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jueves, 31 de julio de 2025

“EL ENIGMA OCULTO EN LO ALTO DE LA TORRE DE HÉRCULES”

 

“EL ENIGMA OCULTO EN LO ALTO DE LA TORRE DE HÉRCULES”

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (31 de julio de 2025)

 


Faro de la Torre de Hércules – A Coruña.

 

Permítaseme plagiar el título de este artículo, que corresponde a “El Ideal Gallego” de A Coruña, publicado el 27 de julio de 2025 y escrito por Óscar Ulla, y hacerlo mío, porque soy una persona más que se suma a las 67 que el protagonista de esta historia, el fotógrafo Javier Corominas, consulta para que le dieran luz sobre “un signo grabado que apunta al Este” que lo define como “un cuadrado, con un triángulo con la apertura hacia el exterior y una cruz”, quien con sorpresa descubrió que “Nadie sabía para qué era esa marca”. 

No conocían el uso real o el significado de la marca, pero todos me han dado hipótesis”. 

Sin pretenderlo, he vuelto de nuevo a Galicia, aunque esta vez sea por medio de “las redes de la información”, y cuando hablo de Galicia me vienen muy buenos recuerdos. Recuerdos de las varias veces que he llegado hasta Santiago, fuera como turista, fuera como peregrino en el año 1998, o como entusiasta investigador siguiendo las huellas del maestro cantero Petrus, por Paradela en Lugo y Santa María de Baiona en Pontevedra. Petrus es el maestro medieval que firma con el tradicional “Petrus me fecit” en la iglesia de San Martín de Guerguitiáin, en el Valle de Izagaondoa de Navarra.

 

Fue mi amigo y compañero en la investigación de las marcas de cantería o signos lapidarios, Félix Da Costa Pardo, quien al colgar en su Facebook el artículo en cuestión me ha dado pie para poder ofrecer, como los otros 67 que me han precedido, si no el uso real o significado de la marca que vemos a continuación, sí mi hipótesis fundamentada en algo que ya escribí y di a conocer a través de mi blog bajo una serie de artículos, tres en concreto, que titulé “El posible origen astral de algunas marcas de cantería”, publicado el primero el 2 de febrero de 2018, el segundo el 6 de febrero de 2018 y el tercero el 23 de marzo de 2018. 


Signo grabado en la cámara de iluminación del faro.

 

Al observar la buena fotografía, estoy de acuerdo con el comentario que hace Félix Da Costa: “Esta es la fotografía del signo, cuando me la envió, solo supe decirle, que me parecía que no estaba realizada por un profesional, ya que su trazado es bastante defectuoso y se localiza en una zona horizontal…”. 

Esto último, lo de la horizontalidad, me parece interesante tenerlo en cuenta, y aunque es obvio que no he estado, y creo que por los comentarios que he leído no estaré nunca dentro de la cámara de iluminación del faro, aunque me gustaría para asegurarme de ciertas cosas básicas a la hora de poder interpretar esta marca, sí me imagino que su situación y orientación han sido buscadas por quien trazó estas líneas y unió los puntos básicos que dan origen a este signo. Veo a los fareros primitivos dirigiendo la luz hacia determinado lugar en función de la época del año, de pie, delante de la marca.


Signo original reforzado por los trazos en color.

 

Es evidente que quien grabó este signo lo hizo a ojo. No usó las herramientas de trazado ni de medición, no escuadró a la perfección, pero recogió todos los elementos que yo también he empleado en mis artículos citados y los registró con fuerza y profundidad en la piedra para que durara por muchos años.

Signo original con todas sus líneas rectas. Se mantiene su trazado.

 

Desde el momento que vi este signo saqué de mi mente la ficha en que la esencia de esta misma imagen se plasma e hice el despiece de las distintas grafías de las marcas de cantería que la forman. Son las siguientes:


La cruz.                            


El ángulo agudo.                    


La pata de la oca.


El triángulo.       


El triángulo partido.                  


El cuadrado.

 

En mis estudios sobre las marcas de cantería o signos lapidarios estos seis diseños que resalto de entre los que se pueden ver en el signo del Faro de Hércules, forman parte de los cincuenta más repetidos a lo largo del tiempo y del espacio, por lo que los catalogo como marcas comunes o de listado que, en este caso, conjuntados, forman el signo objeto de estudio. 

No lo he visto grabado en ninguno de los lugares que he investigado por Navarra y a lo largo del Camino de Santiago. Por ello es lógico preguntarse por el porqué de su presencia en el Faro de Hércules y por la función que desempeñaría en tiempos remotos, que lógicamente ha de hacer relación con la función del faro en tiempos en que aún no existía la electricidad, lo mismo que está estudiado la presencia de la ballesta en templos cristianos y cómo con frecuencia corresponde el diseño de la ballesta con el plano de la planta, o como descubrí al preguntarme sobre la función de las varias ballestas existentes en la gran escalera de caracol y en la escalera de salida de los turistas en el Palacio Real de Olite, Navarra, dado que no es un edificio religioso, que es un plano encriptado que nos indica cómo se ha de construir dicha escalera de caracol. 

Pues bien, si la función de un faro es la de orientar y servir de punto de referencia a los barcos para facilitar una travesía y llegada a puerto segura, habrá que pensar que esta marca o signo se forma por medio de la observación y anotación de las referencias astronómicas en los momentos claves del año. Es decir, teniendo en cuenta los solsticios y los equinoccios. 

Así lo hice por curiosidad en los años que estudié la iglesia de San Martín de Artaiz desde el punto de vista de la luz, acercándome al lugar en las amanecidas con el fin de ver en qué momento del año tuvo lugar su replanteo, que ahora sé que fue en uno de los equinoccios, posiblemente en el de primavera, por aquello del buen tiempo para trabajar. También acudí en los solsticios, tanto en el de invierno como en el de verano con suerte dispar según el año, por lo que tal investigación me llevó al menos cinco. 

A partir de aquí realicé unos croquis de los puntos correspondientes a la salida y a la puesta de sol en cada momento clave del año y situé debidamente los cuatro puntos cardinales y obtuve algo que al ver el signo fotografiado por Javier Corominas inmediatamente me lo recordó.


Gráfico de los puntos estacionales a lo largo del año en Artaiz.

 


Resaltando todas las líneas tenemos los mismos elementos que en el Faro de Hércules.

 

Aunque no he encontrado, como he dicho, este signo plasmado como marca de cantero, sí quiero mostrar la fotografía del grabado de la “pata de la oca” o “runa de la vida”, en una losa del suelo empedrado del lugar de Iratxeta, en La Valdorba de Navarra, pues es el germen de la solución del enigma del signo investigado.


Prácticamente es lo mismo. Lo que cambia en Iratxeta es que en lugar del cuadrado exterior se ha empleado el círculo, simbolizando al globo terráqueo, que para mí tiene más sentido, como lo expreso en los gráficos anteriores, dada la realidad de la redondez de la Tierra. 

¿El hecho de que el signo del Faro de Hércules esté limitado por un cuadrado, puede ser un indicio de la propia antigüedad del signo, cuando todavía se pensaba mayoritariamente que la Tierra era plana y tenía razón de ser el “Finis Terrae” y los abismos a partir de ese punto final? 

Pero centrémonos, pues, aunque haya que enfrentarse a la propia antigüedad del signo, en este momento hay que tratar de resolver o al menos abrir caminos y ofrecer pistas para su correcta lectura que nos permita conocer su función, si es que alguna tenía, dentro de la estancia del faro. 

Creo que es el momento de comentar el proceso de realización de este signo y me pongo en el lugar del farero primitivo que atendía, desde el atardecer de cada día hasta la amanecida del siguiente a lo largo de todo el año, la llama encendida para asegurar la buena llegada a puerto de los barcos que faenaban en alta mar. 

Desde la altura de la torre vería las estrellas y constelaciones y su situación a lo largo de las estaciones, pero el horizonte del mar era uniforme y no tenía puntos de referencia sólidos y seguros para situar los puntos de los ocasos del sol. Pienso que sí los podía situar claramente cuando miraba hacia el Este, hacia la tierra firme. Digo esto porque según el observador directo del signo, nos comenta que el triángulo apunta hacia el Este, por lo que el farero que observó y trazó los rasgos de este signo lo hizo presuntamente tomando como punto de observación la línea Este-Oeste de los Equinoccios, sea mirando hacia la salida del sol, sea hacia su ocaso, como parece ser en este caso. Es decir, la persona que ejecuta este signo sobre la cara vista de un sillar horizontal lo hace teniendo en frente el horizonte occidental del mar y en su observación a lo largo del año señala los puntos del ocaso del sol en los tres momentos importantes del año: El solsticio de invierno, los equinoccios y el solsticio de verano, situándose él mismo en el eje central, es decir en la línea equinoccial, que en el croquis siguiente corresponde al número 1.

La leyenda es la que sigue: 


Observemos que estos gráficos son en su estructura idénticos a los presentados al hablar de mi observación sobre la incidencia del sol en San Martín de Artaiz a lo largo del año, aunque en el presente la parte oriental y la occidental forman un todo. 

Estos gráficos los he realizado corrigiendo las deformidades que se aprecian en el signo original dado que, como se ha comentado, el autor lo ejecuta a mano alzada y con poca pericia en el trazado. También hay que señalar que se ha corregido los ángulos de precesión de la Tierra, pues en el trazado original viene a ser de unos 26º y no de los 23,5º que deben tener con relación a la línea equinoccial, que se sitúa en el centro formando la altura del triángulo isósceles. 

Teniendo en cuenta lo anterior muestro ahora el signo original con su leyenda. Yo, sin conocer su existencia lo dibujé prácticamente igual, como he comentado en este escrito, después de observar a lo largo de cinco años en solsticios y equinoccios. 


En resumen: 

1º. Como podemos comprobar este signo es para mí un plano o mapa donde se registra el movimiento de precesión de la Tierra en continuo vaivén de su eje a lo largo del año, mientras gira sobre sí misma y se traslada alrededor del sol. 

2º. En este caso nos indica los puntos del ocaso en el Solsticio de Invierno (21 de diciembre), el del Equinoccio de Primavera (21 de marzo), el del Solsticio de Verano (21 de junio) y el del Equinoccio de Otoño (23 de septiembre), según el movimiento de precesión del eje terrestre. 

3º. Al grabarlo el farero primitivo en la cara vista de un sillar horizontal fijo se asegura los puntos de referencia básicos en la línea del horizonte, a la vez que puede situar y hacer una lectura del cielo nocturno en cada estación concreta del año.

4º. Estos conocimientos le permitirán dirigir la luz hacia determinados lugares, siguiendo el camino de las estrellas, para asegurar la feliz navegación y la llegada a puerto. 

5º. Además de plano o mapa de navegación sirve para situar los cuatro puntos cardinales y por ende sus puntos intermedios que ayudan a posicionar la situación de los barcos y los rumbos de navegación. Se convierte en una “Rosa de los Vientos”. 

6º. Este signo, se ha definido compuesto por “un cuadrado, con un triángulo con la apertura hacia el exterior y una cruz” y yo mismo he visto en él escondidas seis de las marcas de cantería más comunes, pero quizás las partes nos impidan ver lo que realmente son. 

7º. La cruz: No es tal cruz con mensaje religioso. Es el cruce de dos líneas perpendiculares cuyos extremos nos indican los cuatro puntos cardinales: Norte, Sur, Este y Oeste. 

8º. El ángulo agudo: Apuntando al Este se abre en un ángulo de unos 51º-52º, dado el error de ejecución. Tendría que ser de 47º, según el movimiento de precesión del eje de la Tierra, y los brazos del ángulo señalan los puntos del ocaso del sol el día 21 de diciembre (Solsticio de Invierno) y el ocaso del sol el día 21 de junio (Solsticio de Verano). 

9º. La pata de la oca o runa de la vida: Añade a lo anterior la línea central o bisectriz que divide al ángulo de 47º en dos de 23,5º. Bisectriz que señala en la zona angular el punto cardinal del Este y en el otro extremo el punto cardinal del Oeste, que es la línea imaginaria de los Equinoccios. 

10º. El triángulo: Su forma es la de un triángulo isósceles. Su base es la línea del Oeste y su vértice señala el Este, como indica y afirma quien fotografió el signo, Javier Corominas. 

11º. El triángulo isósceles partido: Lo mismo que lo dicho en el número 9º y añade la línea Este-Oeste, señalando en concreto el punto del ocaso del sol. 

12º. El cuadrado: Se forma por la unión de los puntos del ocaso del sol en los Solsticios de Invierno y de Verano con el eje central, si la figura reflejara también su otra mitad, la correspondiente a la salida del sol en sendos solsticios. Aquí como sólo se muestra la mitad occidental se ha colocado a media altura una línea horizontal que señala el Norte y el Sur, como ya se ha indicado.

 

Resumen general: 

Este signo es un plano o mapa que realizó posiblemente uno de los fareros primitivos, quizás en sus primeros tiempos, que contiene los puntos del ocaso del sol en los solsticios y equinoccios, lo que permite conocer la posición de los astros a lo largo del año en cada una de sus estaciones facilitando la navegación siguiendo las estrellas. El farero mira hacia occidente, hacia el mar, teniendo a sus espaldas, al sur, la tierra firme. 

A la vez es una “Rosa de los Vientos” que ayudaría al farero, desde la antigüedad, a desempeñar mejor sus funciones respecto de la navegación y señalar u orientar la luz hacia el lugar adecuado para llegar a puerto de manera segura. 

Es, por lo tanto, un instrumento de orientación fabricado por el mismo farero para poder desempeñar mejor sus funciones de guía de la navegación nocturna. 


Signo en el faro de la Torre de Hércules con función de Rosa de los Vientos.

 

 

NOTA: Dado mi desconocimiento total sobre la navegación ruego se me perdonen los errores que desde el punto de vista técnico haya podido cometer. 

También necesitaría conocer in situ el signo, poder calcarlo, medirlo y observar su situación y altura en la que se encuentra. He trabajado con la idea de que está en la repisa horizontal, como señala Félix Da Costa, del muro a media altura, que haría de mesa donde se coloca el plano que se abre hacia el horizonte marino. 

Dada la coincidencia de la imagen con lo obtenido y publicado por mí mismo en 2018 creo que aporto buen material para resolver “EL ENIGMA OCULTO EN LO ALTO DE LA TORRE DE HÉRCULES”. Espero, como el farero antiguo que lo grabó, haber aportado luz sobre este enigma y haber desbrozado un poco el camino para que otras personas con mayor conocimiento sigan adelante.

 

Saludos.

domingo, 23 de julio de 2023

LAS MARCAS DE CANTERÍA EN EL PALACIO REAL DE OLITE

 

LAS MARCAS DE CANTERÍA EN EL PALACIO REAL DE OLITE 

Por Simeón Hidalgo Valencia (23 de julio de 2023)

 


El día 20 del presente mes de julio me llegué hasta Olite para unos asuntos que tenía pendiente. Como casi siempre, también en esta ocasión había movimiento cultural y mucho turista, ya que estamos en verano y en esta etapa del año se celebra el “Festival de Teatro de Olite” programa que tendrá lugar desde el 21 de julio al 6 de agosto y que tiene como telón de fondo al Palacio Real.



No había vuelto desde el mes de diciembre de 2022 cuando presenté en el Parador, antiguo Palacio Real, mi último libro titulado “Las Marcas de Cantería en el Palacio de Olite”. En este libro hago un estudio de las denominadas “Marcas de Cantero” encontradas tanto en el Palacio Viejo, hoy Parador, como en el Palacio Nuevo, que se levantó en tiempos de rey Carlos III, el Noble. 

En su primera parte se recopilan y comentan un total de 343 marcas diferentes recogidas en 1501 sillares. Este número de marcas diferentes hace que el Palacio Real de Olite ocupe, dentro de Navarra, el segundo puesto en cuanto al volumen de marcas distintas. A la cabeza está el Monasterio de La Oliva con 456 modelos distintos. 

Cito también a un número de 180 mazoneros o maestros canteros que trabajaron levantando esta sede real, que sumados a los que en tiempos del rey Carlos III trabajaron en el palacio de Tudela o en el de Tafalla suman un total de 392.



Quien se acerque al Festival de Teatro y visite el Palacio Real podrá observarlas con detalle en las zonas destinadas a ser vistas, como cercos de puertas y ventanas, chimeneas, arcos, escaleras de caracol, … y si se anima y tiene interés en adquirir esta publicación podrá adquirirla al precio de 30 € en la “Librería El Kiosko” en el mismo Olite.








martes, 20 de diciembre de 2022

EL PALACIO REAL DE OLITE Y SUS MARCAS DE CANTERÍA

 

EL PALACIO REAL DE OLITE Y SUS MARCAS DE CANTERÍA

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (20 de diciembre de 2022)

 


Ahora me doy cuenta de que soy una nueva criatura, pues dicen de mí que acabo de nacer y que he venido a este mundo de los humanos gracias al esfuerzo y tesón de mi creador, que me ha ido paginando a lo largo de una década. Como nueva criatura se me presentó ante un selecto grupo de interesados el pasado día 17 de diciembre, pues en mis páginas se plasman signos misteriosos que dicen que muchos de ellos parecen que forman parte del ADN de los humanos.

Debo de ser algo especial pues se me ha encomendado la misión de ser su guardián y a la vez el divulgador de lo que trabajadores de la piedra del primer cuarto del siglo XV grabaron en muchos de los sillares del poderoso palacio del rey Don Carlos, conocido como El Noble, en Olite.


Protejo entre mis cubiertas 343 de esos signos o marcas de esos trabajadores conocidos como mazoneros, pues trabajaban la piedra a golpe de maza. Junto a ellos, me cuentan, estaban los gremios de los carpinteros o mazoneros de la madera, los herreros, carreteros, pintores, escultores, yeseros, vidrieros, tapiadores, braceros, … y las mujeres, sí, también trabajaron mujeres en la construcción de los palacios reales del Noble Rey.

Llevo entre mis páginas el calco de la mayoría de esas marcas grabadas sobre todo en los sillares mejor trabajados destinados a ser vistos, quizás por alguna razón importante que a mí se me escapa, como en muchos casos les pasa también a los entendidos en la materia, aunque he oído, mientras me presentaban en público, que algunos de estos signos tienen el poder de proteger a los humanos de los posibles males. También, pero en la investigación que recojo no se ha podido demostrar, que estos signos y dibujos fueran la firma o sello de los citados mazoneros de la piedra, y eso que contengo y cito a 392 de ellos trabajando, sea en el palacio real de Tudela, sea en el de Olite, sea en el de Tafalla.


Tampoco la documentación escrita recogida en los libros de las obras, ni en los reconocimientos o recibos que cada trabajador debía de “firmar” y “reconocer” aparece ni uno solo de esos signos, pero a pesar de todo os comento que estoy muy contento porque conozco a muchos de los mazoneros de la piedra, o de los canteros, que trabajaron para el rey Carlos III. Muchos de ellos -hasta 115- se llamaban John, otros -hasta 55- Martín. Con el nombre de Pedro conozco a 52 y hasta 25 responden a Miguel y 23 a Sancho, a los que siguen los García, Rodrigo, Pascual, Guillermo, López, Ximeno, Fernando, Ángel o Eneco… y así muchos más.

También me acuerdo de las mujeres por su nombre, aunque a bastante de ellas se las cita en relación con su padre o su madre, pero ahí están las María, las Catalina, Juana, Francisca o Lucía, Sancha, Antonia y Clara, Eufemia, Eulalia, Gracia, Isabel o Justina.


Y así, paso a paso, van hojeándome en mi presentación y sacando la quintaesencia que contiene mi cuerpo de papel y se me desnuda sin ningún pudor y se muestra mi contenido a manera de índice o programa y yo me dejo hacer y el selecto grupo asistente sigue con atención el relato de mi creador.


El pasado sábado, 17 de diciembre se me presentó.

Me llamo “LAS MARCAS DE CANTERÍA EN EL PALACIO DE OLITE”.

Mi creador: Simeón Hidalgo Valencia.

Me puedes encontrar en:

“Librería Caligrama” en Zizur Mayor, en Parque Erreniega nº 18.

“Librería El Kiosko” en Olite, C. Rúa de San Francisco, nº 21.

También puedes encargarlo en simeonhidalgo@gmail.com 

o llamando al 659 30 39 94

Se me vende por 30€, más gastos de envío en su caso.

Si me llevas a tu casa te aseguro que vas a descubrir nuevos e interesantes temas que abrirán  tus deseos de saber más sobre los mazoneros del rey Don Carlos III, el Noble y sus marcas grabadas en las piedras y para darte suerte aquí te dejo éstas.



jueves, 8 de diciembre de 2022

PRESENTACIÓN DEL LIBRO “LAS MARCAS DE CANTERÍA EN EL PALACIO DE OLITE”

 

PRESENTACIÓN DEL LIBRO

“LAS MARCAS DE CANTERÍA EN EL PALACIO DE OLITE”

 Por Simeón Hidalgo Valencia (08 de diciembre de 2022) 

 


Todo llega en esta vida y el trabajo que empecé en el verano de 2012 en el Palacio de Olite, dado por terminado el 5 de enero de 2022, lo presentaré convertido en libro dentro de unos días. 

El sábado 17 del corriente mes de diciembre a las 17.00horas, también en Olite, en el actual Parador, sede real en su momento anterior al Palacio Nuevo que impulsó el rey D. Carlos III, el Noble.


Tanto en uno como en otro, a pesar del paso del tiempo, se han conservado pequeños detalles grabados en muchos de sus sillares realizados por manos expertas en el oficio de la mazonería de la piedra. Desde los comienzos del siglo XV han llegado hasta nuestros días tan bien conservados, que parecen recién cincelados.


Yo he recogido estos pequeños detalles, diminutas obras de arte, los he calcado, fotografiado, escaneado, comparado y analizado con toda la paciencia que Dios me ha dado y poco a poco he aprendido y conocido a sus artífices, momificados en la tinta de la documentación archivada. Ante mí han desfilado narrando cada cual sus historias de hombres libres ganándose su jornal levantando piedra a piedra los palacios del Señor Rey. Tudela, Olite, Tafalla.

Las marcas de cantería en el Palacio de Olite son un patrimonio minúsculo y silencioso que sólo hablan a quien se atreve a rebajarse hasta lo diminuto y aguzar el oído para escuchar su lenguaje, porque como dice el vulgo “las piedras también hablan” si tenemos la vista aguda, el oído presto y la mente abierta para descubrir en ellas a la gente de carne y hueso que las desgajaron de “las pedreras”, que las llevaron en “carros y carretas”, que las tallaron según medidas y “moldes diseñados”, que las asentaron en su lugar preciso, fueran muros o almenas, fresqueras o arquerías, marchas de escalera o escudos heráldicos, lebreles o pavos reales, santos o caracolillos pastando, enramados de vides o ángeles atlantes, plañideros frailes  o yacentes reyes.

Las marcas de cantería tienen aún sus misterios que a los que las estudiamos nos dejan inquietos, pues son enigmas descifrados a cuentagotas, pero sin la plena seguridad de que sea cierto lo que decimos y defendemos sobre ellas. Ahí están repitiéndose muchos de sus modelos a lo largo del tiempo y del espacio como ADN humano.

El día 17, a las 17horas, en el Parador de Olite, antiguo Palacio real, os expondré lo que yo he aprendido y si queréis conocerlo os invito a descubrir hasta dónde he llegado en este camino que vamos construyendo a medida que lo pisamos.

 ¿Quizás sean estas marcas luminarias encendidas al borde del camino?



martes, 1 de noviembre de 2022

LO QUE FUE, HOY ES. PAMPLONA, TUDELA, FITERO, IRATXETA, GUERGUITIÁIN, ARTÁIZ

 

LO QUE FUE, HOY ES.

PAMPLONA, TUDELA, FITERO, IRATXETA, GUERGUITIÁIN, ARTÁIZ

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (01 de noviembre de 2022)

 

Siempre que voy al Archivo General de Navarra hago el mismo trayecto, paso por las mismas calles del casco antiguo pamplonés y subo los cuatro mismos escalones que me depositan en la explanada del antiguo Palacio Real de Pamplona, del que ya en el 2016 di a conocer sus marcas de cantería[1].


En mi última visita al Archivo observé, que en los cuatro escalones que frecuento, alguien, vaya usted a saber quién, ha dibujado en los tres primeros escalones el proceso de ejecución de lo que en el cuarto se convierte en un dibujo final en el que al instante reconocí lo que siglos atrás alguien, también anónimo, grabó en algunos sillares de las obras medievales del gran Monasterio de Cisterciense de Fitero y de la Iglesia de Santa María de Tudela, hoy conocida como catedral. 

Veamos el despiece.

 



Es curioso, o no tanto si tenemos en cuenta que ciertos símbolos de la humanidad están grabados en el ADN de las personas, que con tal distancia de los tiempos esta figura final de los escalones que me llevan al Archivo General de Navarra esté presente, básicamente igual en época medieval, como he podido recoger, en el Monasterio de Fitero y en la denominada hoy Catedral de Tudela.

En mi publicación del 2009 titulada “Canteros románicos por los caminos de Navarra” las di a conocer. Veamos estas marcas de cantería recogidas en los lugares mencionados. 

*Catedral de Tudedela:

 



*Monasterio de Fitero:

En el monasterio de Fitero las marcas toman formas antropomorfas. 

 





Todos estos diseños mostrados parecen tener una base común que es la denominada “pata de la oca”, muy representada en sillares de edificios medievales como “marca de cantería” y así la he recogido en diversos lugares de Navarra. 


En Aibar está presente en la iglesia de Santa María.

En Azuelo en la iglesia de su antiguo monasterio, hoy parroquial del pueblo.

En Carcastillo en el monasterio de La Oliva.

En Cáseda aparece en su iglesia parroquial, así como en la ermita de San Zoilo.

En Estella la he encontrado en Santa María Jus del Castillo.

En Fitero en la iglesia de su antiguo monasterio, hoy parroquial del pueblo.

En Iranzu, en el monasterio.

El Leire, en su monasterio.

En Mues, en la ermita de Santa María Magdalena.

En Olite, en el Palacio Nuevo.

En San Martín de Unx, en la cripta de la iglesia de San Martín.

En Tudela, en la Catedral de Santa María. 



Pero donde cobra mayor protagonismo el grabado de la “pata de la oca” es en la iglesia de San Martín de Guerguitiáin, donde aparece labrada en sendas columnas interiores de su portada. La oca era y es aún hoy en día uno de los animales protectores que ante los intrusos dan la voz de alarma y avisan, alborotadas, del posible peligro. En Guerguitiáin, antiguo Camino de Santiago, su presencia está muy justificada. ¿Sería Guerguitiáin una de las 15 ocas del camino que en el Juego de la Oca aparecen? 

También me he encontrado la “pata de la oca” en el lugar de Iratxeta (Valle de La Valdorba) formando parte del enlosado de su suelo.

Está perfectamente dibujada. Es tan perfecta que da la impresión de ser un trabajo relativamente actual.

Su diseño bien podía haber sido una de las fases de la marca final que he presentado al comiendo de este artículo y que alguien dibujó en los peldaños de las escaleras que me acercan al antiguo Palacio Real de Pamplona cuando acudo al hoy Archivo General de Navarra.

Esta imagen de Iratxeta, tan perfectamente realizada, me lleva a la que mi intuición formó después de estudiar la iglesia de San Martín de Artáiz observando los puntos de la salida del sol a lo largo del año, fuera en el Solsticio de Verano, Equinoccios o Solsticio de Invierno, sabiendo que dicha iglesia se replanteó en uno de los equinoccios por lo que está perfectamente alineada de Este a Oeste. Partiendo de esta imagen desarrollé la teoría del “posible origen astral de una serie de marcas comunes a lo largo del tiempo y del espacio”, que se contendrían encriptadas en el gráfico resultante al unir los puntos geográficos de la salida del sol con los correspondientes de su ocaso, como expuse en mi blog a lo largo de varias entregas.[2] 

Para finalizar comentar que un hilo conductor del pensamiento y de la mente humana parece tejer el pensamiento colectivo a través del espacio y del tiempo, pues lo que fue, -y así nos lo dejaron plasmado y representado nuestros ancestros medievales y ellos mismos lo recibieron a su vez de las gentes primitivas- hoy es.



[1] https://elblogdesimeonhidalgo.blogspot.com/2016/12/marcas-de-canteria-en-el-palacio-real.html