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martes, 24 de junio de 2014

LA CAMPANA DE SAN MARTÍN DE GUERGUITIÁIN

LA CAMPANA DE SAN MARTÍN DE GUERGUITIÁIN
 
Por Simeón Hidalgo Valencia (24-06-2014)
 






 

En la solitaria iglesia de San Martín de Guerguitiáin hace ya muchos años que no repica la campana en la noche solsticial de San Juan. Desde el valle lanzaba su llamada hasta los cercanos señoríos de Vesolla y Celigueta y subían sus repiques hasta Muguetajarra anunciando los alegres acontecimientos y espantando los llantos y males de las gentes de Guerguitiáin. 

En los años 80 del siglo XX sus últimos vecinos cerraron las puertas de sus casas y dijeron adiós. Nadie los despidió. Ni tan siquiera la campana avisó de su salida, porque ya no había nada que anunciar a los vecinos. Se la desmontó y emigró forzada también hacia el exilio dispuesta a cumplir su función pregonera en otro lugar. 
 
Guerguitiáin quedó en silencio. San Martín no la oyó más convocar con sus sones para la fiesta patronal del 11 de Noviembre, su día grande. Hasta el maestro cantero Petrus la echó en falta y solitario entonaba sus canciones “a capela”, intentando espantar el derrumbe maligno del lugar. 
 
A su alrededor ninguna de sus hermanas repicaba. Silencio por doquier. Ruina y desolación.
 
 
¿Dónde estará la campana de Guerguitiáin?, se preguntaban no hace mucho algunos vecinos interesados en recuperar el paradero de tantas piezas emigradas forzosamente del valle de Izagaondoa.
 
Sólo se sabía que el cura se la había llevado dejando su huella sobre la cubierta del edificio, pero ¿qué se había hecho con ella? 
 
Fue el día 3 de Mayo cuando supimos, de la auténtica fuente que se la llevó, dónde estaba colocada cumpliendo su misión anunciadora.

-Está en la iglesia de San Raimundo de Fitero, en el barrio de Ermitagaña de Pamplona- se nos dijo.
 
Tomé buena nota y me puse en contacto con su párroco, D. Luis Alberto, que muy amablemente colaboró para poder recuperarla para el valle de Izagaondoa, aunque fuera en imagen.
 
Allí me dirigí y con su ayuda pude subir a la terraza de la cubierta donde humildemente está anclada bajo la gran cruz que domina la plaza ajardinada. 
Un moderno mecanismo eléctrico acciona el martillo que la golpea y la hace sonar. No tiene badajo. 
Esperaba que informara de la fecha en que se fundió, pero sobre su piel sólo figura la escueta leyenda “ERICE PAMPLONA”, la empresa que la realizó. Ni fechas, ni nombres de los padrinos, ni nombre del abad correspondiente. Nada. Sencilla y humilde como el lugar al que en origen estaba destinada.
 
Poco sabemos sobre ella. En mi artículo titulado “Guerguitiáin y el cumpleaños de su Libro de Cuentas” [1] escribí algún dato sobre una campana, que luego se denomina “campanilla” que ahora dudo se refiera a la campana colocada en la espadaña de Guerguitiáin.[2] 
 
“Sí sabemos que Don Felis Jauregui, da cuentas el 27 de Octubre de 1813 de sus años de primiciero que fueron de 1807 a 1812. 
En la partida nº 6 lleva como epígrafe lateral “Campana” y se escribe lo siguiente: 
“Nº. 6 Campana  Ytem por soldar una campanilla – 000-19-" 
 
Corrijo lo que escribí en su momento sobre la posibilidad de que esta soldadura en una campanilla corresponda con la campana de bronce de la que trato en este artículo, ya que el precio que se pagó por el encargo no corresponde con lo que costaba fundir una campana. 
 
Campana de Guerguitiáin.
 
Y para que nos hagamos una idea de cómo luciría esta campana de Guerguitiaín en su lugar original veamos dos composiciones de Juan Manuel Sánchez de la Cueva.
 
 
 
Quizás de esta manera recuperemos este pequeño patrimonio de Izagaondoa y oigamos en el aire el misterioso tañido de la campana de San Martín de Guerguitiáin, en las noches del fuego de San Juan.



[1] http://simeonhidalgo.over-blog.com/article-guerguitiain-y-el-cumplea-os-de-su-libro-de-cuentas-108325593.html
[2] Libro de Cuentas de la Parroquial de Guerguetiain; C.170-4

lunes, 23 de junio de 2014

SE LOCALIZA LA PILA BAUTISMAL DE GUERGUITIÁIN

SE LOCALIZA LA PILA BAUTISMAL DE GUERGUITIÁIN
 
Por Simeón Hidalgo Valencia (23-06-2014) 
 


  

Después de la restauración de la iglesia de San Martín de Guerguitiáin, que no ermita, algunos me preguntaron sobre el paradero de la pila bautismal donde se habían bautizado sus padres.
 
Se sabía ya que se la habían llevado junto con la campana al poco de quedar despoblado. Se había oído que estaba colocada en la parroquia de San Blas de Burlada, aunque al visitar dicha parroquia el letrero que indica la procedencia de la pila que allí se colocó señala que es de otro lugar. 
 
Fue en la celebración del funeral de la señora Alejandra cuando el oficiante, D.  Eugenio Lecumberri, contó ante toda la asamblea asistente al acto que estaba en la denominada popularmente Capilla de la Asunción de Burlada, aunque oficialmente sea la parroquia de San Martín adscrita a la de San Blas y ofreció su colaboración para que si tuviera que regresar a Guerguitián pudiera hacerlo. 
 
Pues bien, a través de la presidenta de la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, Dñª. Carmen Azcárate, que contactó con su animosa tía Camino, que es amiga de María Jesús, la sacristana, pude ver por primera vez la pila bautismal de Guerguitiáin. En su presencia la fotografié, la dibujé y acoté sus principales medidas y me fijé en sus detalles. 
 
Cuando la vi, la primera impresión que tuve es que es de muy poca altura. Entre la taza circular y el pie tan sólo alcanza los 63cm. El hecho es que después de consultar el Catálogo Monumental de Navarra y el libro de Asunción Domeño, que se basa en la publicación anterior, hay que comentar que lo que vemos colocado en la parroquia de San Martín, adscrita a la de San Blas de Burlada, parece estar incompleto, pues le falta el clásico asiento del pie a juzgar por la escueta descripción siguiente: 
“La pila bautismal presenta una taza circular, fuste decreciente y basa circular con bolas”.[1]
 
He consultado con la persona que retiró esta pieza de Guerguitiáin y me informa de que de lo correspondiente a la basa circular con bolas no había nada. Tan sólo recogieron la copa y el fuste troncopiramidal.
 ¿Existió realmente esta basa circular con bolas?
 
Personalmente pienso que bien pudiera ser una equivocación del que tomó la información para el Catálogo Monumental, pues analizando la fotografía anterior a la reforma de la iglesia no hay ninguna huella circular sobre el pavimento de piedra sobre la que se colocó esta pila bautismal.
 
Si observamos la fotografía se verá que el nivel del entarimado que se realizó está al ras de una zona circular de piedra, que bien pudiera haberse tomado como basa circular de la pila. Una vez restaurada la iglesia y recuperado el nivel original del suelo de la misma, que era de tierra, aparecieron dos escalones circulares de piedra sobre la que se asentaba el fuste troncopiramidal y la copa sobre éste.
 
Como podemos ver en este croquis las medidas del interior de la copa son de 65cm. de diámetro por 15cm. de altura en sus paredes circulares.
La base interior de la pila va de los 15cm. hasta los 21cm. en el centro del desagüe.
El grosor de las paredes de la copa está en torno a los 7cm.
El diámetro exterior de la copa es de 80cm.
La altura total de la copa es de 37cm. contando la pequeña base inferior de 6cm. bajo la que estaba el pie troncopiramidal biselado en sus cuatro esquinas.
El agujero del desagüe de la copa que sigue a lo largo del pie es de 3cm. de diámetro.
El pie es troncopiramidal con una altura de 26cm.
En su base forma un octógono irregular generado a partir de un rectángulo de 21cm. y 30cm. en sus caras opuestas. Los biseles en la base están entre los 6cm. a los 10cm.
 
Dada la limpieza que tiene la copa pregunté si en algún momento la habían limpiado al ponerla en su nuevo emplazamiento y me comentaron que no. Está tal cual se trajo desde Guerguitiáin. Lo pregunté porque hay una zona en que se aprecia un posible rastro de policromía rojiza, aunque pudiera no haber existido si tenemos en cuenta la textura de la misma, que parece terminada de labrar hace muy poco. Se puede apreciar la huella del trinchante y del puntero, así como adivinar por el trazado la dirección en que se trabajó en cada zona.
 
El único “adorno”, si se puede considerar como tal, corresponde a la embocadura de la copa que presenta un pequeño abultamiento semicircular en todo el perímetro de entre 4cm. y 4,5cm.
 
Es interesante poder conocer el mobiliario cultual de esta iglesia de Guerguitiáin, que como otros muchos del valle de Izagaondoa, han emigrado de su lugar de origen para servir en otros recintos sagrados en el mejor de los casos, para ocupar estanterías en museos, en otros, o para ser presa del comercio de antigüedades, que de todo se ha dado.
 
Sería positivo, para no perder las raíces de estas piezas, que se pusiera, allí donde presten su nuevo uso, una placa recordando su procedencia. En algunos lugares ya se ha hecho y es lo que recomendé en el caso de la pila bautismal de San Martín de Guerguitiáin.
 
Una pieza más del “patrimonio emigrado” del Valle de Izagaondoa que se localiza y a través de este escrito doy a conocer. Si algún día volviera todo él al valle se podría montar un muy interesante museo medieval, dada la riqueza de su patrimonio, reflejo de la importancia que en otros tiempos tuvo este valle, en pleno Camino Real de Pamplona a Sangüesa, a la vez que Camino de Santiago.
 
Y para que el lector se haga una idea de cómo luciría la pila en la iglesia de San Martín de Guerguitiáin aquí les dejo la composición realizada por mi amigo y compañero de asociación Juan Manuel Sánchez de la Cueva.
 

 


[1] CATÁLOGO MONUMENTAL DE NAVARRA; IV*, Merindad de Sagüesa, pág.:544