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lunes, 30 de junio de 2025

SOLSTICIO DE VERANO EN SAN MARTÍN DE ARTAIZ: “DE LEONES Y DE HUMANOS”.

 

SOLSTICIO DE VERANO EN SAN MARTÍN DE ARTAIZ:

 “DE LEONES Y DE HUMANOS”.

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (30 de junio de 2025)

 

LOS LEONES PROTECTORES 




El segundo nivel de lectura que yo hago de la portada de San Martín de Artaiz se refiere a sus dos grandes leones. 

En la zona de las enjutas se insertan sendos leones de grandes proporciones y de aspecto fiero a juzgar por sus fauces y sus garras. Su conexión con los leones de la fachada del monasterio de Leire y los del tímpano en que aparece el crismón de Jaca es evidente, aunque hemos de remontarnos mucho más atrás en el tiempo, pues en Artaiz, como en los lugares mencionados, se sigue la tradición antigua de plasmar en las puertas de sus ciudades figuras de animales protectores. 

Tendemos a interpretar estos leones de Artaiz siguiendo el paradigma del tímpano de la catedral de Jaca, dado que allí se expresa su simbolismo por escrito. 

Como a los dos leones de Artaiz se les ha representado con aspecto fiero y enormes garras, quien los ve por primera vez, sin detenerse a observar y analizar sus detalles, tiene una primera impresión negativa y aterradora de estos amenazantes leones devoradores de personas y esta es la interpretación más habitual. 

Sin embargo, aunque en parte los motivos sean los mismos, existen diferencias entre los leones de Jaca y los de Artaiz. 

Para empezar el tímpano de Jaca se realiza hacia finales del siglo XI y Artaiz hacia el último tercio del siglo XII, casi un siglo después. En Jaca hay dos leones y sólo en uno de ellos aparece bajo él una persona en cuya mano derecha sujeta una culebra.   En Artaiz también hay dos leones, pero relacionadas con ellos hay tres personas, a no ser que sea una persona en tres fases distintas de su estrenada vida. Esto me parece importante tenerlo en cuenta a la hora de poder interpretar estas imágenes. 

Pienso que el comitente ideológico de Artaiz, el famoso obispo de la fachada, aunque mantenga el mensaje de Jaca, lo plasma de forma más atrevida. 



Observemos de cerca a los leones de Artaiz y recordemos que también en el ábside, en el segundo canecillo de su lado noreste, hemos localizado el rostro de un león y debajo de él, el de un ser humano. 

Este canecillo recibe la luz del sol brevemente en la amanecida de los equinoccios y como el resto de los situados en la zona norte, solamente por unos días y horas en época del solsticio de verano, tanto en la amanecida como en el ocaso. El resto del año está apagado. Por ello es de sumo interés conocer cómo incide la luz sobre él, dado que está relacionado con los dos leones de la portada. Lo veremos más adelante. 

Este símbolo del león con personas a sus pies se decía, aparece ya en las culturas antiguas. La arqueología ha sacado a la luz restos escultóricos que demuestran que lo que vemos en San Martín de Artaiz no es algo aislado y propio del lugar, sino que más bien San Martín de Artaiz recoge y forma parte de una tradición y creencias que su comitente ve apropiadas para las gentes de finales del siglo XII en la comprensión de las creencias cristianas, tales como la muerte, necesaria para nacer a la otra vida, más allá de la muerte. 

 Este canecillo y los leones de las enjutas de Artaiz están en relación con algunas piezas escultóricas iberas, tales como el denominado “León de Bienservida” del Museo Arqueológico de Albacete, conocido también como “León de Huerta Bayonas”, Villarrodrigo (Jaén) (siglos VI-I a. C.) o el denominado “León protector de la ciudad de Cástulo” (Jaén) (siglos II-I a. C.), que se encuentra en el Museo Arqueológico de Linares, al igual que otro ejemplo de canecillo del siglo XII situado en la iglesia de Santa María de Xunqueira de Ambia. Ourense, y otros leones con personas debajo, en Navarra, como los plasmados en la antigua basílica de San Nicolás de Bari, en Tudela o en Santa María de Sangüesa. 


León de Bienservida.  (Tomada de Internet)


León de Cástulo(Tomada de Internet) 


León de Xunqueira de Nabia. (Cedida por Javier Gago)  


Leones de San Nicolás de Bari - Tudela - Navarra


León de Santa María de Sangüesa - Navarra.


Uno de los leones de Leire. El mejor conservado. Navarra.


Tímpano de San Pedro de Jaca. Huesca



- ¿Qué hace este león de Artaiz?, pregunto en las visitas, y la primera respuesta es:

- Está devorando a una persona.

Pero de inmediato, otro asistente comenta:

-O la está regurgitando.

 Esto último crea comentarios dispares y se anima el ambiente de la visita. Es bueno y positivo, digo, el intercambio de visiones y pareceres. A primera vista nos da la impresión de que el león está devorando a una persona, mientras otra espera tumbada a sus pies para correr la misma suerte.  Pero ¿y si estos leones de Artaiz están en la línea simbólica de las esculturas recientemente descubiertas, pero esculpidas muchos siglos antes? ¿Serán seres protectores que nos protegen y acompañan hasta el final de nuestra vida?

 Personalmente me inclino a ver a un solo león y a una sola persona en tres momentos. El león es Cristo, como se dice en Jaca. La persona, cada uno de los que se acercan hasta Artaiz a leer en el libro escrito de sus esculturas. ¿Qué es lo que yo leo?



 En un primer momento leo que el león ciertamente está pariendo. De sus aparentes devoradoras fauces sale una persona. Viene de nalgas y como todo ser que nace está desnudo. En un segundo momento el recién nacido está acostado y a los pies del león hace sus primeros movimientos. Se abraza a la pata delantera derecha del león y la misma luz del sol, que es vida, certifica este primer movimiento e ilumina progresivamente sus manos y la garra del león que le sostiene.



 La paz y la tranquilidad que refleja el rostro de la persona denota que es un recién nacido cuya cabeza se la sostiene el león con ternura y deja que repose en su garra delantera izquierda, que hace de almohada. No hay en su rostro ningún signo de terror o miedo a ser descuartizado.

 Que se trata de un nacimiento nos lo confirma la frase correspondiente del tímpano de Jaca escrita en latín.

Transcripta en su extensión se leería como la recoge Juan F. Esteban Lorente en su estudio “Las inscripciones del tímpano de la Catedral de Jaca”.



IMP(er)IVUM MORTIS CONCVLCANS E(st) LEO FORTES que traducido dice: 

“EL PODEROSO LEÓN ESTÁ PISANDO EL IMPERIO DE LA MUERTE”.


Luego, si “el poderoso león pisa, aplasta o domina el imperio de la muerte”, quiere decir que vence a la muerte, mata a la muerte, destrona al poder de la muerte y que ofrece la vida. Así se refleja en este león situado en la enjuta izquierda, según miramos la portada, de la iglesia de San Martín de Artaiz.  Si domina a la muerte es porque da la vida, como se ve en la metopa del descenso de Jesús a los infiernos para rescatar y dar la vida a los bienaventurados del Antiguo Testamento.



 El león de la derecha reproduce al mismo león y a la misma persona, pero en un tercer momento. Aquí la persona tiene ya más autonomía y parece como que quiere ponerse en pie. Para lograrlo se sigue apoyando en el león a cuya pata delantera izquierda se agarra, mientras se incorpora.

Su brazo derecho se ha perdido en parte, pero en lo que se conserva se adivina que lo tenía levantado. Por lo que en Jaca observamos en la única persona que aparece bajo el león de la izquierda, según miramos, también ésta de Artaiz sostendría una serpiente. Animal claramente símbolo del mal, al que la persona de Artaiz domina y mantiene a raya gracias a la fuerza y protección del león, Cristo, como se ve igualmente en el soldado del séptimo canecillo que clava su lanza en la boca del dragón mientras coloca su pie izquierdo sobre su cuerpo.

 Se muestra al león en actitud protectora, pues tiene entre sus garras a la persona que ha parido agarrada con confianza a su extremidad delantera izquierda y se recuesta sobre las garras de su pata delantera derecha. La expresión de su rostro sigue siendo de paz y confianza y parece sonreír. Actitud ésta que se resalta y ve con más claridad con los matices de la luz al incidir sobre su rostro. De esta manera sería aplicable a esta persona de Artaiz la misma leyenda que aparece en Jaca respecto de este león protector, símbolo de Cristo salvador.

 


PARCERE STERNENTI LEO SCIT. XP (istu) S Q(ue) PETENTI

 

“EL LEÓN SABE RESPETAR AL QUE SE LE POSTRA A SUS PIES

Y

 CRISTO AL QUE LE IMPLORA”.

 

… y en esta implorante actitud ha de intentar mantenerse a lo largo de su existencia terrenal, hasta que le llegue la muerte y con ella dé el paso definitivo a la vida eterna de la mano del león, Cristo, que perdona, protege y da vida.

 

El SOLSTICIO DE VERANO – 21 DE JUNIO

 

Volvamos ahora al canecillo mencionado al principio de este apartado y observemos su posición en el conjunto de los 14 que sostienen el alero de la cubierta del ábside. Corresponde al número 5 y está situado al noreste del ábside. Como el resto de los numerados su tema se repite en la portada. Con la salida del sol en los equinoccios se ilumina. En esta fotografía del equinoccio de otoño de 2015 se aprecia muy bien, enfrentado al número 4, que representa el órgano genital masculino y simboliza la generación de la vida: El nacimiento. Y donde hay nacimiento habrá, al final, su opuesto: La muerte.



 Es en el solsticio de verano cuando la luz del sol incide sobre los canecillos del noreste del ábside y de la fachada norte por unas horas, tanto al amanecer como al atardecer.

 Este año de 2025 he vuelto a Artáiz el día 21 de junio, día del comienzo del verano, para seguir observando cómo actúa la luz del sol, fuente de vida, sobre las zonas citadas y muy especialmente sobre el canecillo en que aparece una cabeza de león y debajo de ella una cabeza humana.



La salida del sol se produjo a las ‏‎6:55:40 (4,55 solares) y desde ese momento las zonas señaladas de la iglesia se iluminaron, hasta que progresivamente volvieron a la oscuridad al ir rotando y desplazándose la tierra y la luz solar iluminaba progresivamente el sureste del ábside y la fachada sur. Veamos la secuencia.

  ‏‎  


6:57:26.  

    


 ‏‎6:58:30.                                  

   


 ‏‎6:59:52.

     ‏‎


7:06:04.   

   


 ‏‎ 7:07:38.     

   


‏‎ 7:37:34.

    


 ‏‎7:42:54.     

  ‏‎   


9:09:46.   

 ‏‎  


  9:21:12.

‎  


10:05:06.   

 


 ‏‎10:53:22.   

  


‏‎ 10:54:20.

 


He podido calcular, teniendo en cuenta las horas en que se realizan las fotografías expuestas, que son prácticamente 4 horas (3 h. 58’ 40’’) las que el canecillo segundo de la zona noreste del ábside, (opuesto al segundo de la zona sureste, que corresponde a los órganos genitales masculinos), está en todo o en parte iluminado.

 Por la tarde me acerqué de nuevo para seguir observando el impacto de la luz solar sobre los canecillos de la fachada norte y comprobar, de nuevo, como había hecho años anteriores, hasta dónde llegaba a iluminar en el momento de ponerse el sol. No tuve suerte, pues una imprudente nube ocultó al sol. Por ello echo mano de las imágenes tomadas también un 21 de junio, pero en este caso de 2016.

     En el atardecer del solsticio de verano, el 21 de junio, el sol empieza a iluminar los canecillos del norte comenzando por el situado en la esquina noroccidental, que en este caso es una deteriorada cabeza humana. Desde las 19:17:00 a medida que hace su recorrido descendente hasta el punto del ocaso va iluminando los diferentes canecillos en dirección al noreste del ábside.

 Progresivamente llega la luz al caballero barbudo, a la mujer en cuclillas que enseña su sexo, al feísimo y deforme diablo, al padre que lleva en sus hombros a su hijo, a los dos personajes con un barril, al hombre triste, a la pareja de amantes, a las cuatro bolas, al hombre en cuclillas y al canecillo con una sola bola. Estos son los canecillos originales conservados en el muro norte.

 Pero además el sol ilumina también los dos canecillos primeros de la zona noreste del ábside. El primero representa los restos de un animal que parece clavado por sus cuatro patas a la misma piedra y el segundo, que es el objetivo de este estudio, representa a una cabeza de león por encima de una cabeza humana. 



Desde las ‏‎20:58:36 se empieza a iluminar por la parte izquierda del hocico y mandíbula superior de las fauces del león, como se ve en la secuencia “Dos cabezas a la luz solsticial” vespertina, habrá que añadir.

  


Poco a poco, el sol invade la cabeza del león y hacia las ‏‎21:31:36 comienza a iluminar el rostro humano por la zona de su ceja derecha, como se puede observar en la fotografía, 



hasta llegar a las ‏‎21:36:20 en que este canecillo llega a su máxima iluminación.



 Permanece iluminado con la luz mortecina del ocaso‏‎ y palidece poco a poco, hasta que lanza su último suspiro.



Son las ‏‎21:39:42, cuando se produce el ocaso. El sol, que es vida, muere y junto a él, el león y el ser humano penetran juntos en el misterioso mundo de las sombras.

 La luz vespertina del solsticio de verano lo ha iluminado durante 41’ 06’’.

 

 

“DE LEONES Y DE HUMANOS”: INTERPRETACIÓN.

 

Como se ha comentado, los leones de Artaiz forman parte de una cadena de espiritualidad cuyos primeros eslabones se remontan a tiempos anteriores a la aparición del cristianismo, así lo demuestra su similitud ideológica con esculturas realizadas por antiguas civilizaciones, recientemente descubiertas. En nuestro caso correspondientes a la cultura ibera. En ellas se representa a un león que tiene bajo su cuerpo a un ser humano.

 —¿Por qué, entonces, si son esculturas anteriores al cristianismo aparecen expuestas en la portada de Artaiz, si son representaciones de “tiempos paganos”?

 —Porque estas imágenes, hay que reconocerlo, forman parte del sentimiento trascendente del ser humano que se sitúa por encima de dogmas, religiones o creencias determinadas excluyentes, que forman parte de ese denominador común de toda cultura terrestre. El comitente que edifica la iglesia de San Martín de Artaiz, sabio obispo constructor y gran teólogo, así lo vio y consideró que esa base de sentimiento trascendente del ser humano expresado en esas esculturas antiguas era la base imprescindible, la roca firme, el humus fecundo de cualquier religión y, por lo tanto, también sería válido como expresión del sentimiento trascendente de las gentes cristianas de finales del siglo XII.

 El león, pues, es la representación de Jesús, como el Cristo Salvador del cual nacemos y bajo su protección nos mantenemos a lo largo de la vida con las fuerzas suficientes para dominar y mantener a raya el propio mal.

 —¿Y que tienen que ver estos dos leones de la fachada con el canecillo segundo de la zona noreste del alero?

 —Este canecillo contiene la esencia escénica de las esculturas de los aparentes fieros leones de las enjutas de la portada. La cabeza del león y la cabeza humana. Recordemos que es uno de los seis elementos presentes en las dos zonas más importantes del edificio: El ábside y la portada.

 —Además, este canecillo tiene una singularidad con respecto al resto de los del lado norte y de la zona noreste del ábside. Hasta él llega el sol del atardecer. En él se para y lo señala. En este momento se descubre que el león, símbolo de Jesús Salvador, nos protege desde el nacimiento hasta la muerte. El simbolismo del ocaso del sol y de la llegada de la noche nos habla de la muerte y en este último momento el león, es decir Cristo, además nos acompaña y conduce.  

 En resumen: Dicho con otras palabras, más técnicas, el comitente constructor de San Martín de Artaiz nos comunica que los leones de Artaiz desempeñan una doble función: Son seres apotropaicos que nos protegen en vida y en el momento de la muerte son nuestro psicopompo particular que nos conduce a la nueva vida.




lunes, 24 de junio de 2019

EL LENGUAJE DE LA LUZ


EL LENGUAJE DE LA LUZ

Por Simeón Hidalgo Valencia (24 de junio de 2019)

Los amantes de las expresiones artísticas medievales solemos poner especial atención en comprobar cómo incide el sol sobre ellas, sea en las amanecidas, sea en los ocasos en las épocas clave del año como son los solsticios y equinoccios.

Hoy voy  a mostrar el “milagro de la luz”, aunque más que milagro diría yo su “lenguaje”, observado en dos de los lugares emblemáticos de la Comarca de Izaga, en Navarra, que solamente tiene lugar en la puerta solsticial que da inicio al verano en el hemisferio norte de nuestro planeta Tierra. Puerta que abre y cierra el dios Jano de tres rostros representado en las pinturas de San Martín de Ardanaz de Izagaondoa.

Quien quiera toparse con este lenguaje de la luz incidiendo sobre la obra escultórica o arquitectónica de los tallistas y maestros medievales y descubrir el mensaje de ese lenguaje, tendrá que molestarse y acudir a su encuentro, pues nada se regala sin esfuerzo.

Pues bien. El primer fenómeno luminoso que me llenó de asombro fue el que descubrí en la amanecida del 21 de junio en San Martín de Guerguitiáin, del que fui un privilegiado, pues hacía muchos años, si no algún siglo, que no se producía, dado que la ventana absidial de la iglesia mencionada estaba cegada por el contrafuerte añadido para “sujetar” el corrimiento del ábside. Desde su reforma desapareció. Con la salida del sol pude comprobar que el replanteo de este edificio del maestro Petrus se realizó en el solsticio de verano y a la vez observé el prodigio de la luz al penetrar por su ventana absidial. No tengo palabras para definirlo. Es más expresivo y profundo admitir ese círculo luminoso en mi interior y caminar bajo su luz.

Para el segundo caso me traslado a San Martín de Artáiz, donde el lenguaje de la luz es una sucesión de descubrimientos que me han hecho cambiar la interpretación tradicional que se ofrece sin tenerlo en cuenta, pero que si se ha observado, escuchado y admitido, cambia en gran parte esa visión tradicional, por el simple hecho de que no se había estudiado esta iglesia desde el punto de vista de la luz, fuera en los equinoccios, cuando se replanteó, sea en los solsticios, con especial interés en el de verano, dado que es en esta época del año cuando los canecillos de la zona norte se iluminan con la amanecida y con el ocaso.

En el libro “La iglesia románica de San Martín de Artáiz. Una lectura particular”, ofrezco el sorprendente lenguaje de la luz que, al menos a mí, me ha abierto nuevas pistas y claves para comprender el porqué de esta construcción medieval y el paraqué de la misma.

Voy a mostrar el último suspiro de la luz incidiendo en uno de los canecillos de la zona norte del ábside en el instante anterior a ponerse el sol. Como digo en el breve comentario que hago en el libro, pues la luz habla por sí misma para el que quiere verla y la acepta:

“¿Que simboliza este último canecillo con una cabeza sobre un rostro humano? La luz incide progresivamente sobre el rostro del animal que, al iluminarse, no parece un ser fiero, como se apuntaba en el apartado “El bestiario de San Martín de Tours de Artáiz”, ni enseña sus fauces dispuesto a devorar, sino que parece tranquilo y sosegado. Incluso diría que hasta sirve de protección al rostro humano que tiene debajo. ¿Rostro de un león, figura de Jesús que protege a quien se abre a la luz hasta el ocaso de su vida?

¿Son, sin más, casualidades o expresiones y mensajes conscientes que se transmiten por el código de la luz?

Si es lo segundo, el reto será aprender ese código para poder hacer la lectura correcta y comprender el mensaje, proceso básico para admitirlo y aplicarlo en el día a día de la propia vida.

martes, 22 de diciembre de 2015

SOLSTICIO DE INVIERNO

SOLSTICIO DE INVIERNO

Por Simeón Hidalgo Valencia (22-12-2015)



Este año de 2015 me he dedicado a observar el ritmo del sol en los momentos puntuales del cambio de las estaciones. Me he acercado por Guerguitiáin en el solsticio de verano. Por Artáiz en el equinoccio de otoño. Por Meoz en el solsticio de invierno. He podido comprobar su incidencia en estas tres iglesias románicas de la Comarca de Izaga, sea por Izagaondoa, Unciti o Lónguida.


Es realmente espectacular contemplar el alba y la aparición del sol en estos momentos y comprobar que los antiguos constructores medievales, como en la antigüedad de las civilizaciones primitivas alrededor de toda la tierra, el sol ha sido el punto de referencia para sus construcciones.

El sol es imprescindible para la vida y por ello ha sido considerado por todas las religiones, de una manera u otra, como dios generador de vida.

Hoy comienza una nueva etapa y desde nuestro punto de vista terrestre decimos que hoy se abre una nueva puerta temporal y se inicia el invierno.

Paradójicamente lo que parece muerte es vida, pues a partir de hoy las tinieblas van a ir dejando paso a la luz y las noches se harán más cortas hasta llegar al equinoccio en que el equilibrio se produzca. El sol, pues, nace de nuevo y su calor alimentará las semillas ocultas en la tierra que germinarán, enraizarán, brotarán y darán el fruto en su momento.

Es una nueva oportunidad para la vida. También lo es para las personas que ilusionadas celebramos el nacimiento del sol y nos sentimos también vivas. Por ello los nuevos propósitos en tiempos de esperanza. Por ello sembramos nuestra semilla de ilusión, plantamos el árbol de la vida y sentimos la hermandad, la solidaridad, la esperanza y deseamos a nuestros semejantes lo mejor, sea la justicia, el amor, la paz, sin distinción de raza, sexo o religión. El mundo entero lo celebra.

Desde mi casa de Ansoáin he contemplado hoy el nacimiento del sol. Su luz renovadora me ha tocado. Es mi deseo repartirla entre todos mis lectores para que en sus vidas también los buenos deseos se hagan realidad y entre todos hagamos de esta tierra un mejor mundo donde vivir.

Aquí os dejo unas fotos. Todas ellas nos hablan de nueva vida, aunque negras nubes amenacen con la oscuridad. 

Al final vencerá la luz.







jueves, 25 de junio de 2015

LA IGLESIA DE SAN MARTÍN DE GUERGUITIÁIN - IV

LA IGLESIA DE SAN MARTÍN DE GUERGUITIÁIN - IV


Por Simeón Hidalgo Valencia (25-06-2015)


Momentos mágicos, sin duda, los expuestos en las entregas anteriores dedicadas a la iglesia de San Martín de Guerguitiáin, en lo referente a su alineación con relación al sol.

En este último voy a tratar de ser más “objetivo” y “racional”, si es que en algo lo podemos ser los humanos dado que desde mi punto de vista tanto la objetividad como la racionalidad son conceptos relativos, así que a quien Dios se las dé Santa Bárbara se las bendiga.

Quienes me conocen un poco saben que doy más valor e importancia a lo que se oculta a la física mirada y trato de ir más allá de lo aparente y externo y preguntarme por lo que en cada realidad externa se esconde.  Quizás sea porque hace años me encontré con esa otra realidad, la más importante, que no es visible a simple vista pero que está ahí esperando a que la descubramos y que me hizo vivir desde entonces  mirando hacia el interior.

Pero como el exterior está ahí con sus leyes físicas y de todo tipo, según la disciplina de que se trate, voy a procurar atenerme a ellas, aunque habrá más de un lector que lo pueda hacer mejor que yo.

¿Qué he logrado saber sobre la iglesia de Guerguitiáin en estos momentos en que se cierran y se abren las puertas solsticiales?



1º Sé que el maestro Petrus, el que dejó su firma en el capitel último del lado sur, fue sin duda uno de los que trabajó en este lugar. Parece ser que fue quizás el maestro constructor principal porque se permitió transgredir la norma del anonimato imperante en su época y escribió “Petrus me fecit” e hizo de esta firma el centro del propio capitel.


2º Sé que el maestro Petrus fue un gran observador de la Naturaleza y de los diferentes entornos en que se movió, como refleja constantemente en los capiteles que talla y a raíz de la experiencia solitaria que pasé en Guerguitiáin en la noche del 20 al 21 de Junio, he llegado a la conclusión que a la vez era gran observador de los astros y que como a mí y a tantos millones de personas, como ha salido reflejado en todos los medios mundiales, le llamó la atención hace más de 800 años la conjunción de los planetas Venus y Júpiter con la Luna y así lo reflejó en uno de los capiteles de la portada, quizás el que contiene a su vez más carga teológica si se sabe leer el interior del mismo, aunque aparentemente no haya ningún símbolo religioso cristiano.


3º Sé que conocía el movimiento de los astros y que también fuera posible que conociera la oscilación de la Tierra a lo largo del año, pero aunque siguiera la norma imperante del Geocentrismo, para el caso obtuvo el mismo resultado a la hora de replantear la iglesia en el momento del Solsticio de Verano y como ha comentado mi amigo en este mundo de la nube informática, Rafael Fuster, supo conjugar la pura Astronomía con la Arquitectura. Los resultados están a la vista ahora que se han quitado los impedimentos que en un momento lo ocultaron.
  


  
4º Sé los puntos de referencia que tuvo para realizar su obra. Puntos que yo he situado por mi propia observación sobre el terreno y sé que uniéndolos con el tercero que es la propia iglesia, el ángulo formado es prácticamente el correspondiente a la oscilación de la Tierra en su Movimiento de Precesión.


...  

La verdad que me siento estos días muy contento con lo que he descubierto de san Martín de Guerguitiáin y de haber sido el primero en admirar este prodigio luminoso después de muchos años oculto.

Ojala sirva lo que os he transmitido para que esta iglesia, a pesar de que actualmente está en un despoblado y la mayoría de sus casas se han derrumbado; a pesar de que hay vecinos de Izagaondoa, nadie es profeta en su propia tierra y eso mismo le pasa al maestro Petrus, que siguen pensando y defendiendo que mejor no se hubiera restaurado porque ahí quién va a ir, dicen; a pesar de que la propia Corporación, (gestora de este bien cultural que pertenece al Valle de Izagaondoa, por lo que la propiedad es de todos los vecinos, no lo olvidemos) poco se preocupa con los hechos de hacer un proyecto viable que devuelva a Guerguitiáin a la vida partiendo de la obra restaurada de la iglesia de San Martín; ojala digo, sea uno de los motores del desarrollo cultural, social y económico del Valle de Izagaondoa y de su comarca.

Personalmente creo que estoy contribuyendo a ello en lo que puedo, aunque no sea el único, claro, pero a cada cual lo suyo.


Personalmente lo que he escrito y transmitido en estas cuatro entregas sobre San Martín de Guerguitiáin lo he dado gratis, sin otro interés de que Guerguitiáin no se pierda y porque yo mismo, gratis lo he recibido como don de la Naturaleza.