Mostrando entradas con la etiqueta Románico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Románico. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de agosto de 2022

VESOLLA. EL PELIGROSO ÚLTIMO KILÓMETRO.

 

VESOLLA. EL PELIGROSO ÚLTIMO KILÓMETRO.

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (29 de agosto de 2022)

 


El Acta de la sesión ordinaria del Ayuntamiento del Valle de Ibargoiti de fecha 9 de marzo de 2016 recoge en su punto 4 la “Aprobación del Convenio de colaboración entre el Departamento de Cultura, Deporte y Juventud y el Ayuntamiento de Ibargoiti para la gestión de las visitas a la iglesia de la Purificación de Vesolla”, firmado entre ambas instituciones el 26 de febrero de 2016, donde en el apartado de EXPONEN acuerdan lo siguiente: 

“De conformidad con el artículo 3 de la Ley foral 14/2005, de 22 de noviembre, del Patrimonio Cultural de Navarra, un principio general que ha de guiar las actuaciones de la Comunidad Foral en materia de patrimonio histórico es el de promover y facilitar el acceso del mismo al disfrute de todos los ciudadanos a fin de contribuir a su conocimiento, aprecio y respeto. A tal efecto, los propietarios del monumento, en escrito de 19 de marzo de 2013, autorizaron la visita pública de la iglesia a cuyo fin consintieron que el Gobierno de Navarra, directamente o a través de terceros, articulara las fórmulas que considerase más adecuadas para ello”.

 

En la misma sesión ordinaria, en su punto 5, se trató la “Aprobación de las Normas para la cesión del uso y de las Normas para la gestión del acceso público a la Iglesia de la Purificación de Vesolla”, que se detallan a través de 30 artículos.

La Asociación cultural y turística, de la que actualmente soy el secretario, denominada “Asociación Grupo Valle de Izagaondoa”, ha realizado antes y después de la restauración de esta iglesia de Vesolla visitas guiadas. Antes, para promover su restauración y después, para darla a conocer en todo su esplendor, pues es una de las joyas medievales en donde la mano del maestro Petrus de Guerguitiáin se ve muy claramente. Antes, acercándonos hasta ella paseando desde Izco o en todoterreno desde Induráin dado el mal estado del camino y sin normativas burocráticas ninguna. Después, igualmente a pie desde Izco, paseo muy recomendado en primavera y otoño, o en vehículo desde Induráin, pues para poder acceder a la iglesia de la Purificación y realizar su restauración hubo que invertir en la adecuación del camino rural para que pudieran acercarse los materiales y los obreros, lo que ayudó en los primeros años después de su restauración el poder acercarse en coche sin grandes dificultades. Siempre, si se quería ver la iglesia por dentro, cumpliendo el extenso articulado normativo aprobado por Ibargoiti.

De un tiempo a esta parte es cada vez más peligroso el intentar acceder en coche hasta el mismo pueblo dado que el último kilómetro presenta varios baches peligrosos. Esto ya se ha comentado en otros momentos, pero no se pone remedio. Aún estando el camino seco tiene su peligro. Lo pude comprobar el pasado día 22 de agosto por la tarde pues me acerqué hasta Guerguitiáin y después me animé a ir hasta Vesolla y la verdad que este último kilómetro es peligroso tanto para las personas como para los vehículos, por lo que habría que buscar una solución.

  



¿Quién ha de buscar una solución a este problema?

Pienso que quien tiene la responsabilidad de dar los pasos adecuados para solucionar este problema es quien se ha comprometido y acordado promover y facilitar el acceso del mismo al disfrute de todos los ciudadanos, es decir: El Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Ibargoiti quienes tendrían que entrar en contacto con el dueño del último kilómetro y buscar la solución que permita a todos los ciudadanos, léase turistas amantes del románico rural, acceder a este interesante patrimonio. 


Este último peligroso kilómetro es, mientras no se actúe sobre él, un impedimento serio para poder visitar la iglesia de Vesolla porque no todas las personas están en condiciones físicas adecuadas para ir andando sea desde Izco o desde Induráin en coche hasta llegar a la valla y cartel indicador del último kilómetro y desde aquí, aparcado el vehículo malamente dado que no hay un sitio adecuado para dejarlo, continuar a pie este último tramo del camino. Esta no es la solución que se pueda ofrecer desde una Corporación Municipal. “Que vayan andando”. No, si realmente se siente comprometida a “promover y facilitar el acceso del mismo al disfrute de todos los ciudadanos”.

La vez anterior que fui a Vesolla, fue cuando se grababa un documental sobre Petrus, día después del famoso destrozo realizado en la puerta, y dado que conocía el mal estado de este tramo aparqué la camioneta y poco a poco subí el empinado kilómetro realizando un esfuerzo que mi cansado corazón aguantó porque tuve que pararme a descansar varias veces. Como yo, otras muchas personas, turistas enamorados del románico de nuestros pueblos ya entrados en años, me consta, han desistido de la visita porque no se les facilita el acceso y se quedan sin poder disfrutar de este patrimonio.

Por otra parte, pienso y he comprobado que la normativa de esos 30 artículos aprobados no favorece el que los turistas se acerquen a Vesolla, pues la excesiva burocracia siempre retarda las decisiones y así, desde la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, las veces que hemos solicitado permiso se ha seguido el protocolo, en el informe respectivo posterior a la actividad hemos hecho notar que no es ágil, pero se sigue en las mismas. ¡Qué se le va a hacer! ¡Los políticos a lo suyo, como siempre!

…y para que conste lo que digo adjunto a continuación una de las memorias enviadas al Ayuntamiento de Ibargoiti. Es la correspondiente a la Celebración del Solsticio de Verano de 2016.

 

“MEMORIA DE LA CELEBRACIÓN DEL SOLSTICIO DE VERANO EN LA IGLESIA DE VESOLLA, ORGANIZADO POR:

 LA SOCIACIÓN GRUPO VALLE DE IZAGAONDOA.

 

La Asociación cultural y turística “Grupo Valle de Izagaondoa”, NIF G71088686, celebró el día 19 de junio de 2016 la Fiesta del Solsticio a la que acudieron más de 100 personas. Entre los actos programados hay que destacar la actuación del Mago JUAN MORTAIN, así como el concierto a cargo del CUARTETO RONDEAU y EL CORO DE CÁMARA SPEM IN ALIUM, celebrados en el interior de la iglesia.

En el exterior tuvo lugar el aperitivo. 

La actividad tuvo lugar desde las 18,00 hasta las 21,00 horas y acudieron entre 110-120 personas. 

La visita guiada corrió a cargo de D. Simeón Hidalgo Valencia, Licenciado en Historia, investigador y estudioso de la Escuela del Maestro Petrus de Guerguitiáin. La iglesia de Vesolla, de finales del XII o comienzos del XIII, lleva la marca inconfundible del Maestro Petrus, dos de cuyos capiteles se han reproducido para exponerlos en el futuro PETRUS MUSEUM, que la Asociación está realizando en la Casa Zandueta de Lizarraga de Izagaondoa, para dar a conocer la obra de este cantero medieval, uno de los pocos que firmó su obra. PETRUS ME FECIT escribió en uno de los capiteles de San Martín de Guerguitiáin. 


La Asociación hace constar:


* Que ha arreglado el problema informado el 14 de marzo sobre el desajuste de la llave, que seguía existiendo, sin que se hubiera arreglado por parte de los responsables. Ahora no hay problemas para abrir.

*También informa de que habría que sujetar mejor los picaportes interiores que cierran la puerta, pues el de arriba se salió al manipularlo.

*También informa de la suciedad existente en el interior.

*Igualmente informa de la existencia de algún nido en el interior de la iglesia que, de no poner remedio, los pájaros que entran ensuciarán el recinto.

*También informa de que sería conveniente cerrar los huecos de las ventanas con cristal o alabastro para evitar las fuertes corrientes existentes, que hicieron que el personal estuviese molesto por las mismas.

*También informa del sentir general de que la Virgen colocada delante de la ventana absidial quita originalidad al recinto e impide la iluminación natural en su totalidad. Se podría colocar en el lado del evangelio enfrentada a la ventana situada en el lado de la epístola para que reciba luz de la misma.

*Igualmente quiere hacer constar que el condicionado de visitas a este lugar debería favorecer el desarrollo del turismo y el conocimiento del patrimonio cultural de la comarca de Izaga, simplificando la burocracia a la hora de obtener la llave.

Lo que comunica, según la presente normativa.

En Lizarraga de Izagaondoa a 21 de junio de 2016

Simeón Hidalgo (Secretario)”

Ya se termina el verano y se supone que la climatología otoñal traerá las necesarias lluvias, lo que hará aún más intransitable y peligroso aún este último kilómetro. Esperemos que se ponga solución y se demuestre con hechos que se valora realmente el patrimonio heredado y se quiere hacer del mismo uno de los motores del desarrollo de la Comarca de Izaga. La iglesia de Vesolla es uno de los hitos interesantes de esta herencia recibida. ¡Démosla a conocer!


sábado, 9 de diciembre de 2017

SAN MARTÍN DE ARTÁIZ - EL REPLANTEO.

SAN MARTÍN DE ARTÁIZ – EL REPLANTEO

Por Simeón Hidalgo Valencia (09 de diciembre de 2017)


Un grupo de estudiantes del colegio La Salle de Donosti han venido a estudiar “in situ” el arte románico de la comarca de Izaga y su profesor ha elegido las iglesias de Artáiz, Villaveta y Najurieta.

Para mí, que he sido también profesor y que he vuelto en esta mi etapa de jubilado a ejercer de tal, ha sido un placer el atenderles y transmitirles lo que he ido descubriendo de estos lugares, tras largas horas de observación silenciosa.

Aunque han venido a estudiar arte les advierto que en las intenciones del comitente de Artáiz no es tanto el arte lo que a él le interesa, cuanto el mensaje que sus numerosas tallas comuniquen a los visitantes que quieren ir más allá de lo puramente externo, pero al mismo obispo comitente de San Martín de Artáiz le atrae el oropel, lo externo, el boato y en sus ínfulas episcopales se ha hecho tallar en placa de piedra vestido de pontifical bendiciendo con su mano derecha y portando en la izquierda el instrumento utilizado para alinear la planta de la iglesia de este a oeste, que no es un báculo precisamente.

Y ya que no es un báculo episcopal, sino un instrumento de replanteo, que denota que el que lo porta es el constructor del edificio, me ha venido el recuerdo de la Escuela-Taller en la que trabajé y me he animado a realizar la ficha pedagógica del replanteo de la planta de la iglesia de San Martín de Artáiz.

Allá vamos.

Título: El replanteo de la planta de San Martín de Artáiz.

Pasos:

1º. Preparación de los materiales, útiles y herramientas necesarias: Dos varas con su ojo, el cordel de 12 nudos, ocho estacas, cordel para la zona circular y punzón, cal en polvo, arena, agua, plomada, paleta, artesa, azada.

2º. Colocación de la primera vara clavada en la tierra y sujeta verticalmente con masa mezclando arena, cal y agua. Esta es una operación que hay que hacer de antemano, previa a la salida del sol, que servirá de segundo punto de referencia, pues el primero será el propio sol.


3º. Alinear el sol con la primera y la segunda vara: Con el alba se espera la salida del sol con todo preparado, fundamentalmente la segunda vara con su ojo para que en el momento en que aparezca el primer rayo de sol sobre el horizonte hacer la operación de alinear el sol (nº 1), la primera vara que está fijada ya (nº 2) y la segunda (nº 3), que la moveremos hasta que los tres puntos de referencia estén en la misma línea. Una vez que coincida su alineación se procede a clavar y sujetar la segunda vara al suelo.

4º. Marcar el eje de la planta: Se unen, con un cordel a ras de suelo, las dos varas, numeradas con el 2 y el 3 y obtendremos el eje de la planta a partir del cual se realizarán los demás pasos. 

5º.  Sacar el perímetro de la nave: Para ello se empleará un invento antiguo de los egipcios. La denominada “cuerda de los doce nudos”. Cada espacio internudal tendrá la longitud de una vara.

Para sacar los cuatro ángulos de la nave procederemos de la manera siguiente:

El primer nudo de la cuerda lo aplicamos a la base de la segunda vara que está clavada en el suelo y dando tres nudos de longitud hacia la derecha doblamos la cuerda de manera que vaya paralela al eje de la nave, señalado con el cordel que une las varas clavadas, hasta llegar al nudo ocho, de manera que habremos empleado cuatro espacios internudales y de aquí los cinco espacios internudales restantes los llevaremos al encuentro del primer nudo que está en la base de la vara clavada.
Sin darnos cuenta habremos obtenido un triángulo rectángulo. El ángulo recto que se ha formado corresponderá a uno de los rincones de la nave. Clavamos en el mismo una de las estacas, indicando este punto con el número 4.
Realizamos la misma operación para sacar el resto de los ángulos de la nave y obtendremos un rectángulo al unir con cordeles las cuatro estacas que marcan cada uno de los rincones o ángulos rectos.
6º. Marcar la cabecera circular de la iglesia: Atamos un cordel a la vara primera que está clavada en el suelo (nº 2) y lo tensamos hasta llegar a una de las estacas que marcan los ángulos del este (nº 4) y colocamos una punta metálica o elemento que pinte haciendo coincidir este punzón con uno de los números 4 y procedemos a marcar la semicircunferencia correspondiente a lo que será el interior del ábside de la iglesia, siempre sin perder la tensión del cordel, empezando en el nº 4 del sureste y terminando en el nº 4 del noreste.

7º. Marcar el grosor de los muros: Prolongando los lados del rectángulo de la nave marcaremos con estacas los cuatro puntos exteriores resultantes de aplicar la misma medida para el grosor de los muros (Nº 5), por ejemplo una vara de grosor y procedemos a la colocación de los cordeles exteriores de la nave y a marcar en el suelo el exterior del ábside con el mismo grosor de los muros de la nave y con el mismo procedimiento realizado para el semicírculo interior.

Hasta aquí los pasos que daríamos para el replanteo de la planta de la iglesia, que como es fácil de ver estaría formada por un rectángulo (la nave) y un semicírculo (el ábside o cabecera).

Es lo que en su día se hizo allá bien entrado el siglo XII en uno de los equinoccios, quizás el de primavera, pues la iglesia de Artáiz está perfectamente orientada de este a oeste en esa época del año, como lo he podido comprobar desde el campanario de la torre. Esta es la operación que el obispo constructor de la misma bendice.

Si quisiéramos completar el replanteo con la situación de las ventanas oriental y occidental y con la puerta principal en la fachada sur daríamos los siguientes pasos:

8º. Marcar los vanos abocinados de las ventanas: Para situar correctamente en planta los dos vanos originales de la iglesia románica prolongaremos el eje de la misma hasta el exterior de los muros (puntos a y b) y marcaremos interior y exteriormente el punto del eje como referencia para, al levantar el edificio, abrir los vanos a la altura deseada para que el sol ilumine el recinto adecuadamente. Pero esto corresponde al replanteo en altura, no en planta. 

9º. Marcar la portada: Esta tarea sí corresponde al replanteo en planta y consiste en dar la medida proporcionada al vano de entrada y al grosor de la portada abocinada, teniendo en cuenta las tres columnas y el tímpano que la componen. 

Una vez terminado este trabajo básico podemos imaginarnos cómo quedaría la planta de la iglesia, que en nuestro caso la hemos realizado con unas medida interiores de quince varas en el eje longitudinal de la planta, de las que doce corresponden a la largura de la nave y tres al radio del semicírculo del ábside. La anchura de la nave es de seis varas. El grosor de los muros de una vara, salvo el de la portada que es de dos.
El vano de la puerta es de dos varas y la abertura interior de las ventanas oriental y occidental de una vara. 

Teniendo todo bien marcado sobre el suelo comenzaría el trabajo de abrir en la tierra el perímetro hasta dar con la roca o hasta una profundidad bien calculada para que el edificio tuviera una cimentación segura y pudiera sostenerse sin corrimientos perturbadores. Si se viera necesario, pues no en todos los edificios existen, se proyectarían los engrosamientos  de los muros, denominados contrafuertes exteriores, que paliaran el empuje de la cubierta. Estarían colocados con relación a la división interna o tramos del edificio, aguantando la fuerza realizada por los arcos fajones que descansan en semicolumnas adosadas a las paredes internas.


Explicación de la orientación de la iglesia con la herramienta que lleva el obispo.

martes, 3 de octubre de 2017

SAN MARTÍN DE ARTÁIZ EN LIBRO DE PAPEL

SAN MARTÍN DE ARTÁIZ EN LIBRO DE PAPEL

Por Simeón Hidalgo Valencia (03 de octubre de 2017)


Allá por el año 2012, después de horas y horas de observación y estudio de la escultura de la iglesia de San Martín de Artáiz, publiqué en CD mi propia visión e interpretación sobre la misma y titulé este trabajo “La iglesia de San Martín de Artáiz. Una lectura particular”.

Desde ese año hasta el presente muchas han sido las veces que he vuelto para seguir con el estudio con el fin de mejorarlo y muchas han sido las visitas guiadas que he realizado desde la Asociación “Grupo Valle de Izagaondoa”, tratando de dar a conocer al público en general los mensajes que en esta iglesia dejaron esculpidos los maestros canteros por mandato del comitente de la misma.

He vuelto a Artáiz en momentos claves del año como son los equinoccios y los solsticios para observar la incidencia de la luz sobre su escultura y lo que he visto me ha confirmado en unas ocasiones lo que ya en el 2012 imaginaba y a la vez me ha abierto los ojos para descubrir las soluciones a las dudas que sobre ciertas imágenes tenía. El lenguaje de la luz, ilumina también la mente y nos habla con la estrategia medieval en un instante y a una hora determinada del año.

Así, pues, corregida y ampliada, presento ahora esta investigación a la manera clásica en forma de libro de papel para delicia de los que no sucumben a las nuevas tecnologías en este terreno de la publicación literaria.

El ÍNDICE de la obra es el siguiente

Introducción
Los personajes de un libro de piedra
¿Cómo leer la portada de San Martín?
Cuestión pedagógica
La clave de la luz equinoccial
Un obispo maestro de obras
El emparedado de Artáiz
Llamadas de atención
El león que protege y da la vida
La vida es lucha.
Las caras del tiempo
La profesión de fe trinitaria
De música y fiesta.
Las tres edades
Gestos de seducción
La cara, espejo del alma
No toméis sandalias
El bestiario de San Martín de Tours de Artáiz
Los canes restantes
Adornos del alero
Las caras del interior
La pila bautismal
Curiosidades y divertimentos
Las pinturas murales del ábside
Marcas de cantero y grafitis de San Martín de Artáiz
La medida del tiempo
Anexos
Reflexión personal
Anexo I. El Equinoccio.
Anexo I. Luz Equinoccial
Anexo I. La orientación de la iglesia de San Martín de Artáiz.
Anexo I. Luz equinoccial del amanecer
Anexo I. El nacimiento
Anexo II. Solsticio de verano
Anexo II. De alba y ocaso
Anexo II. Amanecer
Anexo II. Atardecer
Anexo II. Luz y oscuridad
Epílogo
                 Bibliografía


El libro es una publicación de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa dentro del proyecto “PETRUS MUSEUM – CASA MUSEO”, considerado de interés social y cultural por el Gobierno de Navarra y catalogado con el sello MECNA, por lo que los beneficios irán destinados a dicho proyecto.

Tendrá una tirada de 100 ejemplares, pues es autoeditado y la economía hay que controlarla. Como yo digo “es publicación para coleccionistas”. Se presenta en formato DinA4. Se publica a color y tendrá un precio de 30€.

Señalar también que hasta el momento es la única publicación existente donde se puede ver comentada toda la escultura de San Martín de Artáiz, desde una visión particular.

Si está interesado/a en esta publicación puede reservar su ejemplar en el teléfono 659303994 o por correo en grupovalledeizagaondoa@gmail.com

Se podrá recoger en la presentación del libro que será el día 4 de noviembre en el Centro de Interpretación de la Escultura Románica de Artáiz a las 6 de la tarde o en las Ferias de Urroz los días 11 y 12 de noviembre en el stand de la asociación. También se puede enviar por correo postal pagando el interesado todos los costes del envío.


De antemano reciba mi agradecimiento personal y el de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa por su colaboración en dar a conocer el patrimonio de la Comarca de Izaga.

lunes, 27 de febrero de 2017

ZOROQUIAIN . LA VENTANA DE SAN ANDRÉS


ZOROQUIAIN - LA VENTANA DE SAN ANDRÉS

Por Simeón Hidalgo Valencia (27 de febrero de 2017)

Zoroquiain es uno de esos lugares del Valle de Unciti tocados, como otros muchos pueblos de los valles prepirenaicos colindantes, por la despoblación. Sus casas  deshabitadas han dado, la mayoría de ellas, con sus cubiertas y muros por los suelos. Sus calles silenciosas sólo oían, durante años, el rugir de los tractores y poco a poco  la vegetación se las comía. Parecía que estaba destinado a su desaparición.

Parecía, porque a pesar de que no se volverá a oír el lenguaje de las campanas de la ya desacralizada Parroquia de San Andrés, sí renace la vida y se vuelven a escuchar los pasos humanos por sus calles y el griterío de los niños, pues Zoroquiain también ha tenido la suerte de ser tocado por la ilusión de unos jóvenes que le dan ya vida, que han comprado las ruinas de algunos solares y la propia iglesia y se deciden a darle una segunda oportunidad.[1] Zoroquiain recobra la vida.

Desde que estuve allí por primera vez han pasado ya diez años y ha sido uno de esos lugares que he visitado con frecuencia y cuando lo hacía mis sentimientos se entristecían progresivamente al verlo avanzar hacia su ruina. Ahora, cuando me acerco, es otra cosa. Siento emoción al observar pequeños detalles que demuestran que hay gentes que limpian sus zarzales, consolidan tapiales, colocan letreros anunciadores para llegar a los pueblos que le rodean, plantan árboles, mantienen sus calles limpias, sacan a la luz presas antiguas de molinos harineros y se reúnen en sana convivencia al aire libre.

 
Ha sido ahora, porque renace la vida, cuando me he animado a dar fe de la pieza, quizás, más antigua de Zoroquiain. Más que la casa palaciega mandada hacer por “Martín Irigoien el año de 1799” con su “San Miguel de Aralar en pantaloneta” y el rostro humano algo siniestro que luce en el alfeizar de su ventana central. Más que la propia iglesia, aunque esté formando parte de ella, pero que a simple vista cualquiera puede descubrir que no formaba parte de su fábrica original. Fábrica que se cataloga como medieval, pero que tiene todos los visos de haber sido remodelada hacia el siglo XVI-XVII, si no en el XVIII a juzgar por varias coincidencias con la iglesia de Santa Eulalia en Lizarraga de Izagaondoa, levantada de nueva planta en 1741-1742.

Si  nos fijamos en su fachada sur veremos dos ventanas de medio punto cuyos dinteles, alféizar y dovelas del arco están formados por sillares, que destacan del sillarejo, en su día revocado, con que se levanta el resto del edificio, salvo los encuentros esquineros de la nave y de la torre, así como de los vanos del campanario.

¿A qué pieza me refiero? Al cabezal interior de la ventana más cercana a la cabecera de la iglesia, situada en su lado sur.  Cabezal traído no se sabe desde qué otro lugar, pero que muy bien pudiera corresponder a una de las ventanas de la desaparecida  “Basílica de Basaba” donde fueron a parar la talla de la Virgen de la iglesia de Arrueta, denominada posteriormente de Basaba, hoy venerada en la iglesia de Santo Tomás de Najurieta, y la copa románica de la pila bautismal custodiada hasta 1664 en la dicha parroquial de Najurieta y desde ese año reutilizada en la iglesia de Idoate.[2]



Pienso que este cabezal fue rescatado por su interés iconográfico y se reciclaría del medio punto al ojival según el capricho y cierto mal gusto del abad de turno o del maestro cantero al que se encomendó la obra.

En el Libro de Fábrica de Najurieta se dice que en la visita regular del 8 de mayo de 1871 D. Ramón Pérez, su abad, da cuentas y anota entre sus gastos el  siguiente: ”Item veinte y seis reales por una licencia para la venta de la piedra y materiales de la Basílica de Basaba que estaba arruinada---------26r.[3] Hay que suponer que mucho antes de esta fecha las piezas o tallas de cierto valor ya habían sido recogidas y recicladas en otras construcciones. La que nos ocupa tuvo que llegar, si procedía de aquí, con posterioridad al año 1661, pues conocemos que “esta ermita se encontraba en pie en la época y estaba atendida por ermitaños. Así sabemos que por esos años, 1661, lo era “Miguel de Çoraquiain hermitaño en la basílica de Nuestra Señora de Basaba del lugar de Najurieta”.[4]

Este cabezal, original de medio punto, se debió colocar en las obras del siglo XVIII consistentes en la construcción de la bóveda y adaptación del vano de las ventanas a la primera, como se ve muy bien por el interior de la nave, de tal manera que la remodelación de estos dos huecos mantuvo al exterior el plan original de los anteriores huecos, quizás del siglo XVI, pero los transformó,  tanto en flecha como en luz, a menor tamaño. Bienvenidas sean estas reformas pues nos han permitido conservar esta pieza singular con sus grabados de tallista rural llenos de simbolismo, alguno de los cuales se repite en otras iglesias cercanas, como veremos.
Entremos, pues a analizar cada uno de los siete grabados que este cabezal contiene, comenzando del extremo inferior izquierdo, según miramos, pasando al inferior derecho y así sucesivamente para terminar en el grabado central superior que es la cumbre de todos los demás, el más importante desde el punto de vista de la fe cristiana. Comencemos por los cuatro símbolos correspondientes y veamos luego dos símbolos que rompen la simetría de la composición, pero que no hay que dejarlos de lado.

Figura nº 1 

Dentro de un círculo resaltan otros cuatro. Como se puede ver este símbolo ha sido borrado en parte por la adaptación del cabezal a su nueva ubicación y estilo.
El valor del cuatro puede hacer referencia, desde una primera fase de lectura de los símbolos, a los cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego, como se puede ver también en los cuatro tambores de los fustes de las columnas interiores de la portada de San Martín de Guerguitiain. Sería interesante saber la colocación original de esta pieza pues además pudiera servir de orientación a las gentes indicando los puntos cardinales. Esta base natural, desde una perspectiva cristiana, nos ofrece una nueva lectura viendo en ella la base espiritual en que fundamenta el cristiano su fe: los cuatro evangelios canónicos. Incluso podemos ver la cruz si nos centramos en el espacio alrededor de los círculos.
Este grabado tiene un diámetro máximo de 14cm y mínimo de 13,5cm, dado que no se ha realizado la talla con perfección. Los círculos interiores oscilan alrededor de 5,2cm.
  
En la iglesia de San Martín de Artáiz también existe un canecillo en el lado norte de la iglesia que reproduce cuatro semiesferas, cuyo simbolismo pudiera estar relacionado con lo dicho.



  

Figura nº 2 


La figura inferior derecha representa una cruz griega floreada inscrita en un círculo cuyo diámetro mide 9,8cm. Como el anterior grabado no aparece completo por la misma razón.
Si el círculo externo se traza con compás y se talla con precisión geométrica, observamos que en la talla de la cruz se ha trabajado más a mano alzada. Hay ciertas irregularidades.
Lo que importa, sin embargo, es la simbología que, básicamente, coincide con la anterior, pero aquí la presencia clara de la cruz floreada puede hacernos pensar en los frutos que el propio creyente en Cristo ha de producir al estar sus convicciones bien enraizadas.


Figura nº 3 

Manteniendo la base en el cuatro pasamos al ocho en la segunda figura de nuestra izquierda a través de dos figuras que se cruzan. Igualmente se inscribe en el círculo esta rueda de la vida, sol de ocho rayos o flor de ocho pétalos en trazado abierto a todas las direcciones del universo.
La totalidad se expande  a través de una talla imperfecta, realizada al estilo popular de cantero artesano, pero que conoce los símbolos, los entiende y los plasma como mejor sabe profesionalmente como lo hicieron otros, o quizás él mismo en las iglesias cercanas de Alzórriz y de San Martín de Guerguitiain,  aunque en estas últimas la base es el seis, pero el simbolismo el mismo.

  
                   San Martín de Guerguitiain.            

Ntra. Sra. de la Candela – Alzórriz.   

El diámetro de esta talla oscila entre los 13 y los 14,3cm.              

Figura nº 4 

El siguiente símbolo de la parte derecha corresponde a la Estrella de David o Sello de Salomón en el que dos triángulos equiláteros- uno descendente, símbolo de lo trascendente y lo divino, y otro ascendente, símbolo de lo terreno y humano-, se entrecruzan en un todo que muestra la alianza entre Dios y su pueblo elegido, el pueblo judío, en forma de estrella de seis puntas.
Pero como símbolo trasciende al pueblo judío y aparece en otras espiritualidades de todo el mundo, entre las que cabe destacar la cultura cristiana y la islámica.
Su ejecución en este caso es más perfecta y el diámetro del círculo en el que se inserta mide 13cm.


Zoroquiain pertenece al ayuntamiento de Unciti y curiosamente el escudo de este ayuntamiento es la Estrella de David o Sello de Salomón. 



Antes de mostrar la cumbre de los grabados, hay que dar a conocer otros dos que están como agazapados entre los expuestos y que rompen de alguna manera el equilibrio y disposición de las tallas de este cabezal románico.

Figura nº 5 

Este grabado se encuentra entre la figura nº 4 y la que figura en el centro superior del cabezal. Es de pequeño tamaño, 8 por 5,8cm. Pasa desapercibida si miramos la ventana desde el suelo.
Si nos fijamos en las partes hundidas veremos tres formas triangulares cercanas al triángulo isósceles. Su base tiene un añadido en forma de arco. Los puntos más elevados apuntan hacia la talla superior que da pleno sentido a lo que vemos, pero al no ser triángulos equiláteros tengo que confesar que se me escapa por ahora su posible significado así como la intención del artesano que trabajó esta pieza rompiendo el equilibrio de la misma, como pasa con la siguiente del lado derecho, según miramos.

Figura nº 6 

Situada entre las figuras nº 2 y nº 4 este grabado también cuesta verlo desde tierra con claridad y distinguir sus componentes, dado que el conjunto es difícil de asimilarlo a algo conocido, pero observando con atención podemos diferenciar claramente la figura de una flecha y lo que pudieran ser otras tres marcas de cantería: un trisquel, una ele y una línea.
Me pasa lo mismo que con la figura anterior, que no logro intuir, por ahora, el sentido de estos grabados, que en su conjunto miden 13,7 por 12,2cm.



Y llegamos al último grabado que ocupa el lugar correspondiente a la clave del arco, si se hubiera despiezado en dovelas. En parte también se ha perdido en la adaptación al estilo y al lugar donde fue recolocada la pieza, pero se distingue bastante bien de qué se trata.

Figura nº 7 

Nada menos que un crismón. Crismón no catalogado ni en los listados generales[5], ni en el libro de Domingo Iturgáiz Ciriza o.p. titulado “El crismón románico en Navarra”[6], ni en el Catálogo Monumental de Navarra.
Éste lo doy a conocer por primera vez y lo rescato del anonimato como todo el cabezal románico reutilizado en la parroquial de San Andrés de Zoroquiain.
Es un crismón muy simple. Las dos letras iniciales de Χριστός = Cristo lo componen, la Ji y la Rho. Monograma que sobresale en relieve rodeado por seis, pudiéramos decir, corazones. Diseño que se sale de lo habitual y que además no presenta las letras griegas  Alfa y Omega, en alusión a que Cristo es “el Primero y el Último, el Principio y el Fin.”, según el libro del Apocalipsis 22,13.
Este grabado mide 15,5 por 14,5cm.


Otra pieza más del patrimonio de la Comarca de Izaga que sale a la luz. Sencilla, humilde, como el maestro cantero que la labró en época románica, quizás para la ermita de Basaba, en el Valle de Unciti, colocada, en el reparto de sus despojos en la parroquial de Zoroquiain donde aún se conserva, pero ahora, después de este sencillo escrito, puede que no pase desapercibida y otros más sabios que yo en el conocimiento de los símbolos puedan completar lo que a mí se me escapa.

Como digo yo, hay que saber mirar para poder ver lo que a insignes doctores o apresurados turistas, se les escapa. Unos porque quizás no pateen el campo y nuestros pueblos y otros porque siguen los pasos que llevan a los grandes monumentos, según las afamadas guías. Pero también en la sencillez de un pueblo despoblado durante años y que ahora renace en él de nuevo la vida, se pueden encontrar detalles medievales cuyo mensaje interroga también a las gentes del siglo XXI. Zoroquiain es un pequeño ejemplo. 

Mi agradecimiento a Iosu Biskarret Puyo por facilitarme el poder calcar los grabados.


[1] Asociación vecinal de Zoroquiain en https://errekazar.wordpress.com/acerca-de/
También en SIMEÓN HIDALGO; Las claves de Izagaondoa; 2014; págs..:57-75.
[3] Archivo Diocesano de Pamplona; libros parroquiales. Caja 21-2
[4] Información de Xabier Ituláin Irurita para el trabajo “La pila bautismal de Idoate. Entre Unciti e Izagaondoa- Navarra.
[6] DOMINGO ITURGÁIZ CIRIZA O.P.; El crismón románico en Navarra; Ayuntamiento de Pamplona, 1998.