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domingo, 24 de abril de 2016

LA ASOCIACIÓN GRUPO VALLE DE IZAGAONDOA Y LA RUTA DE LA PINTURA MURAL RURAL

LA ASOCIACIÓN GRUPO VALLE DE IZAGAONDOA Y LA RUTA DE LA PINTURA MURAL RURAL

Por Simeón Hidalgo Valencia (24 de Abril de 2016)

La Asociación Grupo Valle de Izagaondoa nació en el año 2012 registrada como asociación cultural y asociación turística y desde entonces viene desarrollando una serie de actividades destinadas a cumplir con sus dos objetivos: Atender a la  conservación del abundante y rico patrimonio de la Comarca de Izaga y darlo a conocer por medio de actividades turísticas en sus visitas guiadas, en sus publicaciones de investigación o a través de las conferencias que programa.

Con una cuota de 25 euros anuales que aportan sus actuales 40 socios, a los que hay que añadir los donativos de sus seguidores en las actividades a las que asisten, esta asociación trabaja en la medida de sus posibilidades valiéndose de los propios recursos y valores de sus componentes.

Su actual proyecto de creación del PETRUS MUSEUM, considerado de interés social y distinguido como proyecto MECNA (Mecenazgo Cultural de Navarra), aglutina en la actualidad todas sus actividades.

Me preguntan con frecuencias si tenemos algún tipo de subvención oficial, sea del Ayuntamiento, sea del Gobierno de Navarra u otro tipo de instituciones y la respuesta es sencillamente que somos una asociación que nos autogestionamos a través de las cuotas y la generosidad de nuestros seguidores.

Yo suelo decir que con poco dinero y mucha voluntad y disponibilidad sin ánimo de lucro se pueden hacer muchas y grandes cosas por la comunidad y esta asociación lo demuestra día a día. Nos lo curramos y los frutos conseguidos están ahí, a la visto de quien los quiera ver.

Es verdad que como en toda asociación también en la nuestra se requiere de más afiliados que estén dispuestos a trabajar en primera línea, pero hay que reconocer que las situaciones personales de cada cual se imponen, pero siempre viene bien el acudir y participar en auzolanes, en las charlas o en las visitas. Esto anima a los que tiran del carro.

De estas últimas quiero hablar un poco, pues la respuesta que vamos teniendo a las que programamos es para nosotros motivo de satisfacción, pues la respuesta es muy satisfactoria y además la generosidad de los asistentes a las mismas es algo que públicamente se ha de agradecer. Gracias porque esa generosidad nos permite seguir adelante en nuestros proyectos así como organizar actividades de turismo cultural que son atrayentes al público.

Así lo pude comprobar ayer, 23 de Abril en la Ruta de la pintura mural rural. En cada una de sus cuatro estaciones que realizamos: – Pinturas de Artáiz, sitas en el Museo de Navarra-; Pinturas de Olloki; Pinturas de Ekai y Pinturas de Ardanaz de Izagaondoa.

Las muestras de satisfacción expresadas por los asistentes elevan el ánimo y dan alas para seguir tratando de conseguir alcanzar las metas que la asociación se ha propuesto. Por mí, mientras las fuerzas me acompañen, no será obstáculo.

Muchas gracias.

EN EL MUSEO DE NAVARRA: Pinturas de Artáiz. 







EN OLLOKI: Pinturas de Santa Ágatha.






EN EKAI: Pinturas de San Martín






EN EL RESTAURANTE EKAI





EN ARDANAZ DE IZAGAONDOA: Pinturas de San Martín



 Y después de esta actividad la próxima cita es el 28 de Mayo con otra ruta muy interesante por Sada, donde se visitará el Crucero, el magnífico retablo recientemente restaurado, la torre medieval que hace de campanario, la fuente medieval, el molino de Ezprogui y después de comer acudiremos a Gallipienzo donde podremos contemplar otro de los lugares defensivos del reino de Navarra y en particular su hermosa cripta románica y la iglesia antigua recientemente restaura desafiando las alturas con sus pinturas medievales.
Os esperamos en esta nueva cita, donde de nuevo combinaremos el arte, el turismo, la amistad y la alegría de un día de convivencia con todas las personas que nos acompañen. Todas serán muy bien acogidas y todos ampliaremos el círculo de amistades.

lunes, 23 de noviembre de 2015

LAS PINTURAS GOTICAS DE OLLOKI - VALLE ESTERÍBAR - NAVARRA

LAS PINTURAS GÓTICAS DE OLLOKI – VALLE  ESTERÍBAR – NAVARRA

Por Simeón Hidalgo Valencia (23 de Noviembre de 2015)



 En mis paseos por Navarra, el lugar de Olloki ha sido uno de los paisajes que más me han atraído debido al palacio de cabo de armería, que con sus dos torres en su fachada principal es la cuna de uno de los influyentes linajes del Reino de Navarra.

Cuando lo visité por primera vez, hacia 1980, el palacio prácticamente era un pajar y la vegetación se lo comía poco a poco. Un escaso caserío y la iglesia en lo más alto conformaban el resto. De su antigua gloria poco quedaba. Hoy su fisonomía urbanística ha cambiado por completo, aunque el palacio va a peor.

Después, en 1998, entrenando para la aventura del Camino de Santiago, haciendo la etapa hacia Zubiri, me paré a realizar el apunte del lugar, pues esas dos torres me atraían y perseguían. No tanto así su iglesia que, sin embargo, ocultaba un gran tesoro.

El domingo, 8 de Noviembre de 2015, de nuevo me acerqué hasta Olloki, pero esta vez, aunque me paré de nuevo ante el palacio, no era él mi objetivo principal, sino lo que en la iglesia, dedicada a San Adrián, se descubrió en las obras realizadas por la diócesis con la ayuda de los vecinos allá en el año 2000: Las pinturas murales góticas del ábside y del muro este, dedicadas a la vida de Santa Ágatha, Águeda o Gadea y a los orígenes de la humanidad en el Jardín Edén.

Éstas va a ser el motivo central del artículo, pues una vez visionadas, me percaté que tienen relación muy cercana con las que en el Valle de Izagaondoa existen en el lugar de Ardanaz, que aparecieron también en las obras llevadas a cabo en el 2002. Las personas que se apunten a la visita guiada que la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa prepara para la primavera del 2016, lo podrán comprobar. En esta “Ruta de la Pintura Mural Gótica” se visionarán en primer lugar las de Artáiz, hoy en el Museo de Navarra. En segundo lugar las de Olloki. En tercer lugar las de Ekai y, después de la comida, se visitarán las de Ardanaz de Izagaondoa.

Pero entremos en el tema.

Llegué prácticamente a la hora de la Eukaristía y después de hablar con el párroco, D. Ricardo Noáin, pude hacer el reportaje y unirme después de la misa a la celebración que los feligreses le habían preparado para festejar su reciente cumpleaños, pues nació el 31 de Octubre de 1939 en Zabaldika y a la vez hacerle entrega del álbum fotográfico que con ocasión de sus bodas de oro de sacerdocio celebras el 27 de Junio, realizaron como recuerdo.

Me cuentan las señoras Isabel Paternáin y Mª José Iriarte que las obras de la iglesia se hicieron en el año 2000 y que además de la Diócesis se pagaron con la participación de los 15 vecinos que por ese año vivían en el pueblo.

Fue entonces cuando aparecieron las pinturas de Santa Águeda, que fueron restauradas por la empresa Lignum de Restauración de Obras de Arte, sita en la avenida de La Baja Navarra, como me confirman en el Departamento de Obras del Arzobispado de Pamplona. 

Cuando llego está D. Ricardo preparando la celebración. 
Lo primero que atrae mi vista es su ábside plano donde brillan las pinturas y la estructura románica de la iglesia, aunque con modificaciones posteriores como se aprecia a simple vista.
Me acerco para verlas más al detalle y los restos de las cuatro escenas principales revelan su hermosura. 

Como en otros muchos casos, estas pinturas estaban tapadas por el consabido retablo que las modas de la contrarreforma impusieron en el ámbito del cristianismo católico que, al menos, las protegieron en parte.

Ignoro si la advocación originaria de esta iglesia fuera la de Santa Águeda y no la de San Adrián, pero a la vista de las pinturas bien pudiera ser así.


LAS 4 ESCENAS REFERIDAS A SANTA ÁGUEDA:

Las pinturas recogen en las cuatro escenas que se han conservado, la vida de esta santa del siglo III que nació en la región de Catania y que murió martirizada por no entregarse a los deseos del procónsul Quintianus, en tiempos del emperador Dacio, que había ordenado una nueva campaña de persecución a los cristianos.

La primera escena se sitúa en la parte superior derecha y muestra el momento en que Quintianus le revela a Águeda que quiere tomarla por esposa a lo que Águeda responde que ya está comprometida y se ha entregado a Jesús. 

Ante la negativa, el procónsul manda a sus soldados que la encierren en el prostíbulo regentado por Afrodisia para que los hombres se diviertan con ella, pero manteniéndose en oración logra seguir fiel a Jesús.

Ante la nueva negativa de entregarse a Quintianus siguen otros tormentos, como el corte de los pechos o como el fuego, para terminar siendo arrastrada por las calles de Catania, muriendo en el año 251, siendo venerada como santa cristiana, virgen y  mártir. 

La tercera escena muestra a jóvenes mancebos y a alguna mujer, rezando ante el sepulcro de Águeda. Los dos primeros personajes pudieran representar a los Señores de Olloki. Iluminan la escena cuatro lámparas que penden del techo.

Esta escena viene descrita en letras góticas de la época:

“AQUÍ : FACEN : ORAÇION : ALSEPULCRO :  DESANTA : AGATHA:”  

La cuarta escena sustituye la procesión de los “cien mancebos hermosísimos, revestidos igualmente de riquísimos ornamentos y blancas túnicas”, por “una procesión encabezada por un ángel acompañado de seis caballeros con armadura completa”. [1]

Esta procesión parece tuvo lugar cuando en el año 252 entró en erupción el volcán Etna y los habitantes de  Catania recurrieron a Santa Águeda pidiendo su protección. Sus rezos lograron que la lava se detuviera a las puertas de la ciudad. Por ello esta santa es patrona de  Catania.

El hecho que aquí se haya sustituido por los seis caballeros armados puede indicar la propia devoción del linaje de los Olloqui hacia esta santa, pues varios de sus varones pertenecieron al estado militar. Les precede en la procesión de rogativas un ángel con una tabla escrita en latín en la que aparecen las siguientes palabras:

“SANTAM, SPONTANEUM, HONOREM, DEO, ET, PATRIAE”.

También esta escena viene explicada en la cabecera de la misma con las siguientes palabras, aunque está incompleta.

“…O: EN: I: TABLA: MENTEM: SANTAM: SPONTANEUM: HON…”.[2]

Hay que detenerse en estas palabras pues ya en el siglo XIV, como lo demuestran las pinturas, parece que se empleaban para pedir la protección frente al rayo y al fuego, a manera de fórmula mágica de conjuro.


LAS ARMAS REALES:

Hay un dato muy interesante para situar en el tiempo estas pinturas y no es otro que las armas reales que aparecen en los laterales de la ventana absidial. En ellas se representan las armas de la dinastía de los Évreux-Navarra, en cuyo escudo se alternan ambos emblemas. 

Este dato sitúa en el tiempo a estas pinturas no antes de 1328, pues en esta fecha los Évreux-Navarra inician su dinastía como reyes de Navarra. Posiblemente se realicen en el reinado de Carlos II, el Malo, sea para conmemorar su coronación en 1350 [3], sea por la influencia de Pedro de Olloqui, clérigo, que era Canónigo de la catedral de Pamplona ya en 1318, pasando a partir de 1331 a Hospitalero y llegando a ser Arcediano de Tabla a partir de 1360 [4].

A este tal Pedro de Olloqui se le conoce como el impulsor, junto al obispo Arnaldo de Barbazán (1318-1355), de la Ermita de San Zoilo de Cáseda en su época de Hospitalero (1331-1360). Sus sendas armas, las del Obispo como las del Hospitalero, aparecen en la ermita y en el caso de canónigo hospitalero, Pedro, coinciden con las del palacio de los Olloqui.

La ermita de San Zoilo, tal como la conocemos, es anterior a las pinturas de Olloki, por el dato anteriormente citado y quizás también si tenemos en cuenta el escudo real que aparece en la portada de San Zoilo por encima del cual se sitúa el Gallo, símbolo de Francia.

Desde mi punto de vista este escudo no parece corresponder a los Évreux-Navarra, sino que sería de la dinastía anterior de los Capetos-Navarra en cuyo escudo partido el cuartel primero florece con las flores de lis sin banda que lo cruce y el segundo muestra las armas de Navarra. ¿A qué se debe esto?  El de los Évreux-Navarra es el que aparece en Olloki. En eso no hay duda.

Como también el escudo de una de las ramas de los Évreux-Navarra, la del infante Luis de Beaumont, hermano del rey Carlo II, el Malo, representadas en las pinturas de la misma época, aunque quizás un poco posteriores a las de Olloki, que aparecieron en la iglesia de San Martín de Ardanaz de Izagaondoa y que muy bien escribió sobre dicho escudo de D. Luis, mi amigo y compañero de asociación, Mikel Zuza.[5] 

Armas de D. Luis de Beaumont, hermano del rey Carlos II, el Malo.

Y ya que hemos tocado las pinturas murales de Ardanaz, patrocinadas por el Señor de Grez en tiempos del gobierno delegado del infante D. Luis comparemos, a través de la siguiente imagen, ambas y nos daremos cuenta de que efectivamente tienen características  comunes si tenemos en cuenta la arquitectura que enmarcan las escenas. 




LAS PINTURAS DEL LADO SUR:

Aunque son las pinturas del ábside las que  atraen la mirada del visitante no hay que dejar de observar también los trazos recuperados de las pinturas realizadas en un trozo del lienzo de la pared del lado sur.

En este lienzo se nos narra la estancia en el Paraíso Terrenal de Adán y Eva, la tentación, la expulsión del mismo y la vida fuera de él, según los textos del Génesis.[6] 

Adán y Eva felices en el Paraíso. 

Adán y Eva comen del fruto prohibido.

Adán y Eva son expulsados del Paraíso. 

Adán y Eva sudan para poder vivir. 


Termino este relato haciéndome eco de lo que vi y contemplé hace dos domingos en Olloki, donde pude compartir con los feligreses la Eukaristía presidida por D. Ricardo en una iglesia llena de cristianos.

Lo que vi es más importante que las pinturas medievales que he compartido con mis lectores. Fue el cariño que los feligreses tienen a D. Ricardo.

-“Se nota que le quieren”– comenté a unos vecinos.
-“Pero mucho más nos quiere él a nosotros”- me contestaron.

Y así se lo agradecen después de la misa, con un aperitivo que une a la comunidad, al que fui invitado y todos juntos celebramos el cumpleaños de su párroco y de alguna manera también las Bodas de Oro como sacerdote. 






Felicidades, D. Ricardo y muy agradecido.



[1] ANNA KATARZYNA DULSKA, Del escudero de Esteríbar al caballero de Rodas. Comienzos de la carrera de Martín Martínes de Olloqui, futuro prior dela Orden de San Juan de Jerusalén en Navarra (s. xiv), Revista Príncipe de Viana, VIII Congreso General de Historia de Navarra, Volumen I, Año 76, Nº 261, 2015, págss.437-450
[2] Hoy día también aparecen estas palabras como fórmula milagrosa. Escribámoslas en un buscador de Internet y comprobemos.
[3] ANNA KATARZYNA DULSKA. Obra citada.
[4] FRANCISCO JAVIER JIMÉNEZ GUTIÉRREZ, El Cabildo pamplonés en el siglo XIV. Un análisis prosopográfico en  file:///C:/Users/usuario/Downloads/RPVIANAnro-0196-pagina0391%20(2).pdf 
[5] MIKEL ZUZA hace un estudio riguroso sobre el escudo Évreux-Navarra que nos puede ayudar también a situar en el tiempo las pinturas de Olloki. http://cronicasirreales.blogspot.com.es/2014/10/albaniaondoa.html

[6] Génesis, Cap.2, ver. 5-25 y Cap. 3.