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jueves, 15 de octubre de 2020

"IZAGAONDOA. EN TORNO A IZAGA" - NUEVO LIBRO.

 

 “IZAGAONDOA. EN TORNO A IZAGA”

 NUEVO LIBRO 

Por Simeón Hidalgo Valencia (15 de octubre de 2020)



Desde que publiqué el libro “Las claves de Izagaondoa” en 2014, en el que me refería exclusivamente a los lugares o pueblos del actual ayuntamiento de Izagaondoa, me empezó a rondar la idea de publicar un segundo tomo en el que se considerara Izagaondoa en el sentido en que los antiguos moradores de esta zona de Navarra entendían en su lengua original. Los lugares y villas que se encuentran “en torno a Izaga”, a la peña, a la “Hiiga de Izaga” de los documentos medievales.
 

Desde esta perspectiva el nuevo libro debería abarcar entre sus páginas además de a Izagaondoa, también al valle de Unciti, al de Ibargoiti, incluso al de Urraúl Bajo, amén de a las villas de Elo-Monreal y a la de Urroz de Izaga, como la conocían los más veteranos, hoy Urroz-Villa. Y puestos ya a cerrar el círculo considerar en él dentro también al valle de Lizoáin y con él al de Arriasgoiti, dado que decidieron unirse, sin dejar de lado al de Lónguida, pues sus gentes hicieron votos al santo Miguel de Izaga de peregrinar todos los años a lo alto, agradecidos por su intervención salvadora. 

Por todos ellos me he movido estudiando su patrimonio medieval y de todos ellos he hablado y escrito en mi blog, por lo que tengo material suficiente como para un segundo tomo. Todo llegará si ha de llegar. En el que ahora aparece me detengo en las tierras más próximas: ese primer círculo formado por los lugares de los actuales municipios de Izagaondoa, Unciti e Ibargoiti, pues el patrimonio que hay en Izagaondoa es tal, que difícilmente puede entrar en una sola publicación. 

A lo largo de las 400 páginas que tiene el libro mantengo: 

Una tesis clara: El rico patrimonio de Izagaondoa puede ser uno de los motores del desarrollo y puesta al día de esta zona bastante deprimida de Navarra. 

También veo una necesidad: Para ello se necesita la unión entre los distintos Ayuntamientos que conforman lo que denomino la Comarca de Izaga. Trabajar unidos para solucionar el problema común a todos ellos: el envejecimiento y la despoblación. 

Y hago una propuesta: Desarrollar el turismo rural, cultural, y de naturaleza, dando a conocer al visitante lo que tenemos, a través de un plan conjunto en el que todos los implicados colaboren (corporaciones, organismos autonómicos, vecinos mayores y jóvenes, empresas de todo tipo, la iglesia, las asociaciones, cooperativas, agricultores y ganaderos, cazadores, etc.) fomentando iniciativas atrayentes partiendo de lo mucho, interesante y bueno que tenemos, pues todos navegamos en el mismo barco y todos nos veríamos beneficiados.   

Son 41 artículos los que se publican en papel con abundante material fotográfico que dan fe de acontecimientos de la zona y refuerzan con la imagen lo que a veces no se logra expresar del todo con las palabras. 

Este es el índice: 

PRÓLOGO de Fernando Hualde.

PRESENTACIÓN.

 

LA COMARCA DE IZAGA:

La Mancomunidad de Izaga. En buena Armonía.

Izaga. La Comarca.

Izaga. Cumbre de un reino.

La Comarca de Izaga y FITUR-2017.

 

VALLE DE IZAGAONDOA:

Izagaondoa en el Camino de Santiago.

Amante enamorado del Valle de Izagaondoa.

Recuerdos de D. José María Eslava Gil.

Día de auzolan en el Petrus Museum.

Izagaondoa. La iglesia de Santa Eulalia de Lizarraga.

El zahorí de Zuazu.

Zuazu de Izagaondoa. 19 canecillos y un caballero.

Homenaje personal.

Las insignias de Usumbelz y Ansoain en Reta.

El retablo restaurado de Ardanaz de Izagaondoa.

Dª. Guadalupe Villanueva Iriarte.

De Iriso y Aróstegui.

Izagaondoa y Unciti-1978.

 

VALLE DE UNCITI:

La iglesia de Alzórriz.

El juego de la calva (Kalbatoki) en Artáiz.

De lises y palacios. Artáiz y Olite.

Don Jesús Cabodevilla Sagüés.

Cemboráin.

La vuelta a casa. Muguetajarra.

Una pila bautismal que habla. Najurieta.

La cuadrilla de canteros de Manuel Villamarín.

El molino de Roncesvalles en Zabalceta.

La ventana de San Andrés. Zoroquiáin.

Un quinquenio para Zoroquiain.

 

VALLE DE IBARGOITI:

Paseando por Idocin.

El puente medieval de Idocin.

Idocin. Paseo con mi amigo José Luis.

La iglesia de Izco.

El crucero de Izco.

Un mural muy chuli en Izco.

Salinas de Ibargoiti. Una mirada al pasado para tener futuro.

La Virgen románica de Salinas y el Coro de Turrillas. Caminos opuestos.

Santa María de Elizaberria.

La iglesia de Vesolla. Bien de interés inventariado.

Besolla. Vesolla.

Besolla. Joya románica del maestro Petrus.

Inauguración de la iglesia de Besolla.

 

EPÍLOGO.

BIBLIOGRAFÍA.


Este índice hay que sumarlo al del libro “Las claves de Izagaondoa”, pues amplía los temas patrimoniales que en él se recogían y además en alguno de ellos, como el que hace referencia a “Las Insignias de Usumbelz y Ansoain en Reta”, los nuevos documentos encontrados hacen que se haya resuelto el interrogante de su presencia en este lugar por lo que se ha corregido y ampliado el texto y modificado algunas de las conclusiones expuestas en 2014. 


Promovida por la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, esta publicación tiene una dedicatoria y un recuerdo especial para nuestro querido compañero socio, Ignacio Salvador Fuertes, que se nos fue el 27 de marzo pasado, persona que sobradamente entendió el significado de Izagaondoa y demostró con sus hechos el cariño y el amor que tenía a la Comarca de Izaga, siendo siempre el primero en ofrecerse voluntario para lo que hiciese falta. Es un pequeño homenaje que como asociación le debemos, pues muchas actividades y proyectos se han podido realizar gracias a él. Pensemos, por ejemplo, en el museo Petrus Museum, que está ubicado en Lizarraga de Izagaondoa y da a conocer la figura del maestro cantero medieval, Petrus, que dejó su firma en Guerguitiáin.
 

Nuestra asociación se subvenciona, además de por la cuota anual, con los donativos que recibimos de los asistentes a las visitas guiadas que organizamos por la Comarca de Izaga -este año estos ingresos son mínimos-, las aportaciones de los pocos mecenas que tenemos, siendo el capítulo fuerte de ingresos la venta de las publicaciones que editamos. Por ello, animo sobre todo a los vecinos a que colaboren adquiriendo este libro, que como dice Don Fernando Hualde en su prólogo: 

“…este libro, con su testimonio escrito y con su testimonio gráfico, se me antoja importante, en tanto en cuanto que crea identidad, que salvaguarda el patrimonio desde la rigurosidad y el detalle meticuloso del ratón de archivo, y que contribuye, una vez más, a proclamar que Izagaondoa está allí, con todo un legado patrimonial que muchos quisieran para sí, un legado al que personas como Simeón, nos lo dejan generosamente revalorizado merced a trabajos como el que en estas páginas vamos a tener oportunidad de leer y disfrutar...” 

El libro se venderá a 50€ y se obtendrá por ejemplar un beneficio de casi 15€ que se ingresan por el autor como mecenazgo. Su presupuesto por ejemplar sale a 35,27€. Esto se refiere al coste material de la impresión, sin valorar los muchos días y más horas invertidas en trabajos de campo, investigando archivos, sacando las fotografías, redactando los artículos, amén de gastos de desplazamientos, etc., etc. 

Espero que este libro, que entra dentro del proyecto MECNA “IZAGAONDOA VIVE-IZAGAONDOA BIZIRIK” y que hace el número 7 de los editados por la asociación sea bien recibido por todos y que, como ha sucedido con los anteriores, se convierta en uno de los mejores regalos que se pueda hacer a los naturales de Izagaondoa o a las personas que aman esta tierra. 

Se puede reservar llamando al 659 30 39 94, teniendo en cuenta que la edición es sólo de 100 ejemplares y que, como hacemos siempre, se adjudican en riguroso orden de solicitud. A lo largo de este mes verá la luz y se avisará del día, hora y lugar para que los que lo hayan reservado lo puedan recoger con toda seguridad y sin riesgos para la salud, en estos tiempos tan complicados que nos ha tocado vivir, pues no haremos presentación del libro de manera presencial. En otros años se recogía en el puesto que la asociación ponía en la Feria de San Martín en Urroz-Villa, pero este año no se celebrará. 

Por último, quiero expresar mi deseo de que este trabajo que ahora ofrezco al público en papel contribuya a abrir los ojos del alma en todos los hijos e hijas de Izagaondoa. Ojos que vean y aprecien el rico patrimonio heredado y nazca un movimiento comunitario y popular para levantarlo como estandarte ante las gentes. 

¡Esto es lo que tenemos! ¡Esto es lo que ofrecemos! 

Yo, a mi manera, y dentro de mis posibilidades, os lo muestro. 

¡Muchísimas gracias!

viernes, 16 de noviembre de 2018

UN QUINQUENIO PARA ZOROQUIAIN. (VALLE DE UNCITI) NAVARRA.


UN QUINQUENIO PARA ZOROQUIAIN. (VALLE DE UNCITI) NAVARRA.


Por Simeón Hidalgo Valencia (09 de noviembre de 2018)


Al poco de enterarme de que en el despoblado lugar de Zoroquiain había un grupo de personas que estaban realizando un proyecto de volver a darlo vida, me personé a ver si contactaba con alguna de ellas para que me contara sus inquietudes y planes para este lugar del Valle de Unciti.

Lo conocía de años atrás y siempre que me acercaba a él me embargaba la misma sensación que otros muchos pueblos ya abandonados y arruinados, que son las rúbricas palpables de la sentencia de muerte dictada de antemano para muchos de los que componen el prepirineo navarro.

En medio de su desolación, ruina y abandono, algunos de ellos, al menos, han visto su vida prolongada al recibir jóvenes “okupas” que al menos han mantenido y mantienen hoy en día el pábilo encendido de la llama de la esperanza, pero eso de “okupa” para algunos oídos suena muy mal y por ello alguien me preguntó en su momento que si también en Zoroquiain eran “okupas” los que pretendían llevar adelante el proyecto de volver a darlo vida.

Cuando me personé en el pueblo me encontré con Iosu, un joven dinámico y optimista que me informó con ilusión del plan de vida que ese grupo denominado y registrado como Asociación Vecinal  “Errekazar” querían realizar.

No, no eran “okupas” pero, aún así, para más de una persona era algo raro y  sospechoso el que hubiera gente dispuesta a comprar una casa arruinada con la idea de recuperarla e irse a vivir a un despoblado.


El soleado domingo, día 21 de octubre, después de investigar de nuevo dentro del aljibe del castillo de Monreal, me acerqué de nuevo hasta Zoroquiain, pues quería ver de primera mano los avances realizados, tanto en las calles del pueblo, como en las casas y sobre todo en el Centro Social, antigua iglesia del lugar comprada al Arzobispado de Pamplona.

Cuando llego, lo primero que diviso es la fuente del pueblo con su aska restaurada que da de nuevo agua a la comunidad. Junto a la fuente el colorido de unos juegos infantiles sobre un recinto de arena. Camionetas aparcadas. Al fondo de la calle principal hay unos niños con sus jóvenes madres. Una cama elástica para recreo y diversión de los mismos. Movimiento y trajín terminando las últimas tareas en una tarde que declina. El trabajo se desarrolla en el Centro Social y el cambio externo e interno se nota a simple vista. Se trabaja en auzolan. Se trabaja en equipo y cual hormigas cada cual está en su tarea. Comparto saludo con cada miembro del colectivo y Iosu, desde el tejado de la cocina del Centro Social, me saluda. Está a punto de rematar la tarea y cuando acaba, baja. Nos saludamos y me pone al día de los avances logrados en el tiempo que llevan con el proyecto.

-¿Cuántos años hace que empezasteis?
-Ya hemos hecho los cinco años.
-¡Ya cinco años! ¡Cómo pasa el tiempo! Oye. Veo que hay un par de casas que están en venta.
-Sí. Una es de unos del grupo que han tomado otro camino.
-Bueno. A ver si tenéis suerte y se anima alguien más a venir a Zoroquiain.

Después me invita a ver el interior de la antigua iglesia y a subir hasta la torre y allí el trabajo realizado se hace más evidente. Este proyecto de recuperar la antigua iglesia como Centro Social del colectivo Errekazar dentro del programa MECNA del Gobierno de Navarra va dando sus frutos y marca la senda y en este caso es, a mi parecer, un ejemplo a seguir por otros organismos para que de manera ágil posibiliten la recuperación de un lugar que de despoblado quiere pasar a la categoría de habitado.

Las imágenes hablan por sí solas y ver el antes y el después de algunas de ellas se convierte en el mejor certificado de que se va en serio.

Zoroquiain – Zorokiain ya tiene vida y está habitado, aunque de las chimeneas de sus casas no salga aún el humo que indique que en su interior hay un hogar caliente y acogedor. 










¿Cuándo podrá mi amigo Iosu encender el fuego de su hogar en Zoroquiain-Zorokiain?


Iosu nos presenta el proyecto:



sábado, 9 de diciembre de 2017

SAN MARTÍN DE ARTÁIZ - EL REPLANTEO.

SAN MARTÍN DE ARTÁIZ – EL REPLANTEO

Por Simeón Hidalgo Valencia (09 de diciembre de 2017)


Un grupo de estudiantes del colegio La Salle de Donosti han venido a estudiar “in situ” el arte románico de la comarca de Izaga y su profesor ha elegido las iglesias de Artáiz, Villaveta y Najurieta.

Para mí, que he sido también profesor y que he vuelto en esta mi etapa de jubilado a ejercer de tal, ha sido un placer el atenderles y transmitirles lo que he ido descubriendo de estos lugares, tras largas horas de observación silenciosa.

Aunque han venido a estudiar arte les advierto que en las intenciones del comitente de Artáiz no es tanto el arte lo que a él le interesa, cuanto el mensaje que sus numerosas tallas comuniquen a los visitantes que quieren ir más allá de lo puramente externo, pero al mismo obispo comitente de San Martín de Artáiz le atrae el oropel, lo externo, el boato y en sus ínfulas episcopales se ha hecho tallar en placa de piedra vestido de pontifical bendiciendo con su mano derecha y portando en la izquierda el instrumento utilizado para alinear la planta de la iglesia de este a oeste, que no es un báculo precisamente.

Y ya que no es un báculo episcopal, sino un instrumento de replanteo, que denota que el que lo porta es el constructor del edificio, me ha venido el recuerdo de la Escuela-Taller en la que trabajé y me he animado a realizar la ficha pedagógica del replanteo de la planta de la iglesia de San Martín de Artáiz.

Allá vamos.

Título: El replanteo de la planta de San Martín de Artáiz.

Pasos:

1º. Preparación de los materiales, útiles y herramientas necesarias: Dos varas con su ojo, el cordel de 12 nudos, ocho estacas, cordel para la zona circular y punzón, cal en polvo, arena, agua, plomada, paleta, artesa, azada.

2º. Colocación de la primera vara clavada en la tierra y sujeta verticalmente con masa mezclando arena, cal y agua. Esta es una operación que hay que hacer de antemano, previa a la salida del sol, que servirá de segundo punto de referencia, pues el primero será el propio sol.


3º. Alinear el sol con la primera y la segunda vara: Con el alba se espera la salida del sol con todo preparado, fundamentalmente la segunda vara con su ojo para que en el momento en que aparezca el primer rayo de sol sobre el horizonte hacer la operación de alinear el sol (nº 1), la primera vara que está fijada ya (nº 2) y la segunda (nº 3), que la moveremos hasta que los tres puntos de referencia estén en la misma línea. Una vez que coincida su alineación se procede a clavar y sujetar la segunda vara al suelo.

4º. Marcar el eje de la planta: Se unen, con un cordel a ras de suelo, las dos varas, numeradas con el 2 y el 3 y obtendremos el eje de la planta a partir del cual se realizarán los demás pasos. 

5º.  Sacar el perímetro de la nave: Para ello se empleará un invento antiguo de los egipcios. La denominada “cuerda de los doce nudos”. Cada espacio internudal tendrá la longitud de una vara.

Para sacar los cuatro ángulos de la nave procederemos de la manera siguiente:

El primer nudo de la cuerda lo aplicamos a la base de la segunda vara que está clavada en el suelo y dando tres nudos de longitud hacia la derecha doblamos la cuerda de manera que vaya paralela al eje de la nave, señalado con el cordel que une las varas clavadas, hasta llegar al nudo ocho, de manera que habremos empleado cuatro espacios internudales y de aquí los cinco espacios internudales restantes los llevaremos al encuentro del primer nudo que está en la base de la vara clavada.
Sin darnos cuenta habremos obtenido un triángulo rectángulo. El ángulo recto que se ha formado corresponderá a uno de los rincones de la nave. Clavamos en el mismo una de las estacas, indicando este punto con el número 4.
Realizamos la misma operación para sacar el resto de los ángulos de la nave y obtendremos un rectángulo al unir con cordeles las cuatro estacas que marcan cada uno de los rincones o ángulos rectos.
6º. Marcar la cabecera circular de la iglesia: Atamos un cordel a la vara primera que está clavada en el suelo (nº 2) y lo tensamos hasta llegar a una de las estacas que marcan los ángulos del este (nº 4) y colocamos una punta metálica o elemento que pinte haciendo coincidir este punzón con uno de los números 4 y procedemos a marcar la semicircunferencia correspondiente a lo que será el interior del ábside de la iglesia, siempre sin perder la tensión del cordel, empezando en el nº 4 del sureste y terminando en el nº 4 del noreste.

7º. Marcar el grosor de los muros: Prolongando los lados del rectángulo de la nave marcaremos con estacas los cuatro puntos exteriores resultantes de aplicar la misma medida para el grosor de los muros (Nº 5), por ejemplo una vara de grosor y procedemos a la colocación de los cordeles exteriores de la nave y a marcar en el suelo el exterior del ábside con el mismo grosor de los muros de la nave y con el mismo procedimiento realizado para el semicírculo interior.

Hasta aquí los pasos que daríamos para el replanteo de la planta de la iglesia, que como es fácil de ver estaría formada por un rectángulo (la nave) y un semicírculo (el ábside o cabecera).

Es lo que en su día se hizo allá bien entrado el siglo XII en uno de los equinoccios, quizás el de primavera, pues la iglesia de Artáiz está perfectamente orientada de este a oeste en esa época del año, como lo he podido comprobar desde el campanario de la torre. Esta es la operación que el obispo constructor de la misma bendice.

Si quisiéramos completar el replanteo con la situación de las ventanas oriental y occidental y con la puerta principal en la fachada sur daríamos los siguientes pasos:

8º. Marcar los vanos abocinados de las ventanas: Para situar correctamente en planta los dos vanos originales de la iglesia románica prolongaremos el eje de la misma hasta el exterior de los muros (puntos a y b) y marcaremos interior y exteriormente el punto del eje como referencia para, al levantar el edificio, abrir los vanos a la altura deseada para que el sol ilumine el recinto adecuadamente. Pero esto corresponde al replanteo en altura, no en planta. 

9º. Marcar la portada: Esta tarea sí corresponde al replanteo en planta y consiste en dar la medida proporcionada al vano de entrada y al grosor de la portada abocinada, teniendo en cuenta las tres columnas y el tímpano que la componen. 

Una vez terminado este trabajo básico podemos imaginarnos cómo quedaría la planta de la iglesia, que en nuestro caso la hemos realizado con unas medida interiores de quince varas en el eje longitudinal de la planta, de las que doce corresponden a la largura de la nave y tres al radio del semicírculo del ábside. La anchura de la nave es de seis varas. El grosor de los muros de una vara, salvo el de la portada que es de dos.
El vano de la puerta es de dos varas y la abertura interior de las ventanas oriental y occidental de una vara. 

Teniendo todo bien marcado sobre el suelo comenzaría el trabajo de abrir en la tierra el perímetro hasta dar con la roca o hasta una profundidad bien calculada para que el edificio tuviera una cimentación segura y pudiera sostenerse sin corrimientos perturbadores. Si se viera necesario, pues no en todos los edificios existen, se proyectarían los engrosamientos  de los muros, denominados contrafuertes exteriores, que paliaran el empuje de la cubierta. Estarían colocados con relación a la división interna o tramos del edificio, aguantando la fuerza realizada por los arcos fajones que descansan en semicolumnas adosadas a las paredes internas.


Explicación de la orientación de la iglesia con la herramienta que lleva el obispo.