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jueves, 13 de febrero de 2020

SANTA MARÍA DE ELIZABERRIA - IBARGOITI - NAVARRA - IX


SANTA MARÍA DE ELIZABERRIA – IBARGOITI – NAVARRA - IX

EL CAMPOSANTO

Por Simeón Hidalgo Valencia (13 de febrero de 2020)
  

*El Cementerio o Camposanto:



Al margen de que en el suelo de la nave de la iglesia haya enterramientos, ya lo dirán las excavaciones si se hacen, los restos humanos que aparecen a ras del suelo en el exterior de la cara norte de Elizaberria, nos hablan de que ésta fue desde algún momento, la zona destinada a dar sepultura a los fallecidos en el monasterio, aunque las labores de arqueología pudieran incluso encontrar sepulturas en todo el perímetro exterior de la iglesia. 

Este espacio rectangular, bien delimitado por la pared norte y un murete de piedra de unos 70cm de grosor al este, norte y oeste, tiene unas medidas de 320cm por 1700cm.


Uno de los primeros hallazgos al sacar la tierra colmatada junto a la fachada sur para buscar la cota de la puerta han sido los restos de un sarcófago de piedra de tipo antropomorfo. Se trata de la mayor parte de la caja mortuoria, pues falta la pared de cierre en la zona de los pies, la más estrecha. También falta la tapa.

Este tipo de tumba apunta a que en ella reposó algún señor o señora y bien pudiera remontarse al siglo XI y haber contenido los restos de la señora de Elizaberria, Doña Sancha Oriol.  El documento nº216 de la Documentación Medieval de Leire puede referirse también a uno de los nietos de Sancha Oriol y Sancho Fortuñones, señores del lugar, el señor Sancho Jiménez de Abínzano.

Las medidas más importantes de este sarcófago son las siguientes: Anchura de la cabecera 63cm. Anchura de los pies hasta donde se ha conservado: 54cm. Largura exterior: 203cm. Largura interior desde la cabeza hasta los pies: 23cm para la cabeza más 163cm para el resto del cuerpo: 168cm.  Anchura interior de la zona de los hombros:41cm. Anchura interior de la zona de los pies: 34cm. 

Teniendo en cuenta que falta parte de la zona de los pies, podemos pensar que hubiera estado ocupado por una persona más bien alta para su tiempo.

Caja del sarcófago situado en el exterior izquierdo de la puerta sur.

lunes, 10 de febrero de 2020

SANTA MARIA DE ELIZABERRIA-IBARGOITI-NAVARRA-VIII- EL EDIFICIO-C: LOS VANOS-C


SANTA MARÍA DE ELIZABERRIA – IBARGOITI – NAVARRA - VIII

EL EDIFICIO – C: LOS VANOS -C

Por Simeón Hidalgo Valencia (10 de febrero de 2020)


*Puertas de acceso al interior:

Elizaberria tiene tres vanos de acceso: al oeste, al sur, y al norte.




El acceso principal al interior de Elizaberria tiene lugar por la cara oeste. Como las otras dos puertas de la iglesia, es adintelado. Delimita su perímetro dos jambas de piedra de una sola pieza en las que se apoya el dintel, también de una pieza.  Hacia el interior sobre el dintel se ha colocado un arco de medio punto formado por siete dovelas de las que cabe mencionar los salmeres, que dan una solución de encaje muy particular, propia de esta iglesia, pues se emplea también en las ventanas de modelo V1. El espacio interior entre el dintel y el arco de medio punto lo llena un sillar aplantillado semicircular que en origen encajaría perfectamente, al estilo del de la portada sur, aunque ahora se ve deteriorado por la acción humana al intentar desencajar esta pieza.

El acceso a la pequeña galería del vano tiene 80cm de ancho por 189cm de alto desde el exterior, que desde el interior se convierte en 120cm de ancho por 205cm de alto. Medidas relativamente reducidas de acuerdo con la altura de las gentes del siglo XI y también con relación al grosor de los muros para evitar grietas en los mismos.

Esta entrada nos introduce en el nártex o pórtico de la iglesia que era de menor altura que el resto y estaba cubierto con bóveda de cañón, como se vislumbra por los restos que han llegado a nuestros días. Este tramo abovedado arranca a partir de las impostas colocadas a ambos muros laterales (norte y sur) a nivel con el punto más elevado del extradós del arco interior mencionado. Al exterior esta zona de la iglesia nueva estaría también a nivel más bajo que el resto, rematada, posiblemente, por una cubierta a dos aguas y una pequeña espadaña con su campana..

Para asegurar esta entrada, lo mismo que la norte, una vez cerrada la puerta por el interior, contaba, y cuenta aún, con la abertura del hueco de la tranca, recurso habitual en construcciones medievales, que ha llegado hasta nuestros días. El hueco para introducir la tranca, situado en la jamba izquierda según se sale, tiene una medida de 162cm de largo por unos 12cm de ancho y unos 14cm de alto.  El orificio que hace de hembra, situado en la jamba derecha según se sale, tiene unos 11x11x11cm. 

Vista del alzado del nártex con el arranque de la bóveda de medio cañón.



En la cara norte de Elizaberria, contiguo al espacio del nártex, se abre otro vano de acceso al edificio. Las imágenes nos muestran el deterioro que ha sufrido. Mirando desde el interior vemos que tiene otra estructura que la puerta oeste, dado que aquí no se coloca sobre su dintel, que no es de una pieza, ningún tímpano ni arco.

Por el exterior está mucho más deteriorada, quedando su jamba izquierda y la parte inferior de la derecha.
 
Hay unos detalles que me llaman la atención en esta puerta:

En primer lugar, que la estructura externa del vano no concuerda con la de las otras dos puertas, pues no existen los dos sillares verticales que hacen de jambas de la puerta.

En segundo lugar, que, en su jamba izquierda, en lo que hoy se ve, se ha sustituido por ocho sillares pequeños colocados uno sobre otro sin que traben con el muro norte.

En tercer lugar, que el segundo de estos sillares, contando desde arriba, por su forma pudiera llevarnos a pensar que fuera el arranque de un arco, pero esto no concuerda con la estructura de las otras dos puertas restantes.

Como tampoco concuerda, en cuarto lugar, con las otras dos puertas de la iglesia, el que por el interior tampoco tenga la misma estructura adintelada rematada por arco y tímpano.

Todo ello me hace sospechar que originariamente este muro se concibió para estar cerrado, como en los otros dos tramos, pero sobre la marcha de las obras se decidió abrir el hueco para favorecer el traslado directo de los difuntos al cementerio.

Este hueco tiene 117cm de anchura por 215cm de altura por el interior y 106cm de ancho por 217cm de alto por el exterior.



Posee, como en la puerta oeste, los orificios abiertos en los muros para el sistema defensivo de la tranca, de la que actualmente se conserva el orificio hembra. Lo cual supone que esta puerta se cerraba desde el interior y se aseguraba pasando la tranca.

Desde el interior de la iglesia se puede ver en el muro parte de la ventana abocinada, que se abrió a mitad del tramo, siguiendo la estructura del modelo de vano V1.

La puerta Sur: 
 

La puerta sur se abre a la explanada, plaza, claustro, recinto monasterial de Santa María de Elizaberria en torno al cual se forma el caserío del lugar, algunas de cuyas estructuras han aparecido en las primeras catas arqueológicas que se han realizado.

Esta entrada es similar en su estructura a la del oeste, aunque más estrecha y de igual altura. La zona exterior mide 63cm de ancho, que se abre a lo largo de la pequeña galería que rasga el muro hasta los 94cm donde alcanza una altura de 210cm.  

A medida que se penetra hay que descender unos pequeños escalones, igual que en la puerta del oeste, pero aquí están más definidos y con mayor desnivel. Son los siguientes:

0: Fuera de la estructura del vano ha aparecido esta piedra delante de la entrada. Se aprecia que está reutilizada para hacer, por ejemplo, de felpudo. Tiene un diseño original que habría que investigar para poder hablar de su función y del posible lugar original. En Las aberturas semicirculares tienen 10cm de ancho por 6cm de profundidad. En su zona central tiene un radio de 28cm.

1: La piedra anterior funciona como un escalón de entrada añadido que nos lleva a la base del cerco de la entrada que es un rectángulo de piedra de 63cm por 33cm.

2: El siguiente peldaño está a un nivel de unos 10cm más bajo y dos surcos, cuya anchura oscila entre los 7 y 10cm, recorren su superficie. ¿Tienen estos surcos relación con la puerta que servía de cierre? ¿Son los testigos de algún sistema de cierre particular? ¿Es un sillar tallado exprofeso para este lugar o como el anterior es reutilizado y su función primitiva se desconoce? ¿Son las guías inferiores para colocar las dos hojas de la puerta?
Parece más lógico que un vano tan estrecho tuviera una hoja y no dos, lo que cuadraría con el sistema de cierre que se adivina en esta puerta sur. Este peldaño mide unos 26cm de huella siendo su altura o contrahuella de unos 12cm. La anchura del peldaño es de 94cm.

3: Es una zona más amplia a manera de descansillo de 81cm por 94cm, que nos introduce en el interior de la nave.

4: Como la contrahuella o altura del descansillo al nivel de la nave es al menos de 28cm, se ha colocado un sillar rectangular de unos 13cm de grosor, a manera de escalón, para facilitar el movimiento.

5: Con el escalón portátil se soluciona un problema que evitaría tropiezos y caídas peligrosas debido a la irregularidad de cada desnivel. Sin peligro se entra o se sale de la nave.

Esta puerta no tiene los orificios correspondientes al sistema de la tranca, quizás porque la misma entrada se encontraba más protegida, como se ha dicho al principio, pues daba al interior del recinto del monasterio. En su defecto parece que el sistema de seguridad de la hoja de madera o verja de hierro era un simple cerrojo, con o sin candado, como lo atestigua el agujero de sección circular de 2cm de calibre por 4,5cm de profundidad, situado a una altura del suelo de 113cm y a 27cm de la cara externa de la jamba y 5cm de la interna, realizado en la jamba derecha si miramos desde el exterior.


Analizadas las tres puertas podemos imaginar el movimiento del fraile encargado de asegurar la iglesia después del rezo de las completas. Cerraría las puertas oeste y la norte echando la tranca y saldría él por la puerta sur corriendo sencillamente el cerrojo y como mucho pondría el candado. Después para las oraciones de maitines o laudes volvería a abrir la puerta sur. Los monjes se moverían desde sus dependencias hacia el patio o claustro y emplearían esta puerta. Durante el día se abriría la puerta oeste, la principal, para el acceso de los vecinos del lugar desde el interior lo mismo que la puerta sur por donde se accedía al camposanto.


jueves, 6 de febrero de 2020

SANTA MARÍA DE ELIZABERRIA-IBARGOITI-NAVARRA- VII - EL EDIFICIO-C: LOS VANOS - B


SANTA MARÍA DE ELIZABERRIA – IBARGOITI – NAVARRA - VII

EL EDIFICIO – C: LOS VANOS - B

Por Simeón Hidalgo Valencia (06 de febrero de 2020)


*V- 1


Elizaberría pudiera haber tenido seis vanos de este tipo abiertos en los muros norte (3) y sur (¿2? ¿3?). En cada uno de los tramos del edificio aparecen enfrentados a la misma altura, como se puede ver en la fotografía siguiente. Su diseño es del mismo tipo que el del vano del ábside antes de su reforma. El centro de cada vano lo ocupa el marco de piedra, estrecho y alargado, situado a su vez en el centro del grosor de la pared. Por él penetra la luz que llega desde el exterior a través de las jambas abocinadas.

Formando parte del dintel central se han colocado sendos travesaños de roble que contribuyen a la solidez del vano impidiendo derrumbes interiores. Al maderamen se le ha dado la forma de arco de medio punto en la zona coincidente con el centro del vano. La luz que penetra concentrada desde el exterior se vuelve a expandir y derramar hacia el interior iluminando cada tramo de la iglesia.

Este tipo de vanos parece ser una solución a los problemas que pudieran surgir al horadar muros tan gruesos. Al ser abocinados desde el centro hacia el exterior e interior del edificio se mantienen firmes y se limita el riesgo de agrietamientos en los mismos.

Estos vanos son originales también por la distinta estética que tienen hacia el exterior y hacia el interior. Al exterior son huecos rectangulares adintelados. Al interior están más de acuerdo con la estética de la época en la que sobresale el abocinamiento total del vano junto a la conversión del dintel en arco de medio punto.

He comentado que el número de este tipo de vanos pudieran llegar a seis, aunque quizás en el tramo central del muro sur habría que ver si por encima del tímpano de la puerta hay espacio suficiente para abrir una ventana de las mismas características, por lo que en lugar de seis pudieran ser cinco, aunque esto supondría romper la estética general.


*V2: 

Este tipo de vanos se abren solamente en el tramo de la iglesia adjunto al ábside. Tanto en el muro norte como en el muro sur hay dos. Rasgan el muro en su totalidad a manera de las saeteras defensivas de torres de vigía o castillos enriscados.  De nuevo surgen las preguntas: ¿Se planificó esta zona con función de vigilancia y de defensa además de la espiritual que correspondía al lugar sagrado que era? ¿Por qué se abren solamente en esta zona y no en los restantes cuerpos?

Cualquier viajero o peregrino que se acercara a hospedarse en este monasterio y observara el exterior de este tramo deduciría que al menos esta parte del edificio contaba con dos alturas, siendo la superior la zona reservada a la vigilancia y la defensa en casos de apuro, pero al ver diáfano su interior quizás pensara que la función defensiva era secundaria y sólo en casos extremos se llegaría a ejercer.

Si observamos al detalle la estructura interior y exterior de esta zona veremos que al exterior se perfilan las aparentes dos alturas, mientras que al interior se aprecia que el nivel de arranque de las aspilleras o saeteras pasa por el vano central, lo que pudiera confirmar que las troneras se ejecutaron pensando ocasionalmente en la defensa. Llegado el caso, con colocar algún tipo de plataforma y escalera de acceso sería suficiente. Los pequeños huecos abiertos en sendos muros norte y sur, debajo de las saeteras, pudieran tener la función de sujeción de tal plataforma.



jueves, 30 de enero de 2020

SANTA MARÍA DE ELIZABERRIA - IBARGOITI - NAVARRA - VI EL EDIFICIO - C: LOS VANOS - A


SANTA MARÍA DE ELIZABERRIA – IBARGOITI – NAVARRA - VI

EL EDIFICIO – C: LOS VANOS - A

Por Simeón Hidalgo Valencia (30 de enero de 2020)


Al contemplar los restos del alzado de esta iglesia e intentar visualizar su conjunto en el momento de su erección, me gustaría poder haber sido compañero del maestro que la concibió para resolver de primera mano las preguntas que me surgen en relación con el sistema constructivo que empleó.

Por ejemplo:
- ¿Realizó la totalidad de la nueva iglesia desde su base?
- ¿Por qué dio tanto grosor a los muros?
- ¿Por qué y para qué se modificó la estructura de la cabecera de la iglesia?
- ¿Por qué abre dos tipos de ventana y hace hasta seis en el tramo de nave contiguo al ábside?
- …

Cabe pensar que, a la vista de lo que queda, el interior de Elizaberria estuviera bien iluminado en días claros, debido a sus catorce vanos.

Los vanos son de cuatro clases:

V0: Vano absidial.
V1: Vano mixto.
V2: Vano saetera.
P: Vano de acceso:
P-W: Puerta Oeste.
P-S: Puerta Sur.
P-N: Puerta Norte.

*V0: VANO ABSIDIAL: 

Lo que más me sorprende de la ruina de Elizaberria, como a la mayoría de los visitantes, es ver cómo la esbelta bóveda del ábside se ha mantenido en pie, a pesar de que la parte exterior de la misma ha desaparecido y algunos sillares se hayan desprendido. También me hace pensar el estado en que nos ha llegado el vano absidial, por lo que parece fueron rectificaciones sobre la marcha en relación con la altura a la que se debía situar.

Observando con atención lo que nos ha llegado, se puede ver que en un primer momento se ejecuta el vano en la zona inferior. Prueba de ello es que se coloca en medio del grosor del muro del ábside el “marco pétreo de la ventana” a la manera de los vanos (V1). Ese hueco de 60cm de altura máxima y 10cm de luz estaba destinado a recoger la luz solar en el amanecer de sendos equinoccios y desparramarla al interior, pero ¿por qué se desecha esta primera idea y se ciega este hueco al seguir levantando el exterior del ábside? ¿Por qué se prolonga el abocinamiento interior hasta la altura que se observa y se abre el vano unas hiladas más arriba?

Mi respuesta, después de haber observado la salida del sol en el equinoccio de otoño y comprobado que su alineación corresponde a uno de estos momentos del año, es la siguiente:

Sencillamente, no se tuvo en cuenta el relieve del lugar y por ello a esa altura inicial los primeros rayos de las amanecidas equinocciales no cumplían el requisito señalado.

Elizaberria se levanta en una hondonada y hacia el este hay colinas que hacen de barrera a los primeros rayos del sol al asomar por el horizonte. Sólo abriendo a mayor altura la ventana absidial se podía lograr que penetraran en el primer momento del día e iluminaran longitudinalmente la nave.

De haber mantenido la primera idea no se lograría tal efecto debido a que, por causa de las lomas situadas hacia el este, el edificio permanece en sombra durante unos minutos más, mientras otros lugares de la zona ya están iluminados, y cuando se ilumina percibimos que el sol está ya a más altura y se ha desplazado unos grados hacia el sur.


Las cuatro imágenes anteriores informan del desnivel del terreno comentado.


En estas fotografías, tomada la primera el 23 de septiembre de 2019, día del equinoccio de Otoño a las 5,53 horas solares se aprecia la primera luz del día a través de la ventana absidial, pero es en la segunda realizada en época del solsticio de verano el 29 de junio de 2015 a las 7,52 horas solares, cuando más se nota este fenómeno pues el sol, en su aparente desplazamiento, penetra por la ventana absidial en forma de rectángulo e ilumina el suelo de la nave haciendo un recorrido interno de sur a norte. En la tercera fotografía se puede ver lo descrito cuando son las 7,57 horas solares del 29 de junio de 2015.


La ventana absidial tiene forma de rectángulo que se prolonga hasta el centro del muro y desde ahí, como se ve por el interior, se abocina, pero parece ser que en un momento anterior se ideó como los vanos V1, con derrame desde el centro hacia el interior y el exterior. Desde el interior se nota que los sillares exteriores que forman ahora las jambas de la ventana son añadidos y que tienen la planta en forma de triángulo rectángulo para que se ajuste al abocinamiento exterior y forme así una pequeña galería rectangular hasta el centro del muro.


Queda aún alguna pregunta más. ¿Por qué en una iglesia de nueva estructura no se corrige este detalle y se ciega por el interior hasta la altura del hueco actual en lugar de dejar a la vista “el fallo”? Hacerlo no hubiera supuesto excesivo trabajo y menos teniendo en cuenta lo comentado más arriba en cuanto a tallar el material a la medida que requería la marcha de la obra a no ser que ya que estaba este hueco se aprovechara, dado que es una zona importante de la iglesia, centro de todas las miradas.

¿Se aprovechó este hueco para colocar aquí la talla de la santa titular de este monasterio, Santa María? ¿Fue el sitio de honor para la imagen, recientemente subastada, de la talla de María con el Niño, datada en el siglo XIII, que sustituiría a alguna anterior? Tapando con un paño el fondo de la ventana y colocando la imagen delante se arreglaba el entuerto y se daba una función importante a esta parte inferior del ventanal. Si se tiene en cuenta el tamaño de la talla en cuestión, 90cm de alto, bien pudiera haber presidido desde este lugar los rezos de los monjes.


Talla de Santa María de Salinas de Ibargoiti, posiblemente procedente del monasterio de Elizaberria.[1]