viernes, 5 de diciembre de 2014

VESOLLA: JOYA ROMÁNICA DEL MAESTRO PETRUS




 
VESOLLA: JOYA ROMÁNICA DEL MAESTRO PETRUS

Por Simeón Hidalgo Valencia (05-12-2014)



El primer documento conservado en la documentación del monasterio de Leire que hace mención a la advocación de la primitiva iglesia del actual señorío de Vesolla se remonta al año de 1093. Se la denomina con el nombre de “Sante Marie de Bessoila”. El señor de esta villa, Acenari Lopeiz de Bessoila, en ese año la nombra cuando dona al monasterio de San Salvador de Leire  sus posesiones de Bessoila.[1]

No siempre, como se ve, se ha escrito igual el nombre de este lugar, como pasa con la mayoría de los toponímicos. En el documento citado y el Libro de Cuentas de la actual iglesia[2] se recogen las siguientes versiones: Bessoila, Bessoilla, Bessolia, Besolla, Vessolla y Vesolla.  El investigador Mikel Belasco añade además las de: Bessoylla, Vessoylla, Ueassala y Veassala.[3]

Vesolla, es pues, uno de los pequeños señoríos que surgen en la comarca de Izaga y que en la actualidad ha quedado despoblado como sus vecinos de Celigueta y  Guerguitiáin.

La actual iglesia de Vesolla por su estilo corresponde a finales del siglo XII o comienzos del XIII y muestra tanto en su portada como en el interior la mano de la escuela del maestro Petrus, que se dio a conocer en Guerguitiáin grabando el famoso “PETRUS ME FECIT” en un capitel interior.  Basta con observar los capiteles de la portada de Vesolla, así como detalles de su interior para confirmarlo. Después las mismas manos repetirán formas de Vesolla en la iglesia de Santo Tomás de Najurieta y de los tres lugares anteriores los repetirán en la fachada de la de Garaioa. Pertenece, por tanto, esta de Vesolla a la que he denominado “La ruta del maestro Petrus de Guerguitiáin”[4].

Quien decidió levantar esta iglesia donde hoy se encuentra seguro que pensó en que durara por los siglos y siguió el consejo de Jesús contenido en el Evangelio de edificar sobre la roca viva ahorrándose así el trabajo de la cimentación. [5]

Si hoy me detengo a hablar de esta iglesia es porque las obras de restauración de la misma prácticamente han acabado y hoy se puede contemplar sin los añadidos, arquitectónicos o vegetales, que antes la ocultaban y oprimían.

Desde que me acerqué a visitar por primera vez la iglesia de Vesolla hace ya veinte años, cuando trabajaba en el estudio de las marcas de cantería en las construcciones románicas de Navarra, me quedé impresionado de la belleza y categoría artística de su portada, así como de los capiteles de su interior. Entonces pude hablar y compartir mesa en la casa abacial con los habitantes que todavía tenía este lugar: los hermanos José y Eugenio. Hoy día, como he dicho, es ya un despoblado más.

Después he vuelto más veces sea para estudiar el estilo del maestro Petrus, sea para darlo a conocer a los amantes del turismo cultural a través de las visitas guiadas que desde la aparición del Grupo Cultural del Valle de Izagaondoa primero, convertido en 2012 en Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, se vienen realizando, pues el rico Patrimonio de la Comarca de Izaga es tan abundante que merece la pena ponerlo en el circuito turístico para tratar de hacer revivir a esta comarca de Navarra tan deprimida, tan despoblada y tan envejecida. Si nadie hace nada el peso de los siglos y de la indiferencia acabaría con la ruina de todas estas joyas legadas por nuestros antepasados.

Afortunadamente la Institución Príncipe de Viana se hizo eco de las voces que abogaban por la restauración de estas pequeñas iglesias y hoy es el día en que puedo contemplar, no ya desde la barrera ni con andamios, el edificio recién restaurado y circundar su perímetro contemplando el edificio desde todos sus puntos de vista. Lo que he visto me ha gustado.


Aunque el edificio sigue cerrado ya que la consolidación de las pinturas renacentistas, con descubrimiento incluido oculto bajo capas más recientes, según me ha llegado, aún no ha terminado.

Cuando se termine este trabajo habrá que incluir esta iglesia dentro de un programa cultural que englobe la Comarca de Izaga y no dejarla abandonada a su suerte. Los amantes del Turismo Cultural y los amantes del Patrimonio Natural tienen aquí un recurso admirable para registrarlo en su agenda de actividades, pues lo que nuestros antepasados construyeron y mantuvieron en pie a lo largo del tiempo llega hoy a las nuevas generaciones remozado, sin añadidos, tal y como en su origen se planeó. Si esto se hace servirá para dar nueva vida a esta Comarca de Izaga pues, como mantengo en mis escritos y procuro inculcarlo a mis seguidores, el Patrimonio ha de ser uno de los motores para el desarrollo de la misma.

Afortunadamente ahora se ha dado un paso muy importante y se ha levantado la tierra que los siglos pasados depositaron sobre este lugar, literalmente hablando, y ha aparecido parte del magnífico empedrado que vio resonar los pasos de los fieles que a su iglesia acudían, que acogió la alegría de sus gentes en fiestas y romerías, que marcó la senda del último viaje a los que desde aquí partieron. Recuperarlo es un acierto y completarlo a manera de plaza algo que habrá que realizar en una segunda fase de adecuación del entorno.

 Conservarlo, cuidarlo y transmitirlo es nuestra responsabilidad.

… y para que veamos la diferencia, aquí dejo unas imágenes que hablan por sí solas de lo que se ha hecho con el dinero de todos los navarros. Personalmente lo considero muy bien invertido.

 Vista de la cabecera, orientada al este.

  

Vista sureste de la iglesia de Santa María de Vesolla.


Vista noroeste. Se puede ver la roca madre sobre la que se asienta la iglesia.


 El maestro Petrus se fija en la Naturaleza para transmitir el mensaje.


Un atractivo recorrido cultural y paisajístico por parte de “La Ruta del Maestro Petrus de Guerguitiáin”, visitando Guerguitiáin, Celigueta y Vesolla.

Recorrido 1: Llegando en coche hasta Induráin lo aparcamos en el pueblo y seguimos por el camino de la izquierda hacia Vesolla. Volvemos por el mismo camino. Unos 4km. de ida por buen camino. Total unos 8km.

Recorrido 2: Llegando en coche hasta Induráin lo aparcamos en el pueblo y seguimos por el camino de la derecha, marcado con la señal de Guerguitiáin, visitaremos la iglesia de San Martín, donde Petrus dejó su firma. Unos 3km de distancia. Total unos 6km.

Recorrido 3: Recorrido circular. Después de visitar la iglesia de Izco con su interesante portada medieval subimos hasta el primer puente que cruza la autovía y tomando el camino de la izquierda llegaremos a Vesolla. Después nos llegamos hasta Induráin, donde se visita la Encomienda Sanjuanista. Después se prosigue hasta Guerguitiáin, donde la firma de Petrus revela el estilo de este cantero medieval y su escuela. Después de recuperar fuerzas se prosigue hacia Celigueta donde veremos la torre medieval del señorío, teniendo en cuenta que es propiedad particular y caminamos hasta llegar de nuevo a Izco. Total unos 16km.

Recorrido 4: Circular (Siempre que se recupere el camino desde Celigueta a Vesolla.) Llegando en coche hasta Induráin lo aparcamos en el pueblo y seguimos el primer recorrido que nos lleva hasta Vesolla. De allí bajamos, siempre que se recupere el camino, hacia Celigueta y nos llegamos hasta Guerguitiáin y de allí de nuevo a Induráin. Unos 10km. Se puede hacer también a la inversa.

 Visita de investigación a Vesolla.
  
 Dirigiendo una visita guiada en Marzo de 2012.



[1] ANGEL J. MARTÍN DUQUE; Documentación medieval de Leire (siglos IX A XIII); Documento 140; págs.:201-203. “…et concedo illis meam uillam que uocatur Bessoila cum ómnibus terminis et adiacensiis suis, pratis, pascuis, montibus, vallibus, terris et uineis, cultis et incultis,…  Constituo autem ut ecclesia Sante Marie de Bessoila semper decantetur a propriis clericis ipsius uille si boni fuerint, sin autem procuret abbas et monachi Sancti Salvatoris quod melius prouiderint. …”
[2]ARCHIVO DIOCESANO DE PAMPLONA; Libro de fábrica  de Besolla; Caja 170-3
[3] MIKEL BELASCO; Diccionario etimológico de los nombres de los pueblos, villas y ciudades de Navarra – Apellidos navarros; 1999; pg. 424.
[4] SIMEÓN HIDALGO VALENCIA; La ruta del maestro Petrus de Guerguitiáin; 2012; pgs.: 30-33 y 74-76.
[5] Biblia de Jerusalén; Evangelio de San Mateo: 7, 24-25: “Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca.”

domingo, 30 de noviembre de 2014

DICIEMBRE: EL FIN Y EL PRINCIPIO

DICIEMBRE: EL FIN Y EL PRINCIPIO

Por Simeón Hidalgo Valencia (01-12-2014)


“… NON NOS ENGAÑEN,
PUES SE VA LA VIDA APRIESSA
COMO SUEÑO…”[1]

 

¡Qué razón tenía el gran Jorge Manrique!, pues es voz común que el tiempo, a medida que nos vamos haciendo mayores, se acelera y cada vez oímos y decimos lo de que “parece que fue ayer” cuando iniciábamos el presente año que ahora se acaba.

La verdad es que no es el tiempo lo que se va. Lo que se nos va es la vida aprisa y sentimos que llegados a un punto de la misma parece se desparrama, cual arena, entre los intersticios de los dedos de nuestras manos, hasta que cae el último grano en nuestro particular reloj  o aparece la última hoja de nuestro librillo, esa “hoja roja” anunciándonos del fin de la vida.

Así pasa con este año 2014. Hemos llegado a su final y es hora de hacer recuento minucioso y detallado con sus haberes y deberes esperando se nos conceda la oportunidad de iniciar un ciclo más en esta espiral de eterno retorno que nos brinda la Naturaleza.


Iniciamos Diciembre, el décimo mes del primitivo calendario romano, que como ahora, sigue siendo el último de cada ciclo.

En él, paradójicamente, se inicia de nuevo la vida. El sol comienza de nuevo su ciclo creciente con el solsticio de invierno y en su caminar, la vida aletargada se muestra tímidamente en pequeños brotes hasta que explote con vigor con la primavera.

Llega Diciembre, que es fin y que es principio. Por eso los nuevos y buenos propósitos. Por eso la celebración por lo que en este año hemos vivido. Por eso en los calendarios medievales, como vemos en el de la Catedral de Pamplona y en el del Valle de Izagaondoa, lo que se nos muestra es la celebración de la vida a través del banquete de fin de año.   
La mesa puesta con ricas viandas, con pan recién horneado, con el vino de la buena cosecha, con la carne del cordero sacrificado.




Que no nos engañen, pues se va la vida aprisa como un sueño… por lo que a cada momento de cada día de nuestra vida deberíamos exprimirlo al máximo, mientras vamos pasando las hojas diarias de nuestro propio almanaque, pues no sabemos cual será la última que cierre nuestro paso por este mundo.  


“Carpe diem” mientras tanto, dicho sea con el mayor, auténtico y solidario sentido humano.




[1] Coplas de D. Jorge Manrique a la muerte de su padre; estrofa XII; Año 1477  http://www.poesi.as/index1.htm

martes, 18 de noviembre de 2014

LA OTRA REALIDAD - I: EL ROSTRO DE GUERGUITIÁIN





LA OTRA REALIDAD - I: EL ROSTRO DE GUERGUITIÁIN

Por Simeón Hidalgo Valencia (18-11-2014)


El maestro Petrus dejó su firma en el centro de un capitel de la iglesia de San Martín de Guerguitiáin, en el valle de Izagaondoa, reino de Navarra, allá por los finales del siglo XII o comienzos del XIII, convirtiéndose así en uno de los rebeldes de su época, como comenté en el artículo dedicado a los maestros románicos que firmaron su obra. [1]
La enmarcó con sendos zarcillos de la vid y con zarcillos de la vid realiza este popular y sencillo rostro cuya profunda mirada hipnotiza cuando la miramos atentamente y transmite sentimientos positivos al espectador.

Está en la portada de la iglesia tallada en el capitel central derecho según miramos. Está a la altura de los ojos de las personas de aquel tiempo, que eran más bien bajas, para que la vieran sin problemas pues, como ya es conocido, las tallas de la portada tenían, y siguen teniendo, la importante labor de catequización de las gentes analfabetas que acudían a la casa de Dios. Lo que ellos entendían a nosotros se nos escapa y a pesar de nuestros estudios, carreras y másteres somos analfabetos para comprender y asimilar lo que en ellas se comunica.

En el cuento que escribí tratando de interpretar la portada de Guerguitiáin[2] comenté lo que pienso verían en ese rostro los aldeanos del lugar o los peregrinos que por allí pasaran y es el mismo maestro quien a manera de visita guiada les hace la explicación.

“De nuevo pregunta a los pequeños, en especial al grupo de antes que continúa con sus cuchicheos y risitas por lo bajo, sobre los nuevos motivos dibujados en el capitel central de la derecha. Logra captar su atención y uno de ellos, de unos 12 años, dice:
-Yo veo tres. El primero esta cara. Aquí están los ojos, que los ha hecho con los zarcillos, esta es la nariz, los bigotes y este punto es el mentón.
-¡Muy bien explicado! ¿Quién sabría decirnos a quién representa?
Un coro de voces infantiles contesta al unísono: ¡A Jesús, nuestro Señor y nuestro Salvador! De tanto escuchar la historia cuando iban a ayudar o a ver la marcha de la construcción de la iglesia, se lo han aprendido de memoria.”

Eso es lo que el maestro les dice en general, pero en particular al niño de 12 años a quien toma como aprendiz, le pone la tarea de descubrir la clave que le haga descubrir el verdadero mensaje de esta portada y que descubrirá cuando sea ya un anciano.

Lo primero que hace cuando llega por la mañana a dirigir la reparación de la iglesia, es contemplar su portada. Ahí está la cara que tiene la solución al enigma. La observa fijamente y se pregunta qué es lo que tiene que ver. A la vez, el sueño de la noche pasada le invade de paz interior e intuye que ha de salirse de lo normal y abrir la puerta al revés para poder dar con la respuesta al mandato de su maestro. ¡Qué fácil resultó en el sueño abrir la puerta! ¡Hazlo al revés! ¡Dale la vuelta a la realidad!
De repente tiene una intuición y rápidamente manda a un obrero que prepare en el suelo, allí mismo, en la explanada de la iglesia, una plancha para dibujar. A mediodía se encuentra haciendo una copia de la cara de Jesús lo más exacta y proporcionada posible.
 Cuando la termina se aparta unos pasos y la contempla en la distancia. Como la del capitel transmite paz y sosiego. Es la faz de nuestro Señor y nuestro Salvador.

 Pero la intuición anterior le lleva a rodear el dibujo y contemplarlo desde el lado opuesto. Lo que ve le deja paralizado. Un nuevo rostro, oculto hasta este momento, aparece ante sus ojos. Parece salido de la profundidad de la tierra y ser la viva imagen del diablo.


“Siente miedo ante lo desconocido, pero a la vez se acuerda del maestro Petrus y de su mirada de complicidad. Ahora la puede interpretar y se da cuenta de que sus grabados, en esta pequeña iglesia en medio de la naturaleza, tienen doble significado. Rápidamente decide destruir la plancha donde ha realizado el dibujo. Mejor que nadie lo vea y menos el monje encargado de la vida espiritual del lugar, pero no puede resistirse a releer la portada e intentar descifrar la totalidad de su mensaje.
En medio de estas reflexiones no percibe una presencia a sus espaldas.
-¡La obra de reparación parece sólida, maestro albañil! Escucha. ¡Seguro que estos muros aguantarán bien el paso de los siglos, pues lo que estás descubriendo tiene que pasar de generación en generación!
Al volverse tiene ante sí a la mujer del bosque. Lleva consigo su saco de hierbas medicinales recién cosechadas. Una diadema de flores silvestres adorna su ya blanquecina y larga cabellera. El maestro albañil intuye que ella sabe leer el mensaje de la piedra.
-Las creencias antiguas siguen vivas, pero pocos se atreven ya a celebrar sus ritos abiertamente. El maestro Petrus las conocía y a su manera las transmitió escondidas bajo la apariencia de la nueva religión. Tú has encontrado en su Dios crucificado a nuestro Dios cornudo, que ellos le dieron esa apariencia horrible y malvada y lo llamaron Diablo. Nuestra Diosa es la madre de todo lo que vemos, la Madre Tierra, la Señora de la luz...
-¿Por qué me revelas estas cosas, mujer, sabiendo que corres peligro? Le pregunta el maestro albañil.
-Porque es la Diosa la que te ha traído a la tierra de tu infancia, para cerrar tus ojos al fin de tus días y acogerte en su seno, así como te insufló la vida en el momento de tu nacimiento. Porque has sido tú el elegido para mantener en pie estos muros donde se resume grabada nuestra fe. Porque no has olvidado el mandato de tu maestro y sigues buscando la verdad labrada en estas piedras, sólo reconocible por los seguidores de las creencias antiguas.”

Otra realidad se percibe en una imagen aparentemente simple y popular, que ahora denominamos “Inversión Perceptual” y de la que muchos ejemplos podemos poner. Pensamos que es algo moderno, pero ya en los finales del siglo XII o en los comienzos del XIII el maestro Petrus lo usó en su obra para que el discípulo o persona inquieta y rebelde como él, vea más allá de lo aparente y ejercite mente y espíritu cruzando la frontera de dogmas e imposiciones.


¿Quién no conoce este dibujo de W. E. Hill realizado en 1915 en el que dos realidades opuestas conviven?

Mirar y observar la realidad en profundidad, no sólo verla, nos hará estudiar los matices de las formas hasta dar con la otra verdad, con el otro mensaje que aquí se esconde.

¿Qué ves en este dibujo?

 ¿Dónde está su abuela?

Pues también en el rostro de Guerguitiáin están presentes dos realidades.


Personalmente las he plasmado en la siguiente composición del cuadro que para el Petrus Museum he realizado. Es un único rostro, pero lo he invertido como antes para poder ver dos realidades distintas, aunque bien pensado quizás sea la misma que evoluciona a lo largo de los tiempos.





[2] SIMEÓN HIDALGO VALENCIA; El mensaje en piedra del maestro Petrus; 2012.

viernes, 14 de noviembre de 2014

EL PETRUS MUSEUM SIGUE PARA ADELANTE - XI

EL PETRUS MUSEUM SIGUE PARA ADELANTE – XI

Por Simeón Hidalgo Valencia (14-11-2014) 


Desde que el día 7 de Diciembre de 2011 escribí un artículo titulado “Visita a Guerguitiáin”[1], en el que comunicaba a mis lectores la idea de poner en marcha un museo donde se diera a conocer la figura del maestro Petrus de Guerguitiáin y su escuela medieval de canteros en el que se mostraría un resumen del trabajo realizado por este cantero y por su escuela en Navarra, han pasado prácticamente tres años.

Ese día soleado de Diciembre, además de descubrir al caballero de Guerguitiáin en uno de sus capiteles, salvajemente deteriorado, empuñando la espada con sendas manos, se comenzó el trabajo de copia y reproducción del primer capitel con destino al PETRUS MUSEUM y hoy es el día en el que anuncio, por fin, a mis seguidores y a los estamentos responsables de la cultura a todos los niveles, que la tarea de reproducción de sendos capiteles de cada una de las iglesias petrinas ya está terminada, siempre y cuando no se descubra alguna más con el tiempo.

Por aquél entonces ni tan siquiera estaba rehabilitada la iglesia de San Martín de Guerguitiáin. Sería en Abril de 2012 cuando comenzarían las obras de restauración. También por aquel entonces personalmente soñaba en que esta fuera la sede del museo, pero las circunstancias y el curso de los acontecimientos lo han llevado por otro camino, pero sin salirse del valle en que el maestro Petrus quiso darse a conocer.

Siempre he deseado que el museo se quedara aquí, en Izagaondoa, para que sea un recurso que potencie el desarrollo social, económico y turístico de esta tierra tan desconocida y tan deprimida de Navarra, aunque a lo largo de estos últimos años algo más se lo conoce y muchos más se acercan a visitar sus joyas medievales que enriquecen su patrimonio, gracias a la labor emprendida por la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, de la que soy uno de sus socios fundadores, a través de sus visitas guiadas, sus investigaciones, sus publicaciones, sus charlas y talleres o su presencia en ferias, recorriendo, como Petrus, la comarca de Izaga sin ningún ánimo de lucro y sin ninguna ayuda oficial, salvo sus propios medios y su mucha voluntad en trabajar por nuestra comarca..

A pesar de no tener entonces dónde ubicarlo, seguí adelante con mi idea, que en su momento fue asumida por dicha asociación en asamblea, para la que gustosamente trabajo en la medida de mis posibilidades y por medio de ella para el Valle de Izagaondoa sin ninguna apetencia personal.

A punto de cumplirse los tres años, como digo, hoy es el día en que hasta tenemos una sede para el museo. La Casa Zandueta de Lizarraga que a su vez ella misma es un museo, con su horno de pan, su bodega,… cedida por la Asociación Aspace a la nuestra para desarrollar en ella nuestras inquietudes culturales.

La zona de las antiguas cuadras se reconvertirán en el PETRUS MUSEUM cuya base serán los 13 capiteles petrus reproducidos, amen de otras piezas de piedra: cruces, estelas, ventanales, piezas etnográficas, adquiridas unas, prestadas o donadas por sus dueños otras y todo lo que los vecinos tengan a bien donar o prestar.

Todo proyecto, toda empresa, para llegar a verlo realizado requiere siempre un primer paso y mucha voluntad y constancia para realizarlo. Hoy os muestro, sin más demora, los capiteles duodécimo y décimo tercero de la colección.


CAPITEL DE MONREAL:


Este capitel hace el número XII y está fuera de contexto en la iglesia parroquial de Monreal. Aquí lo vemos en la primera composición fotográfica reproducido en la que fue su posición original, pero actualmente, como se puede apreciar, está invertido y junto a otro compañero hace de base a la pila benditera colocada a la entrada de la iglesia.

Sigue el estilo de la portada de la iglesia de Sangáriz, que hoy día hace de acceso a la iglesia de San Martín de Tours en la villa de San Martín de Unx, por lo que posiblemente sería uno de los capiteles que remataban las medias columnas adosadas a los muros norte  y sur.

Es el estilo Petrus, pero ya evolucionado, como en la iglesia de San Esteban de Eusa, aunque conserva el espíritu y motivos vistos por ejemplo en Guerguitiáin.

Los zarcillos de la vid enmarcan a una espiga de trigo más realista y finamente labrada, por lo que el simbolismo eucarístico cristiano se mantiene haciendo relación al pan, cuerpo de Cristo.

La copia de este capitel la ha realizado el cantero Joseba Lekuona y como en los anteriores demuestra su profesionalidad captando no sólo la forma externa de la pieza, sino, diría yo, el espíritu que impulsó al maestro original allá por los comienzos del siglo XIII.

Hay que comentar que entre todos los capiteles reproducidos es el de mayor tamaño. No tenemos fotos del conjunto de la iglesia de Sangaríz, que es de donde parecen provenir estos grandes capiteles que estaban colocados en el interior de la misma, pues antes de 1977 había desaparecido y sus restos, los más afortunados, se distribuyeron por otros lugares, como es el caso de la puerta, ya mencionada.

Joseba Lekuona posa junto al último de los capiteles realizados por él.


CAPITEL DE ZOLINA:


Este capitel hace el número XIII de los reproducidos para el PETRUS MUSEUM aunque en su conjunto no tiene las características del maestro Petrus, pero se ha optado por reproducirlo por el rico contenido de sus tallas.


Los seguidores del blog de mi amigo y compañero de asociación Mikel Zuza Viniegra recordarán a esta pareja de amantes y sus aventuras como protagonistas de una de sus Crónicas irReales de Navarra [2], en la que intervienen la princesa Constanza, un amante aragonés rescatado de su zahúrda prisión del palacio de Zolina y el rey fuerte Sancho, su hermano.

En la torre de la iglesia están en abrazo amoroso desde hace siglos con el amparo del sello real.


Como el relato de Mikel es mucho más sugerente que lo que pueda yo decir de esta magnífica obra, dejo aquí el tema, recomendando su lectura.

Sólo agradecer a Ramón Górriz su contribución desinteresada para el PETRUS MUSEUM a través de esta nueva pieza interpretada a su estilo con minuciosa delicadeza.

Ya presenté en su momento otro trabajo suyo en el que se reproducía uno de los capiteles exteriores de la portada de la ermita de Santa María de Badostáin.

Gracias Ramón por tu esfuerzo y empeño, así como por tus otras donaciones.