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lunes, 5 de octubre de 2015

INAUGURACIÓN DE LA IGLESIA DE VESOLLA

INAUGURACIÓN DE LA IGLESIA DE VESOLLA

Por Simeón Hidalgo Valencia (5 de Octubre de 2015)


En mi último artículo escrito sobre la iglesia de Vesolla[1] (5-12-2014) titulado “Vesolla. Joya románica del maestro Petrus” daba a conocer el resultado de la restauración cara al exterior y defendía que estos edificios hay que ponerlos en el circuito cultural y turístico y rentabilizar la inversión realizada con el dinero de todos los navarros. Por ello proponía una serie de rutas en las que Vesolla estaba presente, como parte de la Ruta del maestro Petrus de Guerguitiáin. No pude mostrar cómo había quedado por el interior porque no se había acometido la restauración de las pinturas realizadas en el siglo XVI.

Hoy, 5 de Octubre de 2015, junto a otros muchos que han asistido a la inauguración oficial, he podido traspasar su hermosa portada y al contemplar cómo ha quedado el recinto he sentido un sobresalto de emoción positiva que gratamente me ha sorprendido.


En el acto, al que le ha faltado un mínimo de protocolo, (sirva de crítica positiva) pues ni se nos ha presentado al público asistente a las autoridades o técnicos que lo presidían, se ha puesto sobre todo el énfasis en resaltar la recuperación de los elementos que, según la moda del siglo XVI y posteriores se añadieron, fuera a manera de pinturas (del tipo trampantojo en el cuarto de esfera del ábside y cenefa floral y escrita a la manera clásica romana, sea en añadidos ordenados por el Concilio de Trento, como la sacristía, el coro o el púlpito, faltando desde mi visión la base sobre lo que todo lo anterior se sustenta, que es el original edificio románico.


Tengo que decir que la restauración interior de los elementos mencionados está realmente bien y se nota que ha habido un buen equipo de profesionales que han estudiado en primer lugar el edificio y han dado lo mejor para que los diversos elementos añadidos a lo largo de la historia de esta iglesia, desacralizada como tal, se conservaran en la medida de lo posible.


Recuperar incluso, por medio de una reproducción, la imagen gótica de la Virgen con el Niño es un acierto, pues ha implicado un trabajo de investigación y de localización de lo que yo denomino “del patrimonio emigrado”, para poderla contemplar de nuevo, aunque personalmente la hubiera colocado no en el centro de la ventana absidial, pues con toda seguridad ése no era su sitio, y porque no respeta la idea original del maestro medieval que pensaba más en la iluminación del edificio, porque también en estas iglesias románicas rurales la luz, con toda su simbología, era muy importante.

En el artículo anterior hablaba de alguna sorpresa en forma de descubrimiento pictórico y es el escrito aparecido bajo la imposta del ábside, que no es como pensó alguno ni la fecha de la consagración de la iglesia, ni la firma del maestro que estuvo al frente de la obra, sino que hace referencia a un texto evangélico escrito con letra romana mayúscula.  Dice así:



IN ILLO TPE+ INTRAVIT DOMINVS IESVS IN QV[…] (aquí está la ventana absidial)  […]ODDA CASTELLV ET MVLIER  […]QDAM MARTHA

Como se ve, parece que se hace referencia al texto evangélico  recogido en Lucas 38-42:
Yendo de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude.” Le respondió el Señor: “Marta, Marta, te afanas y preocupas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada.”

No me cabe duda de que más de un abad que estuvo en esta iglesia aprovecharía esta cita evangélica para predicar a sus feligreses sobre las dos actitudes representadas por Marta y por María.

Pero volviendo al tema, he visto que se ha colocado, sustituyendo a la pila original, que tengo entendido la retiró de la iglesia el dueño de la misma pues esta iglesia pertenece al Señorío de Vesolla y por tanto es de propiedad particular, aunque nos han comentado que se ha llegado a un acuerdo con la familia  para que se pueda disfrutar por la sociedad, se ha colocado, digo, otra pila bautismal que por su tipología corresponde al taller medieval que trabaja fundamentalmente por Urraúl Alto. He preguntado, para por si acaso, a un responsable de la Institución Príncipe de Viana y me lo ha confirmado que es así.

A este respecto, supongo que se habrá traído al valle de Ibargoiti con todos los plácemes de los del valle de Urraúl Alto, pues es muy delicado y a veces problemático sacar el patrimonio del lugar al que pertenece. Considero que estaría muy acertado poner una placa indicando la procedencia de esta pila, para el conocimiento de todos. Si no lo es, estamos ante otro caso más de eso que he denominado “patrimonio emigrado”, que además en este caso no tiene más que función decorativa, ya que no va a cumplir la función sagrada a que estaba destinada en su origen en la administración del sacramento del bautismo y mejor estaría en su lugar de origen.

Y llegados a este punto quiero hacer una reflexión:

Este edificio fue concebido en los finales del siglo XII o comienzos del XIII como la Casa de Dios en forma de iglesia parroquial del Señorío de Vesolla, promovido por el Señor del lugar.
Se construyó en románico, según el estilo de la época. Recibió el mobiliario religioso como el altar y la pila bautismal. Altar que con toda seguridad estaría exento, en el centro del ábside, dado que en su rededor está el banco corrido de piedra, igual, por ejemplo, que en Artáiz.
Podemos afirmar que el edificio estaba pintado como era la costumbre habitual, tanto en su portada como en su interior.
Andando el tiempo las nuevas modas del trampantojo desechan las pinturas anteriores y en el siglo XVI se imita lo que se hace en Roma y se renueva  la decoración donde el centro principal del cuarto de esfera se decora con un elemento adorado como Dios supremo desde el amanecer de la humanidad: el sol.

¿Qué había pintado anteriormente en esta zona de la iglesia? ¿Podemos suponer que se hiciera alguna referencia a la Virgen María, titular de la misma? ¿Se ha investigado si debajo de las pinturas que hoy vemos había otras más antiguas y que por ser consideradas antiguas se suplantan con lo moderno de la época?

El hecho es que el edificio se acomoda a los nuevos tiempos manteniendo parte de lo anterior, como son los hermosos capiteles. Sobre la base medieval románica se plasma la moda del renacimiento.

Pero según el momento y normativa de la contrarreforma del Concilio de Trento, se imponen definitivamente los retablos con los santos más venerados en cada lugar que obligan a tapar la ventana absidial, a trasladar los altares al fondo del ábside bajo los retablos, a abrir otras nuevas ventanas para remediar la desaparición del foco original de luz; se abren sacristías para tener recogidos los ornamentos, cálices, cruces y para revestirse el sacerdote para la celebración religiosa, lo que conlleva la modificación del edificio que tiene que rasgar parte de su muro para hacer la puerta a la misma; se introducen púlpitos porque se ordena la predicación a los fieles en su propia lengua, en este caso en vascuence, como aparece tantas veces en los mandatos que los visitadores eclesiásticos hacían a las parroquias en representación del obispo de Pamplona, se hacen los confesonarios y pasan a formar parte del mobiliario de la iglesia porque así lo ordena Trento; en un momento determinado se deja de enterrar dentro de las iglesias por ordenanza civil y se vuelve a enterrar fuera, sea cerca de la iglesia o a las afueras de la población por sanidad; se añaden al fondo de las iglesias los coros en alto, sean de madera o de piedra; se añaden capillas y altares, se introducen los bancos,… todo ello respondiendo a la época, función y necesidades de cada momento. Así prácticamente hasta nuestros días.

¿Cuál es la realidad en muchos de nuestros pueblos de valles como Urraúl Alto y Bajo, Lizoaín-Arriasgoiti, Lónguida, Ibargoiti, Unciti, Izagaondoa,…? Que lamentablemente la despoblación, la falta de juventud, el envejecimiento y otros factores modernos ponen en peligro su existencia como no se haga un PROYECTO CONJUNTO que tome en serio la dinamización de la zona a través de los recursos que posee. Muchos y muy buenos, por cierto.

Una gran parte de estos recursos es el PATRIMONIO HEREDADO MEDIEVAL, que como yo mantengo podrían convertirse, bien planificados y gestionados, en uno de los motores de su desarrollo moderno, a través del turismo cultural y rural, adaptando una vez más los recursos heredados y reconvirtiendo el uso de los mismos, dado que estos antiguos centros religiosos han dejado de cumplir su función y se han desacralizado.

¿Por qué no adaptarlos a la situación actual? Cada vez más estos lugares han pasado de ser centros religiosos a ser centros culturales, sea del tipo que fuere: casas de cultura, museos, etc.
¿Por qué no ser decididos y remodelar y rehabilitar estos centros para los tiempos actuales manteniendo lo que hubiera que mantener por ser patrimonio e historia del mismo edificio? Un ejemplo: La antigua iglesia de San Miguel de Lizoáin.

… 

Hoy se ha inaugurado la iglesia de Vesolla. Desde hoy hay que ponerla en el circuito cultural. Desde hoy hay que pensar también en sacarle un rendimiento económico a la inversión realizada con el dinero público. Desde hoy hay que integrarla en la Ruta del maestro Petrus de Guerguitiáin, porque fue este maestro uno de los que aquí dejó su impronta. Pero dada la soledad de estos lugares, su despoblación y demás, a lo mejor hay que pensar en un PROYECTO PARA DARLES VIDA.

Cuando se rehabilitó San Martín de Guerguitiáin desde la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa propusimos, y así se lo comunicamos y enviamos, tanto a la Diócesis, antes de donarla al ayuntamiento de Izagaondoa, como a Turismo, como a Cederna y como a la Corporación del Ayuntamiento de Izagaondoa y estuvo colgado en la web de la asociación, el proyecto “DAR VIDA A GUERGUITIÁIN”.

Todo ha caído en saco roto y ni tan siquiera se nos dio las gracias por la sugerencia presentada y así está Guerguitiáin como está. En pleno abandono y soledad hasta el momento, salvo las actuaciones que dicha asociación lleva a cabo con sus visitas guiadas y celebraciones de otro tipo. Tal es el abandono que aún no conocemos el condicionado de uso porque la Corporación Municipal lo tiene pendiente desde hace más de un año.

¿Pasará lo mismo con Vesolla? ¿Se dará nueva vida a Vesolla?

Al menos hoy más de 50 personas nos hemos reunido para celebrar su inauguración. Ojalá muchas más vayan a visitarla y disfrutar no sólo con lo que la vista ve, sino también descubriendo el mensaje que su portada y capiteles esconden, pues no hay que olvidar que estaban hechos para enseñar y catequizar.

Por lo que a mí toca propondré en la asamblea de la asociación la celebración de una inauguración popular para la primavera del 2016 en la que haya música y fiesta y comida popular y alguna sorpresa, pues esta iglesia Petrus merece tal celebración.

Ahora y para terminar, proponer a la Institución Príncipe de Viana, que tenga en cuenta a la Iglesia de Zolina, también dentro de la denominada Ruta del maestro Petrus de Guerguitiáin.


El Dios Sol, presidiendo con la vida de su luz, el cuarto de esfera del ábside. 



[1] http://elblogdesimeonhidalgo.blogspot.com.es/2014/12/vesolla-joya-romanica-del-maestro-petrus.html

viernes, 12 de diciembre de 2014

SANTA MARIA DE VESOLLA EN EL PETRUS MUSEUM

SANTA MARÍA DE VESOLLA EN EL PETRUS MUSEUM

Por Simeón Hidalgo Valencia (12-12-2014)


Ya que la iglesia de Santa María de Vesolla está casi a punto, quiero seguir hablando de ella porque algunos detalles de la misma se mostrarán en el próximo museo dedicado a la figura del maestro cantero de finales del siglo XII o comienzos del XIII, conocido como Petrus, pues así firmó en Guerguitiáin con la ya conocida fórmula de “Petrus me fecit”.

Desde la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa se promueve el conocimiento de la obra de este personaje, pues forma parte del Patrimonio del valle en primer lugar, pero también de buena zona de Navarra porque su escuela se ha reconocido, hasta el momento, ya sea en Guerguitiáin, en Vesolla, en Sengáriz, en Leoz, en Aibar, en Najurieta, en Alzórriz, en Monreal, en Badostáin, en Zolina, en Eusa y en Garaioa.

En el denominado PETRUS MUSEUM se van a mostrar una colección de trece motivos reproducidos de los lugares mencionados realizados en piedra por manos expertas de canteros actuales, amén de otras piezas originales, cedidas o donadas para este evento cultural. También algunos pintores han querido unirse y colaborar con sus obras, como saben ya los asiduos a este blog.

De Santa María de Vesolla serán tres piezas las que se expongan. Dos capiteles y una pintura. Los capiteles los ha realizado el cantero Joseba Lekuona. La pintura, que se exhibe aquí por primera vez corresponde al pintor Pedro Montiel.

El primer capitel que se realizó es el capitel exterior derecho, según contemplamos la portada. Presenta uno de los motivos vistos en Guerguitiáin, como es la figura del ave. Aquí se amplía a tres parejas de aves.
Las de la parte superior podrían identificarse con palomas, tórtolas o perdices. La pareja inferior, por sus rasgos y posición recuerda a los pájaros carpinteros. Simbolizan a las personas.
La diversidad de especies nos habla de que el mensaje de Jesús se dirige a todas las personas por igual, aunque distinta sea la respuesta que cada una tenga, como podemos intuir en las variadas posiciones de cada pareja de aves, que se repetirán en Santo Tomás de Najurieta.
El maestro enmarca con los zarcillos de la vid, símbolo de Jesús, a uno de los pájaros carpinteros y a una de las tres bolas o casquetes esféricos que representan las hogazas de pan de los pueblos. Es su manera de resaltar, de dar importancia y de centrar la atención de los fieles, que contemplan esta portada tratando de leer su mensaje, en los puntos importantes.
El motivo central parece ser los zarcillos de la vid con los pájaros carpinteros como posados en ellos.
El mensaje sería el siguiente: Así como el pájaro carpintero picotea el árbol en busca de su alimento y lo agujerea una vez encontrado, lo que permite a otras aves anidar y tener un refugio seguro, así el cristiano tiene que alimentarse de Jesús que es el árbol de la vida.
Valiéndose de estas imágenes el maestro Petrus repite el mensaje eucarístico del capitel exterior izquierdo de Guerguitiáin. La persona cristiana para estar unida a Jesús ha de alimentarse de él, bebiendo su vino, que es su sangre, y comiendo su pan, que es su carne. 

El siguiente capitel tiene su mensaje propio. Está situado en el tramo final del lado norte del interior de la iglesia. Sus distintos elementos forman parte de un todo narrativo. Sería interesante conocer cómo estaban pintados cada uno de ellos para poder leerlo en su originalidad, con los matices que el color pudiera agregar a la narración.
En este capitel ya conocemos el simbolismo de los zarcillos de la vid y de los casquetes esféricos o bolas. Jesús y su cuerpo en figura de pan. 
También está presente la figura humana, curiosamente como amortajada, sin brazos. Su gran cabeza cubierta y la expresión de sus ojos redondos y abiertos miran fijamente hacia ninguna parte. Parece representar a una persona muerta. Esta persona ocupa el encuentro de las caras central y derecha del capitel.
El maestro cantero ha grabado a su derecha un ave rapaz que por su silueta recuerda a un halcón y por encima del halcón dos hogazas de pan.
La  figura del halcón nos remonta a las creencias egipcias en las que a la vez que simboliza el alma de la persona, se le identifica como divinidad solar siendo el símbolo de la luz y el que marca el proceso de la muerte y la resurrección. Se asume de nuevo una tradición antigua para expresar el hecho de la muerte y la esperanza de la resurrección en la vida de los creyentes. 
En la parte inferior del capitel se ha representado un puente de arcos de medio punto que lo recorre de extremo a extremo.  En el otro extremo del capitel se representan de nuevo los zarcillos de la vid como punto de llegada y en el encuentro de las caras central  e izquierda del capitel se ha labrado, como dijimos en su momento, un detalle difícil de identificar que podría simbolizar a la vida nueva en forma de gotas de agua.
El centro del capitel lo ocupa otra vez la representación de los pámpanos de la vid escoltados simétricamente por un par de halcones que, a manera de los pájaros carpinteros del capitel exterior derecho de la portada, parecen indicarnos en dónde han de obtener el alimento y la vida las personas cristianas. La vid, el vino y la sangre están presentes junto al pan y la carne.
¿Qué comunica este capitel?
Parece comunicarnos que la persona cristiana ha de realizar un cambio a lo largo de su existencia, que le lleve de la muerte a la vida. Las fuerzas para realizar el recorrido de una orilla a otra, a través del puente de su existencia, las obtendrá alimentándose con el cuerpo y la sangre de Jesús. Es decir, llevando a la práctica las enseñanzas de Jesús.
Este capitel en definitiva parece resumir el capítulo 6 del evangelio de Juan y en concreto la respuesta que da Jesús a los judíos en Jn.6, 52-54, que se preguntaban “¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día.”


Y llegamos en este momento al motivo pictórico que mostrará el PETRUS MUSEUM referido a Santa María de Vesolla.
Es el cuadro que mi amigo, y tocayo del maestro Petrus, ha realizado para este proyecto cultural. Es un lienzo de 100 x 72 realizado al óleo, que recoge una vista frontal de cómo estaba en primavera del 2012 este edificio.
Simbólicamente también se nos habla de vida pues la explosión de la Naturaleza se refleja en el ciruelo en flor podado en parte para que se pudiera contemplar sin dificultad los motivos esculpidos en sus capiteles. Hoy este árbol ha desaparecido, así como la pared de la abadía que se adivina a la izquierda de la hermosa portada,  por lo que lo califico de cuadro para la Historia del lugar.
Paciencia, tesón y esfuerzo le ha supuesto al autor, según me comenta, a lo que personalmente añado “maestría y generosidad” por su parte, pues su colaboración desinteresada es digna de elogio.
Y no es el único caso, pues el PETRUS MUSEUM se saca adelante con aportaciones generosas de todo quien quiera colaborar con su conocimiento o su trabajo al mismo. Quién haciendo de albañil, quién de electricista, quién sacando planos y realizando diseños, quién colaborando en auzolan, quién, además, haciendo alguna pequeña aportación económica, quién cediendo el local, quién barriendo y limpiando,… y así entre todos se pretende que en algún momento, el maestro cantero Petrus, el que firmó su obra en Guerguitiáin, sea conocido y reconocido por sus paisanos y por todo quien hasta Lizarraga de Izagaondoa se acerque a ver un resumen de su obra para, después, a su ritmo ir con mayor conocimiento sobre el personaje y su estilo a recorrer la Ruta del Maestro Petrus de Guerguitiáin, sea por su cuenta, sea a través de las visitas guiadas que la asociación organiza.

Santa María de Vesolla, en este museo, tiene tres muestras dignas de admirar.


En primer plano el cuadro de Vesolla.
En segundo plano portada de la ermita de Badostáin.



Fachada sur de Santa María de Vesolla antes de su restauración. Pedro Montiel.