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martes, 4 de noviembre de 2025

LA TORRE DE ÉPOCA ROMÁNICA DE RETA

 

LA TORRE DE ÉPOCA ROMÁNICA DE RETA

 

Por Simeón Hidalgo Valencia (03-11-2025 / 12-04-2012)

 

NOTA: Este artículo completa lo que escribí en 2012. Entonces el Palacio de Reta estaba habitado. Han pasado 13 años y el futuro de este Palacio de Cabo de Armería es incierto. Como hice entonces, ahora vuelvo a llamar la atención para que la Administración Local y el Gobierno de Navarra (Institución Príncipe de Viana) valore este románico civil en forma de Torre Medieval, origen del Palacio y del mismo lugar de Reta. 

Ya sabemos, pues está a la vista de todos, que Reta conserva al menos tres vestigios claros de época románica. Dos de ellos pertenecen al románico religioso y son los siguientes: uno, el último cuerpo de la actual iglesia que corresponde a la zona de la torre campanario que formaba parte de la antigua iglesia románica; otro, se encuentra enfrente de la actual entrada y es la hermosa pila bautismal. El tercer vestigio de ese estilo podría corresponder al románico civil y localizarse en la fuente-aljibe medieval. 

Pero siempre me ha llamado la atención el edificio que está aledaño a la iglesia. El denominado Palacio de Reta que en la nómina oficial del Reino se le cita como de “Cabo de Armería”. Aquí está, sin duda, el origen de este lugar antiguamente denominado Erreta, que parece ser un término vasco que traducido sería “quemado”, como indicando que en su momento se limpió el terreno de su vegetación y clareó por medio del fuego para levantar en este lugar un asentamiento que vigilara y custodiara los caminos junto al Castillo de Leguín, y más tarde con la Torre de vigía de Mendinueta y demás torres defensivas que se levantaron en las distintas poblaciones que surgieron a lo largo del Camino Real que atravesaba Izagaondoa hacia Sangüesa. 

*DOS DOCUMENTOS DEL SIGLO XII: 



Siguiendo la costumbre, en el origen del lugar, así como del palacio, en Reta se levantó una torre exenta abierta a los cuatro puntos cardinales. Torre esbelta de macizos y robustos sillares bien trabajados en su base. Todavía en el año de 1951 esta torre se levantaba altiva y de cuerpo entero. Hoy solamente los antiguos del lugar la recuerdan y para los visitantes y vecinos más jóvenes si no se les hace ver, pasa desapercibida. Sin embargo, ahí está, humillado, lo que fue el origen de Reta. 

Año 1102: 

No sabemos quién era el señor del lugar que la construyó, aunque hay alguna noticia documentada de este lugar que data del año del Señor de 1102, (Era M.C.XL.), que se refiere a una “Karta de cambio” entre “Sancha Vélez, viuda de Sancho Fortuñones de Petrola, que da al abad Raimundo y a Leire sus heredades de la villa de Reta, en el valle de Unciti, a cambio de la iglesia de San Sebastián de Busanda, dada al monasterio por el rey Sancho y por la cual seguirá entregando a Leire el diezmo correspondiente”.[1] 

“… ego dompna Sancia Ueiliz, quondam mulier senioris Sancii Fortunionis de Petrola… Dono nanque in commutatione omnem hereditatem meam quam habeo uel habere debeo in ualle de Unciti, in uilla que uocatur Arrueta et in omnibus terminis suis, sciliter palacium meum cum domibus suis, cum sua curte, con suo orreo, …” 

(“… yo doña Sancha Vélez, antigua esposa del señor Sancho Fortuñones … doy a cambio toda mi herencia que tengo o tendré en el valle de Unciti, en el pueblo llamado Arrueta y en todos sus límites, es decir mi palacio con sus casas, con su patio, con su hórreo, …”). 

El linaje de los Fortuniones o Fortuñones es un linaje documentado en Navarra ya desde el siglo X, en concreto en documento del 14 de febrero del 938.[2]  En el “Becerro Menor de Leire”, así como en la recopilación realizada por Ángel J. Martín Duque, se recogen donaciones realizadas por varios Fortuniones al monasterio de Leire, así como otros documentos de personajes reales y señores de la época donde aparecen nombrados como señor, tenente o dominator de un lugar determinado, o como testigos que estampa su signo en el documento en cuestión. 

Otro dato que indica la importancia de esta saga familiar es su cercanía a los reyes formando parte del “ex palatio regis”. Así Acenari (Aznar) Fortuñones desempeña el cargo de “betellarius” con el rey Sancho Mayor en 1015 y en 1042 aparece como “maiordomnus” del rey García de Nájera. Lope Fortuñones en 1047 tiene el puesto de “stabularius” con el rey García de Nájera. Vemos a García Fortuñones como “fertorarius” del rey Sancho de Peñalén y en 1071-72 como su “maiordomus”. Enneco Fortuñones desempeña en 1072 el cargo de “offertor” del rey Sancho de Peñalén y también en el mismo año hay otro Fortuñones, cuyo nombre no se recoge, que desempeña el cargo de “propinator regina Placentia”. 

Por este primer documento del año de 1102 podemos deducir que el lugar o villa de Reta ya existía en el siglo XI, momento en que la torre estaría ya cumpliendo con su función defensiva, al menos desde los últimos años de siglo. 

Año 1196: 

El segundo documento donde se recoge de nuevo el término “Erreta” (Reta) es el  del año de 1196 (Era Mª.CCª.XXXª.IIIIª)[3], cuando el caballero “Rodrigo de Argaiz, al marchar a tierras musulmanas, hace testamento y lega en ciertas condiciones al hospital de Roncesvalles sus bienes de Unzu, Navaz, Echague y Eizaga;  a su hijo Pedro Ruiz sus heredades de Zuazu, Sensoain, Ongoz, Irangoz y Erreta, las cuales pasarán a Roncesvalles durante trece años liquidando las deudas de aquél; y al monasterio de Leire su hijo Pedro de Martín y su sobrino Pedro Sanz, para que sean monjes, con su palacio de Argaiz, el de Irurozqui y su molino y sus collazos de Ongoz, dejando en todo caso a salvo los derechos de su mujer Toda López”. 

“Testamentum quod fecit don Rodrigo de Argaiz in exitu sarracenorum, hoc est. In primis mando ad hospitale de Roncesvalles totum quod habeo uel habere debeo in Unçu, et in Nauatz et in Echague et in Eitzaga, tali pacto quod due filie mee recipiantur a priore et a fratibus et sororibus in hospitale ad seruicium pauperum, tamen persoluendo debitum quod fecit super istas hereditates, uidelicet .D. mezmudinas et .C. alfossinos de bono auro et de peso, si migrauero in ista uice. …

Et adhuc mando eciam filio meo quem habeo en Erreta, nomine Petro Roiz, totum quod habeo in Zuaz et in Sansoain et in Ongoz et in Irangot et in Erreta. Et si forte iste filius meus migrauerit sine filiis, totum hoc remaneat ad hospitale de Roncesuales, pro anima mea et pro anima patris et matris mee alioorumque meorum parentum, tamen sine Ongoz. …” 

(Este es el testamento que hizo don Rodrigo de Argaiz al partir hacia los musulmanes. En primer lugar, envío al hospital de Roncesvalles todo lo que tengo o pueda tener en Unzu, y en Navatz y en Echague y en Eitzaga, con acuerdo que mis dos hijas sean recibidas por el prior y por los hermanos y hermanas en el hospital para servicio de los pobres, en pago de la deuda que él ha estimado sobre estas herencias, a saber 500 mazmodinas y 100 alfonsinos de buen oro y peso, si falleciera en esa empresa. …

Y mando además dar a mi hijo que tengo en Erreta, llamado Pedro Ruiz, todo lo que tengo en Zuazu y en Sansoain y en Ongoz y en Irangot y en Erreta. Y si por casualidad este hijo mío muere sin hijos, que todo esto quede en el hospital de Roncesvalles, por mi alma y por el alma de mi padre y de mi madre y de mis demás parientes, pero sin Ongoz.

 …)

 

*DE TORRE DE VIGÍA A RESIDENCIA PALACIEGA: 



Pero vayamos a los orígenes y avancemos hacia el pasado observando lo que hoy vemos, porque el núcleo de lo que hoy se conserva es, desde mi punto de vista, anterior a los tres elementos citados. Antes que la torre de la antigua iglesia, antes que la pila bautismal y antes que la fuente-aljibe, lo que era el núcleo de este conjunto de edificaciones es la torre. 

Si observamos lo que queda de la torre, enmascarada por el conjunto de la actual edificación, veremos con nitidez, en su cara norte, cómo se perfila su silueta, pues el ala que se añadió a su fachada oeste como residencia palaciega, quizás también en época románica a juzgar por los sencillos y rectos contrafuertes de su fachada, aparece adosada a la torre, pero no forma cuerpo con ella. 

Al exterior esta fachada de la torre muestra varias saeteras a dos alturas que han sido cegadas desde el interior. Esta fachada muestra los sillares de piedra bien trabajados. No así la fachada contigua del lado Este que da a la calle principal que está revocada y pintada, pues en ella se abrió la puerta de acceso a la vivienda y al patio de armas del palacio.

Fachada Este del Palacio de Reta. 

Como se puede apreciar en la fotografía de T. López Sellés tomada en 1951 se conservaba intacta la antigua torre con sus tres alturas. La planta baja, la planta primera usada como vivienda con un balcón hacia el este que todavía hoy se mantiene y la planta segunda con sus ventanas saeteras como el resto de las plantas, que en reforma posterior fue demolida. Se rehízo a la vez la zona aledaña a la torre por su fachada este, que es hoy la que contemplamos. 

También formaban parte del conjunto de este palacio otras dependencias destinadas a los menesteres propios de tiempos pasados como graneros, cuadras, caballerizas, etc., pero entre todas sobresale la abadía, cuya parte más antigua parece que era continuación del ala este del palacio. La abadía era la residencia del abad o párroco de la parroquia de Reta dedicada en tiempos pasados a San Pedro y Santa Eulalia. Iglesia, con una muy alta probabilidad de pertenecer en su origen al Señor de Reta. 

Cuando en su día adquirí la Abadía y se comenzó a restaurar se encontró una puerta tapiada en la primera planta de la abadía que comunicaba con el palacio. También se conservaba en la planta baja de la abadía lo que fue en su momento el silo de los diezmos. Allí se guardaban los diezmos que los fieles pagaban a la iglesia. 

Desde el año 1991 la Abadía de Reta es vivienda particular anexa al palacio. 



Así pues, contemplando el catastro actual podemos ver la evolución del palacio de Reta, que resumiendo es la siguiente:

1º. La torre exenta en su origen de planta baja y dos alturas.

2º. El ala oeste con planta baja y una altura, que sería vivienda palaciega.

3º. El ala sur con su portalón que da acceso al patio central.

4º. La Abadía o casa parroquial.

5º. Otras dependencias que hoy son ruinas. 

 

*LAS ARMAS DEL PALACIO DE RETA:

 


En el “Libro de Armería del Reino de Navarra[4] aparece el escudo del Palacio de Reta, como linaje nobiliario reconocido que se describe “de gules luce una faja de oro”. 

 

*EN EL INTERIOR DE LA TORRE DE RETA (1 DE ABRIL DE 2012): 

Hace unos días tuve la ocasión, gracias a la amabilidad de mis amigas las Señoras Vicenta e Irene Murillo, actuales propietarias, de poder estudiar por dentro la parte inferior de la torre que, como en otras muchas casas del valle de Izagaondoa se fue adaptando a las necesidades de cada época de acuerdo con el uso que se daba a la tierra de labranza. Allí, en su momento, al frescor y recogimiento de la torre se instaló la bodega. El lagar para pisar la uva adosado a la fachada sur. La prensa junto a la fachada este. Fue el día 1 de abril, día de Domingo de Ramos, cuando antes de la misa pude hacer un reportaje fotográfico del interior de la antigua bodega y más antigua aún Torre de vigía y defensa. 

Entramos por el portalón que da acceso al patio, cuyo dintel y jambas muestran un detalle renacentista plasmado en unos bien trabajados sillares almohadillados, ejemplo de adaptación progresiva en cada momento al estilo constructivo y ejemplo a la vez de la importancia y categoría de los señores del Palacio de Reta.  

 

*DOS FASES CONSTRUCTIVAS:

El patio conserva su antiguo empedrado de cantos rodados, muy abundantes en esta zona, desde el llano hasta la cumbre de Izaga. Cruzamos una gran portalada adintelada que accede al ala oeste y nos dirigimos a la antigua torre, cuya puerta, desmontada en parte, quizás ahí se mostrara el escudo de armas primitivo, se abre en su fachada oeste. Al exterior de esta fachada se aprecian a ambos lados de la puerta dos finas aberturas de unos pocos centímetros de anchura, saeteras del mismo estilo que las que se ven en la fotografía de 1951 o en la actualidad asomándose al exterior de la fachada norte, que da al cementerio y a la iglesia. 

Época románica: 



El muro donde se abre el vano de la puerta tiene un grosor de unos 80cm. y dispone de un dispositivo construido en el momento en que se levantó la torre para poder atrancar la puerta e impedir el acceso al interior en caso de ataque enemigo. En una jamba este pequeño túnel en el que se introduciría la tranca de madera o metálica y en la otra un pequeño entrante o hembra de la misma forma, tallado en la piedra, donde penetraba el madero o pieza metálica que atrancaba la puerta. Una vez cerrado este acceso la torre quedaba sellada. Por medio de escalas levadizas llegaban a los dos pisos superiores.

Hay que tener en cuenta que esta torre se levantó en su origen exenta, por lo que sus cuatro muros daban a la calle. Tenía una sola entrada en la parte baja de la cara oeste. Una vez atrancada estaban protegidos mientras el enemigo no lograra derribar la puerta. 

Fachada Oeste:

 


Cuando penetro al interior me llevo una gran sorpresa pues lo que veo en el espacio cuadrado que forman sus muros me informa inmediatamente de que esta edificación corresponde a época románica. Es fácil comprenderlo al ser la primera construcción que se levantó en Reta, a pesar de las apariencias góticas de los dos arcos ojivales que dan a la vista. Ya se hablará de ellos. Lo que al exterior hemos visto como saeteras de muy poca luz, al interior se transforman en ventanales abocinados de medio punto de gran luz como se puede apreciar en las fotografías. Esto es lo antiguo. Esto es lo original. Esto es Románico Civil de Reta. Esto es importante desde el punto de vista constructivo. 

Las cuatro fachadas tienen sus ventanas saeteras del mismo estilo. Dos en el lado oeste, como hemos visto. Otras dos en el lado norte. Dos más se abren en el lado este, a lo que hoy es la calle de San Pedro y sólo una se aprecia en el lado sur, que es la más irregular en lo que se ve, pues la tapa la estructura del lagar. 

 


Se puede observar en las fotografías el gran tamaño de sus sillares, sobre todo en las hiladas inferiores, así como las recias dovelas que enmarcan los arcos de medio punto. 

Fachada Norte:

 


Tenemos que imaginarnos que las paredes interiores restantes en origen eran igual a la que ahora se muestra en la fachada norte. En ellas se verían perfectamente el mismo tipo de ventanales defensivos.  Medido en pasos el interior de la torre tiene por cada lado unos 6 pasos y medio, lo que hace una medida aproximada de 420cm, que se trasforman al sumar el grosor de los muros en casi 600cm, es decir 6m en el exterior, que es lo que mide la fachada norte. Estamos pues ante un prisma cuadrado de casi 6 x 6m en su exterior y unos 4,20 x 4,20m en el interior.

Fachada Este:

 


Enfrentada a la puerta está la fachada este. Aquí se colocó en su día la prensa de la uva y ahí están sus restos. También aquí se abrieron dos ventanas defensivas que como el resto están cegadas actualmente. Esto hace que la estancia permanezca en la casi oscuridad, pero si se abrieran estas ventanas se devolvería al menos parte de su luminosidad primitiva, pues sólo los lados Norte y Este permitirían el paso de la luz. 

Con las primeras luces de la amanecida esta estancia se iluminaría al entrar los primeros rayos del sol por las saeteras y se desparramaría al interior de la misma manera que se puede contemplar en iglesias románicas de la zona, como en San Martín de Artaiz y San Martín de Guerguitiáin, cuyas ventanas absidiales están liberadas.



Fachada Sur:

 


Adosado a la fachada Sur de la Torre se construyó el lagar para pisar la uva en tiempos en que en el valle se cultivaba la vid. Esto hizo que las ventanas abocinadas quedaran, como el resto de las otras fachadas además de tapiadas, ocultas por el lagar, dejando sólo a la vista las dovelas que forman un irregular arco de medio punto. 

Al exterior no se pueden apreciar las saeteras correspondientes, pues como se adosó también al lado Sur un ala residencial quedaron ocultas. De hecho, pegada a esta fachada se construyó la escalera de subida a la planta del palacio, pues se accede a la vivienda por la puerta que se abre en la fachada principal que da al Este.

 

Época gótica:

 


Como hemos dicho y visto, en dos de sus muros (Oeste y Este), esta estancia tiene sendos trasdosados con arcos ojivales que arrancan desde el suelo. También hemos comentado que esto no nos tiene que distraer de lo original de época más antigua. En su origen estos arcos no existían. 

Es más tarde, quizás cuando el señor de Reta emprende la reforma en gótico de su iglesia, a la que da una función defensiva, se acometen también reformas en la torre para adecuarla a los nuevos tiempos. Quizás el forjado de madera necesitaba un cambio. Como ya sabemos es fácil quitar, pero más difícil abrir muros y encajar nuevos solivos. Por ello parece que la solución fue más práctica y segura para no debilitar con las obras la estabilidad de la torre. Así pues, se levantan adosados, mas no pegados a las paredes antiguas, sendos arcos según el nuevo estilo arquitectónico, quizás bien entrado ya el siglo XIII. Se levanta sobre ellos el resto de la nueva pared y una vez terminado este trabajo se colocan los nuevos solivos apoyados directamente sobre estos nuevos soportes, como se ve en la actualidad. Aparentemente estos implementos góticos están pegados a los muros, pero no es así. Se nota claramente que hay unos dos o tres centímetros de separación por cuyo hueco se puede introducir parte de la mano. 

¿Qué función constructiva están realizando estos arcos? Sencillamente la de soportar el forjado del primer piso de la torre. Se pudieran quitar sin más y la estructura de la torre románica no sufriría lo más mínimo. Son el recurso más moderno de entonces para sostener el nuevo forjado.



Estructura de la torre de estilo románico. Arcos ojivales de estilo gótico.




*DE TORRE DEFENSIVA A PALACIO SEÑORIAL 2:

 


En esta nueva vista de la fachada Norte del Palacio de Reta podemos ver en primer término el exterior de la Torre donde se aprecian tres de sus saeteras.

A continuación la fachada norte del Palacio de Cabo de Armería, con sus tres contrafuertes exteriores, que atestiguan la antigüedad medieval también de esta parte adosada a la Torre exenta que dio origen al Palacio. También en la fachada que da al Patio aparecen los contrafuertes.

 


En el año 2025. Siglo XXI: 

En resumen: 

Creo que se puede afirmar a la vista de lo expuesto que en Reta, Valle de Izagaondoa, se conserva una de las construcciones más antiguas de esta zona. Es la Torre de Vigía que se levantó, posiblemente en el siglo XI, con intenciones defensivas.

Es la primera de las varias que después se construirán en Reta.

Origen de un linaje nobiliario, al Palacio de Reta se le conceden sus propias armas y con el tiempo llegará a tener asiento en las Cortes del Reino.

Sería interesante saber valorar estas joyas olvidadas de nuestra Historia, que poco a poco van saliendo a la luz.

Románico religioso en Izagaondoa, que nace en ocasiones al resguardo de un románico civil anterior propiciado por las construcciones fortificadas de los señores del lugar. Tal es el caso de la Torre que da origen al Palacio y a Reta misma.

Románico civil. Austero, parco, serio, resistente y fuerte. Hecho para la defensa y en tiempos de paz morada tranquila donde vivir.

 

Torre de origen románico. Fotografía de T. López Sellés (1951).


*EL FUTURO DE LA TORRE ROMÁNICA ORIGEN DEL PALACIO DE CABO DE ARMERÍA DE RETA. 

Estado actual del conjunto de construcciones que configuraron el Palacio de Reta.

(Fotografía del Registro de la Riqueza Territorial del Catastro de Navarra). 

 

Bueno y obligado es, para toda persona o institución que trabaja por recuperar el patrimonio heredado, no dejar pasar el tiempo y preguntarse por el futuro que le espera a esta edificación de alrededor de mil años de existencia, como es la Torre románica de Reta, origen del reconocido Palacio de Cabo de Armería. 

Bueno y obligado es retar a la Administración Local y al Gobierno de Navarra, a través de la Institución Príncipe de Viana, para que vuelvan los ojos hacia este patrimonio medieval de Reta, Valle de Izagaondoa y lo salven de la ruina. 

Bueno y obligado es que los hijos e hijas de Izagaondoa valoren la riqueza patrimonial que tienen y, unidos, salven la herencia recibida.

 

Románico civil en Reta. La Torre del Palacio de Cabo de Armería de Reta.



[1] ÁNGEL J. MARTÍN DUQUE, Documentación medieval de Leire (siglos IX a XII), Diputación Foral de Navarra, (Institución Príncipe de Viana), Nº 197, pág.277-278, Pamplona, 1983

[3] ÁNGEL J. MARTÍN DUQUE, op. cit., Nº 358, pág. 462-464

[4] “Libro de Armería del Reino de Navarra”, Diputación Foral de Navarrar. Institución Príncipe de Viana, Introducción, estudio y notas de JUAN JOSÉ MARTINENA RUIZ del archivo Real y General de Navarra, Pamplona, 1982, Reproducción fotográfica 28-2.

miércoles, 9 de julio de 2014

LAS CLAVES DE IZAGAONDOA - RETA

LAS CLAVES DE IZAGAONDOA – RETA
 
Por Simeón Hidalgo Valencia (09-07-2014)
 
 
En este recorrer el valle de Izagaondoa recogiendo los detalles tallados en las claves de sus casas, iglesias y palacios, me detengo a continuación en el lugar de Reta, de la que ya escribí unos artículos que recomiendo se lean para entender con más amplitud la riqueza antigua de este lugar porque nos ayudarán a comprender el tema objeto de esta colección sobre “Las claves de Izagaondoa”.[1]
 
EL PALACIO DE RETA:
 
Así es, quien lea estos artículos verá que lo que escribo a continuación, salvo algún detalle muy concreto, ya está recogido y documentado en ellos.
 
Comencemos, pues, mostrando las armas del palacio de Reta, que aunque no se han encontrado talladas en los muros de la antigua torre exenta de vigía románica ni tampoco en las dependencias residenciales que con el tiempo se añadieron, sí las conocemos por el documento “Libro de armería del reino de Navarra” de 1572.[2] 
 
Hay que pensar en que estas sean las primitivas y originarias armas del señor de Reta. Faja sobre  gules.
 
 
LA IGLESIA: 
 
La iglesia de San Pedro de Reta en su origen es de época románica siendo, junto a la torre del Palacio de Cabo de Armería aledaña, la construcción más antigua del lugar de Reta y aunque posteriormente se amplió en época del primer gótico, no se desmontó el cuerpo correspondiente a la actual torre campanario, que conserva su originalidad frente al resto de la iglesia reformada con criterios defensivos como muestran aún los matacanes del ábside. 
 
Es en el exterior de la actual torre de la iglesia, donde se colocó, posiblemente cuando se elevó el campanario, una piedra con un escrito, que por desgracia la mitad del mismo se ha perdido por deterioro natural de la misma, favorecido a la vez por el propio diseño que el cantero realizó, pues al dejar el escrito en alto relieve con respecto a la base del sillar y al trabajar el sillar con sus estratos en vertical, se ha debilitado porque se ha favorecido su desprendimiento  a causa de la lluvia y el viento. Con el tiempo se despenderá todo el texto.  
 
La primera parte del escrito todavía se puede leer y aunque pudiera dar fe del año en que esto se hizo, no se puede llegar a ninguna conclusión dado el deterioro. Sencillamente se ha perdido. Tampoco he encontrado alusiones a esta placa conmemorativa en ningún otro lugar, ni mención tan siquiera por otros estudiosos, por lo que pienso que sea ésta la primera ocasión en que se dé a conocer su existencia. Es una pena que se haya perdido esta información, que sin duda nos informa de la época en que se elevó la torre a partir de la espadaña primitiva que tuviera la iglesia románica.  
 
Lo que leo en este momento es lo siguiente: 
 
EL ANO
DE I M ( ) ( )
( ) ¿E? CIEN 
 
Se intuye por lo que se conserva que pueda ser la fecha, como he dicho de la torre, más que de la construcción original del edificio primitivo, ni tampoco de la reforma del siglo XIII, pues el tipo de letra corresponde más hacia el siglo XV-XVI, al menos. 
 
Observemos cómo el cantero que graba el escrito no parece haber hecho un diseño previo, pues parece haber comenzado en la primera línea con la palabra AÑO sin replanteo alguno, como se ve en la gran separación entre la Ñ y la O, con la Ñ en visión especular igual que en el tercer renglón al escribir CIEN. Parece que después de grabar el texto añade, fuera de lugar, el artículo EL. No parece ser muy profesional quien esto hizo. 
 
De todas formas lo importante es la información que nos aportaba, que por desgracia se ha perdido, siendo esta clave importante para conocer con mayor precisión la historia de este edificio religioso.

 
 
Otro punto a tener en cuenta, que también se está perdiendo, es el crismón que está en la cumbre de la portada gótica de la iglesia, que ya di a conocer hace unos días [3] y que ahora reproduzco con su silueta real, después de calcarlo directamente sobre el original. Como decía entonces el diseño de este crismón gótico de Reta es original por sus brazos curvos verticales correspondientes a la letra griega Ji. 
 
 
Dentro de la iglesia hay que destacar la clave correspondiente al encuentro de los nervios del ábside, donde se esculpe el símbolo de Jesús resucitado a manera de cordero pascual portando el estandarte de la cruz.
 
 
Aunque aparece también en el románico, en Izagaondoa lo tenemos en la ermita basílica de San Miguel de Izaga y en la singular pila bautismal de la iglesia de Turrillas, también de época gótica. 
 
El simbolismo en este caso coincide con la arquitectura, pues la clave para la vida según la fe cristiana es Jesús, muerto y resucitado, así como la clave para que la bóveda se mantenga es esta piedra que centraliza y reparte las cargas de esta parte del edificio. Su importancia en un sentido o en otro es capital. Clave, como su nombre indica.
 

Una clave más que nos ofrece información es la que se encuentra en la capilla lateral del muro sur. Esta clave recoge las armas del señor de Reta que, como se ve, no coinciden con las mostradas al comienzo de este artículo. Estamos ahora, según testimonio del señor de Reta D.  Juan de Bayona en el año de 1631 en la capilla en la que él y su mujer, como hicieron los anteriores señores del lugar, seguían los oficios religiosos, pues era suya como indican las armas que en ella se muestran. 
 
 y es assi que la dicha capilla han tenido y poseído el suplicante y dueño del dicho Palacio teniendo en ella su escudo de armas y silla de tiempo inmemorial a estado y esta y esto es indubitado.[4]
 
 
 
Estas armas en las que aparece un lobo llevando en su boca a un cordero y un águila transportando un ave de corral originariamente pertenecen al Palacio de Usumbeltz, lo que hace suponer que con el paso del tiempo entroncaran la casa de Reta con la de Usumbeltz llegando a predominar las armas de estos últimos sobre los de Reta y así se muestra en la clave de la capilla en cuestión.
 
 
 
Pero antes de que D. Juan de Bayona en 1631 escribiera al obispo de Pamplona, D. Pedro Fernández Zorrilla, para suplicarle revocara el mandato de quitar el entarimado de la mencionada capilla teniendo como punto central de su argumentación el escudo con las armas de los señores de Reta, ya existían estos cuarteles en el escudo de una de las casas nobles del lugar.
 
 
CASA KAMUS: 
 
Así es. En la casa palacial de Reta conocida como Casa Kamus aparecen también las armas del Palacio de Usumbeltz, ya señores de Reta también, junto a las del Palacio de Ansoáin como pertenecientes todas ellas a D. Pedro de Ansoayn, por entronque matrimonial de tal Pedro con una descendiente del  palacio de Reta, llamada Graciana de Reta. 
 
 
Lo sabemos gracias  al proceso nº 130306[5] en el que Pedro de Ansoayn ha de demostrar su nobleza e hidalguía y en él testifica a su favor su primo Johan Ferrandiz que era el señor del Palacio de Ansoáin.
 
Este escudo de 1564 es, por tanto, el original de esta casa y demuestra que en su momento esta era una de las casas nobles de Reta. A excepción del Palacio de Cabo de Armería, que no tiene grabada ni fecha ni escudo alguno, ésta es la que ostenta en sus muros la fecha más antigua: 1564.
 
Convendría, por tanto, conservar con esmero este escudo, en el que aparecen los primeros síntomas de deterioro de la piedra y consolidarlo para preservar los 450 años de su existencia que en este de 2014 se cumplen.
 
 
CASA DE LA MARQUESA:
 

 
Adosada a una de las antiguas torres de defensa de Reta se construyó la denominada Casa de la Marquesa. Esta casa tiene una gran portalada con grandes dovelas al estilo de las casas del siglo XVI. En la clave parece que se quiso grabar  un escudo, pero quedó sin perfilar las armas del palacio. Sólo se grabó el año y el nombre del posible maestro cantero que parece hizo la casa. La inscripción reza como sigue: “+  AÑO 1578  MA ÇVÇA ME FECIT”.  
 
No sabemos si da fe de que es el maestro cantero MA ZUZA quien realizó la obra, o si se refiere al señor que manda realizarla y paga la obra. Esta es la clave en cuestión. Parece que a falta de blasón se pone, para aprovechar la piedra preparada, los datos mencionados. 
 
En la fachada que se muestra se perfila perfectamente delimitada, igual que en el Palacio de Cabo de Armería, cabe la iglesia,  lo que parece fue una torre exenta anterior, más antigua, a la que en un momento determinado del siglo XVI se le adosa la residencia en su fachada sur. En su momento se consolidó esta torre con muy buen criterio de conservación de lo antiguo, tratando de mantener aquello que en la historia de Reta fue importante para su estilo de vida y necesidades defensivas. 
 
 
LA CASA EZCÁNIZ:
 
En la parte superior de una de las ventanas de la casa Ezcaniz, “casa de una persona proveniente de Ezcániz (Urraúl Alto). En 1652 su propietario era llamado Martín de Reta o Martín de Escániz[6] se encuentra este sillar donde se ha labrado: “AÑO 1687”. 
 
Es de suponer que corresponde al año en que se hizo alguna ampliación en la casa Ezcaniz, pues la parte correspondiente a la casa torre que conserva en su cara este, parece ser mucho más antigua que las dependencias de su actual fachada principal.
 
 
LA CASA DEL CACHO  O  TXULINDA: 
 
En el dintel de esta casa, que fue recientemente casa rural y hoy vivienda particular, se encuentra esta cruz símbolo, sin duda, del carácter cristiano de sus antiguos moradores, pero además signo colocado a la entrada de la casa como medio de protección contra todo tipo de mal. 



 



[2] Libro de Armería del Reino de Navarra; Diputación Fotal de Navarra; Institución Príncipe de Viana; Pamplona 1982; 28-2.
[4] ARCHIBO DIOCESANO DE PAMPLONA. Libro de Cuentas o de Fábrica de la iglesia de Reta.  CAJA 380-2  (folios 117,118,119)
[5] ARCHIVO GENERAL DE NAVARRA; Proceso nº 130306
[6] JAVIER ITULÁIN IRURITA; Los nombres de las casas en el valle de Izagaondoa, 1600-2001; pág: 89 (Archivo General de Navarra; Protocolos Notariales Notaría de Urroz Villa. C. 29)