miércoles, 7 de febrero de 2018

EL POSIBLE ORIGEN ASTRAL DE ALGUNAS MARCAS DE CANTERÍA-II

EL POSIBLE ORIGEN ASTRAL DE ALGUNAS MARCAS DE CANTERÍA - II

Por Simeón Hidalgo Valencia (07 de febrero de 2018)


Una vez localizados los tres puntos de la amanecida del sol en los solsticios y en los equinoccios y su incidencia en San Martín de Artáiz he realizado el siguiente diagrama y al observarlo me he preguntado: ¿qué pasaría si uniéramos los puntos de la amanecida con los de las puestas de sol correspondiente de cada momento? y he preparado estos dos gráficos: 


Sobre el horizonte Este de Artáiz los tres puntos de la salida del sol a lo largo del año.



Puntos unidos entre sí de solsticios y equinoccios dentro del círculo que los contiene y  los correspondientes puntos cardinales en los que caben destacar el Este y el Oeste, que marcan claramente la orientación de la iglesia de San Martín de Artáiz.

A partir de aquí me he vuelto a preguntar: ¿Qué sucedería si utilizamos este gráfico astral como posible base de algo que muchos estudiosos en la actualidad analizan y se preguntan sobre su origen y que los maestros canteros nos dejaron grabados en muchos de los sillares que trabajaron a lo largo y ancho de la Historia?, puesto que a simple vista, al fijarme en el gráfico que expongo, sin necesidad de su trazado adivinaba ya la silueta de algunas marcas de cantería más repetidas en mis trabajos.

A estas marcas las denomino “marcas comunes o de listado” sobre las que mantengo la tesis de que no son la simple firma de un cantero determinado para poder identificar su trabajo y cobrar por el mismo, sino que al encontrarse a lo largo del tiempo y del espacio, parecen ir más allá de esta teoría tradicional surgida en el siglo XIX.  

Tengo para mí que el auténtico significado de las marcas de cantería se nos escapa a pesar de las muchas teorías y clasificaciones que hay sobre las mismas. Por ello lo que yo expongo es bajo supuesto, de ahí el título de estos artículos, pero lo que comunico a mis lectores surge de la evidencia y de la comprobación. Otra cosa es que el origen de algunas marcas sea realmente astral o sea una grata coincidencia que hace mantenerse en pie esta tesis. Vaya por delante que me he puesto a dibujar marcas de cantería recogidas en mis estudios teniendo como base el gráfico anterior y he llegado a poder realizar prácticamente de un tirón más de 200 distintas, todas ellas catalogadas en algún edificio estudiado… y las que seguramente se pueden diseñar.

En este momento me voy a detener en un grupo de marcas muy simples y sencillas, que surgen de los gráficos anteriores, y que por tales, quizás, no las demos la importancia suficiente y pasemos de ellas, pero que están en la base de la simbología humana. Veámoslas:


1º. LA LÍNEA RECTA:


La línea horizontal resulta de unir, sea el orto del solsticio de verano con su ocaso, sea los correspondientes a los equinoccios, sea al solsticio de invierno.

No he encontrado estas tres líneas horizontales paralelas como marca de cantería, pero sí en solitario grabada en algún sillar de las siguientes iglesias: Gazólaz, San Saturnino de Artajona, San Bartolomé de Aguilar de Codés, Santa María Jus del Castillo y San Pedro de la Rúa de Estella, Labiano, y Santiago de Puente La Reina-Garés. En los monasterios de Iratxe, Iranzu y Zamarce. En la Catedral de Pamplona.

Cabe resaltar la línea horizontal formada al unir los puntos del orto y del ocaso del sol en los equinoccios, que en el caso de la iglesia de San Martín de Artáiz forma el eje Este-Oeste, pues su replanteo se realizó en este momento. La línea o eje vertical Norte-Sur al cruzarse con la anterior dará lugar a la marca de cantería más repetida, que se verá en otro momento. 

La línea vertical grabada en un sillar se ha recogido en la iglesia de Ubago.

Si unimos el orto del solsticio de verano con el punto del ocaso del de invierno y viceversa obtendremos otras dos líneas rectas pero en este caso inclinadas. Tanto una como otra se han catalogado en edificios medievales.

Marca de cantería recogida en las iglesias de: Santa María de Aibar, Larraya, Santo Cristo de Cataláin, Gazólaz, San Saturnino de Artajona y Colegiata de Roncesvalles. También está en el Palacio de Olite.

Marca de cantería recogida en las iglesias de: Santiago de Sangüesa,  Santo Cristo de Cataláin, Gazólaz, Eunate, San Pedro de Estella, catedral de Pamplona y monasterio de Zamarce. En el Palacio de Olite también está presente.

Es bastante frecuente localizar sillares rectos con una línea recta uniendo alguno de los cuatro ángulos de la cara vista del sillar, formando escuadra con sus aristas. Aparentemente podríamos pensar que la línea angular estaría trazada solamente en uno de los ángulos y que pudiera deberse al momento de su colocación cuando se lo ha girado y por ello aparece sea en el ángulo superior occidental, superior oriental, inferior oriental o inferior occidental, pero a la vista del esquema en que me baso bien pudiera determinar cada una de sus cuatro posiciones lecturas distintas, que desconocemos en la actualidad, como se verá con otras marcas cuyo giro puede deberse a significados diferentes, aunque el signo sea gráficamente el mismo.




En algunas de estas posiciones se ha recogido en las iglesias de: Santa María de Aibar, San Salvador de Gallipienzo, San Pedro de la Rúa de Estella, San Pedro de Olite, Trinidad de las Cuevas en Viana y Santo Sepulcro de Torres del Río donde se ha visto en las cuatro posiciones. También hay algún ejemplar en la ermita de San Zoilo de Cáseda, en los monasterios de Aberin, La oliva y Fitero, así como en el Palacio de Olite y en el castillo de Loarre.

Esta marca de dos líneas horizontales que corresponden a los solsticios, cortadas por una vertical que corresponde al eje Norte-Sur se ha recogido en la iglesia de Zariquiegui y en San Saturnino de Artajona así como en el castillo de Tiebas y en el Palacio de Olite. 

Esta marca, que forma una cruz en la que su eje horizontal largo corresponde al eje Este-Oeste cruzado por su eje vertical cuyos extremos terminan al tocar las líneas horizontales e invisibles de los solsticios, se ha recogido en las iglesias de Labiano, San Miguel, Santo Sepulcro y Santa María Jus del Castillo de Estella, San Pedro de Olite, Unciti, así como en las catedrales de Tudela y Pamplona, en el castillo de Tiebas y en el Palacio de Olite.


2º. EL RECTÁNGULO:
                                
Uniendo consecutivamente los cuatro puntos que señalan las salidas del sol y su puesta en los días solsticiales se obtiene un rectángulo. El rectángulo también se ha recogido grabado en algunos sillares, aunque no es muy frecuente. Lo he visto en la encomienda sanjuanista del monasterio de Aberin, en el Palacio de Olite y en el castillo de Loarre. 

Si trazamos dentro del rectángulo los ejes longitudinal y vertical obtenemos la figura presente. Solamente la he visto grabada como posible marca de cantero en el castillo de Loarre.

Con el eje vertical se ha visto grabada en sillares de la iglesia de Santiago en Puente La Reina-Gares y en la de Leache.

Con su eje longitudinal está presente esta marca también en la iglesia de Santiago de Puente La Reina-Gares, en el puente medieval de Cáseda y en el monasterio de Fitero.


Marcando alguna de las diagonales del rectángulo también se han encontrado algunos sillares. De la que va del orto del solsticio de verano al ocaso del de invierno se ha recogido en la iglesia de Santa María de Aibar, en el monasterio de Fitero, en el castillo de Loarre y en el Palacio de Olite. De la segunda marca en la que la diagonal es la que va del ocaso del solsticio de verano al orto del de invierno sólo se ha visionado en el Palacio de Olite.



De estos tres modelos, que también aparecerán en alguna construcción, tengo que decir que dentro de un rectángulo no lo he encontrado como marca de cantería.


3º. EL CÍRCULO:

Tomando como centro  el cruce de las líneas imaginarias que van desde el orto del solsticio de verano al ocaso del solsticio de invierno y del orto del solsticio de invierno al ocaso del solsticio de verano podemos trazar un círculo que inscriba al rectángulo anterior. En la ermita de San Sebastián o de la Asunción de Vidángoz se ha encontrado sobre la pisa de peldaño del ábside un círculo con su centro marcado. Grabado por siete veces en un mismo sillar está en el exterior del ábside de la iglesia de San Román de Larraya.

Más veces aparece el círculo grabado en los sillares. Se ha recogido en las iglesias de Labiano, Arre, Zariquiegui, San Martín de Tour en San Martín de Unx y Navarrete. En los monasterios de Zamarce, Iranzu y Tulebras. En el puente medieval de Cáseda. En el castillo de Loarre.



Algunas de las marcas aparecidas en este primer avance se volverán a indicar cuando se vayan exponiendo las cincuenta marcas más frecuentes que se reproducen a lo largo del tiempo y del espacio, según mi estudio personal. 

En el próximo capítulo hablaré de las diez primeras marcas más repetidas.

viernes, 2 de febrero de 2018

EL POSIBLE ORIGEN ASTRAL DE ALGUNAS MARCAS DE CANTERÍA - I

EL POSIBLE ORIGEN ASTRAL DE ALGUNAS MARCAS DE CANTERÍA - I


Por Simeón Hidalgo Valencia ( 02 de febrero de 2018)


Cuando en el año 2009 publiqué el libro “Canteros románicos por los caminos de Navarra” Tomo I y II (I.S.B.N. 978-84-613-3555-8), fruto de muchos años de investigación, juzgué conveniente e importante hacer un estudio comparativo de las 1489 marcas de cantería diferentes que recogía en los más de 60 edificios medievales estudiados donde encontré algún sillar grabado, correspondientes a los siglos XI, XII y comienzos del XIII.

Al poner en relación las marcas de cantería catalogadas en cada uno de ellos pude comprobar que de estas 1489 marcas diferentes estudiadas se repetían,  al menos en dos de estas construcciones, un total de 125 marcas, lo que supone un reducido 8,4%. Al ampliar el estudio con edificios medievales fuera de la geografía actual navarra esta cifra se reducía a un total de 51 marcas, un 3,42%. Es decir, que de las 1489 marcas diferentes hay una cincuentena, en cifra redonda, que son marcas comunes que se repiten a lo largo del tiempo y del espacio y que no parecen pertenecer a “la firma” de un cantero concreto  o a una familia determinada de canteros.

Este hecho, me dio pie a defender la tesis de que hay un grupito de marcas de cantería o signos gliptográficos comunes que parecen responder a la existencia de listados de marcas o signos de hechura relativamente simple y sencilla que parece estar en la base genética de los humanos y que no confirman la tesis tradicional de que a cada cantero le correspondía una diferente marca, pues tanto en edificios contemporáneos en su construcción como en construcciones alejadas siglos en el tiempo, se repiten.

Decía a este respecto en la publicación citada:
“Es interesante observar cómo varias de las marcas que aparecen en este listado responden a grafías que se repiten a lo largo de los siglos. Parecen pertenecer al inconsciente colectivo de las personas. Cruces, ángulos, triángulos, cuadrados, rectángulos, rombos, círculos, (estos cuatro últimos con su centro, radios, diagonales o cruces inscritas), estrellas, flechas,… Signos que cualquiera de nosotros dibuja inconscientemente mientras seguimos distraídos una conversación, asistimos a una reunión o hablamos por teléfono, por ejemplo.

Observemos el siguiente conjunto de dibujos realizados en esta ficha.

Vemos la cruz, la marca más reproducida de nuestro estudio. El círculo con la cruz inscrita en su interior, recogido como marca de cantero en Santa María La Real de Sangüesa, en los monasterios de La Oliva y de Fitero y en la entrada al claustro de San Pedro de Olite.  El rectángulo con la cruz en su interior o el lazo o runa “Deag” que ocupa la quinta posición entre las marcas recogidas en este estudio, apareciendo en 38 de los 102 edificios analizados.
Pues bien, estos dibujos están realizados por Nerea, la hija de una amiga. Tenía en su momento 10 años y los dibujó cuando mantenía una conversación telefónica con una amiga suya del colegio. Yo estaba presente y al observar que estaba dibujando inconscientemente sobre el taco de hojas que había para anotar los avisos, cuando terminó la conversación le pedí que me enseñara lo que había dibujado y enseguida relacioné estos dibujos con marcas de cantería, pues ya había empezado a recopilarlas para este trabajo. De esto hace al menos diez años, allá por 1999. Le pedí que me lo diera y desde entonces lo he conservado hasta este momento en que lo doy a conocer. Por supuesto la niña ni sabía, ni había oído hablar de los canteros y sus marcas.”


Si lo anterior me sucedió en 1999, ahora en el 2018, casi 20 años después, he vuelto a tener una experiencia similar con mi vecina Amaia, quien al darme las gracias por el artículo que sobre ella escribí en mi blog lo hizo con este dibujo.

Amaia tiene 12 años y me comentó que no sabía nada de las marcas que los canteros grababan a veces en las piedras cuando le dije que había dibujado signos como hacían los canteros.

Si nos fijamos en las tres solapas (las dos verdes y la azul) veremos que la mayoría de los dibujitos representados aparecen en el catálogo de marcas de cantería y más de uno las habremos recogido en nuestros estudios respectivos. El símbolo de Aries, un zarcillo de la vid o báculo, espirales, puntas de flecha o lanzas se pueden ver con facilidad.
Para mí es otra prueba más de que son signos que pertenecen a las raíces profundas del ser humano y por ello los podemos observar en cualquier latitud de la Tierra, en cada una de las culturas existentes y a lo largo del tiempo como expresiones básicas de la humanidad.

Con este convencimiento me he preguntado a menudo sobre el posible origen de estos signos que forman parte del acervo cultural colectivo inconsciente de la humanidad, pues pienso que esta cincuentena de marcas, que se repiten en muchos edificios, repito, a lo largo y ancho de la Geografía y de la Historia, pudiera transcender  una simple firma y convertirse en símbolo y lectura  gráfica del devenir astral del  sol y la Tierra, así como la representación en piedra de signos zodiacales y constelaciones básicas en la historia de la humanidad.

Veo un ejemplo claro de esto último en el Palacio de Olite, levantado en los comienzos del siglo XV por el rey Carlos III.




Esta marca está grabada en el intradós de una de las dovelas de la puerta ojival, por donde los turistas comienzan la visita al palacio, una vez recorrido el patio de entrada. Me llamó la atención cuando la vi, pues tenía cierto parecido con alguna recogida en las iglesias sangüesinas de Santa María y de Santiago, así como en la zona de la cripta románica de Gallipienzo, realizadas en los siglos XII-XIII. Al compararlas, la diferencia salta a la vista ya que en la de Olite se cierra en las puntos más cercanos del centro.




                                                                  
Sangüesa.


Gallipienzo.  

Hay que señalar que esta marca aparece por varias zonas del palacio, tanto en sillares rectos como aplantillados correspondientes a dinteles, jambas de puertas, peldaños de escalera de caracol o sillares de escalera de caracol y que es la segunda marca que más veces he recogido en el palacio, llegando a un total de 40 apariciones distribuidas de la manera siguiente: en la portada mencionada está 2 veces, pero además se ha recogido también otras 2 veces en la puerta del fondo de esta planta, así como otra más en la puerta de acceso a la Sala de los Arcos y en la que da acceso a la Gran Torre que es donde más veces aparece. En total 17 veces. También en la escalera de caracol que actualmente sirve para la bajada de los turistas está por 5 veces. En la Cámara de la Reina se ha visto 4 veces (una de ellas grabada en el mismo sillar junto a unas circunferencias concéntricas) y en el Tocador de la Reina otras 2. En la Torre del Portal de Fenero también 2 y en la Torre de las Tres Coronas  6.

Quiero recalcar lo de que es la segunda marca que he recogido por más veces y pienso que no es por casualidad, pues si observamos su forma al girar la marca nos llevaremos una grata sorpresa, como me la llevé cuando escribí sobre lo que las ballestas del Palacio de Olite realmente son.[1]


¿Quién diría que esta marca corresponde al dibujo de una de las constelaciones que más sugiere a los humanos?

Aparentemente, a simple vista, la primera imagen es una nueva marca de cantería y no nos dice nada, pero volteemos horizontalmente o mirémosla en visión especular y obtendremos la imagen central y quizás alguien que conozca las constelaciones empiece a barruntar algo y mire en noche estrellada al cielo e identifique el esquema de una constelación en la imagen tercera. De una marca de cantería nueva hemos pasado a la imagen reproducida en el Palacio de Olite de una constelación de estrellas. ¿Casualidad? No lo creo, pues su reproducción es prácticamente perfecta, al igual que en Sangüesa y Gallipienzo. El o los canteros que grabaron esta marca en los, al menos, cuarenta sillares en los que la he recogido en el Palacio de Olite, no estaban colocando su firma para así cobrar un sueldo por su trabajo, sino más bien pienso que se hacían transmisores de unos conocimientos antiguos que se remontan a la época de las pirámides de Giza, reflejo en la Tierra de lo que en el Cielo hay, lo cual abre nuevos interrogantes.  

Resolvamos la cuestión e identifiquemos la constelación que aparece reflejada en esta aparente marca de cantería del Palacio de Olite. Para ello miremos al cielo.


En el centro de esta imagen podemos ver claramente a la constelación de Orión con su famoso cinturón formado por las tres estrellas, cuyo reflejo en la Tierra, en forma de pirámides, está desde hace miles de años interrogando a los estudiosos.

¿Qué hay en esa constelación y más en concreto en el “Cinturón de Orión” para que también los constructores del siglo XV la reflejaran en su trabajo bajo la apariencia de marca de cantería?

Ésta no es una marca común, como catalogaba a las cincuenta que recojo en mi investigación, que se repiten a lo largo del tiempo y del espacio, aunque con pequeñas diferencias la podemos asimilar con las indicadas en Sangüesa y Gallipienzo, pero con tanta similitud, tanta que parece un calco, sólo la he encontrado hasta el momento en el Palacio de Olite.

¿Qué pasará con esas marcas comunes? ¿Cuál es su posible origen? ¿De dónde procede su grafía?

Lo empezaremos a desvelar en el próximo capítulo.

miércoles, 31 de enero de 2018

SEIS AÑOS DE LA ASOCIACIÓN GRUPO VALLE DE IZAGAONDOA

SEIS AÑOS DE LA ASOCIACIÓN GRUPO VALLE DE IZAGAONDOA.

Por Simeón Hidalgo Valencia (31 de enero de 2018)



En el mes de enero del año 2012, son ya seis años, un grupo de trece personas amantes del Valle de Izagaondoa y de la Comarca que rodea a Izaga, estamparon su firma como fundadores de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, con el propósito de dar a conocer el patrimonio de esta zona de Navarra tan rica en Historia y Patrimonio, pero a la vez tan desconocida por la sociedad navarra.



Este grupo de pioneros se registró como Asociación Cultural y como Asociación Turística, pues también se propuso desarrollar el turismo cultural y dar a conocer la riqueza heredada en forma de Fuentes o aljibes medievales; Iglesias medievales, románicas y góticas; Pinturas murales; Fortalezas medievales; Palacios de cabo de armería; Paisajes naturales tanto a las faldas como en lo alto de Izaga; Villas de la comarca;…


Hoy, después de estos seis años en activo, podemos decir que Izagaondoa es más conocido y visitado y en gran parte se debe a la labor de nuestra asociación, que todos los años realiza una programación a través de Visitas Guiadas, Charlas, Presentaciones de libros, etc., que atraen a visitantes de otros puntos de Navarra y también de otras comunidades como, a veces, de otros países.




Cabe mencionar de manera especial la labor de investigación y de divulgación realizada en torno a la figura del maestro cantero medieval PETRUS que dejó su firma en Guerguitiáin y que también dejó su estilo o el de la escuela a la que pertenecía por otros lugares de Navarra y que la asociación ha querido reconocer su trabajo de hace siglos y le ha dedicado un museo. El “Petrus Museum”, que progresivamente, desde hace tres años, se amplia y abre al público con nuevas salas.




La asociación se mantiene por sus propios medios, a través de la ajustada cuota anual de 25€, de los donativos que aportan los asistentes a sus actividades, de alguna donación dineraria y no dineraria, así como de las publicaciones editadas. El programa de mecenazgo, hay que reconocerlo, no da para mucho, pero los voluntarios que colaboran en los auzolanes para habilitar el “Petrus Museum” se ven beneficiados en parte, según la ley de mecenazgo cultural del Gobierno de Navarra.




Aunque la asociación surge por iniciativa privada, su trabajo se dirige a la comunidad y en ese sentido se extiende a todos los vecinos del Valle de Izagaondoa y también a los habitantes de valles colindantes con la idea de frenar, en lo que sea posible, el despoblamiento de una comarca rica en patrimonio, que gestionado con ilusión y entrega, sea desde propuestas particulares como de proyectos impulsados por las corporaciones de los ayuntamientos respectivos y más aún si llegan a unirse, podría revertir en parte.



A lo largo de estos seis años nosotros estamos trabajando en ello. Se ha hecho mucho, pero mucho más queda por hacer. Hemos situado en el mapa a Izagaondoa y las personas que acuden a nuestras actividades se quedan prendadas por lo que ven y por el trabajo realizado.

No sé cuánto recorrido tendrá la asociación, pero nadie podrá decir que a lo largo de estos seis años no hemos trabajado duro en el cumplimientos de los objetivos que nos hemos propuesto, de acuerdo siempre con los estatutos que nos hemos dado, cuyo primer artículo habla de que trabajamos sin ánimo de lucro. Lo hecho, hecho está a la vista de todos y con los socios que somos ojala demos pasos con entusiasmo, colaboración y voluntad para seguir otros seis años más. Para ello se requiere la colaboración de todos los socios y socias, no dejando la iniciativa en los hombros de unos pocos y más diría la colaboración, sobre todo, de los socios y socias nacidos en la Comarca de Izaga.



El próximo mes de febrero, el domingo 18, se celebrará la asamblea general ordinaria como todos los años y en ella toca la renovación de la junta directiva, organismo que pone en práctica las decisiones de la asamblea durante dos años. ¿Habrá voluntarios para los diferentes puestos de presidente, vicepresidente, secretario, tesorero y vocal? ¿Se animarán a dar el relevo a los actuales componentes de la junta? Hace falta savia nueva, sencillamente.


Por mi parte, ya anuncié con un año de anticipación que éste dejaba de ser secretario y me ratifico en mi decisión, pues creo que he de llevar una vida más sosegada. Eso no quiere decir que no colabore desde otras responsabilidades con la asociación, centrándome, si la asamblea me da el visto bueno, en el Petrus Museum y en la atención a algunas de las Visitas Guiadas que se organicen o nos soliciten, siempre en la medida de mis posibilidades.


Las cartas hay que repartirlas entre todos los socios, pues todos hemos voluntariamente solicitado participar en este juego. Es el momento de demostrarlo. Si así lo hacemos nuestra asociación seguirá seis años y otros seis, y otros seis más, trabajando porque el patrimonio de Izagaondoa y de la Comarca de Izaga sea conocido, valorado y visitado, no sólo por los particulares, sino también por las distintas administraciones. 









¿TE ANIMAS A PARTICIPAR?