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miércoles, 18 de agosto de 2021

SAN MARTÍN DE ARTÁIZ: LA LUZ Y EL ALTAR.

 

SAN MARTÍN DE ARTÁIZ: LA LUZ Y EL ALTAR.

 Por Simeón Hidalgo Valencia (18 de agosto de 2021) 

 

El día 14 de agosto de 2021 la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa realizó una actividad en el interior de la iglesia de San Martín de Artáiz, cuyo título era “ARTÁIZ. DE MÚSICA Y PINTURA”.

Tenía dos partes. La primera consistía en dar a conocer las pinturas reproducidas en el año 2018 en el ábside e inauguradas el 11 de noviembre de ese año.

Pinturas, las más antiguas, correspondientes al siglo XIII y las de la cubierta del ábside que datan del XVI.

La segunda parte se titulaba “TROVADORES. Los poetas del amor y de la guerra. Siglos XII-XIII”. El ponente, intérprete y cantor era el luthier Emilio Arias. 

Mientras se preparaba el acto afinando tanto los instrumentos como la voz y el sonido, el sol se asomaba por la ventana occidental y penetrando en forma de rayo hacía su recorrido vespertino desde el muro norte, camino del altar y escalando el muro sur moriría en su ocaso. 

Eran las 18,25, hora oficial -las 4,25, solares de la tarde-, cuando saqué con el móvil esta fotografía.




M
ientras llegaba la hora del inicio de la actividad, prevista para las 19.00 horas, saqué alguna más. Con el protocolo Covid y eso de tomar los datos de las personas asistentes, ver la temperatura, indicar a cada cual su asiento y demás, se empezó hacia las 19,15 cuando el sol indicaba el eje de la iglesia desde el oeste e iluminaba la mesa del altar.


La anterior fotografía está sacada a las 19,11 -5,11 solares de la tarde-, y cuando la vi, recordé que en una ocasión alguien me dijo que él no había visto nunca que el sol iluminara la mesa del altar de San Martín de Artáiz y como yo sí lo había presenciado, aunque no sabía el año en que lo fotografié, he mirado en mis archivos y con paciencia lo he encontrado y 


¡Oh casualidad!, al ver la fecha de esa foto veo sorprendido que tal día como hoy y casi a la misma hora, pero del año 2019, estuve en el interior de San Martín de Artáiz en el momento en que el sol vespertino alumbraba y recorría con calma la mesa del altar, como podemos ver en la última fotografía adjunta que saqué a las 19,16 del 14 de agosto de 2019 -las 5,16 solares de la tarde-.

¡Una grata coincidencia!

domingo, 20 de junio de 2021

SOLSTICIO DE VERANO EN ARTÁIZ

 

SOLSTICIO DE VERANO EN ARTÁIZ

 Por Simeón Hidalgo Valencia (20 de junio de 2021) 

 

Estamos en el momento propicio y justo para hacernos un autorregalo los que somos amantes del mensaje de la luz, pues estamos ya en este día en que el sol llega a su clímax e ilumina las zonas templadas de nuestro planeta Tierra durante más de catorce horas. En concreto en Artáiz he calculado que durante 14 horas y unos 56 minutos hay luz solar en el 21 de junio, día del solsticio de verano. Sale el sol por el noreste a las 6horas y 43minutos y se oculta a las 21horas y 39minutos según comprobación personal directa. 

Estamos en el solsticio de verano y como en los equinoccios y en el solsticio de invierno hay extraños cazadores que se acercan a lugares emblemáticos para cazar con sus cámaras de fotos esos fenómenos luminosos que denominamos “los milagros de la luz”. Tengo que confesar que soy uno de ellos. He estudiado el lenguaje de la luz en varios lugares de la Comarca de Izaga y lo que he visto, cuando he tenido la suerte de que el día amaneciera despejado, me ha recompensado sobremanera y me ha facilitado la lectura y comprensión de lo que hace siglos los poderosos y ricos comitentes encargaron realizar a los maestros canteros contratados. 

En el caso de la iglesia de San Martín de Artáiz el lenguaje de la luz es esencial para poder identificar los detalles de los motivos escultóricos y para poder penetrar y traspasar el exterior, más o menos artístico, y poder así llegar al mensaje oculto en su interior. Lo importante no es el exterior, aunque sea lo que a primera vista nos atraiga y nos distraiga. Lo importante es el mensaje. Descubrir lo que ese libro en piedra nos dice. Dar con el mensaje que el comitente quiso dejar para la posteridad y que los maestros tallistas medievales lo interpretaron con mayor o menor acierto artístico. 

Pues bien, en el solsticio de verano se produce en este edificio, siempre que el día amanezca despejado, uno de los milagros más interesantes, no visible durante el resto del año. Dados los puntos extremos del orto y del ocaso del sol podemos ver iluminados progresivamente y por momentos -durante casi una hora en la amanecida y durante un poco más de tres horas en el ocaso- los canecillos de la fachada norte de la iglesia de San Martín, llegando en el ocaso a ver también iluminados los dos canecillos de la zona noreste del ábside y saber cuál es el último señalado por el sol antes de morir. 

Estos conocimientos que he logrado al observar la incidencia del sol sobre la iglesia de Artáiz a lo largo del año, me permiten añadir y sumar argumentos a las explicaciones que hago a los visitantes que vienen a las visitas guiadas gratuitas que dirijo representando a la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa. 

Tengo también que decir que estoy siempre en estado de búsqueda porque en cada observación se aprecian nuevos detalles que van tejiendo el paño y descubriendo respuestas a los muchos interrogantes que esta iglesia plantea. Debo también señalar que el lenguaje de la luz es imprescindible para lograr responder a esos interrogantes y poder penetrar el arte y llegar al mensaje.

Y como lo he recibido gratis por la generosidad de la Madre Naturaleza -aunque también me lo he currado-, gratis expongo a la vista de quien esto lea unas imágenes tomadas, para poder ver iluminados los canecillos de la zona comentada que durante el resto del año permanecen en la oscuridad. ¿Qué quieren comunicarnos?

 

AMANECER: 

Fotografía tomada el 22 de junio de 2017.

Composición del alero del ábside. 


Dos imágenes de los canecillos del norte.



OCASO: CANECILLOS DEL NORTE.













OCASO: CANECILLOS DEL NORESTE DEL ÁBSIDE:




















sábado, 11 de abril de 2020

ARTÁIZ XV- DESCENDER A LOS INFIERNOS


ARTÁIZ XV – DESCENDER A LOS INFIERNOS

Por Simeón Hidalgo Valencia (06-06-2014)



-Pues la verdad sea dicha, personalmente me resultaría muy difícil interpretar en profundidad las manifestaciones artísticas de religiones como la judía, la islámica o la budista, por ejemplo.

- ¿Por qué dices eso? ¿No has estudiado Historia del Arte Universal a lo largo de la carrera de Historia? ¿O no te fue bien?

- ¡Que si estudiamos Arte! ¡A lo largo de los diez semestres de la carrera! ¡Y era uno de los temas que se me daba mejor!

- ¿Entonces?

-Lo digo porque una cosa es conocer las formas, los estilos, las expresiones y otra, quizás lo principal, vivir y conectar con la mentalidad, el pensamiento, las creencias de donde surgen. Pienso que en estos casos me falta una parte esencial para poder ver más allá de lo que externamente veo y poder captar todo lo que estas expresiones artísticas comunican.

- ¿Quieres decir que para comprender el arte de cualquier civilización has de sintonizar lo más posible con su mundo de creencias?

-Así es. ¿No se tendrá más facilidad para ver la totalidad de una manifestación artística si además se comparte la fe que la origina? Por eso digo que me muevo mejor y comprendo más en profundidad las manifestaciones artísticas del entorno de mis propias creencias, que es lo cristiano.

-Entonces ¿Si no crees o profesas una determinada religión no puedes comprender sus manifestaciones artísticas?

-Quizás si. No lo sé. Es la duda que yo tengo a la vista de lo que personalmente siento. Ya te digo. Llego más lejos en el arte cristiano que en el islámico, por ejemplo. En lo islámico puedo identificar lo externo de sus manifestaciones, pero se me escapa su mundo interno, su simbolismo, su fe, pues al fin y al cabo el arte es la plasmación externa del mundo de las ideas y creencias del artista.

-Pues ya conoces lo que pienso respecto a la religión. Para mí, Dios no existe y sin embargo intento conectar con lo que aquí se representa. A mí también me dice algo todo lo que hemos visto hasta el momento. También en esta hermosa fachada de Artáiz hay mensajes para los simples humanos que no creemos en Dios. Hay valores básicos aquí esculpidos que no son ni cristianos, ni judíos, ni budistas, ni islámicos, ni corresponden a una creencia en exclusiva, pero que a todas ellas pertenecen, al igual que a los agnósticos y ateos. Aunque a lo mejor puede ser también que a los que os profesáis creyentes, vuestra misma fe os ciegue y os impida ver el vasto mundo de ideas que hay en el mundo y por pretender ir más allá os olvidéis del más acá, es decir, del denominador común que tenemos las personas de cualquier raza o lugar.

Así dialogan dos amigos entendidos en Arte frente a la fachada de San Martín de Artáiz. El matiz es que uno se declara creyente en Jesús y el otro ateo. Los dos parten de lo que ven. Los dos con ojos críticos de expertos observan esta metopa.

Yo he seguido su conversación sin intervenir, pues no tenía vela para ese entierro y discretamente, mientras seguía sacando fotografías de cada escena y detalle, me he interesado por su reto para ver quién de los dos interpretaba correctamente la siguiente metopa y por la reacción de ambos he tenido la impresión de que tanto al creyente como al ateo esta escena se les resistía. He dejado mi trabajo y me he sentado en el banco de piedra, a la sombra de la acacia. He sacado mi tablee y me he puesto a describirla.

La escena que aquí se reproduce recoge una de las creencias de los cristianos. La de que Jesús, en el tiempo que estuvo muerto fue o bajó a "los infiernos" o sehol judío, que no el infierno de los cristianos con diablos, fuego y tormento eterno, para rescatar de "ese lugar indefinido" a las almas de las personas que en su vida habían sido buenas y llevarlas al "cielo", comenzando por Adán, el padre de la humanidad.

Curiosamente esta escena, como casi la totalidad de las que se muestran en Artáiz, no está sacada de la Biblia, aunque tenga un componente espiritual cristiano y se recuerde en la liturgia que se celebra en la iglesia católica en la celebración de la noche de Pascua de resurrección.
Quien esto desconoce muy difícilmente puede identificar la escena y mucho menos leer básicamente lo que en ella se comunica. De ahí que a ambos amigos les resultara difícil, si no ya describir lo que veían, sí interpretar e identificar correctamente a los personajes.


-Esta otra metopa, comenta el guía a los visitantes, nos narra una de las afirmaciones del credo cristiano. La denominada “anástasis” o descenso de Jesús a los infiernos para rescatar a los justos del Antiguo Testamento. Personas buenas anónimas, reyes, profetas, jueces, patriarcas, hasta llegar a Adán y Eva.
No responde a la representación de ningún texto bíblico, porque este pasaje no está en la Biblia, aunque sí es una creencia de la tradición de la iglesia a la que uno de sus hombres sabios, san Epifanio, allá por el siglo IV, dedicó una hermosa narración.
Con el tiempo entró a formar parte de la liturgia del Rezo de las Horas para el Sábado Santo. Dice así:

Antes de leer él mismo, pide como siempre un voluntario o voluntaria para hacer la lectura. Un señor entrado en años se ofrece. Su cara le resulta conocida al guía de la visita. Saca sus gafas de lectura, se las coloca con parsimonia y con voz recia y bien templada, lee.

“¿Qué es lo que hoy sucede? Un gran silencio envuelve la tierra; un gran silencio y una gran soledad. Un gran silencio, porque el Rey duerme. La tierra está sobrecogida, porque Dios se ha dormido y ha despertado a los que dormían desde antiguo. Dios hecho hombre ha muerto y ha conmovido la región de los muertos.

En primer lugar, va a buscar a nuestro primer padre, como a oveja perdida. Quiere visitar a «los que yacen en las tinieblas y en las sombras de la muerte». Él, Dios e Hijo de Dios, va a liberar de los dolores de la muerte a Adán, que está cautivo, y a Eva, que está cautiva con él.

El Señor se acerca a ellos, llevando en sus manos el arma victoriosa de la cruz. Al verlo, Adán, nuestro primer padre, golpeándose el pecho de estupor, exclama, dirigiéndose a todos: «Mi Señor esté con todos vosotros». Y Cristo responde a Adán: «Y con tu espíritu». Y, tomándolo de la mano, lo levanta, diciéndole: «Despierta, tú que duermes, levántate de entre los muertos y Cristo será tu luz». Yo soy tu Dios, que por ti y por todos los que han de nacer de ti me he hecho hijo tuyo. Y ahora te digo que tengo poder de anunciar a todos los que están encadenados: «Salid», y a los que están en tinieblas: «Sed iluminados», y a los que duermen: «Levantaos». Y a ti te mando: «¡Despierta, tú que duermes!», pues no te creé para que permanezcas cautivo del abismo. ¡Levántate de entre los muertos!, pues yo soy la vida de los que han muerto. Levántate, obra de mis manos; levántate, imagen mía, creado a mi semejanza. Levántate, salgamos de aquí, porque tú en mí y yo en ti formamos una sola e indivisible persona.

Por ti, yo, tu Dios, me he hecho hijo tuyo. Por ti, yo, tu Dios, me revestí de tu condición de siervo; por ti, yo, que estoy por encima de los cielos, vine a la tierra, y aún bajo tierra. Por ti, hombre, me hice hombre, semejante a un inválido que tiene su lecho entre los muertos; por ti, que fuiste expulsado del huerto del paraíso, fui entregado a los judíos en el huerto y sepultado en un huerto.

Mira los salivazos de mi cara, que recibí por ti, para restituirte tu primer aliento de vida que inspiré en tu rostro. Contempla los golpes de mis mejillas, que soporté para reformar, según mi imagen, tu imagen deformada. Mira los azotes de mi espalda, que acepté para aliviarte del peso de tus pecados, cargados sobre tus espaldas; contempla los clavos que me sujetaron fuertemente al madero de la cruz, pues los acepté por ti, que en otro tiempo extendiste funestamente una de tus manos al árbol prohibido.

Me dormí en la cruz y la lanza penetró en mi costado, por ti, que en el paraíso dormiste y de tu costado salió Eva. Mi costado ha curado el dolor del tuyo. Mi sueño te saca del sueño de la muerte. Mi lanza ha eliminado la espada de fuego que se alzaba contra ti.

¡Levántate, salgamos de aquí! El enemigo te hizo salir del paraíso; yo, en cambio, te coloco no ya en el paraíso, sino en el trono celestial. Te prohibí que comieras «del árbol de la vida», símbolo del árbol verdadero: «¡Yo soy el verdadero árbol de la vida!» y estoy unido a ti. Coloqué un querubín, que fielmente te vigilara, ahora te concedo que los ángeles, reconociendo tu dignidad, te sirvan.

Tienes preparado un trono de querubines, están dispuestos los mensajeros, construido el tálamo, preparado el banquete, adornados los eternos tabernáculos y mansiones, a tu disposición el tesoro de todos los bienes, y desde toda la eternidad preparado el Reino de los cielos”.


Los asistentes escuchan en silencio y con atención. Sus miradas fijas en la metopa comprueban que, tal como se escucha, así el cantero medieval lo describe en la piedra y comprenden ahora que esta escena muestra claramente la creencia cristiana de la victoria de Jesús sobre la muerte, representada en la calavera dominada por la cruz que porta. El infierno o Hades está representado por la cabeza de un monstruo, Leviatán, por cuya gran boca salen los justos rescatados por Jesús.

-Pero no todos ganan la batalla, les comenta el guía, a juzgar por la presa humana que retiene otro fiero animal en la parte superior izquierda de la metopa.

Terminada la lectura, el voluntario lector de voz recia se quita las gafas lentamente, las guarda en su funda y comenta:

-Ahora entiendo lo que mi amigo quería decir el otro día, cuando vinimos por nuestra cuenta a ver esta magnífica fachada. Si no estás en la onda, sólo veras lo externo, ¡y si lo ves!  El escrito de este San Epifanio me lo ha hecho comprender. Otra cosa es que yo me lo crea… ¡pero no viene nada mal ampliar el conocimiento!

martes, 3 de octubre de 2017

SAN MARTÍN DE ARTÁIZ EN LIBRO DE PAPEL

SAN MARTÍN DE ARTÁIZ EN LIBRO DE PAPEL

Por Simeón Hidalgo Valencia (03 de octubre de 2017)


Allá por el año 2012, después de horas y horas de observación y estudio de la escultura de la iglesia de San Martín de Artáiz, publiqué en CD mi propia visión e interpretación sobre la misma y titulé este trabajo “La iglesia de San Martín de Artáiz. Una lectura particular”.

Desde ese año hasta el presente muchas han sido las veces que he vuelto para seguir con el estudio con el fin de mejorarlo y muchas han sido las visitas guiadas que he realizado desde la Asociación “Grupo Valle de Izagaondoa”, tratando de dar a conocer al público en general los mensajes que en esta iglesia dejaron esculpidos los maestros canteros por mandato del comitente de la misma.

He vuelto a Artáiz en momentos claves del año como son los equinoccios y los solsticios para observar la incidencia de la luz sobre su escultura y lo que he visto me ha confirmado en unas ocasiones lo que ya en el 2012 imaginaba y a la vez me ha abierto los ojos para descubrir las soluciones a las dudas que sobre ciertas imágenes tenía. El lenguaje de la luz, ilumina también la mente y nos habla con la estrategia medieval en un instante y a una hora determinada del año.

Así, pues, corregida y ampliada, presento ahora esta investigación a la manera clásica en forma de libro de papel para delicia de los que no sucumben a las nuevas tecnologías en este terreno de la publicación literaria.

El ÍNDICE de la obra es el siguiente

Introducción
Los personajes de un libro de piedra
¿Cómo leer la portada de San Martín?
Cuestión pedagógica
La clave de la luz equinoccial
Un obispo maestro de obras
El emparedado de Artáiz
Llamadas de atención
El león que protege y da la vida
La vida es lucha.
Las caras del tiempo
La profesión de fe trinitaria
De música y fiesta.
Las tres edades
Gestos de seducción
La cara, espejo del alma
No toméis sandalias
El bestiario de San Martín de Tours de Artáiz
Los canes restantes
Adornos del alero
Las caras del interior
La pila bautismal
Curiosidades y divertimentos
Las pinturas murales del ábside
Marcas de cantero y grafitis de San Martín de Artáiz
La medida del tiempo
Anexos
Reflexión personal
Anexo I. El Equinoccio.
Anexo I. Luz Equinoccial
Anexo I. La orientación de la iglesia de San Martín de Artáiz.
Anexo I. Luz equinoccial del amanecer
Anexo I. El nacimiento
Anexo II. Solsticio de verano
Anexo II. De alba y ocaso
Anexo II. Amanecer
Anexo II. Atardecer
Anexo II. Luz y oscuridad
Epílogo
                 Bibliografía


El libro es una publicación de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa dentro del proyecto “PETRUS MUSEUM – CASA MUSEO”, considerado de interés social y cultural por el Gobierno de Navarra y catalogado con el sello MECNA, por lo que los beneficios irán destinados a dicho proyecto.

Tendrá una tirada de 100 ejemplares, pues es autoeditado y la economía hay que controlarla. Como yo digo “es publicación para coleccionistas”. Se presenta en formato DinA4. Se publica a color y tendrá un precio de 30€.

Señalar también que hasta el momento es la única publicación existente donde se puede ver comentada toda la escultura de San Martín de Artáiz, desde una visión particular.

Si está interesado/a en esta publicación puede reservar su ejemplar en el teléfono 659303994 o por correo en grupovalledeizagaondoa@gmail.com

Se podrá recoger en la presentación del libro que será el día 4 de noviembre en el Centro de Interpretación de la Escultura Románica de Artáiz a las 6 de la tarde o en las Ferias de Urroz los días 11 y 12 de noviembre en el stand de la asociación. También se puede enviar por correo postal pagando el interesado todos los costes del envío.


De antemano reciba mi agradecimiento personal y el de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa por su colaboración en dar a conocer el patrimonio de la Comarca de Izaga.