caminos de la Sierra de Izco, usados habitualmente en épocas antiguas y que muy posiblemente el maestro Petrus los conocía y transitó.



Pues bien, cuando hice la secuencia de fotos y me fui acercando hasta los detalles de las tres ventanas absidiales observé que la ventana que queda más hacia el sur, a nuestra izquierda según contemplamos el exterior de la cabecera del edificio, tiene dos capiteles en los que se reproducen aves.

El capitel de la izquierda son dos aves zancudas que, a semejanza de las talladas en el Monasterio de Leire, en la Catedral de Pamplona o en Santa María la Real de Sangüesa se pican sus zancas.

El que me llamó más la atención fue el situado a la derecha, porque inmediatamente me recordó las aves de Vesolla. En Cataláin, a través de tres aves el maestro de tallista muestra, en definitiva, la misma composición que yo veo en el capitel mencionado de Vesolla, donde intervienen cuatro. 


 
Capitel derecho de la ventana absidial izquierda del Santo Cristo de Cataláin.





La iglesia de La Purificación de Vesolla, de finales del siglo XII o comienzos del XIII, se levanta sobre roca viva y desde el año 2015, en que se reinauguró, es el único edificio que no amenaza ruina en este señorío particular del Valle de Ibargoiti, dentro de la Comarca de Izaga. Esta iglesia rezuma “estilo petrus” tanto en su portada como en su interior.

Es precisamente en la portada donde se encuentra el capitel que repite lo comentado en Cataláin. En él se tallan, entre otros símbolos, tres parejas de aves. Según miramos la portada es el capitel exterior del lado derecho. 



Dos de las parejas representadas pudieran ser palomas, tórtolas, perdices o codornices, aunque la especie en este caso no parece que sea lo importante.

La tercera pareja de aves se posa en unos pámpanos o zarcillos de vid -elementos básicos y representativos del estilo de Petrus de Guerguitiáin- y por su silueta podemos adivinar que se trata de una pareja de pájaros carpinteros.


 

Tanto en Cataláin como en Vesolla, los maestros tallan a estas parejas de aves en las mismas posiciones. En una de las parejas las aves se dan la espalda, pero giran sus cuellos hacia el interior mirándose. En la otra están de frente y a su vez también giran sus cuellos hacia el exterior y no se miran. Parece que con estas representaciones se quiere dar valor a la comunicación entre ellas y es obvio que para comunicarse las miradas se tienen que cruzar.


 

Y si hablamos de Vesolla, lo tendremos que hacer igualmente de la iglesia de Santo Tomás de Najurieta. Es también “iglesia petrus”. En el capitel izquierdo del ábside, según miramos hacia al altar, en medio de los dos personajes que levantan sus brazos transformados en zarcillos o pámpanos de la vid podemos ver repetida una de las tallas de Vesolla, detalle que también se reproduce en el capitel primero del muro sur.

Aún veremos cuatro veces más a parejas de aves enfrentadas en el tercer capitel del mismo lado, aunque cambia el diseño. En Najurieta todas las parejas de aves, que son en total seis, aunque están de espaldas, giran sus cuellos y se miran.




Ampliando un poco más el campo geográfico por Navarra nos trasladamos hasta Sangüesa, donde en Santa María la Real volveremos a encontrarnos con estas parejas de aves enfrentadas y algún detalle más que nos informará sobre su simbolismo.

En dos de sus canecillos encontraremos de nuevo a las aves enfrentadas repitiendo la doble mirada hacia el exterior o hacia el interior. En Sangüesa hay además una pareja nueva de aves que no se miran entre sí, sino que alzan la mirada y observan a sus posibles progenitores.



 

EL POSIBLE MENSAJE.

Si aceptamos que el arte medieval tiene, entre otros fines, una función pedagógica, pues a través de las imágenes y escenas que se representan, tanto grabadas en la piedra como pintadas en los muros de los edificios, tienen como objetivo la evangelización, catequización y formación ética de las gentes a través de imágenes, narraciones, teatralizaciones, cantos, etc., en los que el recurso a los símbolos de fácil comprensión es básico, tendremos que dar un paso más y considerar el valor simbólico de las imágenes que se han mostrado en lo que llevamos expuesto y valorar igualmente su repetición a lo largo del tiempo y del espacio.

Y aquí la representación de las aves afrontadas son eso: símbolos. Las aves desde muy antiguo, con anterioridad al cristianismo[4], se asimilan con el alma humana que mora en el interior de cada persona, por lo que de alguna manera el ave viene a representar a la persona. Es importante para captar y asimilar el posible mensaje que estas escenas nos comunican que tengamos en cuenta que esas aves que vemos representadas son la imagen simbólica de cada una de las personas que nos acercamos a contemplarlas y desde su imagen congelada en el tiempo nos hablan. 

Así lo entendió el maestro Petrus de Guerguitiáin, cuya escuela hace de las aves uno de los símbolos más repetidos en su obra. Al menos aparece una de ellas en Guerguitiáin representada en el capitel exterior izquierdo de su portada, según se mira; en Vesolla por dos veces, sea en el capitel exterior derecho igualmente de la portada y en el capitel interior más occidental del muro norte; en Najurieta en el capitel interior izquierdo situado en el presbiterio y en los correspondientes a los capiteles interiores primero y tercero del muro sur; en Aibar en la iglesia de Santa María en el capitel interior último del lado norte y en Santa María de Baiona, Pontevedra, en el pilar tercero del lado norte. En estos lugares se pueden reconocer a palomas, tórtolas, perdices o codornices, pájaros carpinteros, halcones, alguna especie difícil de identificar y hasta a alguna ave de corral. Todas ellas, desde mi punto de vista, y teniendo en cuenta el entorno en que aparecen, simbolizan y representan a la persona humana. 

Hay representaciones muy directas de esta igualdad simbólica entre el ave y la persona y se manifiesta sobre todo en las representaciones de la denominada “psicostasis” o pesaje de las almas, creencias que el cristianismo hereda de la religión egipcia antigua. El pesaje de las almas es la creencia en que al final de la vida de cada persona se le juzgará, no tanto por su fe, sino por las obras realizadas en su tiempo de vida sobre la tierra. En un platillo de la balanza se colocan las obras buenas y en el otro platillo las obras malas. Si el platillo de las obras buenas pesa más, la persona juzgada se salvará. De lo contrario se condenará.

En las representaciones de esta escena en uno de los platillos se suele colocar, sea un niño desnudo, sea un ave, sea algo que simbolice a las obras realizadas en vida.

Hablando de las aves es interesante visualizar la “psicostasis” representada en la fachada de Santa María la Real de Sangüesa, donde el alma está representada por una paloma. 



Y volviendo a la Comarca de Izaga, en concreto a Ardanaz de Izagaondoa, veremos la asimilación entre el “ave como alma” o el “alma como persona” en la figura de un niño desnudo. 



Si el alma está representada por un ave -en este caso una paloma- y a su vez el alma se representa como una persona -en este caso un infante desnudo-, es fácil comprender que para el pensamiento simbólico se identifican el ave y la persona. Por ello cuando en este artículo hablo de aves estoy hablando de las personas y lo que ellas hacen lo hacen las personas y sus actitudes muestran las actitudes humanas. 

¿Qué nos dicen, pues, todas estas aves? ¿Cuál es la actitud correcta en nuestras relaciones con las demás personas? ¿Qué es apariencia y qué es la realidad? ¿Hemos de fiarnos de las apariencias? ¿Cuándo hay auténtica comunicación entre las personas? 

Básicamente estas parejas de aves nos están mostrando dos posturas o dos maneras que podemos tener las personas en nuestras relaciones además de las claramente positivas -la aceptación- y claramente negativas -el rechazo-, que son: 

1. Las actitudes en las que aparentemente aceptamos a la otra persona, pero que realmente la rechazamos y miramos hacia otra parte -nuestras miradas no se encuentran- como en: 



2. Las actitudes en las que aparentemente hay rechazo por la causa que sea, pero que realmente se trabaja por lograr una solución buscada por ambas partes, llegando a hablar con la mirada, aunque no se digan palabras. Hay aceptación, acercamiento, empatía y colaboración en la solución de los problemas que surjan en la vida cotidiana, como se nos muestra también en: 



Quiero recalcar que en Santo Tomás de Najurieta se transmite por seis veces esta segunda actitud. 



Pero hay un mensaje más que, quizás por mi dedicación a la educación, veo en el último canecillo de Santa María de Sangüesa. En él se nos habla de la responsabilidad que tienen los progenitores en la propia formación de sus hijos, pues nos miran desde sus ojos infantiles y aprenden e imitan lo que los mayores hacemos. ¿Qué referencia comunicamos con nuestros actos?

¿Somos ejemplo para los que nos rodean?


 
 

De aves, personas y actitudes es el título de este artículo. Descubrir la imagen medieval, estudiarla, analizarla y ponderar más o menos el nivel artístico que el tallista ha logrado es importante, pero quizás no sea lo esencial. Lo esencial, para mí, es penetrar el arte y descubrir lo que la imagen nos puede comunicar y una vez descubierto ponerlo en práctica en la vida de cada cual. 

Dar este último paso es lo más importante, aunque la pieza haya sido ejecutada por un artesano de segunda línea. Si apreciamos una obra por su calidad artística y renunciamos a realizar el esfuerzo de descubrir su mensaje, quizás nos valga para superar un examen, por ejemplo, pero poco más, pues el auténtico valor de una posible obra de arte es el mensaje que nos comunica. En las tallas que he mostrado hay algunas con más calidad artística que otras como se puede apreciar sin necesidad de ser una persona experta en el mundo del arte, pero el mismo mensaje se transmite en ellas y eso es lo que realmente le confiere valor para la práctica diaria de cada persona y su puesta en práctica desarrollará las actitudes necesarias para que cada persona haga su propia metamorfosis espiritual, como sugiere este sencillo capitel de Najurieta.



[2] SIMEÓN HIDALGO VALENCIA; “La Ruta del Maestro Petrus de Guerguitiáin”, Año 2012, págs.:30-33, 46-47 y 74-77.

[3] Obra citada; págs.:36-39 y 79.

[4] JOSÉ ALBERTO MORÁIS MORÁN; “De lo pagano a lo cristiano en el arte hispánico: a propósito de la iconografía de las aves afrontadas a la crátera de la vida”; XVI Congreso Nacional de Historia del Arte. Mesa I La amplitud del horizonte y los contactos; Internet.

sábado, 16 de noviembre de 2024

LA RUTA DE PETRUS SE AMPLÍA – VI – SANTA MARÍA DE BAIONA - PONTEVEDRA LOS CUATRO PILARES MÁS CERCANOS A LA CABECERA. PILAR 1º NORTE.

 

LA RUTA DE PETRUS SE AMPLÍA – VI – SANTA MARÍA DE BAIONA - PONTEVEDRA

LOS CUATRO PILARES MÁS CERCANOS A LA CABECERA. PILAR 1º NORTE.

Por Simeón Hidalgo Valencia (16 de noviembre de 2024)

 

Antes de analizar el contenido decorativo de los capiteles de estos pilares vamos a detenernos en conocer la planta que tienen, así como saber en qué se diferencian del resto. Vuelvo al trabajo de Félix da Costa para mostrar los gráficos que recoge en su libro.

En relación con la planta de los pilares hay que decir que los diez pilares de la nave tienen la misma forma. Es la siguiente.


Los semicírculos corresponden a semicolumnas adosadas que están numeradas con relación al punto cardinal al que apuntan. El 2 se orienta al norte, el 4 lo hace al sur, el 3 se dirige al este y el 1 mira al oeste.


 
En cuanto a los cimacios de los pilares la diversidad de su diseño se ve muy clara. Los cuatro más cercanos a la cabecera, los que parecen proceder de un edificio anterior que se reutilizan en Santa María, son los más simples. Forman un cuadrado. El resto de los diseños se van haciendo más complejos hasta llegar al 1º del lado sur según se entra a la iglesia (que sería el 5º si contamos desde la cabecera) es decir, el último que se levanta. A su vez es el único que se decora.[1]

 

*DECORACIÓN PETRUS EN LOS CAPITELES DE LOS PILARES. 

Me detengo a continuación en los pilares cuyos cabezales contienen algún detalle de la escuela de Petrus. Su principal característica es la representación de los zarcillos de la vid, sea en solitario o enmarcando algún elemento que se talla dentro de este marco vegetal, como aparece en la primera imagen de este trabajo correspondiente a la iglesia de San Martín de Guerguitiáin.

Los presento mostrando cada capitel a manera de tríptico abierto cuya imagen central corresponde a la vista frontal y las laterales a las vistas de las caras derecha e izquierda.

 

1.- PILAR 1º NORTE: 

Este pilar primero del lado norte es el más rico en iconografía petrina, dado que en sus cuatro capiteles se emplean los pámpanos o zarcillos de la vid u otros detalles similares a lo contemplado por Navarra y Galicia. 


CAPITEL 1.

Se orienta al oeste.

Este capitel es muy simple y equilibrado en su composición. Se limita a mostrar seis zarcillos. Dos por cada cara. En la cara frontal las volutas de los zarcillos miran hacia el exterior y los de sus caras laterales miran respectivamente hacia la central en una perfecta simetría. 


CAPITEL 2.


Se orienta al norte.

En este capitel aparece la figura humana, motivo muy frecuente en la obra del maestro Petrus de Guerguitiáin. Se ven dos rostros que ocupan gran parte de la cara frontal del capitel. El de la derecha nos mira frontalmente, mientras que el de la izquierda se gira hacia su derecha, siendo en la cara lateral izquierda donde se aprecia en su totalidad el rostro. 

Es en las caras laterales del capitel donde podemos ver los zarcillos de la vid. Si nos fijamos con atención y si detenemos la vista en ellos hasta llegaremos a ver nuevas siluetas de personas cuyos brazos en alto terminan en las volutas de los zarcillos. También en estas formas está plasmada la escuela de Petrus, pues es algo ya visto en Navarra en iglesias como las de Santo Tomás de Najurieta o San Andrés de Garaioa y también en Galicia en la iglesia de San Miguel de Paradela de Lugo, donde los brazos terminan en hojas de la vid. 



Siluetas humanas con los brazos transformados en zarcillos de vid.

Santa María de Baiona. Pontevedra. Galicia. 


Iglesia de Santo Tomás de Najurieta. Comarca de Izaga. Valle de Unciti. Navarra.


Iglesia de San Andrés de Garaioa. Comarca de Auñamendi. Valle de Aézcoa. Navarra. 


Iglesia de San Miguel de Paradela. Comarca de Sarria. Lugo. Galicia.

Hay otro detalle en esta cara del pilar que conviene señalar pues, aunque no se ha recogido entre las tallas del maestro Petrus en Navarra, sí es muy frecuente verlo también por esta tierra, por ejemplo, en las iglesias de Larumbe, Ardaiz, Alli, Aldaz, Iribas, Redín, Larrángoz, Ochovi, Claustro de la Catedral de Pamplona, Arqueta de Leire, etc., y como motivo heráldico de la ciudad de Corella.

 


Me refiero a la representación de un águila que ha atrapado a una liebre, que como ya se ha hecho notar está presente por tres veces en Santa María de Baiona, una de las cuales se recoge en este primer pilar. Como ya se comentó, esta representación parece ser la más primitiva. 


Capitel 3.


Se orienta al este.

Es igual que el capitel 1. 


Capitel 4.


Se orienta al sur.

Aunque a primera vista parece igual que los capiteles 1 y 3 no lo es dado que en sus tres caras cada pareja de zarcillos orienta sus volutas hacia el exterior, pero además hay un detalle de importancia porque en la cara derecha el maestro grabó una “P”, que en el caso de Santa María de Baiona “es el símbolo más representado y con más variantes”.[2]

 

¿Siendo estas tallas que analizamos el remate superior de uno de los cuatro posibles pilares pertenecientes a otra iglesia anterior pudiera pertenecer esta “P” a la marca del maestro Petrus? En Guerguitiáin aparece por tres veces al menos, sea en la posición de la letra “d”, sea como la letra “P”, siendo prácticamente igual. ¿Pura coincidencia o algo más? 

 

 



Marca de cantería de San Martín de Guerguitiáin representando la “P” o la “d”, 
según se mire.

 

Continuará con: PILAR 1º Sur.



[1] Obra citada. Págs.: 162-163.

[2] Obra citada: Ver TABLA “I”.- RELACIÓN DE LAS FORMAS DE LAS MARCAS REGISTRADAS EN LAS NAVES, ÁBSIDES Y TORRES. Desde el tipo 46 al 80. Págs.: 37 a 39.

jueves, 29 de julio de 2021

PETRUS: LA PEQUEÑA HISTORIA DE UN MUSEO.

 

PETRUS: LA PEQUEÑA HISTORIA DE UN MUSEO.

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (28 de julio de 2021)

 

En estos días se dará a conocer un trabajo de la productora “HARURU FILMAK” titulado “PETRUS”, cuya presentación tuvo lugar el pasado 28 de junio en el museo “PETRUS MUSEUM” promovido y gestionado por la “ASOCIACIÓN GRUPO VALLE DE IZAGAONDOA”, museo orientado a difundir la obra del maestro cantero medieval que firmó su obra en Guerguitiáin en uno de los capiteles de su iglesia de San Martín. La prensa se hizo eco de este acto que en la presentación a la sociedad se proyectará tanto en la citada iglesia como en algunos pueblos de la Comarca de Izaga.

 

SINOPSIS 

“Joseba, uno de los pocos canteros artesanos en activo, dedica casi toda su creatividad a esculpir exclusivas piezas que él mismo ha diseñado y que, gracias a un éxito que ha cruzado fronteras, le permite vivir de su oficio. Simeón, profesor jubilado y apasionado del románico, ha conseguido hacer realidad su sueño de levantar un museo sobre el cantero medieval Petrus de Guerguitiain, en el valle de Izagaondoa, donde todavía se conservan algunas obras de este maestro, famoso en su época. Territorio de paso de peregrinos del Camino de Santiago, entre los siglos XII y XIII, Izagaondoa es hoy una de esas zonas más desconocidas -y olvidadas- de Navarra. Los caminos de Joseba y Simeón se entrecruzan en torno a este minúsculo y apasionante proyecto cultural en medio de la nada”. 

Así comienza el planteamiento de la productora para contar esta historia de dos, mejor dicho, de tres protagonistas: Joseba, Simeón y Petrus.

Yo la veo de esta manera.

 

LA HISTORIA DESDE EL PUNTO DE VISTA DE SIMEÓN. 

*En el campo de la formación 

En realidad, esta historia comienza mucho antes de que conociera al maestro Petrus. Podría decir que las circunstancias de la propia vida fueron llevándome a traspasar puertas desde que, ya a mis 10 años, atisbaba me conducían hacia la educación. Me estrené como maestro con 20, en el curso 1969-70, siendo en 1986 cuando comencé, junto a otros compañeros, la aventura de ser miembro de la recién inaugurada Escuela-Taller de Rehabilitación del Casco Antiguo de Pamplona, ejerciendo como Coordinador de la Formación. 

En el segundo proyecto entré en contacto con la cantería, pues además de los módulos de albañilería y carpintería que impartimos en el primero se amplió la escuela con este nuevo y en esa época, comenzado ya el curso, Joseba Lekuona se incorporó al mismo. Fueron tan buenos sus resultados que con el tiempo llegó a ser miembro del equipo de formación. 

Pasaron los años y en el 2007 entré a formar parte del club de los infartados y convaleciente volví a mi querido Valle de Izagaondoa donde desde 1992 tuve, unos años, casa en él. Lo recorrí de nuevo estudiando su riqueza artística medieval, con especial interés por el maestro Petrus y la portada de la iglesia de San Martín de Guerguitiáin que interpreté en el cuento titulado “El mensaje en piedra del maestro Petrus”, publicado en el 2009 como apéndice del libro “Canteros románicos por los caminos de Navarra”. Ya entonces pululaba en mi mente la idea de hacer algo más para dar a conocer a este personaje medieval, pues tenía localizada parte de su obra extendida por Besolla, Najurieta, Alzorriz y otros lugares del noreste de Navarra e incluso por Galicia.

 

*Un encargo para Joseba. 

Así me volví a encontrar con Joseba y le propuse realizar el primero de los capiteles que hoy lucen en el PETRUS MUSEUM. 


Puedo decir que en el día 7 de diciembre de 2011 se empezó a materializar el PETRUS MUSEUM, pues es el día en que nos desplazamos hasta Guerguitiain, antes de acometer la restauración del edificio, y se tomaron las medidas al capitel exterior izquierdo según miramos la portada. El 3 de julio de 2012 ya estaba entregado y depositado en el jardín de Reta.
 


Ese mismo día quedé con Ignacio Salvador Fuertes (+), compañero de asociación, que como siempre estuvo dispuesto a colaborar en el trabajo. Nos acompañó hasta Besolla, lugar despoblado del Valle de Ibargoiti, donde se fotografió, calcó y midió el segundo capitel. Para el 22 de febrero de 2013 estaba terminado.
 


Dos meses después, el 22 de abril de 2013 el Valle de Unciti nos recibió en el lugar de Najurieta. La Señora Socorro Ardanaz nos atendió tan simpática como siempre y nos dejó la llave de la iglesia de Santo Tomás. Se eligió el hermoso capitel situado en la derecha del ábside, que, aunque tiene un pequeño desperfecto se decidió reproducirlo en su originalidad. Para el 10 de diciembre de 2013 el capitel seleccionado para el museo ya estaba adornando el jardín de Reta.
 


Días más tarde, el 18 de diciembre de 2013 salimos de Izagaondoa (En torno a Izaga) y nos acercamos hasta la Comarca de Ultzamaldea, al municipio de Ezkabarte porque en la portada de la iglesia de San Esteban, en el lugar de Eusa estaba localizado el siguiente “motivo petrus”. Tomadas las medidas, las fotografías y realizados los croquis y las plantillas correspondientes salimos del peligro imprevisto que nos surgió y al cabo de dos meses -24 de febrero de 2014- otro capitel formaba parte de la pequeña colección destinada al museo.


Subimos a Garaioa -Valle de Aezkoa- el 25 de febrero de 2014, también lugar de la Ruta del maestro Petrus, de donde Ander Ortega me envió muy amablemente unas fotografías de la portada de la iglesia de San Andrés indicándome su posible pertenencia a la escuela del maestro de Guerguitiáin. Da la casualidad de que en Garaioa los dos capiteles internos de la portada repiten el mismo mensaje que en los recogidos en Besolla y Najurieta, así como en la iglesia de San Miguel de Paraleda, provincia de Lugo. Por ello se eligió un capitel original del lugar. El 18 de marzo estaba ya terminado.
 


Nos llegamos hasta Aibar el 4 de abril de 2014 para realizar un nuevo capitel. En esta ocasión se pudo lograr gracias a la colaboración del entonces párroco Fermín Macías y a la Corporación Municipal, que a través de su brigada de trabajo montó el andamio para poder realizar esta tarea. Para el 25 del mismo mes de abril estaba terminado y entregado.

 

La marcha en la ejecución de estos trabajos se acelera a lo largo del 2014 y a final del año eran 13 los capiteles reproducidos por dos maestros canteros: Joseba Lekuona (11) y Ramón Górriz (2). Adornaban el jardín de Reta a la espera de encontrarles un lugar adecuado donde poder exponerlos.


A los pocos días de recibir el capitel de Aibar nos desplazamos el 30 de abril hasta San Martín de Unx y hasta el lugar de Leoz, en la Valdorba. En la iglesia de San Martín, en San Martín de Unx, está colocada la portada de la antigua iglesia de Sangáriz. A esta desaparecida iglesia pudieran pertenecer algunas piezas vistas en Monreal y en Celigueta. Se eligió el capitel y se procedió a tomar sus datos para una exacta reproducción. Para el 2 de junio estaba entregado.
 


En la iglesia de San Esteban de Leoz se descubre el “estilo Petrus” en los capiteles de su portada un poco más tosco e imperfecto que el resto, pero contiene los mismos elementos. Los zarcillos de la vid, los rostros humanos, … Este capitel estaba terminado para el 16 de junio. 


Aprovechando que la iglesia de Besolla estaba siendo restaurada nos acercamos de nuevo hasta ella. El objetivo era poder reproducir el último capitel del lado norte, dado su valor simbólico. Era el 2 de junio de 2014. No hubo ningún problema para poder acceder a la altura en que este capitel se encuentra. Un mes más tarde este hermoso capitel estaba terminado. Era el 4 de julio de 2014.


Cambiando de valle nos trasladamos al de Aranguren, al lugar de Zolina. Previamente se había hablado con el párroco de la iglesia de San Esteban, Eugenio Lecumberri, y con la Escuela-Taller de Ilundáin para pedir su colaboración para colocar el andamio correspondiente dado que el capitel está en lo alto. Con su ayuda, el 13 de agosto se hizo el trabajo de campo habitual y para final de mes, el 29, ya estaba entregado.
 


A continuación, ese mismo día del 29 de agosto, nos desplazamos hasta Elo-Monreal pues había localizado dos posibles capiteles de la desaparecida iglesia de Sangáriz como base invertida de la pila del agua bendita que se colocó a la entrada de la iglesia. De los dos se reprodujo el exterior, dado que el interior presentaba problemas para poderlo realizar, fotografiar y calcar de manera completa. Este sería el último capitel encargado a Joseba, quien para el 4 de noviembre lo tenía terminado.

 

*Ramón Górriz, un generoso mecenas: 


Pero en el Petrus Museum también contamos con la colaboración desinteresada del cantero Ramón Gorriz (+) quien se ofreció a colaborar en el proyecto a raíz de habernos conocido en una de sus exposiciones en la iglesia de Santa María de Badostáin y de la visita guiada que realicé a esta iglesia con ocasión de las fiestas del año 2013. Con toda generosidad se convirtió en mecenas y donó al Petrus Museum los capiteles correspondientes a Badostáin -año 2013- y Zolina -año 2014-, así como tres piezas más que hoy se exponen al público. Mi agradecimiento infinito, Ramón.
 

 

*¿Dónde exponer este trabajo? 

A medida que los capiteles se terminaban se colocaban adornando el jardín de la finca de mi cuñado Patxi Zandueta esperando poder encontrar algún lugar para poder exponerlos y crear así un pequeño y específico museo dedicado a la figura de Petrus. Una cosa tenía clara. Tenía que ser en el Valle de Izagaondoa pues en él se quiso dar a conocer el maestro. 


Por casualidad un día de finales del 2013, mi amigo Txutxín, del Hotel Ekai me comentó de una casa que en Lizarraga había recibido en herencia la Asociación ASPACE y que estaban dispuestos sus dirigentes a cederla siempre que se destinara a cosas culturales. Puestos al habla con los responsables de Aspace en Navarra les expusimos nuestro proyecto y desde el primer momento hubo buenas vibraciones y el 30 de enero de 2014 visitamos las dependencias de la casa Zandueta. Lo que vimos nos gustó, pues la casa en sí misma era ya un museo etnográfico con su bodega, con su horno, con sus muebles antiguos, … así que llegamos a un acuerdo y en asamblea la mayoría de los socios de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, una vez vista de nuevo la casa, decidimos quedárnosla. Mientras se preparaban los términos de la cesión ya disponíamos de la llave y comenzamos a planificar su adecuación.
 

Fue en la semana santa de 2014 cuando iniciamos en serio los auzolanes con socios y simpatizantes. Era el 14 de abril.  Para cuando se firmó el contrato de cesión el 20 de noviembre de 2014 estos auzolanes, capitaneados por el gran Salvador (+) ya daban su fruto en el cambio de la planta baja y mientras tenía lugar la realización de los capiteles se iban preparando las distintas salas: Sala de la Vid, Sala de la Bodega, Sala Polivalente -hoy denominada de Ignacio Salvador Fuertes-, la Sala del Pan, Salas Petrus I y II, el Patio de las Estelas y el recibidor. 

Para el verano de 2015, concretamente el día 18 de julio se pudo abrir el PETRUS MUSEUM, mostrando, además de la portada protogótica de la iglesia de Lizarraga de Izagaondoa, las salas que ya estaban montadas: La Sala de la Vid y la Sala de la Bodega.  Con los donativos recibidos en ese verano pudimos seguir adecuando el resto de las salas y al verano siguiente se mostró al público la Sala Polivalente con la Exposición Etnográfica “L-I.2016” con objetos pertenecientes a la familia Lizarraga-Irigoyen, últimos moradores de la casa Zandueta, y los hitos de 2015. 

Fue el 5 de agosto de 2017 cuando se abrieron al público todas las salas de la planta baja del museo: las ya conocidas y las nuevas denominadas Petrus I, Petrus II, Sala del Pan y Patio de las Estelas. A partir de ahora el objetivo se puso en adecuar el primer piso. Seguí arreglando y pintando todas las contraventanas de la casa hasta comenzar de nuevo la campaña de 2018 de cara al público iniciada el 5 de mayo y terminada el 23 de septiembre. En los mismos meses se abrió al público el museo durante 2019 y como para todo el mundo también para nuestra asociación fue un mazazo el Covid-19 y el PETRUS MUSEUM se cerró. Aprovechamos el tiempo de pandemia para habilitar parte del primer piso siguiendo con los planes. Así se actuó en el descansillo, en el dormitorio y en la sala. En los primeros meses de 2021 me dediqué a limpiar y dar nuevo aire a la puerta principal, pues volvíamos a abrir en mayo el museo para todas las personas que previamente lo solicitaran.  Con las medidas de seguridad establecidas, por supuesto.

 

*Una llamada inesperada 

Pero como no hay mal que por bien no venga un nuevo proyecto surgió a través de una llamada telefónica recibida el 21 de septiembre de 2020. Era Rubén Marcilla, un antiguo alumno de la Escuela-Taller que, como Joseba, se inició en el taller de cantería pero que ahora trabaja en el mundo audiovisual. De alguna manera reviví mi experiencia de entonces y más cuando me propuso quedar para hablar y en dicha conversación me comunicó su propuesta sobre el maestro Petrus, el trabajo de Joseba reproduciendo los “capiteles petrinos” y sus novedosos diseños y un servidor como impulsor de la creación del PETRUS MUSEUM. A partir de este momento comenzaron las cosas a girar más vertiginosamente para mí, pues debía adaptarme a las exigencias del guión de la empresa Haruru Filmak, que había obtenido una subvención y con fecha fija debía presentar resultados. 

Y así, he vivido últimamente días de grabaciones, repetido tomas, en escenas simuladas para recordar los pasos que di con Joseba desde aquel 7 de diciembre de 2011 en que después de plantearle mi proyecto fuimos los dos hasta Guerguitiáin, todavía sin restaurar, y le comenté que quería reproducir un capitel del maestro Petrus. Que sobre todo me interesaba que se hiciera con los métodos antiguos y que fuera fiel no sólo a la materia y a las formas, sino también, sobre todo, si era posible lograrlo, se imbuyera del espíritu con el que el maestro medieval lo hizo para que de alguna manera su sentimiento y mensaje nos llegara hasta nuestros días y pudiésemos entender lo que escribió a través de unos signos sencillos, populares, del día a día de las gentes de Guerguitiáin.  ¿Qué más popular que el día y la noche representado con el sol, la luna y las estrellas, los pájaros, las hojas de los árboles, los campos de trigo, los racimos de uva en los viñedos con sus pámpanos o zarcillos? 


Ahora, por exigencias del guión, se quería volver a los orígenes y reproducir un nuevo capitel. La productora quería mostrar ¿Cómo se reproduce y se recrea un capitel antiguo y desfigurado? Se eligió el capitel de los corderos perteneciente a la portada de la iglesia de Besolla, pero antes, el día de San Martín, 11 de noviembre de 2020 enseñé tres “lugares Petrus” a parte del equipo: Guerguitiáin, Besolla y Najurieta. El 10 de febrero de 2021 se rodó en el PETRUS MUSEUM el encargo a Joseba de dicho capitel. El 9 de marzo se rodó el trabajo de campo de Joseba en Besolla. El 23 de abril se rodó de nuevo en Guerguitiáin. El 25 de mayo viajamos hasta el taller de Joseba para contemplar el nuevo capitel terminado. De aquí hasta el encuentro siguiente levanté con mis manos el pilar donde sería colocado el nuevo capitel y presentado a la prensa el tráiler del documental titulado, como no, PETRUS. Tuvo lugar en la Sala Ignacio Salvador Fuertes del museo el 28 de junio.

 

*En agosto se da a conocer al público el documental PETRUS. 

Aquí estoy a la espera de ver el documental en la sesión de presentación oficial en Guerguitiáin el día 7 de agosto, sábado, a las 19.00 horas en el acto organizado por Haruru Filmak e Izagaldea que además se proyectará por otros lugares de la comarca según la siguiente programación recogida en el cartel anunciador del evento. 

Y esto es todo. Una pequeña historia en la que el museo creado por la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, el PETRUS MUSEUM, fue concebido en mi mente desde hace años y llevado a cabo por el esfuerzo de socios y simpatizantes de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, para dar a conocer y homenajear al cantero Petrus. Transgredió la norma del anonimato imperante en su tiempo y al hacerlo se dio a conocer en Izagaondoa escribiendo en el último capitel del lado sur de la iglesia de San Martín de Guerguitiáin: “Petrus me fecit”. Una pequeña historia que la productora Haruru Filmak ha recogido a través de sus protagonistas: El maestro y medieval cantero Petrus, el joven y moderno cantero Joseba y el ya jubilado maestro y amante del románico Simeón, a través del documental “PETRUS. LA HISTORIA DE UN CAPITEL”.