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lunes, 2 de mayo de 2016

DE AUZOLAN, ORQUÍDEAS Y LIBRO

DE AUZOLAN, ORQUÍDEAS Y LIBRO

Por Simeón Hidalgo Valencia (02 de Mayo de 2016)

Hay días en que las ofertas culturales se multiplican de tal manera que me tienen ocupado en ampliar mis ansias de saber, como me inculcaron en la universidad en mis años mozos. El sábado pasado, 30 de Abril, fue uno de esos días en el que dediqué, desde el par de mañana hasta el ocaso, a estos menesteres culturales atrayentes, más porque los tres se desarrollaron en lugares pequeños, en los que hay personas animosas en sacar a la luz y valorar su propio patrimonio.

La referencia a la primera etapa es obligada porque es un proyecto que la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa lleva a cabo desde hace más de un año destinado al PETRUS MUSEUM, del que hablé en un artículo anterior[1], al que acudo asiduamente todos los sábados y miércoles. 

Este sábado ha tenido un carácter muy especial y para mí, que abogo por crear conciencia de Valle, traspasando las propias fronteras de nuestras casas y pueblos, ha sido motivo de una gran alegría, y así lo digo, porque cuatro niños de Lizarraga, Ainoa (6 años), Héctor (6 años), Carolina (8 años) y Unai (8 años), han solicitado ver lo que estamos haciendo en la casa Zandueta, sede del Petrus Museum. Con mucho gusto les he atendido en compañía de Damián, nuestro colaborador de Lizarraga, y se lo han pasado bomba visitando y descubriendo la Sala de la Vendimia y la Sala de la Bodega, así como el Patio de las Estelas y el gran Horno, uno de los pocos que se conservan en Izagaondoa. Hasta uno de los pequeños ha comentado con espontaneidad infantil que “he aprendido mejor que en la escuela”, y esto, para alguien que ha trabajado gran parte de su vida como maestro, es motivo de mucha satisfacción, porque lo que muchos mayores no apreciamos o denostamos con indiferencia y hasta incluso por rencillas seculares nos oponemos, los niños, el futuro del Valle de Izagaondoa, lo han sabido apreciar y les ha parecido “muy chuli y muy guay”. Los niños nos dan también, a veces, grandes lecciones a los mayores.
¡Ojala los mayores las sepamos aprender con la agilidad de estas mentes puras y cristalinas!
Aunque sólo sea por esta visita infantil de moradores de Lizarraga ya me doy por satisfecho. 


La segunda etapa de este día plenamente cultural también ha tenido lugar en Lizarraga y, consecuente con mi manera de entender la vida, he asistido a la charla que se había organizado a las 17,00 horas, a pesar de que para mí era algo temprana y me venía mal, pero he hecho un esfuerzo, he traspasado mis propias fronteras y he sido uno de los pocos asistentes de fuera de Lizarraga que han podido disfrutar con la charla de D. Ricardo Ibáñez, titulada ORQUÍDEAS SILVESTRES. Elementos de interés naturalísticos de Lizarraga”.

La clara, pedagógica y amena exposición realiza, ha mantenido al público con interés, al menos a mí me lo ha parecido y me he maravillado de tanta belleza y riqueza patrimonial natural que tenemos en este valle tan hermoso como es el Valle de Izagaondoa, porque no sólo es en Lizarraga donde las he visto en mis paseos, sino por otros varios lugares del valle, pero poco sabía de sus características, de cómo diferenciar una orquídea de la que no lo es, de su morfología, de su simetría, de sus recursos para la reproducción, de su hábitat y de la normativa legal para su protección… y como siempre, en algún momento de la charla he pensado que a nuestros corporativos les hubiera venido muy bien asistir para que se den cuenta de que quizás tengamos en las orquídeas del Valle de Izagaondoa un recurso más, que unido al patrimonio medieval: iglesias románicas y góticas, fuentes y aljibes medievales, pinturas murales, castillos, torres y palacios de cabo de armería, que junto a los recursos de la propia orografía, tales como la Peña de Izaga, así como a la gama de las aves que surcan nuestros cielos,… se convierta este abundante y rico patrimonio del valle en el motor del desarrollo del mismo, pero desgraciadamente, una vez más, han estado ausentes de las actividades culturales que entes particulares programan en el valle. Una pena.

Mi enhorabuena a este proyecto Mecna de “Lizarraga 2017”, que junto al proyecto mecna “Petrus museum y casa museo” darán más vida cultural al Valle de Izagaondoa. 

¿Para cuándo un proyecto cultural promovido por la Corporación Municipal del Ayuntamiento de Izagaondoa? 

¿Dónde queda el proyecto de desarrollo económico-social encargado conjuntamente con el Ayuntamiento de Unciti, denominado “La Ruta de Petrus”?


La tercera etapa del día se desarrolló en el Valle de Arce. En Nagore. Se trataba de la presentación del libro titulado “CRUCE DE CAMINOS. Nagore (Arce)”, escrito a lo largo de más de dos años por el periodista D. Gerardo Huarte Ilárraz, natural de Nagore que recoge, a través de una rica y extensa labor de investigación y documentación la Historia de esta localidad, que como el autor escribe fue cruce de caminos...

“porque al pueblo llegaba la gente para realizar gestiones a través de caminos, sendas y veredas, teniendo en cuenta que allí radicaba la capital administrativa del Ayuntamiento. Desde siglos atrás, los representantes del Ayuntamiento se reunían en Nagore para fijar los impuestos del cuartel y la alcabala o para elaborar el catastro. Es que además, Nagore no sólo era paso obligado para los caminos reales Burguete-Aoiz y Burguete-Zazpe (Zazpe está cerca de Aoiz y Urroz-Villa), sino que era un punto importante en el trayecto entre el Valle de Aezkoa y Pamplona. En muchos casos era parada y fonda (de hecho hubo tiempos en que contó con dos mesones). …”[2]

La sala se quedó pequeña para esta presentación y el interés de los amigos del autor, de los vecinos del valle y de los amantes de la Historia Local, viva, entrañable y a veces apasionada, se demostró con creces.

Desde mi punto de vista es este tipo de trabajos los que hacen revivir la memoria de nuestras gentes y mantienen la vida también de nuestros pueblos, a pesar de la fuerte despoblación que estas zonas de Navarra han sufrido a lo largo de los siglos. En muchas casas del valle ya está el libro siendo ojeado y hojeado lentamente y con toda seguridad de sus páginas saldrán comentarios que permitirán conocer mejor las propias raíces de las gentes del Valle de Arce y de Nagore en particular. Un lujo y un honor.




[2] GERARDO HUARTE ILÁRRAZ; Cruce de Caminos. Nagore (Arce); 2015;Prólogo VII.

domingo, 24 de enero de 2016

TENER INICIATIVA CON EL VALLE DE IZAGAONDOA-III

TENER INICIATIVA CON EL VALLE DE IZAGAONDOA-III

Por Simeón Hidalgo Valencia (24 de Enero de 2016)




Las palomas se me zurean burlonas y salen en bandada hacia el alero de la torre de la iglesia de Reta. He ido a visitar a ver lo que se veía del crismón y me he encontrado con que para poder entrar en la iglesia hay que pasar una barrera de excrementos, que cada día es mayor.

Las palomas han tomado el atrio como su casa para dormir, tomar la sombra y hacer sus nidos. Como nadie las molesta hacen de ocupas tranquilamente.

Antes, cuando había misa en reta todos los domingos y se llenaba la iglesia, este problema no existía. Ahora pocos son los habitantes que pernoctan en Reta y menos aún los que se acercan en los pocos domingos que hay celebración… y así está todo. Manga por hombro.

Nuestra vecina Felisa, cuando está en Reta, es la única que se acerca a limpiar a conciencia y a su edad bien merecería que la echara una mano alguna persona más joven. A poco que no vaya, las palomas toman el lugar.

La solución para evitar esta suciedad no costaría tanto. Con poner una malla metálica, adecuada con el entorno, que tape los huecos se solucionaría este problema… pero ¿quién lo hace?

Es una pena que esta iglesia fortaleza, de base románica y reformada en gótico, rehabilitada hace 24 años, la vayamos dejando que siga el camino de otras del valle, como la de Iriso, cuyo interior era literalmente un estercolero la última vez que la vi.
  

Otro aspecto que quiero sugerir a quien corresponda, sea civil o religioso, es que la zona de la torre está siendo invadida por la hiedra.

Si seguimos considerando que la iglesia de Reta, a pesar de haber sido inmatriculada por el Arzobispado como suya, pertenece al pueblo de Reta, ¿por qué no hacer un auzolan entre todos los vecinos para tener en estado de revista el patrimonio del lugar?

Estas imágenes, si no las evitamos, hablan en contra nuestra y difícilmente los turistas que se acerquen a visitar Reta, se llevarán buen recuerdo, en definitiva, de sus habitantes.

¡Levantémonos y pongámonos manos a la obra, que es tarea de todos!


Yo, en lo que pueda, también colaboraré.

sábado, 16 de enero de 2016

DÍA DE AUZOLAN EN EL PETRUS MUSEUM

DÍA DE AUZOLAN EN EL PETRUS MUSEUM

Por Simeón Hidalgo Valencia (16 de Enero de 2016)


Hay iniciativas privadas que merecen ser conocidas y valoradas por la sociedad. Una de éstas es la que la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa lleva a cabo, sin ánimo de lucro, para dar a conocer a la figura del maestro cantero medieval “Petrus”, que dejó su firma en la iglesia de San Martín de Guerguitiáin, sito en el Valle de Izagaondoa y cuyo estilo y trabajo se ha recogido en diversas iglesias románicas de finales del siglo XII o comienzos del XIII por Navarra. 

El PETRUS MUSEUM tiene su sede en el lugar de Lizarraga de Izagaondoa, en la denominada Casa Zandueta, de la que hay documentación desde el siglo XVI, según investigación de nuestro compañero, socio fundador e investigador, Xabier Ituláin Irurita.


-¿Por qué en la Casa Zandueta?

-Porque siendo propiedad de la Asociación Aspace de Navarra se llegó a un acuerdo con los representantes de la misma y nos la cedió para 20 años prorrogables y con opción a compra.

-¿Desde cuándo lleváis acondicionando la casa?

-Desde hace un poco más de un año. Lo hacemos a través del auzolan, por voluntarios, socios y no socios, que quieran colaborar.

-¿Y también hoy con el mal tiempo y la nieve que ha caído os habéis animado?

-Pues ya ves. Aquí estamos dando el callo estos tres “chalaos”, porque si no, no se hace solo.

-¿Cómo os llamáis?

-El que está preparando el alfeizar de la ventana es Salvador, que es un genio en estos asuntos y siempre está dispuesto y el primero en acudir. Para cuando llegamos los demás ya se ha hecho él parte del tajo. El que está rejuntando es Joaquín, que aunque no es socio, viene siempre que puede y le permite su columna y la ciática.

-¿A pesar de su estado os ayuda?

-Ya lo ves y siempre de buen humor y positivo.

-Y tú, Simeón, ¿cómo te arriesgas a que te dé de nuevo otro susto?

-Pues mira, me gusta. He estudiado al maestro Petrus, he escrito sobre él, he dado charlas para divulgar su obra y qué menos que hacerle un pequeño, pero digno museo donde se contemple, a través de algunos de sus trabajos reproducidos, el conjunto de su obra.

-Supongo que tendréis alguna ayuda del Ayuntamiento, de Príncipe de Viana, de Turismo, de Cederna, o de otros organismos que favorezcan este tipo de proyectos.

-Pues hasta el momento no tenemos ninguna ayuda económica, tampoco la hemos solicitado, si es a eso a lo que te refieres. Es un proyecto privado y lo vamos sacando adelante, ya ves, sea con el trabajo de voluntarios, sea por pequeñas aportaciones de mecenas, sea por donativos que nos hacen las personas que asisten a nuestras actividades, sea por las publicaciones que realizamos, sea por el interés de la prensa local que se ha interesado por lo que hacemos.

-¿Tenéis mecenas que apoyen el proyecto?

-Es que presentamos este proyecto tipo al Gobierno de Navarra acogiéndonos a la ley de Mecenazgo Cultural de Navarra (MECNA) y nos lo calificaron de interés social por cinco años. Mecenas ha habido alguno, pero no creas, hay que trabajárselo mucho, porque la gente no está acostumbrada a apoyar la cultura. Pero los primeros mecenas del proyecto pienso que tenemos que ser los propios socios, sea con nuestros donativos, sea con nuestro trabajo, y por eso hay algunos que venimos todos los sábados a trabajar.

-¿Cuánto tiempo lleváis en esto?

-Adecuando la casa, como te he dicho, un poco más de un año. Como proyecto Mecna un año y ahora ya se ha informado a la Hacienda de Navarra de las aportaciones que nos han hecho nuestros mecenas, para que en la Declaración de Hacienda se les tenga en cuenta en las deducciones y también se está realizando la Memoria anual para el Gobierno de Navarra.

-¿Qué habéis hecho en este año?

-Principalmente labores de saneamiento de la zona baja que antiguamente eran los establos, que estaban de pena. Ahora los ves y no te puedes hacer ni idea de cómo estaban. Otra cosa muy importante, que ya hemos acabado, es la Sala de la Vendimia y La Sala de la Bodega y durante este verano pasado se ha abierto al público a través de visitas guiadas que englobaban la atracciones turísticas que tiene Lizarraga. Se comenzaba por hacer una visita guiada a la portada románica de su iglesia, cuyos capiteles son dignos de contemplar y de interpretar. Después se enseñaba las dos salas  mencionadas del museo. Antes de indicar el camino a los Robles Centenarios se enseñaba, a los que querían, la fachada de la Casa Merkatari, que es un antiguo palacio a la manera de los de Urroz. El año que viene se completará la visita con la nueva sala que estamos preparando. ¡Se me olvidaba! También está casi terminado lo que llamamos El Patio de las Estelas.


 Grupo de turistas en una visita veraniega. Verano 2015.

-¡Y hoy en este momento qué hacéis?

-Pues ya ves. Ahora estamos preparando lo que será la Sala Polivalente del museo. Será para exposiciones temporales, charlas, talleres, reuniones, etc. Se pretende que esté montada con la primera exposición para el verano que viene, aunque si no está no pasa nada. No tenemos prisa. Vamos a nuestro ritmo. Hombre, si viniera alguno más a echarnos una mano…

-Veo que habéis dejado el antiguo pesebre.

-Sí, porque queremos que se siga percibiendo lo que fueron estas salas desde siglos. Son piezas que nos hablan de la vida de nuestros antepasados que hay que conservar y darlas un nuevo uso. En este caso servirá también como expositor. Si miras el techo verás que lo hemos conservado tal cual. Sólo se ha limpiado del polvo acumulado y tratado los solivos a la manera tradicional y reparando las paredes que estaban llenas de nidos de roedores. La casa en sí ya es un Museo Etnológico por los elementos que se conservan, de los que hay que destacar: el horno de pan, la antigua bodega casera, la cocina, las alcobas, la sala de estar, los muebles,…

-Estáis pintando de blanco las paredes. ¿No sería mejor dejar la piedra vista?

-Si te fijas en las piedras verás que en un principio no estaban vistas, sino blanqueadas con cal. Entre nosotros había también distintas opiniones. Si dejar las piedras a la vista o encalarlas. Se ha optado por encalarlas porque además de ser material desinfectante, deja respirar a la pared y da la sensación de mayor amplitud y luminosidad y porque servirá de fondo que haga resaltar lo que se exponga pero, sobre todo, porque era como estaban antiguamente.

-Entre tres, ¿poco podréis hacer, no?

-Esto es como el refrán: “Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero” y con esta filosofía trabajamos. Vengamos tres o treinta lo importante es dar cada día un pasito más hacia adelante y al final se nota. Yo por ejemplo, vengo los miércoles a trabajar y normalmente estoy solo y ves, poco a poco las paredes se blanquean.

-¿Qué habéis hecho hoy?

-Pues como siempre, nos repartimos el trabajo. Salvador ha empezado a arreglar ese bajo de la pared. Luego se ha metido con el alfeizar de la ventana. Joaquín, que es especialista en el rejunteo, ya ves el tajo que se ha hecho. Hoy ya están las paredes acabadas y sólo falta terminar el encalado. Yo hago lo que puedo, a mi ritmo. He cribado una carretilla de tierra, he hecho de peón para Salvador y he sacado las fotos de rigor para el historial y para realizar en su día un montaje en que se vea el proceso de la adecuación de la planta baja. 

Salvador arreglando los bajos de la pared. 

Joaquín con el rejunteo. 

Salvador poniendo el alfeizar de la ventana.

-¿La planta baja es la prioridad?

-Si, porque son los espacios más grandes donde irán las siguientes salas: Recibidor, Sala Petrus I, Sala del Pan, Sala Petrus II, Patio de las Estelas, Sala Polivalente, Sala de la Vid y Sala de la Bodega. Poco a poco las abriremos al público a medida que estén terminadas.


 -¿Para cuándo la planta superior?

-Bueno, para cuando se pueda, aunque se ha limpiado, quitado goteras, que era lo principal. Cuando toque ya veremos. En su gran parte quedará tal cual, para que los visitantes vean cómo era esta casa en el siglo pasado.

-Si alguno quiere ser mecenas y ayudaros ¿cómo lo puede hacer?

-¡Ojala! Que la gente se anime a colaborar y más los socios y los vecinos del valle, pues para el valle trabajamos como ya he dicho antes, sin ánimo de lucro. ¿Cómo lo puede hacer? Principalmente de tres manera:
Una sería aportando su trabajo en los auzolanes.
Otra aportando un donativo o ayuda económica en la medida de sus posibilidades, que la vida está muy chunga, pero siempre se puede colaborar para el valle en este sentido. ¿Qué son por ejemplo 100 € a lo largo del año? Además si dan 150€ luego en la declaración se les descuenta en la cuota el 80% si tienen que declarar en Navarra.  
En tercer lugar también pueden colaborar prestando, donando o dejando en depósito, piezas para las exposiciones que se vayan montando. De esto ya hay un buen ejemplo de la colaboración popular pues el 50% de las familias del valle aportaron piezas para la Exposición Etnográfica del Valle de Izagaondoa que se mostró durante el verano de 2011 con gran éxito de público. Por ello fue un éxito porque sin la ayuda final de los vecinos poco hubiésemos conseguido. Es algo que no me canso de agradecerles.

-¿Tenéis alguna cuenta donde puedan ingresar los donativos los que os quieran colaborar?

Sí, les estaríamos muy agradecidos. Es la siguiente: ES70 3008 0001 11 2517649212
Tienen que indicar que es un donativo para el PETRUS MUSEUM.

-Mucha suerte en la empresa que con el ánimo con que se os ve, seguro que lo conseguiréis.

-Muchas gracias a ti por tu interés. Muy agradecido en nombre de la Asociación y en particular de estos tres currelas chalados. 

Salvador, Simeón y Joaquín en el auzolan del día 16 de Enero de 2016.
La nevada no les ha dado miedo. 


El patio de las estelas el 16 de Enero de 2016.

sábado, 25 de abril de 2015

TRABAJAR EN AUZOLAN

Por Simeón Hidalgo Valencia (25-04-2015)


Quien me siga por estos caminos del blog se habrá dado cuenta de que en bastantes de los artículos que llevo escritos desde que me hice bloguero, he defendido la costumbre antigua de trabajar en auzolan.

Auzolan es trabajar en comunidad para la comunidad. Trabajar unidos los vecinos de un pueblo por el propio bien del pueblo en tareas que benefician a todo el pueblo, sea adecentando caminos, cementando las calles, canalizando las aguas, preparando unas fiestas, siendo solidarios con un vecino que tenga la desgracia de que se le queme la casa, echando una mano en el trabajo de los campos, reparando la iglesia del pueblo, etc., etc.

Como digo, he defendido esta forma de trabajo que une a los vecinos y que hace que se consideren las cosas como propias, aunque sean de la comunidad, porque la mano y la ilusión de cada cual se ha puesto en esa empresa y por ende se cuida, se aprecia y valora.

Pero además de defender esta forma de trabajo, siempre que se ha terciado lo he puesto en práctica, junto a otras personas, amigos unos, vecinos otros, amigos de amigos alguno más, y más ahora que estoy jubilado y que puedo colaborar en proyectos para la sociedad.


Uno de esos proyectos que me tiene enganchado es la adecuación de la Casa Zandueta de Lizarraga, que cedida por 20 años por la Asociación Aspace a la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, ésta  la está convirtiendo en un proyecto museístico, que pretende dar vida cultural al Valle de Izagaondoa y su comarca siguiendo las huellas del maestro cantero medieval, Petrus, que yo personalmente lo he bautizado con el apellido “de Guerguitiáin”.

Los vecinos y vecinas de Lizarraga de Izagaondoa ya saben que formamos parte del paisaje del pueblo, pues los sábados allí acudimos y hasta algún día entre semana. Algunos nos visitan y entran a ver lo que hacemos. Otros nos miran, es lógico, con cierto recelo, pero para todos tenemos un saludo amable y las puertas abiertas, porque como yo digo, lo que estamos haciendo no es única y exclusivamente para nuestra Asociación, ni para Lizarraga, ni para el Ayuntamiento,  sino para todos los vecinos y vecinas del Valle de Izagaondoa.

Por ello, trabajando en auzolan, si se apunta alguien que no es de la Asociación ni del Valle, ni de los pueblos que lo conforman, es bien recibido, pues toda ayuda y colaboración es poca y poco a poco, con la colaboración de todo el que se anima a echar una mano, el auzolan sigue y se están viendo los resultados.

Mi experiencia me dice que a la larga los frutos son positivos y valorados, aunque en el día a día haya que sortear más de una dificultad o zancadilla pero si se es constante, se tienen las metas claras y se lucha por lo que realmente se valora y ama, se consiguen resultados insospechados, como sucedió ya con la Exposición Etnográfica del Valle de Izagaondoa, que fue un éxito gracias al esfuerzo, la colaboración y participación de más del 50% de los habitantes del Valle.

Eso es lo que veo que está pasando en lo que será el PETRUS MUSEUM. La ilusión de unos cuantos que acuden voluntarios cada sábado lo está haciendo posible, pero hay personas detrás que han ido respondiendo a la llamada que, hace años, alguien les hizo cuando a este alguien se le encendió la bombilla de la imaginación y tuvo la idea de valorar a este personaje medieval que quiso darse a conocer precisamente en este valle y comenzó a dar pasos y contactar con gentes para transmitirles su propio entusiasmo por el proyecto.


Trabajar en Auzalan saca proyectos muy interesantes para adelante y como además la vida está bastante achuchá, económicamente hablando, la participación voluntaria hace que los costos se reduzcan a lo mínimo, pues prácticamente son los materiales los que hay que conseguir y si además la mayoría de estos materiales son reciclados, mucho mejor.

En el tiempo que llevamos trabajando calculo que se han ahorrado más de 20.000€ al menos, demostrando otra de mis tesis que también he defendido en estos escritos: “Se puede hacer mucho y muy bien con muy poco dinero siempre y cuando se busque el camino del auzolan y del reciclaje”. En la Casa Zandueta de Lizarraga lo estamos poniendo en práctica y al poco monetario que hay le sacamos mucho provecho.

También he comentado en ocasiones, y he sido mal interpretado, que los organismos públicos, léanse Corporaciones Locales o Gobiernos Autonómicos, aunque me quedo más con lo más cercano que son las Corporaciones Locales, deberían ser locomotoras del entusiasmo vecinal que aunaran a todos los vecinos y vecinas en la empresa común que se emprenda y recuperar este gran invento de nuestros antepasados, que es el auzolan.  Sus ventajas son evidentes.

¡Cuánto no se podría mejorar en el Valle de Izagaondoa, por ejemplo, y lo cito porque es lo que tengo más cercano, si se iniciara una campaña de sensibilización vecinal en temas que a todos nos atañan, mirando todos más allá de nuestras propias casas, fincas, piezas de labranda o pastoreo, pueblo… y diéramos el salto a crear conciencia de Valle y de comunidad entre los pueblos que lo integran!

Este tipo de auzolan también es necesario para pervivir como Valle, pues, como también he escrito en alguna ocasión “la suma de todos los pueblos da como resultado final el Valle de Izagaondoa”.


A lo dicho: ¡TRABAJEMOS EN AUZOLAN!




miércoles, 24 de diciembre de 2014

LAS HUELLAS DE LA VIDA - SADA - NAVARRA

LAS HUELLAS DE LA VIDA – SADA – NAVARRA

Por Simeón Hidalgo Valencia (24-12-2014)


Recibo un whatsapp el día 15 de Diciembre informándome de que han encontrado en Sada una piedra labrada, resto de lo que pudiera ser la antigua sacristía, que con las obras de remodelación de la iglesia fue demolida y sus piedras, talladas o no, sirvieron para construir el tapial de subida hacia la misma.

La foto que me envía mi amigo y socio fundador de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, Javier, resulta ser una clave y por las pintas que adivino nada más ni nada menos que la clave central de la bóveda.

Como hace buen día y ha salido el sol, quedo con él para ir a ver estas huellas de la vida anterior que han vuelto a salir a la luz. Aunque habíamos quedado para las seis de la tarde llego con una hora de adelanto y puedo contemplar en directo los trabajos que un grupo de vecinos realizan en auzolan acondicionando la iglesia bajo la batuta de D. Fermín, su joven y dinámico párroco  en estos menesteres arquitectónicos. ¡Cuánto se puede realizar para la comunidad, civil o religiosa, recuperando el sistema de auzolan, sin depender siempre de las famosas subvenciones! Este es un claro ejemplo.

Quien quiera ver lo que en la iglesia de Sada están realizando puede entrar en https://www.facebook.com/fermin.macias y ver algunas de las fotos de qué se ha hecho hasta el momento, entre las que he tomado la siguiente. 



Como tengo tiempo me dedico a contemplar el retablo mayor recién restaurado por la Institución Príncipe de Viana, que luce en todo su esplendor y a observar, subidos en lo alto del andamio, a los pintores dando una mano de pintura a la pared norte.

En esas estoy cuando aparece D. Fermín, a quien saludo y comento el motivo de mi presencia y muy amablemente me acompaña hasta la casa parroquial donde han recogido las piezas encontradas y, ya que estamos, me enseña alguna interesante pieza más.


LA CLAVE PRINCIPAL DE LA BÓVEDA:


Esta es la clave que se ha recuperado del tapial con su cara vista tallada con ramaje que se asemeja a la hoja de la higuera. Vista en su alzado apreciamos los arranques de sus nervios, de los que se ha recuperado también alguno.

Siempre es interesante recuperar piezas antiguas, en este caso, posiblemente correspondientes al siglo XVI y poder retrotraernos al trabajo realizado por canteros antiguos que emplean técnicas mucho más antiguas aún, que hoy día siguen vigentes, pero más interesante para mí, que recojo y estudio sus huellas desde hace muchos años, ha sido poder confirmar, por segunda vez en mi vida, que las marcas de cantería también se encuentran grabadas en zonas ocultas.

Esta pieza tiene tres de los arranques de los nervios marcados. Es lógico pensar que las marcas no responden a la tesis de que son la firma del cantero que esta pieza talló, pues no creo que en ella intervinieran tres personas diferentes, sino que el cantero siguió los mandatos de su maestro director y marcó con señales las caras para indicar cómo debían casar las piezas contiguas. Por cierto que son  las marcas más representadas dentro de las cincuenta que se repiten a lo largo del tiempo y del espacio y que denomino “marcas comunes o de listado”, según publiqué. [1]

Pero volvamos al lugar donde esta clave fue reutilizada a la sombra de la gran torre medieval exenta situada en lo alto de la villa de Sada oteando vigilante el horizonte, reutilizada a su vez en torre campanario de la iglesia que a su vera se construyó en época románica, aunque pocos elementos se conservan testigos de estos orígenes. Entre ellos algunos sillares reutilizados y marcados con marca de cantería de los que hablé en 2012. [2] Volvamos y veremos que alguna pieza más descubre su talla formando parte del muro.

Se aprecia muy bien al exterior, pero ahora, una vez recuperada la clave anterior, se puede comprobar que otra clave secundaria, donde confluían tres de los nervios de la citada bóveda de la sacristía demolida, espera su recuperación.

Aprovecho la ocasión para fotografiarla y puedo comprobar que también esta pieza está marcada, al menos en el lado que ha quedado al descubierto en este momento y para asegurarme si esta clave secundaria estaba tallada. Como me comentó Javier la cara vista en su día está plana, sin ningún motivo labrado a diferencia de la clave central que ya hemos visto.

  Marca de la clave secundaria.


UN CAPITEL ROMÁNICO:

Otra huella de la antigua iglesia medieval románica de Sada es este deteriorado capitel. Por su tamaño pudiera pertenecer a alguna de sus ventanas, pues para corresponder a la portada parece un poco pequeño. Está adornado en dos de sus caras con motivos vegetales parecidos a los zarcillos de la vid. Las caras ocultas son planas dado que no se verían una vez colocado en el lugar a que estaba destinado.


UNA ESTELA DISCOIDAL:

En este mini almacén de restos recogidos por uno u otro rincón de la iglesia de Sada también se encuentra una estela discordad, a la que le falta el pie. Su talla es basta y en una de sus caras se le nota el mal trato recibido desde que dejó de cumplir su función de indicar un lugar de enterramiento. Presenta en sus dos caras sendas cruces indicando el carácter cristiano de la persona que bajo ella yacía.

Las medidas del disco son de 31cm. por 31cm. y el canto del mismo de 11cm.


UNA TEJA ÁRABE CON MENSAJE: 

Otra pieza curiosa es esta teja árabe muy bien conservada. Cuando el barro estaba todavía fresco el artesano de turno escribió la inicial de su nombre: ¿Pedro?, ¿Pablo? y a continuación añadió, con muy buena caligrafía, el mote o apodo con el que sería conocido: “el galan”. Detalle etnográfico digno de tener en cuenta que, sin duda, hace referencia a las dotes conquistadoras que el tal Pº tenía en el lugar.

Quizás investigando en los papeles de antiguas tejerías de la zona se pudiera dar con algún proceso que tenga como protagonista a este personaje. Sería interesante saber de él y de sus conquistas.


UNA SUGERENCIA:

Allí por donde voy veo con frecuencia este tipo de huellas del pasado que en ocasiones, aunque hayan sido recuperadas, están a veces más en peligro de desaparecer porque no se las custodia como merecen y muchas veces me he preguntado: ¿Por qué no se crea con todas ellas un pequeño museo local para mostrarlas a los visitantes debidamente expuestas?

En el caso de Sada pudiera ser otro hito de su ruta turística a visitar, como escribí en el artículo “La ruta turística de Sada” [3], junto a su crucero, la iglesia, la torre medieval, el caserío con sus claves y dovelas talladas, la ermita de Santa Lucía, la fuente o aljibe medieval, la bodega y el molino rehabilitado de Ezprogui . Así, entre todos, se daría más vida a estos lugares que poco a poco se despueblan y envejecen y se evitaría que caigan en el olvido.

Es una sugerencia que con el espíritu emprendedor de D. Fermín, el párroco y el demostrado por los habitantes de Sada se puede hacer realidad y ofertarlo a la sociedad, pues como digo y mantengo “el patrimonio, sea del tipo o de la época que sea, lo podemos convertir en uno de los motores que revitalice la vida de nuestros pueblos.”

Al fin y al cabo estas huellas de la vida nos hablan de nuestro pasado y si sabemos gestionarlas correctamente posibilitarán nuestro futuro. 




[1] SIMEÓN HIDALGO VALENCIA; Canteros románicos por los caminos de Navarra; Tomo II; 2009: Análisis Comparativo; págs.: 578 y siguientes.