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miércoles, 18 de enero de 2017

LA COMARCA DE IZAGA Y FITUR-2017

LA COMARCA DE IZAGA Y FITUR-2017


Por Simeón Hidalgo Valencia (18 de enero de 2017)


Un año más se celebra en Madrid la Feria Internacional del Turismo (FITUR) y un año más, no podía ser de otra manera, Navarra estará presente dando a conocer al mundo sus recursos turísticos, como uno de los motores de su propio desarrollo.

Un año más me vuelvo a preguntar sobre el porqué de que una zona tan rica en patrimonio cultural y paisajístico como es lo que yo denomino la Comarca de Izaga, se quede al margen de tal evento y no explote su riqueza patrimonial y la abra a los cuatro vientos.

Los valles de Ibargoiti, Izagaondoa, Unciti, Lizoain-Arriasgoiti y las villas de Monreal y Urroz, se han unido en la denominada Mancomunidad de Izaga. Sus objetivos y organización se pueden consultar en http://www.izaga.es/

En la experiencia que tengo en este terreno de potenciar los propios recursos de la zona para que se conviertan en uno de los motores del propio desarrollo, veo con ilusión los eventos que se realizan, sean a nivel oficial o por iniciativa de asociaciones particulares, de cada uno de los valles y villas (Día de la Trilla en Salinas, los eventos deportivos subiendo la Higa de Monreal o la Peña Izaga, las Ferias de San Martín de Urroz, las actividades llevadas a cabo por las comisiones organizadas en Lizoain-Arriasgoiti, las llevadas a cabo por la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa promoviendo y dando a conocer el patrimonio y fomentando el turismo cultural, celebración del día de tal valle, las actividades de los coros existentes…) pero, salvo el Día de la Mancomunidad, echo en falta un auténtico plan conjunto de la Comarca de Izaga para dar a conocer su patrimonio y desarrollar el turismo cultural en la zona. Este capítulo parece interesar muy poco a nivel mancomunado y es una pena.

Pienso que en una zona tan deprimida, despoblada y envejecida algo habrá que hacer para evitar que sus pueblos se queden desiertos la mayor parte del año y este algo ha de ser de manera conjunta, mancomunada no sólo a nivel administrativo, sino sobre todo a nivel ciudadano, que es la base.

Dinamizar la Comarca de Izaga es cosa de todos. De agricultores, de ganaderos, de restauradores, de la iglesia, de los habitantes que siguen residiendo en sus pueblos y de los que acuden los fines de semana y verano, de los jóvenes, sí, también de los jóvenes, y de los mayores sean o no jubilados, de las asociaciones culturales y turísticas existentes, de los de un partido y de los de otro, de las mujeres y de los hombre…DE TODOS, porque todos estamos implicados aunque no nos los parezca.

Desgraciadamente pienso, a las pruebas me remito, que salvo honrosas excepciones, poco interés existe en movilizarse, en unirse, en salir de las propias fronteras del propio pueblo o de cada valle y villa para unirme a otras iniciativas o para crear  programas conjuntos destinados no sólo a los habitantes de la Mancomunidad de Izaga sino a todo quien desee asistir. Quizás, y sin quizás, mucho habrá que cambiar y que esforzarse cuando tanta es la diferencia existente entre ayuntamientos a la hora de desarrollar su propio plan cultural a lo largo del año. Durante el año pasado he observado dos extremos, basándome en los hechos. Por ejemplo, he de resaltar el dinamismo observado en el ayuntamiento de Lizoain-Arriasgoiti, frente a la nula actividad cultural propia (si la ha habido no se ha publicitado) del ayuntamiento de Izagaondoa.

Recursos patrimoniales hay suficientes para ponerlos en la ruta del turismo cultural de Navarra. ¿Qué es lo que falta entonces? Para mí, y lo digo con cierto pesar, lo que falta es la voluntad decidida, sobre todo de las corporaciones actuales de la Mancomunidad de Izaga, para unirse también en este terreno, que bien organizado atraerá el turismo a la zona, creará más de un puesto de trabajo, favorecerá la economía y también atraerá nuevos habitantes a la misma.

¿Por qué si no, una pequeña asociación como es la del “Grupo Valle de Izagaondoa” en sus cinco años de existencia ha contado con la participación de más de 2500 personas en sus actividades, la mayoría de ellas de fuera de la Mancomunidad? Gentes de Donosti, de Bilbao, de Álava, La Rioja, Madrid, Barcelona, Sevilla, Zaragoza, además del resto de Navarra y de la Mancomunidad han participado. 

Por algo será… y en esta participación se ha fomentado la relación humana, se inculca el amor al patrimonio y se ayuda a la economía a través de las comidas en Santa Fe, Monreal, Urroz, Ekay, Garaioa, Gallipienzo, Aibar,…; Se sostiene con sus donativos la realización del Petrus Museum y todo gracias a la voluntad y el saber hacer de personas voluntarias y entusiastas que han visto en el patrimonio un recurso básico para el desarrollo.

Pero todo ello hubiera sido inútil si no se contara con los recursos que ofrecen los Villas de Urroz y la de Monreal; Las iglesias medievales de la comarca: Artaiz, Najurieta, Guerguitiain, Besoia, Arce, Villaveta, San Miguel de Izaga, las propias de Monreal y Urroz…; La Ruta del Agua por Lizoain-Arriasgoiti, por

Izagaondoa o Monreal con sus puentes, aljibes, ríos,…; Sus fortalezas medievales objeto de paseos interesantes: Leguin, Irulegui, Monreal; La Ruta de las pinturas murales: Ardanaz, Ekay, Besoia, Grez, Artaiz,…; Sus atracciones naturales como La Peña de Izaga o el Robledal de Lizarraga de Izagaondoa, o los paseos a los despoblados de Najurieta o Muguetajarra; El recorrido de sus señoríos con sus altas torres,… y más.







Todo ello unido a la investigación, a las conferencias y a las publicaciones realizadas ha dado a conocer lo que esta zona puede tener de atractivo para el turismo cultural.

Si la Comarca de Izaga, partiendo de la Mancomunidad Izaga se moviera en este sentido otro gallo nos cantaría, pero mucho me temo que se siga dejando pasar un año y otro más, la oportunidad de que en el stand de Navarra en FITUR esta zona de Navarra se dé a conocer.


Una pena.

lunes, 4 de agosto de 2014

SALINAS DE IBARGOITI: UNA MIRADA AL PASADO PARA TENER FUTURO


SALINAS DE IBARGOITI: UNA MIRADA AL PASADO PARA TENER FUTURO
 
Por Simeón Hidalgo Valencia (04-08-2014) 
 

Ayer domingo, día 3 de Agosto, me acerqué de par de mañana hasta el lugar de Salinas en el valle de Ibargoiti, para asistir a la jornada de La Trilla, que desde hace XVII años celebra esta localidad navarra de la comarca de Izaga. 

Bajo la mirada atenta de la cumbre de la Higa y bajo la vigilancia del antiguo castillo de Monreal trabajaron los labradores durante siglos sometidos a sus señores hasta hace relativamente pocos años y como se plasmaba en los calendarios medievales el mes de Julio se dedicaba a la siega del cereal y el de Agosto a la trilla del mismo. Hoy estas labores no tienen punto de comparación con aquellos tiempos, aunque los que somos más mayores las hemos conocido unos  y realizado otros, sin ningún tipo de maquinaria más que con el propio esfuerzo y las herramientas tradiciones. Hoy es una fiesta. 

-“La empezamos a organizar un grupo de amigos para dar a conocer a nuestros hijos y a los jóvenes lo que se hacía en el campo en época pasada y para rememorar estos trabajos antiguos”, me comenta Josetxo Esparza, después de hacer la presentación del acto ante el nutrido público asistente que se incrementaría a lo largo que avanzaba la jornada. 

Yo, como uno más, no me perdí este acontecimiento y lo quise plasmar en imágenes, pues el valor de lo que este grupo de amigos de la trilla hace cada año merece ser tenido muy en cuenta. Recordar lo que se fue, revivir los estilos de vida de un pasado cercano y dárselo a conocer a los más jóvenes es, al fin y al cabo, salvaguardar el propio futuro y hacer de este patrimonio etnográfico el motor para la propia pervivencia de los más o menos 100 habitantes que tiene Salinas. 

Con su propio ánimo y la colaboración de jóvenes y mayores, así como con el apoyo del propio Concejo y del Ayuntamiento han podido llevar a cabo esta jornada dedicada a La Trilla. Iniciativa particular que los propios organismos públicos han sabido reconocer y apoyar, que atrae cada año a muchos visitantes. Mi enhorabuena y todos mis ánimos para seguir adelante con esta labor que paso a describir. 

LA SIEGA A MANO:
 

Hoy es una demostración la que nos hizo Pablo Aranguren segando unos metros a mano con la clásica hoz del segador, protegida su mano izquierda con la zoqueta y sus antebrazos con los manguitos. Fueron unos metros de faena y ya el sudor empapaba su rostro curtido por los años.  

-“Tu padre y el mío, me comenta Azucena, una de mis primas, segaban también a mano con la hoz” y considera ya muy moderna la primera máquina segadora que ahora nos parece una antigualla, pero que facilitó mucho las labores de recolección del cereal. 

A medida que el segador iba segando las espigas las amontonaba para que otro hiciera las gavillas y las atara y se formaran los “fascales” o montones de gavillas bien apiladas con las espigas hacia arriba.

Atando la “gavilla”.
 
Un “fascal” ya preparado.  

LA SIEGA A MÁQUINA:
 

No cabe duda de que las rudimentarias primeras segadoras fueron una primera revolución para el campo, pues facilitó la labor, aunque con esto de la industria moderna muchos segadores tuvieron que buscarse la vida en otros quehaceres para poder sacar el jornal.  Ahora unos pocos se valían para realizar la misma labor. La máquina segaba, hacía las gavillas y las depositaba ya atadas en rengleras en el campo. Después se llevarían en carros y carretas tirados por las caballerías o por yuntas de bueyes o vacas hasta la era, para proceder a la trilla y separar el grano de la paja.

   

Lo que hoy es un espectáculo, antiguamente era algo muy serio, que daba de comer a muchas familias, fueran amos o jornaleros y la mecanización del campo trajo consigo a la vez la propia emigración hacia las ciudades, pues la creciente industria exigía más mano de obra y se produjo el fenómeno de la emigración de la postguerra hacia las zonas más industrializadas de España y los pueblos, también en Navarra, se empezaron a despoblar a ritmos acelerados. No hay que ver cómo están los valles de la comarca de Izaga: Unciti, Izagaondoa, Urraúl Alto y Bajo, Lizoáin-Arriasgoiti y hasta el mismo Ibargoiti. 

Cosas del progreso, diría alguno, pero de no hacer algo más que lo que se viene haciendo pronto se duplicarán nuestros despoblados y se convertirán en lugares fantasmas y sólo nos quedará el recuerdo de lo pintoresco de antaño ya mostrado en sus lienzos costumbristas por Antonio Loperena en la zona de Las Bardenas Reales.
 

 LA TRILLA:


He de confesar que me acerqué hasta Salinas con la ilusión, entre otras, de ver una vez más repetida la imagen que desde niño llevo grabada en mi memoria, que es la faena de la trilla con caballerías en las eras del pueblo, imagen que me acompaña desde que uno de mis tíos, el querido tío Vicente, cuando yo tenía unos seis años me dejara las riendas y subido en el trillo diera vueltas al recinto para separar el grano de la paja. Ni que decir tiene que poco duré dentro de él, pues las mulas tuvieron más fuerza que yo, pero es algo que recuerdo con mucha claridad e ilusión.

Con la misma ilusión, me imagino, que los niños actuales al subirlos encima del cereal y llevarlos en la carreta desde el campo hasta el actual campo de fútbol reconvertido para la jornada en moderna era, donde se colocó la aparatosa máquina trilladora, que como la segadora revolucionó el paisaje agrícola en el mes de Agosto, pues ella separaba el grano de la paja y llenaba los sacos de grano.

Luego había que atar los sacos, cargarlos para llevarlo a casa, pesarlo para ver la cantidad cosechada… y con la paja hacer los fardos para alimento y cama del ganado.
 

 
 
Tareas que hoy día ocupan a muy pocas personas y que están muy lejos de los supermodernos tractores y cosechadoras con aire acondicionado, programadas las de última generación con GPS para hacer ellas solitas la faena sin conductor que lo dirija. Por algo se hizo en su día la concentración parcelaria, pues estos nuevos adelantos requerían de mayores extensiones de tierras de cultivo. 

 

Día de La Trilla en Salinas de Ibargoiti. Día festivo. Día de reflexión sobre la situación de nuestros pueblos. Día de recordar lo que fuimos y hacer de nuestro propio patrimonio el motor con GPS de nuestro propio desarrollo, para evitar que los pueblos queden solitarios y vacíos. 

Salinas tiene y da a conocer lo que fueron a través de su Día de La Trilla y han logrado atraer a muchas personas que han aportado también su grano económico al coste de la fiesta que servirá en parte para potenciar y hacer que la próxima edición atraiga a más visitantes y turistas para conocer lo que Salinas fue y comprobar que su futuro está asegurado. 

La Comarca de Izaga, zona agrícola por excelencia, tiene muchos recursos para salir adelante, desde este ejemplo de Salinas, hasta el Camino de Santiago, su arte medieval, románico y gótico, sus rutas del agua, sus ferias antiguas… que de ponerse a trabajar en común con un plan serio de revitalización turística de la zona volvería a levantar cabeza al valorar sus propias posibilidades y su futuro dejaría de ser sombrío. 

Pienso para mí que en esta empresa los agricultores tienen mucho que decir, más allá de los propios lindes de sus campos.