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jueves, 20 de noviembre de 2025

¡PELIGRO! ¡URGE INTERVENIR EN SAN MARTÍN DE ARTAIZ!

 

¡PELIGRO! ¡URGE INTERVENIR EN SAN MARTÍN DE ARTAIZ!

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (20 de noviembre de 2025) 

 

Hoy, 20 de noviembre de 2025, he recibido un reportaje fotográfico realizado por un vecino de Artaiz, sobre su preciosa y muy popular iglesia románica de San Martín de Artaiz junto a un pequeño mensaje de whatsApp que dice lo siguiente: “Buenos días. El viernes barrimos la iglesia. Después hicimos un recorrido por los testigos y como ves la mayoría están rotos. Las fotos son de Barberena”.

 


Cascotes desprendidos del techo de la iglesia.
 

En varias ocasiones he comunicado a través de mi blog que este magnífico ejemplo del románico rural, como es la iglesia de San Martín de Artaiz, no es tan sólido como aparenta a los ojos de los visitantes y turistas que en una hora o un poco más se admiran de las maravillas de su escultura medieval[1]. No perciben los detalles y estos detalles ponen en riesgo la solidez de sus muros, dado que las grietas en las bóvedas y muros perimetrales son evidentes desde hace muchos años, pero últimamente la estabilización del edificio es cuestionable, pues esos “testigos” que se pusieron en marzo de 2025 en su “mayoría están rotos”. 

Llevo realizando visitas guiadas a esta iglesia desde 2012, como miembro de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, y lo que entonces era hacerlas sin ningún temor, ahora, desde que escuché chasquidos sospechosos en su interior, no me fío y más desde hoy en que las fotografías hablan del peligro muy claramente. Las grietas siguen vivas. El peligro es evidente y ¡URGE INTERVENIR!

Como a mí, también se les ha enviado estas fotografías al Señor Párroco y a la Dirección de Servicio de Patrimonio Histórico, Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana. 

Yo no puedo hacer gran cosa mas que escribir estas líneas para quienes las lean, sepan que desde el pueblo de Artaiz se espera una respuesta efectiva de quien tiene en sus manos la posibilidad de que este patrimonio religioso y cultural, declarado desde 1983 Bien de Interés Cultural, respondan con rapidez y no demoren un nuevo proyecto de recuperación de su querida iglesia románica de San Martín.



sábado, 8 de marzo de 2025

SAN MARTÍN DE ARTAIZ NECESITA UN REPASO.

 

SAN MARTÍN DE ARTAIZ NECESITA UN REPASO.

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (08 de marzo de 2025). 

 


La iglesia románica de San Martín de Artaiz, según se dice desde que se escribe sobre el románico de Navarra, es el mejor y el más importante ejemplo, en este antiguo reino, del denominado “Románico Rural”. 

Quizás sea un poco exagerada esta afirmación, pues, por ejemplo, de San Pedro de Etxano también se pudiera decir lo mismo, pero ya que me muevo por la Comarca de Izaga -y este patrimonio heredado es uno de los hitos que creo conocer un poco, pues lo estudio durante años y he logrado encajar bastantes piezas de su rompecabezas doctrinal y su mensaje lo transmito al público en las visitas guiadas que organiza periódicamente la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa y en las que se solicitan por grupos amantes del románico, centros educativos, estudiosos, turistas y demás interesados en el patrimonio-, me parece muy acertado que así se la defina.

En su momento, -allá por los tiempos del obispo Don Pedro de Artajona o Don Pedro de París, pues éste es para mí el poderoso señor que impulsa la construcción de esta iglesia, que se hace representar bajo el alero en la placa de piedra colocada junto al joven trifronte en actitud de bendecir su replanteo a la salida del sol en el equinoccio de primavera-, San Martín luciría hermosa recién terminada, a todo color, policromadas sus esculturas sin ningún desperfecto material.

El paso del tiempo y los acontecimientos históricos propiciarán fallos serios en su construcción, sin olvidarnos de la acción humana y sus luchas de poder. Según el Libro de Fábrica de Artaiz, hubo que hacer obras muy serias de restauración en la cubierta durante la segunda mitad del siglo XVI.

Estas obras tuvieron como objetivo reparar el cuarto de esfera del ábside, así como la cubierta en gótico tardío de los dos cuerpos más cercanos a él. Igualmente se añadió una capilla lateral en la fachada norte y se construyó la sacristía. También, por orden del Sr. Obispo de Pamplona, el muy ilustre y reverendísimo señor don Pedro Pacheco, de noble cuna castellana, transmitida por su delegado el visitador y bachiller, arcipreste don Miguel de Ollacarizqueta al abad de Artaiz, don Pedro de Urroz, se tuvieron que cegar dos vanos del muro norte y el correspondiente al hastial oeste. En el mandato correspondiente se expresa que habría que cegarlos “a cal y canto bajo pena de excomunión”. También se pintó la bóveda del ábside con formas geométricas modernas correspondientes al Renacimiento poniendo en práctica los conocimientos de la perspectiva, dando la sensación de casetones floreados que aparentan profundidad, al igual que se hizo por la misma época en Vesolla o en Grez, dentro de la Comarca de Izaga. Tipo de pintura muy lejos de la realizada a comienzos del siglo XIII en el ábside de San Martín de Artaiz correspondiente al denominado estilo gótico lineal en momentos de transición arquitectónica denominado “protogótico”.

Años después de esta gran transformación estructural se colocó el retablo en el ábside impidiendo la visión de parte de las pinturas tanto protogóticas como renacentistas y al colocar el retablo se taponó la entrada de la luz por la ventana absidial por lo que hubo que abrir un nuevo vano en la zona sureste que iluminara de forma lateral el recinto.

Más tarde la desafortunada moda de dejar la piedra vista propició que se picaran las capas de revocos exteriores, estuvieran o no adornadas con pinturas murales, perdiéndose de esta forma todo un mundo de posibles mensajes pictóricos orientados a la catequización de los fieles.

Llegados al siglo XX, en la segunda mitad de los cincuenta, se realizaron fuertes obras de restauración y al retirar el retablo se descubrieron los restos oscurecidos de las pinturas mencionadas. Fue en 1958 cuando se restauraron los restos de pintura mural, los del siglo XIII como las citadas del XVI y el obispado las donó al Museo de Navarra accediendo a la solicitud cursada por la Diputación de Navarra. El edificio quedó como nuevo y en 1983 se le otorgó el título de edificio de Interés Cultural.

“Mucho más recientemente, concretamente en el año 1997, fueron realizadas nuevas obras de restauración, conservándose hoy en día en un estado impecable”, se escribe en la página web de Arteguías. (arteguias.com/iglesia/iglesiaartaiz.htm).

 ¿Es cierto que la iglesia románica de San Martín de Artaiz, paradigma del románico rural navarro se conserva hoy en día en un estado impecable? 

Lamentablemente la respuesta es: ¡NO! Y lo digo desde hace años. 

Cuando en 2018 se procedió a colocar en el ábside sendas copias de las pinturas medievales y renacentistas escribí con fecha del 19 de octubre de 2018 el artículo titulado: SAN MARTÍN DE ARTÁIZ: SESENTA AÑOS DESPUÉS” en el que me congratulaba por ello, pero advertía de un peligro: 

“Pero ¡ojo!”, decía.

“Sesenta años después la estructura de la iglesia presenta signos de declive que, si no se remedian, con el tiempo irán a más. Sus paredes y la cubierta tienen grietas alarmantes, señales de que es necesaria una nueva actuación en la estructura del edificio, que pide que se sujete su perímetro en sus cimientos. Que el colorido de sus pinturas no nos haga dejar de ver lo más importante, pues de no actuar cuanto antes, el edificio en sí peligra. Grietas en la bóveda, grietas en el muro oeste, grietas en el sur, grietas en el ábside. No dejemos que vayan a más”. Y grietas también en el muro norte.

 Últimamente, el organismo competente ha estado revisando la iglesia de San Martín de Artaiz y en las grietas han colocado testigos para comprobar si la inestabilidad del edificio sigue avanzando y, pienso, tomar las decisiones oportunas para su conservación integral. 


Aquí muestro algunos “antes y ahora” del edificio. 







A la vista de estas imágenes cualquier persona interesada en la conservación del patrimonio daría la voz de alarma y no dejaría pasar el tiempo para intervenir, pues el peligro está presente y más si en su recinto se celebran actos religiosos, visitas guiadas y otras actividades culturales que atraen al público.

Tengo que decir que el día en que hice el reportaje para documentar este artículo, estando en el interior de la iglesia, en medio del silencio escuché por dos veces como un chasquido seco que me invitó a salir, por si acaso, pues era la primera vez que lo escuchaba.

 

Pero no sólo es en la estructura de la iglesia en la que habría que intervenir, porque si nos fijamos en sus esculturas, -quizás lo más interesante para el visitante, porque a través de ellas, el comitente que impulsó su construcción nos transmitió su catequesis doctrinal-, veremos que varias de ellas prácticamente se han perdido, otras tienen un alto grado de erosión que levanta su capa exterior, otras presentan grietas alarmantes que con el tiempo quebrarán la figura. Otras han sido remodeladas por las avispas, … Si no se interviene con técnicas eficientes en la conservación de estas tallas, las iremos perdiendo una tras otra.

Veamos algunas imágenes de estas esculturas más deterioradas:



















 

Como se suele oír “Dice más una imagen que mil palabras” …, pues aquí hay muchas imágenes que recalcan y confirman cada una de ellas el título de este artículo: 

SAN MARTÍN DE ARTAIZ NECESITA UN REPASO.

domingo, 5 de noviembre de 2017

LA IGLESIA ROMÁNICA DE SAN MARTÍN DE ARTÁIZ. UNA LECTURA PARTICULAR"

“LA IGLESIA ROMÁNICA DE SAN MARTÍN DE ARTÁIZ.
UNA LECTURA PARTICULAR”
PRESENTACIÓN.

Por Simeón Hidalgo Valencia (05 de noviembre de 2017)


Muchas gracias, Carmen, por tus palabras y muy buenas tardes a todos los asistentes a la presentación de esta obra sobre la iglesia de San Martín de Artáiz.

Como se ha dicho, sobre la base de la publicación en soporte digital de 2012, corregida y aumentada, doy a conocer el estudio que he ido completando a lo largo de estos cinco años transcurridos desde entonces.

Años en los que, como componente de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, he ido realizando todos los años visitas guiadas para dar a conocer al público en general el programa iconográfico de esta iglesia.

Años en los que he ido aprendiendo también con las aportaciones de los visitantes y de mis propias observaciones sobre el terreno a lo largo de los distintos momentos del año.

Lo que en esta publicación ofrezco al público es mi propia visión, intentando:

1º: Identificar el programa escultórico. Es, a veces, tarea un poco difícil, pero básica si se quiere comprender el mensaje que se propuso transmitir el comitente cuando se planificó.

2º: El segundo paso, es el de Analizar en su totalidad cada capitel o canecillo esculpido.

3º: La identificación y el análisis me llevan a poder Interpretar cada escena atendiendo a su conjunto y no sólo por alguno de sus componentes.

4º: Todo ello para poder Comprender el mensaje o mensajes  que aquí se transmiten al espectador, pues

 Mi tesis: defiende que más allá de lo exterior, de lo que vemos, más allá del posible arte, lo que le interesa al comitente de esta obra es el interior, el mensaje, la catequesis que estas imágenes realizan a las gentes de su época. No es el arte lo más importante, sino la fe que a través de las imágenes se predica.


*Cuestión pedagógica:

Y para que no nos quedemos en el exterior, como buen maestro usa la pedagogía y llena de imágenes el exterior del edificio y duplica algunos símbolos básicos en las zonas más importantes del edificio, como son el ábside y la portada principal.

Los que hemos trabajado en la educación sabemos de la importancia que tienen ciertos conceptos dentro de un tema determinado y siempre hemos recalcamos con énfasis los mismos al alumnado y repetido con insistencia: “Esto es básico”. “Tenedlo en cuenta para comprender el tema”. “¡Atentos! Ésta es pregunta de examen”. Lo repetimos una y otra vez para que lo esencial y clave se tenga como básico para entender el conjunto del tema.

Pues bien, en dichas zonas de la iglesia descubro cuatro elementos comunes, que serán los paradigmas para descifrar, en parte, el mensaje doctrinal.

1º: El Puchero.

2º: El Órgano Sexual masculino.

3º: La Alboca.

4º: La Flor Hexapétala.

Estos son los elementos que se repiten. Por lo tanto son importantes desde el punto de vista de la época en que esta iglesia se levanta.

Elementos básicos que bien dan vida, (el sexo); la mantienen (el alimento que se prepara en el puchero); y la celebran (la música y la fiesta); desde una perspectiva cristiana (la flor hexapétala símbolo de Jesucristo, que es Dios y Hombre).




Pero descubriremos que a pesar de la bondad del sexo y de la fiesta, del alimento que nos da la vida y de la creencia en un Dios-Hombre, no estamos exentos de la lucha contra todos los aspectos del mal, que sería un quinto elemento a tener en cuenta.


Estos cinco elementos se plasman en la portada.


1º: Sexo: Frente a quienes lo consideran como algo a evitar para mantenerse perfectos en su fe, la Iglesia recuerda el mandato del Génesis: 
“Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sometedla”.



2º: El alimento que se nos prepara desde la Madre Iglesia nos hará nacer a la vida cristiana por medio del sacramento del bautismo.




 3º: La música y la fiesta celebran la vida, tanto material como espiritual.


 4º: Que tiene su centro en el mensaje de Jesucristo, a la vez Dios y Hombre, que muerto, resucitó y marca el camino a sus seguidores.

  
5º: Que como Él, cual soldado o cruzado cristiano, tendrán que luchar contra todo tipo de mal, sea de la índole que sea: personal, social, de conciencia,…


*El sol como clave de interpretación:


1º: El equinoccio:

En esta edición de “La iglesia románica de San Martín de Artáiz. Una lectura particular” que se presenta, he recogido la observación realizada en el equinoccio de otoño y en el solsticio de verano, donde la luz solar de estos momentos claves del año en nuestras latitudes, me ha descubierto que el lenguaje de la luz y su incidencia sobre la iconografía de San Martín de Artáiz es básico para comprender el mensaje y como básico hay que añadirlo a los cinco anteriormente señalados.

Para observar este fenómeno hay que madrugar y salir al encuentro de la luz.

Desde el estratégico punto de observación de la torre campanario pude comprobar la salida del sol y puedo ahora señalar a los visitantes el punto exacto por donde aparece en los equinoccios y de qué manera incide en el edificio y el sol equinoccial me aclara y revela la importancia que tiene, por ejemplo, la señora parturienta de la portada y del puchero que se sitúa en el eje del ábside.

Quien recibe la vida, porque el sol es vida, es la mujer parturienta que gira su rostro buscando la luz, buscando la vida,



y cuando los canecillos del alero de la portada se apaguen será la última en hacerlo.

 ¿Quién busca la luz?  ¿Quién busca la vida? ¿Quién a su vez da la vida? Preguntas esenciales para comprender el mensaje de la parturienta de Artáiz.

 Ahora puedo dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿Qué me revela sobre esta iglesia la luz?

1º: Que el replanteo de la misma se hizo en tiempo equinoccial.
2º: El punto exacto del amanecer equinoccial. Punto que se tuvo en cuenta para la orientación este-oeste de la misma.
3º: La importancia de los canecillos de la portada en el amanecer equinoccial, de acuerdo a lo comentado en la “cuestión pedagógica”.
4º: Me confirma, asimismo, la interpretación que hacía en 2012 sobre la “mujer parturienta”, que recibe la vida y pare vida material, y como símbolo de la Iglesia, da la vida espiritual.

2º: El solsticio de verano:

Pero además la observación de la luz del solsticio de verano me mostrará el punto exacto de la salida del sol, a los 23,5º con respecto de la amanecida equinoccial.

Pude observar y, a través de la presente publicación se lo muestro a mis lectores, cómo el sol ilumina el ábside desde ese ángulo y sobre todo cómo cobran vida por un instante los canecillos del lado norte, pues es el único momento del año en que se iluminan.

Con esta luz se me despejan algunas dudas que tenía y me facilita la interpretación de algunas tallas que, al ser estratégicamente iluminadas, revelan su mensaje y lo volverán a recalcar cuando se iluminen de nuevo con el atardecer, lo cual me confirma las afirmaciones realizadas, como he dicho, en el 2012.

Como ejemplo del lenguaje de la luz del amanecer solsticial veamos este canecillo de los dos personajes sobre lo que pudiera ser un tonel o barrica de vino. Ahora sé algo más sobre él y puedo responder a la pregunta de ¿Hacia dónde miran?


Con el ocaso solsticial volverán a iluminarse progresivamente los canecillos del lado norte empezando por el más occidental. La luz vespertina comenzará, en cada uno de ellos, posándose  tímidamente en la cabeza e irá poco a poco abarcando el cuerpo del personaje tallado y volverá a subir hasta desaparecer.

Veamos dos ejemplos:



El primero el que representa a un niño llevado a hombros por su padre. Escena familiar que todos hemos realizado.

Esta escena tan entrañable podría quedarse en eso si no fuera por los matices que la luz aporta, llegando progresivamente a la sexta y séptima fotografías en las que se aprecia claramente que los dos personajes giran su cabeza para recibir la luz en sus rostros. Contemplan la puesta del sol en el solsticio de verano.
  
En la portada veíamos cómo la mujer parturienta dirige su mirada al amanecer en los equinoccios. Ahora, en este único momento del año, el hombre y el niño miran a occidente y admiten la luz en sus vidas como símbolo, quizás, de la luz que ha de iluminar nuestras vidas desde el nacimiento material hasta el nacimiento a la vida tras la muerte física.

El segundo ejemplo se refiere al señor que está en cuclillas, supuestamente haciendo sus necesidades.

Resulta impresionante observar cómo el proceso de la luz del ocaso sobre este personaje en cuclillas haciendo sus necesidades, como la mujer que se levanta las faldas en la zona norte, incide en un momento determinada en su boca abierta y posteriormente se ilumina en su totalidad con la puesta del sol. La misma luz parece comentar los párrafos evangélicos que se citan. “¿No comprendéis que todo lo que entra en la boca pasa al vientre y luego se echa al excusado? En cambio lo que sale de la boca viene de dentro del corazón, y eso es lo que hace impuro al hombre”.


*Epílogo

Cuando hago visita guiada en San Martín de Artáiz recalco siempre que estas imágenes son símbolos. Personalmente he intentado leerlas y descubrir lo que a mí me dicen. Por ello, quien lea este libro, verá que insisto una y otra vez  que no es tanto el arte, lo exterior que aquí se plasma, lo que importa, sino lo que esas manifestaciones artísticas, más o menos logradas, simbolizan y comunican.

El objetivo del comitente de esta iglesia, para mí el obispo de Pamplona Don Pedro de Artajona o de París, no es tanto transmitir arte, aunque el tallista medieval lo tenga, sino su fe. La fe oficial de la Iglesia Católica de su tiempo, frente a las desviaciones contemporáneas catalogadas como heréticas. Eso es lo importante para él.

 ¿Podrá el hombre moderno penetrar el arte y encontrar la fe?

Y con este interrogante me despido y termino la presentación de “La iglesia románica de san Martín de Artáiz. Una lectura particular”, con el gesto de amistad del personaje que nos saluda en el interior de la iglesia desde la altura del capitel del sur.

Saludos y muchas gracias por su asistencia. Gracias que desde la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa se hace extensiva al Concejo de Artáiz por su colaboración en este acto abriéndonos las puertas de este “Centro de Interpretación de la Escultura Románica”. Es lo que yo he realizado a través de esta lectura particular de la iglesia de Artáiz.

Muy agradecido a todos y a su disposición.


Artáiz a 4 de noviembre de 2017.